:: COYUNTURA
MÉXICO/CHIAPAS: INFORMES DE GOBIERNOS
Chiapas se encuentra actualmente en
un contexto pre-electoral ya que el 3 de octubre se elegirán a 118 alcaldes municipales
y 40 diputados estatales. A pesar de la profusión de
pósters, eslóganes y actos proselitistas, el
contexto nacional diluye parcialmente la relevancia de la recomposición
de los grupos locales de poder que este proceso conlleva. Parece
más bien que lo que está en juego anticipadamente
son las próximas elecciones federales del 2006. Con
esta fecha en mente, dos hechos se ofrecen como barómetro
político: el informe de gobierno presentado por el presidente
Fox en septiembre; y, una serie de comunicados del subcomandante
Marcos publicados en agosto que representan el primer informe
de las Juntas de Buen Gobierno a un año de su inicio.
REVUELTA ALREDEDOR DEL INFORME PRESIDENCIAL
El
1ero. de septiembre pasado, el presidente Fox presentó su
cuarto informe de gobierno al Congreso de la Unión,
en un recinto rodeados por policías y militares, con
vallas metálicas de más de tres metros de altura.
Afuera del edificio, contenidos por las fuerzas del orden,
miles de campesinos, electricistas y sindicalistas realizaron
protestas. Dentro de la Cámara de Diputados, también
predominaron expresiones de descontento. La ceremonia fue
interrumpida 23 veces por las protestas de legisladores de
todos los partidos
(salvo el Partido de Acción Nacional, PAN, el partido
del presidente). Los diputados del Partido de la Revolución
Democrática (PRD, principal partido
de izquierda) expresaron su desacato al presidente dándole
la espalda.
De ahí que lo más destacado por la prensa fue
la tregua que Vicente Fox pidió para alcanzar acuerdos
conjuntos: “El cambio político muestra aún
carencias importantes. Una de las más evidentes es que
la comunicación entre los poderes Legislativo y Ejecutivo
no ha sido tan fluida como demandan estos tiempos. (...) Es
responsabilidad de todos los miembros de la clase política
evitar que la sociedad se desilusione de la democracia; que
piense que la lucha de tantos años fue en vano”.
Sin embargo, otros leyeron su mensaje "que nunca más
una autoridad esté por encima de la ley" como una
alusión directa a Andrés Manuel López
Obrador, el actual jefe de Gobierno del Distrito Federal. Del
PRD, éste cuenta con una alta aceptación social
como eventual candidato a la presidencia de la República.
Existe una solicitud de la Procuraduría General de la
República (PGR) para desaforar al mandatario capitalino
para poder procesarlo por su presunta responsabilidad en el
delito de abuso de autoridad e incumplimiento de un mandato
judicial que le ordenaba interrumpir los trabajos para la construcción
de dos vialidades. Eso podría impedir su candidatura.
Esta situación ha generado indignación popular,
como se vio en una manifestación de cientos de miles
de mexicanos en México DF el 29 de agosto. Varios diputados
del PRD también protestaron contra este desafuero en
el marco del IV informe presidencial.
Ciertamente, la falta de acuerdos políticos mínimos
con la oposición en el Congreso de la Unión ha
imposibilitado las reformas estructurales que se proponía
el presidente. Pero también se le han abierto otros
frentes dentro de su mismo partido y su propio gabinete al
adelantarse el periodo de sucesión. Alfonso Durazo Montaño,
ex vocero presidencial renunció a su cargo denunciando: "Si
no hay legalidad, equidad, democracia y arbitraje presidencial
imparcial, la disputa electoral de 2006 podría llegar
a convertirse en una repetición de las viejas y nocivas
rondas de desconfianza sobre los resultados electorales. Y
si las elecciones no se resuelven en las urnas, se van a resolver
en las calles.” Se desató un escándalo
que derivó en la renuncia de Marta Sahagún en
su intento por suceder a su esposo en el cargo presidencial.
En todos estos aspectos de política interna y otros
de carácter internacional (relaciones con EEUU y Cubá en
particular), aparecen contradicciones que hacen patente una
situación de impasse de la cúpula política
mexicana (poderes ejecutivo y legislativo).
En la población, lo que predomina es más bien
la desilusión y la desconfianza hacia la clase política
que ya se había notado en el alto abstencionismo electoral
del 2003. La aparente estabilidad macro-económica no
se refleja ni en los niveles de pobreza ni en el desempleo
ni en las cuestiones básicas que son las que efectivamente
preocupan a los mexicanos (por ejemplo el tema de la inseguridad).
Tampoco se puede ocultar la profunda crisis social y política
que explica la multiplicación de marchas de protesta
en la ciudad de México.
 BALANCE DE LAS JUNTAS DE BUEN GOBIERNO A
UN AÑO DE
FUNCIONAMIENTO
En una extensa serie
de comunicados titulados “Leer un
vídeo",
el subcomandante Marcos dio a conocer un primer balance del
funcionamiento de las Juntas de Buen Gobierno (JBG) que debería
ser complementado a mediados de septiembre por las mismas
Juntas.
Aunque tuvieron poca repercusión en los medios masivos
de comunicación vale la pena rescatarlos y adquieren
mayor relevancia en el contexto que se acaba de describir.
De hecho, en la primera parte de estos comunicados, Marcos
describe el panorama político actual en estos términos: “Un
rápido repaso por las principales imágenes de
la "vida nacional" (...) provoca una sensación
de caos, anacronía y sinrazón. El calendario
vigente marca la mitad del año de 2004, pero la programación
a ratos parece estar a mitad del siglo XIX, y a ratos a mitad
el año 2006”. Cuestiona la corrupción y
la antidemocracia de los partidos políticos, la tendencia
a la derechización de las luchas partidarias, el papel
de los medios de comunicación y los disfuncionamientos
del sistema jurídico mexicano.
La segunda parte es la más autocrítica del balance
del funcionamiento de las JBG. Descarta como “error” la
espera a la que se ha sometido a algunos visitantes explicando: “se
debe entender que estamos en un movimiento en rebeldía
y resistencia. Si a esto agregamos varias generaciones víctimas
de engaños y traiciones, se puede comprender la desconfianza
natural (...). Lo que algunos ven como tendencias burocráticas
en las JBG y los consejos autónomos son, en realidad,
producto de la dinámica del acosado y perseguido”.
Tampoco reconoce como error la rotación de los comités
en los ‘Caracoles’. Explica: “Sabemos bien
que este método dificulta la realización de algunos
proyectos, pero a cambio tenemos una escuela de gobierno que,
a la larga, dará frutos en una nueva forma de hacer
política. Además, este ‘error’ nos
ha permitido combatir la corrupción que pudiera presentarse
en las autoridades. (...) Tomará tiempo, lo sé.
Pero para quienes, como los zapatistas, hacen planes por décadas,
unos años no es mucho tiempo”. También
se está cuidando (“otro ‘error’, que
no lo es”) el tema de la representatividad, de ahí,
la negación a invitaciones o solicitudes de apoyo a
otros movimientos.
Al fin y al cabo, Marcos reconoce principalmente
dos fallas: la participación de las mujeres y la relación
de la estructura político-militar zapatista con los
gobiernos autónomos.
Respecto a las mujeres, escribe: “Si en los Comités
Clandestinos Revolucionarios Indígenas de zona el porcentaje
de participación femenina está entre 33 por ciento
y 40 por ciento, en los consejos autónomos y Juntas
de Buen Gobierno anda en menos de uno por ciento en promedio.
(...) A pesar de que las mujeres zapatistas han tenido y tienen
un papel fundamental en la resistencia, el respeto a sus derechos
sigue siendo, en algunos de los casos, una mera declaración
en papel. La violencia intrafamiliar ha disminuido, es cierto,
pero más por las limitaciones del consumo de alcohol
que por nueva cultura familiar y de género”.
En cuanto a la relación entre el aparato político-militar
y los gobiernos autónomos, asume plenamente las limitaciones: “Originalmente,
la idea que teníamos era que el EZLN debía acompañar
y apoyar a los pueblos en la construcción de su autonomía.
Sin embargo, el acompañamiento se convierte a veces
en dirección, el consejo en orden... y el apoyo en estorbo.
(...) El hecho de que el EZLN sea una organización política-militar
y clandestina contamina todavía procesos que deben y
tienen que ser democráticos”.
En la tercera parte, comenta que el ‘Viejo Antonio’ le
explicó una vez que los indígenas caminan encorvados "porque
cargan sobre los hombros su corazón y el corazón
de todos". Agrega que “A los dos hombros que suelen
tener el común de los seres humanos, los zapatistas
han agregado un tercero: el de las ‘sociedades civiles’ ”.
Agradece este apoyo y resalta que ha sido hacia una causa “que
a nosotros solos nos sigue quedando grande: la construcción
de un mundo donde quepan todos los mundos, es decir, de un
mundo que cargue el corazón de todos”.
Este año, subraya que llegaron a los ‘Caracoles’ “personas
y organizaciones de, por lo menos, 43 países, incluyendo
(...) México”. También, reporta ingresos
por casi 12 millones y medio de pesos y egresos por cerca de
10 millones, explicando como se repartieron entre los 5 caracoles
y el porqué de esta repartición. Aunque los detalles
los darán las mismas JBG, aclaró que nada fue
usado para beneficio personal.
La cuarta parte se refiere a lo que Marcos
llama “cuatro
falacias”, argumentos que han venido usando grupos contrarios
a los procesos autonómicos zapatistas. El primero tiene
que ver con el hecho de que dichos procesos pudieran desintegrar
o “balcanizar” el país. Marcos subraya que
no ha sido así aunque el país se esté ”en
efecto, desintegrando, pero no por la autonomía indígena,
sino por una auténtica guerra interna, por la destrucción
despiadada de sus fundamentos: la soberanía sobre los
recursos naturales, la política social y la economía
nacional. (...) En suma, el gobierno federal ha renunciado
a sus funciones y el Estado nacional se tambalea golpeado por
los de arriba, no por los de abajo”.
Frente a esta situación, propone “refundar la
nación. Con nuevo pacto social, nueva Constitución,
nueva clase política y nueva forma de hacer política.
En suma, haría falta un programa de lucha, construido
desde abajo, con base en la agenda real nacional, no en la
que promueven políticos y medios”.
Un segundo cuestionamiento hacia la construcción de
la autonomía zapatista era el riesgo de llegar a tener
un estado dentro de otro estado. Marcos responde diciendo: “Las
JBG nacieron para atender a todos, a zapatistas, a no zapatistas,
e incluso a antizapatistas.”. Afirma además: “Respetar
es reconocer, y las Juntas de Buen Gobierno les reconocen existencia
y jurisdicción al gobierno del estado y a los municipios
oficiales y, en la mayoría de los casos, las autoridades
oficiales municipales y el gobierno del estado reconocen la
existencia y jurisdicción de la JBG. De igual forma,
las Juntas de Buen Gobierno reconocen la existencia y legitimidad
de otras organizaciones, respetan y demandan respeto”.
A diferencia de en épocas pasadas, y en contraste con
lo que escribe sobre el Comisionado por la Paz del gobierno
federal, Luis H. Alvarez, Marcos reconoce: “Sabiendo
que las miras del zapatismo no son locales, sino federales,
el gobierno de Chiapas eligió no ser parte del problema
y tratar de ser parte de la solución”.
Un tercer riesgo que señalaban los críticos
de la autonomía era la posibilidad de que proliferaran
los conflictos. Marcos indica que al contrario se han ido disminuyendo
y que se han buscado soluciones más que castigos. Reconoce
jurisdiciones nuevamente para que la justicia estatal ejerza
su acción. Cuestiona sin embargo: “En los casos
que se han presentado hasta ahora, la justicia del gobierno
de Chiapas ha brillado por su lentitud e ineficiencia. Parece
que el aparato judicial chiapaneco sólo es expedito
cuando se trata de penalizar a los enemigos políticos
del gobierno estatal”.
Una cuarta “falacia” según
Marcos, se refería al tema de la impartición
de justicia. Aclara: “El buen gobierno no busca otorgar
impunidad a los que simpatizan con él, ni está hecho
para penalizar a los contrarios en ideas y planteamientos.
Las leyes
que rigen en los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas
no sólo no contradicen las elementales de justicia que
rigen en el sistema jurídico estatal y federal, sino
que en muchos casos las completan”.
Agrega: “Los derechos colectivos (...) no sólo
no contradicen los derechos individuales, sino que permiten
que estos últimos se alcancen para todos, no sólo
para unos cuantos”. Y concluye contundentemente este
cuarto comunicado diciendo: “En tierras zapatistas no
se está gestando la pulverización de la nación
mexicana. Por el contrario, lo que aquí nace es una
posibilidad de su reconstrucción”.
En la quinta parte, presenta algunos acuerdos
internos por ejemplo para la conservación de los bosques, contra
el narcotráfico o el tráfico de indocumentados.
Vale la pena subrayar en esta parte, que aunque no comparten
la opción electoral como vía hacia la construcción
de la democracia, aclaran que no se opondrán a la jornada
electoral del 3 de octubre en territorios zapatistas.
En la sexta parte, Marcos introduce “seis avances” asegurando
que las condiciones de vida en los pueblos zapatistas “aunque
distan todavía un buen trecho de ser las ideales, son
mejores que las de las comunidades que reciben ‘apoyo’ federal”.
Estos principales avances se dieron en cuestión de salud,
educación, alimentación, tierra, vivienda y en
las formas de autogobierno.

BREVES
MONTES AZULES
A principios de julio, 25 familias de la comunidad
San Francisco El Caracol fueron reubicadas en un
nuevo poblado denominado Santa Marta, municipio Marqués
de Comillas. Según la versión oficial, “de las 523 hectáreas
totales de Santa Marta, se utilizaron 13.46 para la construcción de
25 viviendas y una casa comunal, con los servicios de agua potable, energía
eléctrica a través de celdas solares, letrinas; se establecieron
vialidades mínimas y un camino de acceso. También, se les otorgaron
apoyos de salud y de proyectos productivos, para garantizar los servicios
y las oportunidades de desarrollo”.
Frente a lo costoso y aparatoso que
resultó ser
esta reubicación, algunos analistas consideran
que lo que se pretendió fue crear una “comunidad
modelo” en Santa Martha, para seguir negociando
con las demás comunidades que hasta el momento
no han aceptado la reubicación. En este sentido,
nada está verdaderamente resuelto.
Además, a principios de septiembre, por primera
vez con referencia a casos concretos dentro de la Reserva
de la biósfera de Montes Azules, la Junta de Buen
Gobierno de La Realidad se pronunció en contra
de las amenazas de desalojo recibidas por los poblados
Primero de Enero y Santa Cruz, pertenecientes al municipio
autónomo Libertad de los Pueblos Mayas. Esta declaración
ratifica la postura zapatista de lucha por el territorio
en el caso de Montes Azules.
IMPUNIDAD EN CHENALHÓ
Dos hechos concretos marcaron un recrudecimiento de
la tensión en este
municipio de los Altos: en agosto, fue asesinado una base de apoyo de Polhó (un
caso por esclarecer todavía). En septiembre, la Organización
Civil “Las Abejas” denunció que niños habían
encontrado 190 balas y declaró: “Es así, como se muestra
con hechos la injusticia que vivimos día a día. Los paramilitares
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