MIGRACIÓN
28/03/2012
NARCOTRÁFICO
28/03/2012

MILITARIZACIóN

Desde hace décadas, el ejército estuvo presente en Chiapas como el rostro visible del gobierno federal en la periferia. Pero a partir del levantamiento zapatista en 1994, se militarizó todo el estado amparándose en el Plan de Defensa Nacional que legitima la acción de las fuerzas armadas ante un “enemigo interno que atente contra la seguridad y soberanía nacional”.

Basando su estrategia en el plan militar Chiapas 1994, el Ejército jugó un papel activo en lo que se llegó a caracterizar como Guerra de Baja Intensidad en el estado bajo las siguientes características:

  • confundir a la opinión pública a nivel nacional e internacional (discursos de paz, trabajo social del Ejército, limitación de los enfrentamientos de ejército a ejército, rumores, usos de los medios masivos de comunicación, limitación de las posibilidades de observación internacional, etc.);
  • mantener un cordón informativo, militar y paramilitar de las comunidades disidentes;
  • atemorizar a la población civil, posibles bases de apoyo del EZLN a través de acciones selectivas y “ejemplares” y apostar a que eso impedirá un mayor “contagio” de la insurgencia a otras partes de la sociedad y del país;
  • “dividir para reinar” y polarizar a nivel inter e intra comunitario, o a través de acciones de represión e intimidaciones en contra de las organizaciones sociales

El Ejército Mexicano ha sido denunciado por violaciones de derechos humanos en Chiapas en contra de civiles de comunidades pertenecientes al EZLN y otras organizaciones o no; así como por las consecuencias que ha tenido su omnipresencia en las comunidades:

  • Hostigamiento
  • Amenazas
  • Toma ilegal de tierra
  • Ejecuciones
  • Tortura
  • Desplazamiento forzado
  • Introducción de prostitución, alcoholismo y drogadicción, las cuales han generado fragmentación y ruptura del tejido social y violan el derecho de las comunidades a disfrutar y desarrollar su propia cultura en condiciones de igualdad.

La militarización sigue siendo alta hasta la fecha. La organización Amnistía internacional sostiene en su ultimo reporte que 35.000 soldados están afectados a nivel nacional a la lucha contra el narcotráfico. Es una cifra llamativa cuando en abril de 2011, el comandante de la séptima Región Militar en la entidad, Salvador Cienfuegos Zepeda sostuvo que había 14 mil efectivos militares desplegados en Chiapas (indicó que llegaron a ser 40.000 en los 90s). En aquel momento anunció la creación de dos nuevas bases militares, cada una con 600 elementos en la frontera de Chiapas con Guatemala, en particular en la región de los municipios de Frontera Comalapa, Chicomuselo y Jiquipilas. En esta ocasión afirmó que la estrategia forma parte de una nueva etapa de combate a la delincuencia organizada, que ha mostrado tener presencia y actividad en la zona, un argumento que no es nuevo.

En los últimos años, el Ejército ha justificado su presencia en Chiapas con razones no relacionadas al EZLN:

  • Implementación de la Ley sobre armas y explosivos
  • Flujo de migrantes indocumentados
  • El tráfico de armas y maderas preciosas
  • La atención social frente a la pobreza y los desastres naturales
  • El crimen organizado