En marzo, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Volker Türk, dijo que el proceso electoral en puerta en México “debe salvaguardarse de la violencia”.
Organizaciones de la sociedad civil en Chiapas unieron sus voces para visibilizar y exigir que se reconozca y atienda la situación de violencia que se vive desde 2021 en la región fronteriza y sierra del estado, la cual, en el informe “Asedio a la vida cotidiana, terror para el control del territorio y graves violaciones a los derechos humanos” catalogan como un conflicto armado no internacional y urgen a las autoridades a ocuparse de él como tal.
En septiembre, se llevó a cabo en Puebla el Diálogo Nacional de Paz, después de que se realizaran conversatorios y Foros de Justicia y Seguridad en los Estados en los que participaron más de 18 mil personas en los últimos 10 meses.
En agosto, se llevó a cabo en San Cristóbal de Las Casas el Foro “Hilando alternativas con las niñeces de en Chiapas” convocado por Melel Xojobal, la Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias (REDIAS) y Slamalil Kinal.
Cada 20 de junio, se celebra el Día Mundial de los Desplazados y Refugiados, en un escenario en el cual, según datos proporcionados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), veinticuatro individuos abandonan sus hogares cada minuto, escapando de conflictos bélicos, persecuciones o situaciones de terror.
En junio, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reconoció que en su gobierno los homicidios registrados han superado los de las administraciones anteriores. En 2019, se registraron 34.690 asesinatos, en 2020, 34.554, en 2021, 33.308 y en 2022, 30.968, mientras que en el primer cuatrimestre de 2023 fueron 9.912, un promedio de 83 al día.
Los últimos acontecimientos en Chiapas y México muestran una guerra con otras caras y otras formas. Los medios informan sobre grupos del crimen organizado que secuestran y desaparecen personas; las estrategias de criminalización y asesinato de defensores de derechos humanos en el país ya no exentan los espacios religiosos; hay enfrentamientos que cobran la vida de civiles y un constante atentado contra la dignidad de los pueblos indígenas.
En marzo, Amnistía Internacional (AI) presentó su informe sobre la situación de los derechos humanos en 2021 e inicio de 2022 a través de un evento realizado en la Ciudad de México.
El escenario de violencia en Chiapas y sus diversos elementos de complejidad, se han colocado en la mirada pública de manera alarmante en los últimos meses a pesar de estar presentes desde hace décadas (sino es que siglos).
Si tenemos la oportunidad de ver algún documental que nos muestre imágenes de las décadas de los ‘60 y ‘70 en Chiapas, no es difícil que nos deje pensando en que esas mismas tomas podrían haber sido filmadas hoy mismo.
De acuerdo con el informe Estrategia de las Naciones Unidas para la Juventud (2020), el mundo alberga a la generación de jóvenes más numerosa de la historia con 1.800 millones de personas, de las cuales cerca del 90% viven en países en desarrollo. En México hay 30,7 millones de jóvenes, es decir 24,6 % de la población total.
Durante los últimos meses, se ha vivido una situación sanitaria que ha permitido a muchas mujeres ocupar otros espacios de información, de divulgación, de liderazgo político, y de reflexión personal y colectiva.
En estos días el tema principal en las noticias en todo el mundo claramente es la pandemia del coronavirus que es causa de la enfermedad pulmonar COVID-19 y en muchos de ellos estructura la vida de una forma que nunca jamás habíamos anticipado.
BOLETÍN URGENTE San Cristóbal de Las Casas A 15 de diciembre de 2017 Reactivación del conflicto agrario entre Chenalhó y Chalchihuitán : violencia generalizada e impunidad Desde […]
La transición democrática propiciada por la victoria de la oposición en las elecciones federales de julio y en las de agosto en Chiapas abre nuevas perspectivas. […]