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:: INFORME SIPAZ: Vol 9 Nº 2, Junio de 2004

-> Coyuntura - Chiapas, multiplicación de focos
rojos en un contexto
de alta tensión
  - Zinacantán: flores y miradas
acompañan el retorno de
desplazad@s zapatistas
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alternativo al desarrollo
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:: COYUNTURA

CHIAPAS: Multiplicación de focos rojos en un contexto de alta tensión

Ciertamente Chiapas ya no ocupa tanto las primeras planas de los periódicos nacionales como en los primeros años posteriores al levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994. Sin embargo, al revisar las otras páginas de aquellos o la prensa local, uno no puede dejar de experimentar cierta alarma al ver multiplicarse hechos violentos o focos rojos que podrían derivar en mayor violencia en cualquier momento. Mucho más si tenemos en cuenta que la mayor parte de las causas responden a los factores estructurales que generaron el levantamiento.

De los Altos...

Un primer hecho violento, en estos últimos meses, ocurrió el 10 de abril pasado, en el municipio de Zinacantán donde centenares de bases de apoyo zapatistas realizaron una marcha pacífica para recordar el aniversario luctuoso de Emiliano Zapata. Después de la manifestación, repartieron agua a las comunidades que habían sido privadas de este servicio por las autoridades municipales del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Fueron emboscados por simpatizantes del PRD dejando un saldo de decenas de heridos y 125 familias desplazadas que pudieron regresar a sus comunidades de origen 15 días después (ver artículo aparte en este mismo informe).

También existe un conflicto parecido en sus raíces en el municipio de Tenejapa sobre la propiedad y el uso de un manantial de agua que podría degenerar en violencia según señalaron habitantes de una de las comunidades afectadas.

A finales de mayo, el consejo autónomo de Polhó (Chenalhó), denunció que “los grupos armados vinculados al gobierno perredista de Zinacantán, que ya han actuado anteriormente, están aliados con al menos un sector de los paramilitares de Chenalhó, quienes nunca fueron desarmados, y desde 1997 no han dejado de operar, amenazar y mantener en el exilio a miles de indígenas zapatistas”.

A la Selva...

EL CASO MÁS PUBLICITADO SE REFIERE A LA RESERVA DE LA BIÓSFERA DE MONTES AZULES DONDE SIGUEN LAS AMENAZAS DE DESALOJO Y ESTÁ PENDIENTE LA REUBICACIÓN DE MÁS DE 30 POBLADOS. INSTANCIAS FEDERALES Y ESTATALES HAN VENIDO INSISTIENDO EN QUE SE HA PRIVILEGIADO LA LÍNEA DEL DIÁLOGO CON LOS ASENTAMIENTOS “IRREGULARES”. EN MARZO, 10 COMUNIDADES UBICADAS EN LA RESERVA Y AGRUPADAS EN LA UNIÓN DE COMUNIDADES INDÍGENAS DE LA SELVA CHIAPANECA RECHAZARON DIALOGAR CON LA SECRETARÍA DE LA REFORMA AGRARIA SOBRE SU POSIBLE REUBICACIÓN DICIENDO QUE NO ACEPTARÁN “MÁS SUPUESTOS DIÁLOGOS Y NEGOCIACIONES EN LAS QUE NO SE CONCRETAN COMPROMISOS Y ACUERDOS SERIOS”.

Otras declaraciones públicas suenan más ambiguas. En abril, por ejemplo, el panista Jorge Nordhausen de la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca del Senado de la República propuso que continúen los desalojos en Montes Azules “con el propósito de restaurar el orden y la legalidad en la reserva de la biosfera ubicada en la selva lacandona”. Subrayó que los desalojos “no consisten en medidas arbitrarias, sino en acciones fundadas en la ley motivadas por esas invasiones en perjuicio del patrimonio natural de la nación”.

En mayo, la PROFEPA (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente) aseguró haber logrado 13 acuerdos de reubicación y cinco de regularización que deberían hacerse efectivos en junio.

En la zona de Las Cañadas, en abril, se han producido fuertes acusaciones recíprocas entre las organizaciones de la zona: la Junta de Buen Gobierno “El Camino del futuro” desmintió que los zapatistas estén creando grupos de policías. Por el contrario, denunciaron que priístas y miembros de la Asociación Rural de Interés Colectivo, ARIC Independiente son quienes desde hace dos meses han instalado retenes en las proximidades de Ocosingo a pesar de la inconformidad de los zapatistas.

De la zona Norte a la Costa

A finales de abril, la Junta de Buen Gobierno “Semilla que va a Producir” acusó a presuntos paramilitares ligados al PRI de atacar a familias bases de apoyo del EZLN, de la comunidad Tiutzol, municipio de Tila (zona Norte).

Siguen los conflictos en torno a la resistencia al pago de la luz. Se ha informado de bloqueos (Tapachula) y detención de empleados de la Comisión Federal de Electricidad –CFE- (Costa, zona Norte). Sin embargo, a finales de mayo, el gerente de la División Sur-Sureste de la CFE aseguró que el 90 por ciento de la Región Costa ya aceptó el programa preferencial “Vida Mejor” (Ver informe de SIPAZ de marzo de 2004). Afirmó que los conflictos que se han dado son “pequeños brotes” y que continuarán suspendiendo la energía a todos los que se nieguen a pagar.

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¿CONFLICTOS COMUNITARIOS O LA PUNTA DE UN ICEBERG?

Algunos buscan atribuir esos brotes de violencia a problemas inter o intra comunitarios. De visita a Chiapas en abril, el secretario de Gobernación, Santiago Creel dijo que “Chiapas ha dejado de ser un dolor de cabeza para el gobierno federal” y que a pesar del enfrentamiento en Zinacantán “goza de estabilidad política”. Calificó dicho enfrentamiento de “incidente”.

Otros sin embargo ven esos hechos como sintomáticos de una situación de carácter más amplio. La Comisión de Apoyo a la Unidad y Reconciliación Comunitaria (Coreco) afirmó que “Lo sucedido el 10 de abril no fue simple gresca, ni pura consecuencia de la incapacidad de los gobiernos estatal y municipal para resolver una necesidad de la población. Tampoco es resultado de la agudización del conflicto por la existencia de dos marcos jurídicos. La emboscada, la agresión, la violencia, la amenaza y el hostigamiento hacia la marcha y las comunidades en resistencia en Zinacantán, ocurrieron, una vez más, como intento para forzar a las bases de apoyo del EZLN a la renuncia a su filiación política”.

Diputados de la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa, instancia legislativa conformada para coadyuvar en el diálogo entre el EZLN y el gobierno) afirmaron que los hechos de Zinacantán reflejan el “arrinconamiento” del tema Chiapas en la agenda del gobierno federal.

Luis H. Álvarez, comisionado por la paz del gobierno federal en Chiapas sostuvo por su parte: “El EZLN tiene una importante responsabilidad en la generación de un espacio de negociación política que permita evitar mayores conflictos y el derramamiento de sangre indígena. Es necesario que el EZLN admita de una vez que es necesario reabrir el diálogo con las autoridades gubernamentales para lograr los acuerdos básicos que permitan la convivencia pacífica en la entidad”.

En junio, la bancada del PRD en la Cámara de Diputados dijo que solicitará la comparecencia ante comisiones del comisionado para la paz en Chiapas, Luis H. Alvarez al considerar que el representante desvirtuó su encomienda al dedicarse a la entrega de láminas y otras obras entre la población que ha desertado del zapatismo o está en su contra en sus visitas a Chiapas. A su vez, el perredista Gerardo Ulloa consideró que la distribución de materiales por el comisionado lo coloca más como un instrumento del gobierno para minar las bases zapatistas, lo cual no ayuda a la reactivación del diálogo, sino que reduce su calidad moral como negociador.

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EL CALDO DE CULTIVO

Detrás de los hechos violentos, existen múltiples factores.

Secuelas de años de guerra

A la marginación social, política y económica de las comunidades indígenas de Chiapas que existía antes de 1994, se suman las consecuencias de la guerra de baja intensidad sufrida por esa región en estos años, cuyo rostro más visible es la permanente militarización del territorio chiapaneco. Otra consecuencia ha sido la descomposición del tejido social, que ha implicado conflictos inter e intracomunitarios, donde predomina una cultura creciente de intolerancia y una tendencia a dirimir las diferencias ideológicas, políticas o religiosas por medios violentos.

A principios de junio, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas denunció que la situación de los más de 12.000 desplazados en Chiapas a causa del conflicto armado sigue siendo uno de los temas pendientes. Señaló que, a pesar de que algunos han buscado negociar con el Gobierno, en ninguno de los casos se les ha dado una tierra para vivir, ni se ha investigado a los responsables de los desplazamientos.

Unos días después, Emilio Zebadúa, diputado federal perredista, recalcó que los desplazados de Chiapas se encuentran en una situación de “alta vulnerabilidad” como resultado de la salida del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que beneficiaba este sector. Zebadúa cuestionó que el gobierno federal no ha cumplido las recomendaciones en favor de los desplazados emitidas hace un año por Francis Deng, relator de la Organización de la Naciones Unidas.

Marco pre-electoral

Otro factor que explica un aumento de la tensión social tiene que ver con las elecciones locales del 3 de octubre en las que se elegirán a 118 alcaldes y 40 diputados estatales. La lucha por el poder (candidaturas y elecciones) enrarece el ambiente.

A nivel federal, aunque las próximas elecciones federales serán hasta el 2006, la agenda política ya está enfocada hacia ello en medio de escándalos, luchas internas en los partidos y descalificaciones.

Dentro del Partido de Acción Nacional (PAN), actualmente en el gobierno federal, se han producido roces entre el Presidente Fox, y sus posibles sucesores dentro del partido, como fue el caso de Felipe Calderón, Secretario de Energía, quien anunció su candidatura a la Presidencia durante la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y la UE. El presidente le obligó a dejar su actual cargo en caso de dedicarse a la campaña política, reflejándose así las diferencias entre las distintas familias ‘panistas’.

En el marco de los partidos de oposición, el caso más cubierto gira alrededor de los conflictos entre el gobierno federal y el actual jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, posible candidato a la presidencia por el PRD.

Denuncia de cierre de espacios.

Ley “Mordaza”

El pasado 17 de febrero se aprobaron en Chiapas reformas al código penal que se refieren a los delitos contra el honor, por los cuales se podrán imponer sanciones de nueve años de cárcel y multas hasta de mil días de salario mínimo. Organizaciones defensoras de derechos humanos, grupos de periodistas y la sociedad civil manifestaron su repudio a dichas reformas argumentando que son contrarias a los derechos de libertad de opinión y de expresión así como al derecho a la información. Subrayaron además que atentan contra documentos legales firmados por el gobierno mexicano, como la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Americana de Derechos Humanos. Sin embargo, estas reformas entraron en vigencia a finales de mayo de 2004.

CEDH

Otra situación que generó preocupación para las organizaciones de derechos humanos en Chiapas, en cuanto al efectivo recurso que los organismos públicos de protección deben ofrecer a la ciudadanía, tiene que ver con la controversia surgida entre la Comisión Nacional de Derechos humanos (CNDH) y su homóloga estatal (CEDH), con respecto a una recomendación emitida por esta última. Según la CNDH, la mala integración de la recomendación por parte de la CEDH posibilitó que permanezcan sin castigo los policías sectoriales y municipales de Comitán que agredieron a 66 personas durante un desalojo en el 2002.

En junio, el Congreso de Chiapas dio entrada a la denuncia por desacato que presentó la CNDH contra su homóloga estatal. A su vez, el ombudsman local, Pedro Raúl López Hernández, pidió a los legisladores que respeten su derecho de audiencia antes de tomar alguna determinación al respecto.

Ley sobre DDHH

En abril, la iniciativa de reforma a la constitución en materia de derechos humanos esta vez a nivel federal también generó polémica. Las organizaciones integrantes del Comité de Enlace entre el gobierno federal y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), denunciaron que a pesar de tocar aspectos claves la iniciativa de reforma se aleja de la letra y el espíritu de la propuesta trabajada conjuntamente, minando el proceso de diálogo entablado.(Para más detalles, ver en el sitio del Centro de Derechos Humanos Augustín Pro Juárez).

Cuestionaron las declaraciones del presidente Fox en el sentido de que nadie puede cuestionar al gobierno de no respetar los derechos humanos: “Existen importantes evidencias de que contradicen su afirmación, las cuales pueden encontrarse en el Diagnóstico del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), las numerosas quejas recibidas y documentadas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos y los organismos internacionales. Así como todas aquellas violaciones que constituyen el mayor número que no son denunciadas por la población debido a la desconfianza por ineficaces frente a las instituciones tanto jurisdiccionales como no jurisdiccionales, responsables de la protección de sus derechos humanos. Situación que exige con urgencia ya no discursos alejados de la realidad sino una verdadera política de Estado que asegure respeto, garantía y protección de los derechos humanos”.

A finales de mayo, en su informe 2004, Amnistía Internacional afirmó por su parte que los esfuerzos del gobierno del presidente Vicente Fox para garantizar el respeto a los derechos humanos han sido “insuficientes” para frenar las “frecuentes y generalizadas violaciones”. Denuncia que los “fallos estructurales” del sistema de justicia penal siguen siendo causa clave de las violaciones de derechos humanos y la impunidad. Además, indica sobre el tema de los pueblos indígenas que la discriminación, la marginación y los conflictos comunitarios siguen ocasionando múltiples violaciones de derechos humanos. El informe recuerda que en junio del 2003 se invitó a México a reanudar las negociaciones con el EZLN y reformar la “controvertida” legislación de 2001 sobre derechos indígenas. También señala que existe gran preocupación por el peligro que representa el Plan Puebla-Panamá para las comunidades indígenas del sur de México, ya que amenaza con violar los derechos económicos, sociales y culturales de estas comunidades.

A finales de mayo, representantes de organizaciones civiles se reunieron con el secretario de Gobernación, Santiago Creel y lograron una serie de acuerdos para garantizar la continuidad del diálogo con Gobernación.

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PROCESOS SOCIALES y ESPACIOS OFICIALES

En cuanto a pueblos indígenas, a mediados de mayo, se realizó la reunión número trece del Congreso Nacional Indígena (CNI), en Unión Hidalgo, Oaxaca. Delegados de la región Centro-Pacífico acordaron ratificar los Acuerdos de San Andrés como “Constitución Indígena” y avanzar en una “rebelión pacífica” mediante el ejercicio de la autonomía. Juan Chávez, purépecha de Nurio, subrayó: “no hay que caer en seguirle pidiendo al Estado lo que ya nos negó (el reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos indios con la aprobación de la iniciativa de ley de la Cocopa), no tenemos que pedirle permiso al gobierno ni estarle sombrereando, esa demanda quedó rebasada con la creación de los caracoles en Chiapas y con municipios autónomos como Xochistlahuaca (Guerrero) y lo que sucede en Unión Hidalgo (Oaxaca) y Tlalnepantla (Morelos)”.

El 28 de mayo, inició la cumbre de Jefes de Estado y de gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea con representantes de 58 de países en Guadalajara, Jalisco, México. Se realizaron varios foros sociales “altermundistas” paralelos (ver enfoque aparte). Lamentablemente, en los medios, poco se rescató del contenido de las discusiones ya que la marcha de protesta que debía culminar varios días de trabajo terminó en forma violenta. Varias organizaciones presentes denunciaron que la intensidad de la represión policial superó las medidas de seguridad que se pudieran establecer para defenderse de actos violentos ejercidos por reducidos colectivos de la marcha.

45 jóvenes mexicanos fueron detenidos. Ocho extranjeros fueron privados de libertad y finalmente expulsados del país. Organizaciones defensoras de derechos humanos condenaron los abusos, vejaciones y violaciones a sus derechos de acceso a la justicia y a la protección de su integridad física a los que fueron sometidos. Una semana después, los detenidos mexicanos fueron declarados formalmente presos por los delitos de motín, pandillerismo, resistencia o desobediencia de particulares, ataques a las vías de comunicación, lesiones, robo y daño.

Por último, recuperamos la Declaración de Tepeaca (Estado de Puebla) donde del 4 al 6 de junio se celebró el Encuentro Mexicano de Alternativas de Vida de los Pueblos, preparatorio de los próximos foros sociales mesoamericanos del mes de julio a celebrarse en El Salvador. Reunidos representantes de 112 organizaciones sociales de todo el país, rechazaron las políticas neoliberales impuestas por el Presidente, así como las consecuencias directas de las mismas. Reiteraron su lucha por la autonomía de los pueblos y por tanto, por el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés. Propusieron la elaboración de un Plan Alternativo de Vida para los Pueblos Mesoamericanos basado en la dignidad de sus gentes, de su cultura y de la madre tierra.

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:: ZINACANTÁN

ZINACANTÁN: FLORES Y MIRADAS ACOMPAÑAN EL RETORNO DE DESPLAZAD@S ZAPATISTAS.

Los hechos de violencia

El pasado 10 de abril, bases de apoyo zapatistas de la región de los Altos de Chiapas sufrieron una emboscada por miembros del Partido de la Revolución Democrática (PRD), originarios de Zinacantán (municipio tzotzil de los Altos, cercano a San Cristóbal de Las Casas).

Este día los zapatistas conmemoraban con una marcha la muerte del líder campesino Emiliano Zapata, de quien tomaron el nombre y la lucha por “Tierra y Libertad”. Durante la manifestación pacífica, en un acto solidario, también llevaron agua a zapatistas de la comunidad de Jech’vó, quienes desde el 9 de diciembre pasado habían sido privados de este servicio por orden de miembros del PRD de Zinacantán, exigiéndoles colaborar con una cooperación ligada a la participación en los cargos tradicionales.

Cuando regresaban de este acto, “perredistas” obstaculizaron el camino y les lanzaron piedras, palos y algunas balas. Como resultado: 35 heridos y más de 500 personas quedaron desplazadas por temor a ser nuevamente agredidas. Se trata de la mayor agresión sufrida por bases de apoyo zapatistas desde el alzamiento armado de 1994.

La Junta de Buen Gobierno de Oventik (las autoridades autónomas zapatistas de la región) emitieron varios comunicados condenando los hechos, informando sobre los heridos y dando la lista de los responsables de dichas agresiones. Acusaron al PRD de “haberse unido a la guerra del mal gobierno contra los pueblos indígenas”.

La dirigencia nacional del PRD expresó que la emboscada tenía que ver con un problema de suministro de agua y que no correspondía verlo como un problema del PRD contra los zapatistas. El secretario de Gobernación, Santiago Creel y el gobernador de Chiapas, Pablo Salazar afirmaron de un mismo modo que se trataba de un “conflicto intermunicipal” por el tema del agua.

Retorno sin justicia

Semanas después las autoridades zapatistas anunciaron el regreso de las familias desplazadas pese a que los responsables de las agresiones todavía no habían sido detenidos. Convocaron el domingo 25 de abril a la sociedad civil nacional e internacional a organizar una caravana para acompañar el retorno, y solicitaron la instalación de campamentos civiles por la Paz en las comunidades para evitar agresiones futuras.

Llegaron también alrededor de 200 bases de apoyo zapatistas encapuchados de otros municipios de los Altos:

''Hemos venido hasta aquí con el fin de acompañar a nuestros compañeros y compañeras que se encontraban desplazados desde el 10 de abril. Pero el día de hoy hemos venido a dejarlos en su comunidad de origen a estos compañeros y compañeras, y aquí van a estar, porque aquí es su casa, aquí es su pueblo y nadie tiene derecho a molestarlos ni expulsarlos de su propia comunidad; ellos son zapatistas y seguirán siendo zapatistas''
(comunicado leído por ellos al principio y al final de la caravana)

Iniciamos el trayecto por la carretera que va camino de Tuxtla (la capital del estado chiapaneco) hasta el lugar donde estaban refugiados los desplazados. Se mantuvieron atónitos desde el borde de la carretera, mirando la gran cantidad de coches y camiones que acompañaban a los “encapuchados”. Sumaban más de 20 vehículos y de 100 personas, incluyendo sociedad civil nacional e internacional, prensa y derechos humanos. El camino también fue “acompañado” por miembros del gobierno estatal, de las fuerzas de seguridad pública, del Centro de Inteligencia Secreta y por un helicóptero.

Se llegó primero a la comunidad de Jech’vó donde la tensión estaba palpable. Bajaron de los camiones las familias que quedaban allí recibiendo de miembros de la sociedad civil ramilletes de flores blancas. Las mujeres, l@s niñ@s y los hombres descendían con sus morrales, con las pocas pertenencias que llevaban la mañana de la agresión. Los niñ@s miraban asustados y curiosos, sin apenas entender el porqué de su protagonismo, el porqué decenas de cámaras se les echaban encima robándoles el anonimato que exige la infancia.

En esta primera comunidad, los representantes zapatistas leyeron un comunicado en el centro de la plaza pidiendo respeto a su proyecto de vida:

''Queremos decirles otra vez a los hermanos que no son zapatistas, o los que pertenecen a diferentes partidos políticos: nosotros los zapatistas no queremos pelear contra nuestros hermanos indígenas del mismo paraje y del mismo municipio. Nosotros no molestamos a nadie, no ofendemos a nadie; los zapatistas respetamos a todos sin distinción de organización, de partido o de religión. Pero también queremos que nos respeten, que respeten nuestra lucha y nuestra resistencia. Nuestra lucha no es en contra de nuestros hermanos pobres; nuestra lucha tiene su causa justa que se llama democracia, libertad y justicia para todos.''

También agradecieron a los miembros de la sociedad civil nacional e internacional su presencia. Varios de ellos se quedaron como observadores para intentar inhibir posibles agresiones. Para los retornados, este acompañamiento de personas que ni conocen representa potencialmente un escudo y sus miradas, una denuncia.

Mientras tanto, decenas de elementos de la policía observaban, enfundados en sus uniformes azules en una “pose” que resultaba más bien intimidatoria. En las siguientes comunidades la tensión disminuyó. En total, retornaron 35 familias a Jech’vó, 19 a Elambó Alto, 33 a Elambó Bajo y 15 a la comunidad de Apaz.

¿Qué está en juego en este conflicto?

Controlando la caravana también estaba el presidente municipal perredista de Zinacantán que los zapatistas han responsabilizado de ser instigador de las agresiones en su contra. Se trata de un zinacanteco con un fuerte control político y económico en la región. Domina el transporte de camionetas que se dirigen diariamente a Tuxtla. Él y sus seguidores estuvieron todo el tiempo de pie sobre un cruce de la carretera a Tuxtla por donde observaron a la caravana entrando, saliendo y regresando a San Cristóbal.

Los zapatistas escapan de su control político y económico. Ellos tienen sus propias autoridades autónomas, su propio proyecto político que rompe con el sistema de gobierno oficial pero también con los tradicionales cacicazgos que han dominado durante décadas estas tierras.

El conflicto en estas comunidades zinacantecas no está solucionado. Tampoco existen condiciones que garanticen un regreso sin problemas, pero los zapatistas como otras organizaciones indígenas del Estado, conocen el significado del desplazamiento, el no poder trabajar la milpa (plantación de maíz), la pérdida de sus animales y el desarraigo de sus tierras. Nadie quería un nuevo “Polhó”, el municipio autónomo rebelde zapatista situado en Chenalhó (municipio constitucional de la región de los Altos) habitado en la actualidad por aproximadamente, un@s 5000 desplazad@s, como consecuencia del fuerte conflicto desatado en 1997 en aquel municipio.

Los Altos es una de las zonas donde se implementaron las estrategias de contrainsurgencia que caracterizaron durante años a esta guerra denominada “de baja intensidad”, con la formación de grupos paramilitares conformados por indígenas de las mismas comunidades afiliados al Partido de Revolución Institucional (PRI, partido que controló los poderes federal, estatal y municipal durante más de 70 años, hasta el año 2000). En Chenalhó, la escalada de violencia terminó con la masacre de 45 indígenas pertenecientes a la organización Las Abejas, Sociedad Civil, en Acteal el 22 de diciembre de 1997. Cabe subrayar que el presidente y el vicepresidente de Las Abejas acompañaron el retorno de l@s zapatistas de Zinacantán. Ellos conocen bien el dolor del desarraigo durante años y el sabor del retorno sin justicia.

Muchos han revivido con los actos de Zinacantán, el miedo y la incertidumbre que “Acteal” generó, y han comparado ambos hechos. Hay diferencias. Para entender los hechos de Zinacantán hay que pensar que nos encontramos con un tejido social que lleva sufriendo una guerra integral de desgaste durante 10 años, caracterizada por la descomposición y la polarización de las comunidades. Los conflictos hoy son detonados a partir de cuestiones básicas como el pago de la luz, el agua, o la construcción de carreteras. Pero esto representa solo la chispa de la bomba. La esencia de los conflictos radica en la incapacidad de respetar la diferencia, en el tema del poder, en la dificultad para permitir que los pueblos se determinen y decidan cómo organizar su educación, su gobierno, su salud o su producción.

No cabe el regreso a la uniformidad monocroma. La diversidad plantea un reto en todos los lugares, y en esta tierra, para los zapatistas y el resto de organizaciones sociales y políticas representa la semilla que deberá cultivarse para conseguir hacer crecer flores blancas de esperanza que reinventen el color de la vida intercultural.

En estos momentos, no se han detenido a los responsables de las agresiones. La tensa calma ha hecho que permanezcan campamentistas en las comunidades zinacantecas donde estalló el conflicto. En dichas comunidades, no solo escasea el agua, sino que la poca que hay no está limpia y está generando enfermedades en el estómago y en la piel.

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:: ENFOQUE

DESARROLLO ALTERNATIVO O ALTERNATIVA AL DESARROLLO

“solo cuando hayas cortado el último árbol, pescado el último pez y
contaminado el último río, te darás cuenta de que no puedes comer dinero”
Dicho nativo norteamericano

Globalización económica: un solo mercado, un solo mundo

La celebración de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobiernos de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, los días 28 y 29 de mayo de 2004, en Guadalajara (Jalisco, México) hizo presentes las diferentes visiones existentes en torno al concepto de ‘desarrollo’.

La Cumbre ‘oficial’ buscó dar seguimiento al trabajo iniciado entre los países de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALCUE) en Río de Janeiro en 1999. Desde allí se planteó la necesidad de establecer una ‘asociación estratégica birregional’. Esto significa, entre otras cosas “Estimular la cooperación económica internacional para promover la liberalización integral y mutuamente beneficiosa del comercio, como una manera de aumentar la prosperidad (...)” (Declaración de Río, 1999).

Esta III Cumbre se centró en dos grandes objetivos:

  1. ‘fortalecimiento del multilateralismo’: apoyar las acciones conjuntas de diferentes países en torno a la paz y la seguridad internacional, la arquitectura financiera internacional, la deuda externa y la cooperación al desarrollo;
  2. ‘cohesión social’: todo lo referido a la pobreza, las políticas de desarrollo social, la gobernabilidad democrática, la promoción del empleo, la distribución del ingreso y los flujos migratorios.

Los objetivos y estrategias de este espacio birregional de relaciones se enmarcan dentro de lo que ha venido denominándose ‘globalización económica’. Dicha globalización implica promover una gran red de intercambios comerciales, un gran mercado. Para eso es necesario impulsar cambios en las leyes de los países que representen obstáculos a la libre circulación del capital financiero (dinero), productivo (materias primas y mano de obra) y comercial (bienes como alimentos, vestuario, aparatos electrodomésticos y servicios).

Este tipo de organización mundial lleva décadas en práctica. En 1949 (después de la II Guerra Mundial y en plena Guerra Fría), el presidente de los Estados Unidos, Truman, en su toma de posesión, definió como misión del ‘mundo libre’ (es decir, capitalista) acabar con la pobreza y contribuir al desarrollo de las naciones ‘subdesarrolladas’. Nació la denominada ‘era del desarrollo’ capitalista, surgió la diferencia entre países ‘desarrollados’ y ‘subdesarrollados’; y significó la exportación a todas las naciones del modelo que hoy conocemos como ‘neoliberalismo’.

El desarrollo en el modelo neoliberal

En los 40s, se pensaba que a través de este tipo de globalización, gobernada por el comercio y la tecnología, se conseguiría acabar con la desigualdad social y la pobreza. Por eso se hablaba de ‘países en vías de desarrollo’, pensando que algún día éstos alcanzarían la situación del ‘Primer Mundo’. Pero la realidad es que según el propio informe del Banco Mundial sobre Desarrollo Mundial de 1990, l@s ric@s son cada vez más ric@s, y l@s pobres son cada vez más pobres.

Más reciente, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en el nuevo informe de los ‘Países Menos Adelantados’ (PMA) 2002, muestra que en esos países la extrema pobreza se ha duplicado en los últimos 30 años y afecta ahora a 307 millones de personas. Pronostica que el número de personas que viven con menos de 1 dólar al día en los PMA superará los 420 millones para 2015 si persisten las tendencias económicas actuales.

Mientras, el principal objetivo de los proyectos neoliberales consiste en eliminar las dos principales trabas que todavía existen para que realmente se consiga un mercado mundial único: las barreras arancelarias, que los estados establecen para la entrada de productos externos, y las subvenciones, con las que protegen a sus empresas y productores internos. En este marco, la cooperación internacional entre los países es un instrumento más de la ‘ayuda’ para que los pueblos alcancen el desarrollo al estilo occidental.

Críticas al modelo neoliberal de desarrollo en Guadalajara

Se ha venido cuestionando cada vez más el modelo neoliberal de desarrollo porque supone una transformación de las formas de existencia (no nada más en sus dimensiones económicas sino también sociales, políticas y culturales) hacia la producción competitiva y la mercantilización. Las críticas y propuestas alternativas frente a este modelo económico en el que la distribución del capital y del poder queda en manos de unos pocos son sin embargo muy diversas.

Frente a la Cumbre ‘oficial’ de Guadalajara se realizaron ‘foros sociales’ donde se reunieron ONG’s y una diversidad de organizaciones sociales para cuestionar y plantear alternativas a las políticas de la UE en Latinoamérica.

En el Encuentro Social ‘Enlazando Alternativas’ estuvieron presentes diversas posturas críticas al desarrollo neoliberal: por un lado, estuvieron las organizaciones que cuestionan los Tratados de Libre Comercio impulsados entre los gobiernos latinoamericanos y europeos. Son partidarios de un desarrollo respetuoso de los derechos humanos, y proponen utilizar los instrumentos que los propios tratados comerciales establecen, como son, en el caso del Acuerdo Comercial entre la UE y México, la denominada ‘cláusula democrática’ y ‘el Observatorio Social’, como instrumentos de la sociedad civil para controlar la violación de los derechos humanos por estas políticas.

Por otro lado, participaron movimientos sociales y organizaciones que consideran la política de la UE como parte de un nuevo colonialismo económico y cultural que utiliza el discurso de la democracia y de los derechos humanos como ‘Caballo de Troya’ para legitimarse e imponerse. Para ellos las culturas deben decidir directamente cuál es su proyecto de vida y buscar otras formas de combinar la lucha contra la pobreza y el cuidado del medio ambiente, desde la propia experiencia de los pueblos.

El pronunciamiento social emitido conjuntamente por la sociedad civil latinoamericana y europea en Guadalajara rechaza las políticas neoliberales que en ambos continentes están generando más desigualdad así como la privatización de la salud, la educación y la cultura. Así, la UE, dicen, no representa una alternativa a la política de los Estados Unidos en América Latina, por el contrario “(...) utiliza las políticas de cooperación como instrumento para la penetración de sus empresas, y (...) los acuerdos de cooperación en materia de seguridad contribuyen a la militarización del continente.”

Frente a dicha estrategia, los participantes al Foro alternativo demandaron:

  • la primacía de los derechos civiles, políticos, económicos, ambientales y culturales sobre la liberalización comercial
  • la promoción de un modelo de cooperación solidario
  • el compromiso de los países desarrollados de destinar al menos el 0.7 % del PIB a la cooperación para el desarrollo y buscar nuevas formas de redistribución de los ingresos en el ámbito nacional e internacional orientadas efectivamente a la lucha contra la pobreza, en apoyo al desarrollo sustentable y la justicia social, tales como fondos de compensación social, impuestos sobre transferencias de capitales especulativos.
  • Renegociar la deuda externa pública
  • Toda acción de cooperación al desarrollo financiado por la UE debe definirse bajo la obligada consulta y participación plena de las poblaciones afectadas tal y como dice el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Las alternativas son tan variadas que van desde la confianza en que el Estado todavía puede ser un actor que puede limitar los impactos negativos de la política neoliberal, hasta las ‘antisistémicas’ que buscan construir nuevas propuestas sin reconocer al estado.

Resistencias y búsqueda de alternativas

Los pueblos indígenas han representado uno de los principales movimientos (no el único) en contra de las políticas de planificación del desarrollo; su sobrevivencia fuera del mundo mercantil es una forma de demostrar la posibilidad de la diversidad de realidades y cosmovisiones que habitan la tierra.

“Un mundo donde quepan muchos mundos” representó la demanda de los zapatistas chiapanecos de redefinir el Estado-nación como un lugar donde las diferentes culturas tengan cabida. Más tarde se convirtió en uno de los principales lemas de la lucha altermundista en contra de la uniformidad cultural a la que parece conducir el actual capitalismo global.

Los Caracoles Zapatistas y su proyecto de autonomía han puesto en jaque a los proyectos neoliberales a través del control territorial y de la reconstrucción de la vida comunitaria mediante los trabajos colectivos y la creación de gobiernos autónomos.

En el plano de la cooperación internacional han generado transformaciones, decidiendo ellos mismos qué tipo de ayuda, cuándo, cómo y para qué. Se han constituido redes de solidaridad desde la sociedad civil nacional e internacional hacia los gobiernos autónomos zapatistas, que representan un giro a las relaciones de superioridad-inferioridad que llevan implícitos muchos proyectos de cooperación internacional (quien dona es quien decide para qué y cómo). Este nuevo planteamiento y la imposición de condiciones por los zapatistas para desarrollar proyectos en sus regiones no han dejado de generar malestar e incomodidad entre quienes llegan desde fuera con una forma de trabajo propia. Este tipo de cooperación es ajeno a los intereses económicos ‘globales’ y responde a las necesidades que los ‘autónomos’ determinan por sí mismos.

Este proyecto de resistencia junto a otros conviven y no de forma fácil, con los proyectos gubernamentales:

“Nosotras en nuestra cooperativa cooperamos 70$ (pesos mexicanos) cada quien. Valoramos nuestro proyecto. Si el gobierno te da un proyecto, ni te pregunta qué quieres, qué necesitas. Te dan para que hagas el proyecto que ellos deciden. No lo vas a valorar. Pero así, nos acostumbran y se van pa’ bajo nuestros proyectos propios igual como los del EZLN”
(Juanita, Xomé Ixuk- Organización Independiente de Mujeres de Las Margaritas)

Pero más allá de Chiapas, existen en todo el mundo experiencias y proyectos que buscan la transformación de formas de convivencia, reconociéndose portadoras de otra cosmovisión diferente a la occidental.

Proyectos alternativos de Vida

En diciembre de 2003, se celebró en Ciudad de México el coloquio sobre “América Profunda”, donde se reunieron representantes de movimientos de ‘auto-afirmación indígena’ de América, e invitados de Nueva Zelandia y la India, para conversar sobre su identidad, su lucha y sus esperanzas.

La propuesta fue lanzada desde el Centro de Encuentros y Diálogos Interculturales (CEDI) de Oaxaca, una de las iniciativas de Gustavo Esteva para encontrar en la denominada ‘regeneración cultural’ nuevas formas de vida reinventando la propia cultura. Así la propuesta de la Universidad de la Tierra de Oaxaca fomenta la construcción de nuevos ámbitos de comunidad desde las raíces culturales para redescubrir pensamientos filosóficos propios, la soberanía alimentaria (desde el cultivo a la preparación), el arte de habitar, la forma de sanar, de aprender, de ver el tiempo y el espacio, la organización comunitaria, en resumen, una manera de vivir propia basada en la comunalidad.

Desde los actores de la economía neoliberal se acusa a los pueblos de ser los mayores destructores de los bosques, sin reconocer que las industrias o la construcción de represas impulsadas desde los proyectos neoliberales son los factores que mayores transformaciones ambientales han generado.

“Transformar en acuerdo con la naturaleza es algo que contradice el modelo neoliberal (...) porque niega todo futuro a la humanidad. Las alternativas frente a este modelo que no funciona se manifiestan en el Foro Social Mundial, el Movimiento de los Sin Tierra, la teología de la ecología, la regeneración cultural, la divinización de la naturaleza”
(Jorge Santiago, Desarrollo Económico y Social de los Mexicanos Indígenas, DESMI)

Desde las alternativas, el pasado mayo se firmó en Brasil el ‘Manifiesto contra el Desierto Verde y a Favor de la Vida’, en el que más de 100 entidades brasileñas denunciaron el desastre socio-ambiental causado en los últimos 35 años por los monocultivos de eucalipto y pino para abastecer a las industrias de siderurgia y celulosa, perjudicando ecosistemas y población. Afirman que, por el contrario, ‘los pueblos indígenas han demostrado que son capaces de poder mantener los bosques porque los hicieron durante miles de años’. En la India es muy conocido el movimiento Chipko, donde las mujeres abrazaban los árboles como una forma de proteger la destrucción de sus bosques.

La delegación de organizaciones sociales de Chiapas presentes en Guadalajara realizó un pronunciamiento especial solicitando la moratoria del Proyecto Desarrollo Social Integrado y Sostenible en la Selva Lacandona, financiado por la UE a través de un Convenio firmado con el Gobierno del Estado de Chiapas. El rechazo se argumenta en que dicho proyecto no ha cumplido con el requisito de consulta previa a los pueblos afectados por el mismo, establecido en el Convenio nº169 de la Organización Internacional de Trabajo.

La región sobre la que se va a implementar el proyecto queda dentro de la zona de conflicto chiapaneco, visible desde 1994. El investigador italiano, Luca Martinelli, miembro de la organización Manitese ha realizado un análisis de dicho proyecto. Recuerda que diversas organizaciones sociales y civiles señalaron los riesgos del convenio, exigiendo al gobierno transparencia en el proceso ya que dicho Plan “condiciona, entrampa y amarra a sus pueblos y a sus comunidades a la dependencia en el mercado de los servicios ambientales: al pago por bosques, agua, sumideros de carbono, y al ecoturismo científico".

Señala que uno de los objetivos según el Proyecto es "reducir la pobreza en un sentido de desarrollo territorial participativo y sustentable, llegando a beneficiar directamente al gobierno del estado, al generar capacidades en la reformulación y aplicación más eficaz de las políticas de desarrollo social". El analista denuncia "el carácter contrainsurgente de programas en territorios donde hay oposición social y campesina, e inciden intereses del Banco Mundial, empresas trasnacionales y programas sociales que dividen y fomentan la confrontación entre pueblos indígenas".

Por otra parte, cuestiona que la medición de la reducción de la pobreza se vaya a realizar en función del número de familias que dejen de vivir con cantidades inferiores al salario mínimo, y no en función del autoconsumo y la soberanía alimenticia que posean.

La soberanía alimentaria no sólo es una forma de sobrevivir sino una forma de vida alternativa que impide la dependencia del exterior para poder alimentarse. En este sentido, Vía Campesina (la mayor red mundial de movimientos campesinos y agricultores familiares) se pronunció en contra del Informe 2004 de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), titulado: Biotecnología: ¿respondiendo a las necesidades de los pobres? . La FAO sostiene que la bioteconología sería una solución para el hambre en el mundo y el creciente aumento poblacional, reconociendo como único problema que los transgénicos no llegan a los pobres.

Vía Campesina denuncia que el hambre nada tiene que ver con la tecnología y sí con la injusticia social, la falta de acceso y control de la distribución en manos de las transnacionales que ‘quieren manipular nuestros cultivos, para poder controlar toda la cadena alimentaria a nivel global, obligándonos a dejar la producción de alimentos –aún localmente- y a tener que consumir sus productos en todo el mundo’.

El discurso desarrollista desfiguró el contenido de la palabra ‘próspero’. Originariamente proviene del latín ‘pro spere’, que significa “de acuerdo a la esperanza”. La prosperidad de los pueblos depende por tanto de la esperanza de cada uno de ellos, no de lo que puedan consumir o producir para entrar en las gráficas de medición del ‘nivel de pobreza’.

Deberíamos todos empezar a repensar ‘desarrollo ¿para qué y para quienes?’, ‘¿qué es la pobreza?’ ‘¿qué es la ayuda? ¿quién va a controlar y quién define?’ ‘¿qué hacemos hoy para darle la vuelta al mañana que otros definieron ya para nosotros?’ Lo más probable será encontrar la multiplicidad de formas de soñar la esperanza de vida y descubrir la verdadera pobreza en la uniformidad.

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Bibliografía

  • Sachs, Wolfgang (coord.), Diccionario del desarrollo, México, Ed. Galileo y la Universidad Autónoma de Sinaloa, 2001
  • América Profunda. Un ejercicio de reflexión en la acción, México, Proyecto (2003)
  • Arriola,J., y Aguilar, J.V., Globalización de la Economía, El Salvador, Equipo Maíz, 2001.
  • Ribeiro, S., “La FAO declara la guerra a los campesinos” en www.argenpress.info (17/06/2004)
  • WRZ, “Rotunda manifestación en Brasil contra el Desierto Verde y a Favor de la Vida”, en Ambiente y Sociedad, AÑO 5, Nº 163 (16 de junio de 2004) en www.ecoportal.net

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:: ACTIVIDADES DE SIPAZ

Abril - Junio de 2004

ACOMPAÑAMIENTO

Durante los últimos meses, el equipo de títeres “Diversidad” presentó funciones sobre el valor de la diversidad y de la reconciliación en los municipios de Tila (zona Norte) y de Las Margaritas (zona Fronteriza) así como en distintos barrios de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas (zona Altos).

En abril, estuvimos participando en la caravana de observación de derechos humanos posterior a los hechos de violencia en Zinacantán (zona Altos). También acompañamos el retorno de las familias desplazadas por estos hechos a sus comunidades de origen. Participamos en varias reuniones de análisis convocadas desde distintos espacios respecto a la situación prevaleciente. Nos reunimos con Juan Esponda de la Comisión para la Reconciliación de las comunidades divididas del gobierno del Estado para hablar sobre este mismo tema, y sobre la situación en la zona Norte.

En mayo y junio, realizamos varias citas con actores de la zona Fronteriza, para conocer la coyuntura en la región.

En junio, pasamos una semana realizando entrevistas con distintos actores en Montes Azules y la Selva Lacandona.

CONTACTOS E INFORMACION

Recibimos visitas, delegaciones, estudiantes y periodistas para darles a conocer la coyuntura de Chiapas y el trabajo de SIPAZ, principalmente de EE.UU., Canadá y España.

Nos entrevistamos con distintos actores en Chiapas, Oaxaca y la ciudad de México a nivel de comunidades, movimientos sociales, ONGs y gubernamental (ver también trabajo nacional).

Realizamos dos acciones urgentes: una primera sobre los hechos de violencia en Zinacantán y otra sobre el asesinato de Noel Pavel, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y activista vinculado a comunidades zapatistas en Chiapas.

Participamos en las reuniones de seguimiento al tercer Encuentro chiapaneco frente al Neoliberalismo realizado en Huitiupán a finales de marzo.

EDUCACION POR LA PAZ

Seguimos participando en la Red por la Paz, un espacio de acción y reflexión que busca apoyar procesos de paz a nivel de las organizaciones y comunidades en Chiapas. El 5 de mayo, se realizó un taller/Encuentro abierto a organizaciones externas a la Red por la Paz en el marco del replanteamiento estratégico del espacio frente al momento actual. También se estuvieron elaborando y se están difundiendo folletos en español e inglés así como pósters sistematizando las etapas claves y las principales lecciones de los 10 años que lleva el conflicto en Chiapas.

Seguimos impartiendo talleres sobre Cultura de Paz y Derechos Humanos con los jóvenes del Centro de Desarrollo Comunitario (CEDECO) de San Cristóbal de Las Casas.

Un miembro del equipo está tomando un Diplomado sobre “Transformación positiva de los Conflictos” (4 sesiones de dos días hasta el final del año) convocado por la Comisión de Apoyo para la Unidad y la Reconciliación Comunitaria (CORECO) y la Universidad de la Tierra-Chiapas.

En junio, asistimos a un taller sobre “Negociación” realizado en la ciudad de México e impartido por personas de Cambridge, del Instituto Tecnológico de Massachussets, EE.UU.

También en junio, en la ciudad de México, compartimos la experiencia de SIPAZ basada en los talleres de “Transformación de conflictos” que se han venido llevando a cabo desde 1998 en un espacio de ONGs buscando recuperar experiencias metodológicas y estratégicas en este ámbito.

DIALOGO INTERRELIGIOSO

En el marco del proyecto de “Pasantías de intercambio y formación entre líderes religiosos de Chenalhó y las Comisiones de Paz de Nicaragua”, se dio una reunión de seguimiento al ciclo de talleres sobre negociación y reconciliación. Se decidió escribir una carta para invitar a otros actores religiosos del municipio de Chenalhó a participar en el proceso. Dicha carta se difundió en la zona y en San Cristóbal de Las Casas en mayo. También mantuvimos reuniones y entrevistas con actores religiosos de Chenalhó y de San Cristóbal de Las Casas vinculados al mismo proceso.

TRABAJO NACIONAL E INTERNACIONAL

El 29 y 30 de abril estuvimos participando en la facilitación de un taller de reflexión sobre “Concepto y estrategias de Paz” realizado en el estado de Oaxaca.

Participamos en el segundo taller sobre no violencia activa organizado por Greenpeace, Amnistía Internacional, Serpaj y el colectivo "Pensar en voz alta" en Cuernavaca a principios de mayo.

Un miembro del equipo estuvo participando en reuniones sobre “Proceso de paz en Chiapas y cooperación internacional” en Viena, Austria con representantes de organizaciones que trabajan en o con Chiapas de México, Austria, Bélgica, Alemania, Francia, Italia y Suiza.

En mayo, estuvimos presentes como observadores acompañando la delegación de Chiapas en el Encuentro Social “Enlazando alternativas” organizado paralelamente a la III Cumbre de la Unión Europea con América Latina y el Caribe realizada en Guadalajara (estado de Jalisco).

En junio, en la ciudad de México, participamos en una reunión del núcleo de la Red Latinoamericana de constructores de Paz en México.

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