Actividades de SIPAZ (Marzo – Abril 2000)
31/05/2000
SUMARIO: Acciones Recomendadas
30/11/2000

SUMARIO: Acciones recomendadas

Las elecciones nacionales del 2 de julio marcaron un cambio histórico en México. Luego de 71 años de gobierno ininterrumpido, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió la presidencia ante el líder centro-derechista de la oposición, Vicente Fox. El ex gobernador del estado de Guanajuato obtuvo el 43% de los votos frente al 37% del candidato del PRI y ex Secretario de Gobernación, Francisco Labastida. Cuauhtémoc Cárdenas, líder del centro-izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) quedó tercero con el 17%. La coalición opositora formada alrededor de Fox, que incluyó al Partido de Acción Nacional (PAN) y al Partido Verde Ecologista Mexicano (PVEM), obtuvo la mayoría simple en la Cámara de Diputados. El PRI logró la mayoría simple en el Senado. Ni el PAN ni el PRI alcanzó la mayoría absoluta en ninguna de las dos Cámaras del Congreso.

La participación ciudadana fue alta: 64% de votantes. Las elecciones estuvieron bien organizadas y no hubo muchas quejas respecto a problemas logísticos o fraude. Diez organizaciones civiles y 860 visitantes internacionales observaron el acto electoral. Elogiaron el profesionalismo y la imparcialidad del Instituto Federal Electoral, responsable del conjunto del proceso, lo cual no impidió que se den a conocer algunas críticas de prácticas, sobre todo del PRI, de compra votos y otras formas de presión electoral, especialmente en zonas rurales, en el periodo previo al día de las elecciones.

El Presidente Zedillo y el candidato del PRI, Francisco Labastida, reconocieron la victoria de Fox pocas horas después de que dieran a conocer su victoria las encuestas preliminares. Este simple gesto (de Zedillo y Labastida) disminuyó la incertidumbre respecto a la manera como iba a responder el régimen frente a una derrota electoral, significó, por tanto, la expresión de haber dado un paso importante en la consolidación de la democracia en México.

En Chiapas existía una gran preocupación en cuanto a la inhibición del voto, debido al alto nivel de militarización en las zonas rurales. Y contrario a lo que se esperaba, el Ejército retiró sus puestos de control el día de las elecciones. Aun así, es posible que la participación se haya visto reducida como resultado del clima de intimidación que existió en ciertas zonas.

Por su parte, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) emitió un comunicado declarando que no interferiría con el proceso electoral y que sus seguidores estaban libres de votar. La posición del EZLN, con seguridad, será un factor importante en las elecciones de gobernador de Chiapas el 20 de agosto. En éstas, una coalición opositora liderada por Pablo Salazar, se muestra ante el candidato del PRI, Sami David, como un gran desafío. Cabe recordar que el PRI demostró fortaleza llevando adelante la elección en Chiapas y ganando casi en todas, a excepción de una de las Cámaras del Congreso.

Dos factores fueron determinantes en la victoria de Fox: su bien implementada campaña que sacó ventajas de su personalidad y carisma; y la más importante quizá, el nivel de hartazgo por parte de los mexicanos del PRI. Fox incluso atrajo miles de votantes que normalmente han apoyado a la izquierda, pero que votaron por él como la mejor apuesta para derrotar al PRI.

El presidente electo se va a encontrar con serios problemas cuando asuma en diciembre, incluidos desmoralizantes niveles de pobreza y desigualdad, extendidas violaciones a los derechos humanos y severas irregularidades en el sistema judicial. Su efectividad va a depender de cuan hábil sea para construir una coalición en lo que va de su administración. Fox ha enfatizado su compromiso de ser incluyente en su gobierno, y también su intención de integrar al PRI en su gabinete. También ha tomado cierta distancia del PAN (Partido de Acción Nacional), su original base electoral. Por su parte, el centro-izquierdista PRD se ha presentado como la “oposición responsable” en lugar de colaborador con el nuevo gobierno. Por lo tanto es posible que Fox termine dependiendo en gran parte del apoyo del PRI para la definición de sus políticas.

Además de los elogios de muchos gobiernos extranjeros a la transición democrática de México, el mercado respondió positivamente ante la victoria de Fox. Se espera que continúe la política económica por las mismas líneas que su predecesor.

Por otra parte, en cuanto al conflicto en Chiapas, una declaración de Fox a comienzos de su campaña respecto a que él podría “resolver el problema en 15 minutos”, no fue muy tranquilizadora para aquellos activos en el proceso de paz. Más tarde, sin embargo, declaró su intención de presentar al Congreso la propuesta legislativa de la COCOPA (Comisión del Congreso de Concordia y Pacificación) para la implementación de los Acuerdos de San Andrés de 1996 (firmados por el gobierno pero nunca implementados). También indicó su apoyo para un nuevo diálogo sobre los asuntos aún pendientes en las paralizadas conversaciones por la paz, y dijo que consideraría un retiro de las tropas del Ejército para reducir tensiones. El hecho de que ni el PRI ni el PAN apoyaron las propuestas de la COCOPA en el pasado sugiere que probablemente no tengan fácil aceptación en el Congreso.

Mientras tanto en Chiapas han habido varias emboscadas violentas en los últimos meses. Las víctimas provenían de diversas afiliaciones políticas. En un caso fueron asesinados siete policías. Los autores de los ataques no han sido identificados. Sin embargo, los ataques produjeron un aumento de la presión por parte de los militares en varias comunidades cercanas.

Otro factor que ha contribuido con la tensión en los últimos meses es la creciente presencia en todas las áreas de conflicto de la Policía Federal Preventiva (PFP). El despliegue de la PFP en Montes Azules, un área de fuerte influencia zapatista, y las amenazas de remover de allí a comunidades indígenas por “crímenes ecológicos”, demuestra que la PFP está siendo usada por el gobierno federal como un mecanismo más de control gubernamental.

En resumen, el presidente electo Fox no asumirá la presidencia sino hasta diciembre. La fuertemente disputada elección de gobernador en Chiapas el 20 de agosto, y la transferencia de poder a nivel nacional -que es un hecho sin precedentes-, introducen elementos de incertidumbre y potencial inestabilidad durante el inter-regnum, especialmente en el estado de Chiapas donde la vieja guardia del PRI se mantiene todavía poderosa. La incesante presión militar utilizada para acorralar a los seguidores zapatistas solamente exacerba tensiones.

Acciones Recomendadas

  • Felicitar al presidente Zedillo por su rol de garantizar elecciones libres el 2 de julio y por su capacidad de liderazgo al reconocer los resultados y prometer su apoyo al presidente electo Fox, a fin de asegurar una transición sin inconvenientes. Abogar para que use su liderazgo en el aseguramiento de un proceso democrático en las elecciones de gobernador en Chiapas el 20 de agosto.
  • Abogar para que el presidente Zedillo minimice la posibilidad de violencia en Chiapas durante los meses que quedan de su gobierno, mediante el retiro de las tropas del Ejército actualmente estacionadas en y alrededor de las comunidades indígenas.
  • Difundir mayor información, ya sea desde el presente informe, respecto a la situación en Chiapas.

Por favor escribir a:

Lic. Ernesto Zedillo Ponce de León
Presidente de la República
Palacio Nacional
06067 México, DF – México
Fax: (int-52) 271 1764 / 515 4783