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:: INFORME SIPAZ: Vol 8 Nº 3, Diciembre de 2003

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:: ACTUALIDAD

Chiapas: a diez años del levantamiento armado

En septiembre, se cumplieron siete años de la suspensión del diálogo entre el gobierno federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). El 17 de noviembre, el EZLN también cumplió 20 años de existencia, un evento que decidió celebrar internamente, aunque invitó a la sociedad civil nacional e internacional a participar en los actos que varias organizaciones, en y fuera de México, estuvieron realizando en este marco.

A casi 10 años del levantamiento armado de enero del ’94 en Chiapas, las perspectivas de reanudación de un proceso de negociación parecen cada vez más remotas cuando cada una de las partes se mueve en función de estrategias, tiempos e intereses claramente diferenciados.

A nivel nacional, la agenda política de los partidos políticos está centrada en las reformas energéticas (electricidad y petróleo) y hacendaria, ya en un contexto de disputa por las próximas elecciones presidenciales (2006). El conflicto de Chiapas no es tema prioritario. En su visita por Chiapas, en octubre, el secretario de Gobernación, Santiago Creel, afirmó respecto al tema que “hay una política que no ha variado desde el inicio de la administración, que ha incluido la presentación de la denominada iniciativa Cocopa, la excarcelación de presos vinculados con el EZLN (y) la reubicación de siete bases militares”, refiriéndose a las tres condiciones planteadas por los zapatistas a finales del 2000 para reanudar el diálogo. Mientras el gobierno las considera cumplidas, la reforma en materia indígena finalmente aprobada por el Congreso de la Unión en el 2001 fue desconocida por el EZLN por considerarla una “traición” a lo establecido en los Acuerdos de San Andrés de 1996. En su visita, Creel también comentó que se espera la respuesta de los congresos estatales sobre la reforma constitucional “para hacer una valoración” y presentar un paquete de iniciativas de ley ante el Congreso de la Unión.

Por otro lado, el EZLN ha suspendido cualquier contacto con el gobierno y los partidos políticos. Declaró que los Acuerdos de San Andrés serán “aplicados en territorios rebeldes” por la vía de los hechos. Las “Juntas de buen gobierno” (JBG), conformadas desde agosto pasado e integradas por delegados de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas en 5 Caracoles (ver informe de SIPAZ, agosto de 2003) representan un nuevo paso en la construcción de la autonomía zapatista, una apuesta a largo plazo, desafiando el poder “oficial” al asumir funciones de gobierno en todos los ámbitos (educación, salud, justicia, desarrollo, etc.).

Reposicionamiento del discurso oficial “post caracol”

Frente a la nueva estrategia zapatista, los discursos por parte del gobierno federal han ido en el sentido de que las Juntas de Buen Gobierno podrían enmarcarse en la Constitución. Los gobiernos federal y estatal se estuvieron “echando la pelota”, sin que ninguno de los dos niveles de poder pareciera querer quedarse con la responsabilidad de responder a la nueva situación. Ciertamente, en la ley indígena aprobada en el 2001, la definición de los ámbitos y alcances de la autonomía quedan a cargo de los estados (fue uno de los puntos de retroceso comparado con San Andrés).

Sin embargo, en septiembre, la Comisión de Pueblos y Comunidades Indígenas del Congreso del estado afirmó que “debe ser responsabilidad de la Federación y no del Congreso local, atender la nueva forma de organización zapatistas, porque es un asunto nacional”, ya que, en 1994, el EZLN le declaró la guerra al gobierno federal.

Por su parte, en octubre, el gobernador de Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía, reconoció que los esfuerzos del EZLN al crear las Juntas de Buen Gobierno “son interesantes” y que “no alteran la vida de los órganos constitucionales, los ayuntamientos ni del gobierno del estado”. Destacó que el gobierno del estado, a diferencia de otros gobiernos en tiempos pasados, se ha mantenido y se mantendrá respetuoso de las decisiones de las comunidades zapatistas.

Tocará ver si esta postura federal y estatal se podrá sostener a mediano plazo en un estado donde tantos focos rojos pueden estallar en violencia abierta o, para retomar palabras de Samuel Ruiz, obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, en una situación de “estancamiento formal [del diálogo] con deterioro real”. Eso tanto más cuanto que la mayoría de las comunidades del estado se encuentran divididas y a pesar de la oferta zapatista de estar al servicio también de las personas no zapatistas viviendo en sus territorios...

Inconformidades por redefinición de territorios

La creación de las JBG promete una recomposición de las relaciones tanto hacia dentro como hacia fuera de los territorios zapatistas. A pesar del mensaje conciliador hacia los no zapatistas, la redefinición de dichos territorios no ha ido sin causar inconformidad por parte de otros actores sociales.

La mayoría de los casos se han presentado en la zona Norte del estado, donde la presencia zapatista no era tan visible hasta la creación de los Caracoles. En septiembre, la JBG “Nueva Semilla que Va a Producir” (Roberto Barrios) denunció hechos violentos ocurridos en diferentes comunidades de la región “por la colocación de carteles en carreteras, salidas o entronques de diferentes municipios autónomos”: golpes, amenazas de desalojo, letreros balaceados o destruidos, principalmente en los municipios oficiales de Tila, Sabanilla y Palenque.

A finales de septiembre, situaciones similares se presentaron en Ocosingo (Selva). Otro eje de tensión ha sido la construcción de carreteras en zonas zapatistas de los municipios de Chilón y Ocosingo, donde los zapatistas solicitan un pago por parte de las constructoras para trabajar en sus territorios.

Riesgo de escaladas de violencia

También resulta preocupante las denuncias de grupos señalados como paramilitares. Campesinos de la región Monte Líbano y Taniperla (Selva) informaron que se han vuelto a ver hombres armados, uniformados de negro, realizando movimientos y prácticas. En un comuicado del Caracol “Torbellino de Nuestras Palabras”, la JBG Corazón del Arcoiris de Nuestra Esperanza denunció ataques de la banda Los Aguilares, en la comunidad K'an Akil, del municipio autónomo Olga Isabel (municipio oficial de Chilón) a finales de octubre: “se han registrado detonaciones y este grupo ha llegado a provocar y asustar en el camino de esta región, cerrar la vereda del arroyito donde las mujeres necesitan lavar su ropa y bañarse, pues es el único lugar que pueden utilizar”.

En octubre, un centenar de bases de apoyo zapatista pertenecientes al municipio autónomo Francisco Gómez establecieron un plantón en la comunidad San Manuel, Ocosingo. Los habitantes de dicho poblado denunciaron que el 16 de octubre, un grupo de 15 priístas tapiscaron (cosecharon) casi una hectárea de milpa, propiedad de la comunidad. Dada la situación, los habitantes de San Manuel se encuentran en permanente vigilancia.

Los retos de las JBG en materia de justicia

La existencia de sistemas paralelos (entre la estructura oficial y la zapatista) adquiere su mayor complejidad en temas de administración de la justicia, por la pluralidad existente en territorios “zapatistas”. Dicha situación abre interrogantes respecto a la dificultad y legitimidad de “gobernar” a quienes no les han elegido como autoridades.

Uno de los primeros casos se dio a raíz de la detención de Armín Morales Jiménez, realizada el 2 de septiembre en San Pedro Michoacán por milicianos del EZLN “por apropiarse un vehículo que no era suyo” según la versión zapatista. En respuesta, miembros de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos - Histórica (CIOAC-H), retuvieron a siete personas, dos de las cuales pertenecen a comunidades zapatistas. 48 horas después, fueron liberados cinco de ellos. Los últimos dos (zapatistas) permanecieron secuestrados durante nueve días antes de ser liberados. A pesar de esta liberación, el tono seguía subiendo hasta que el 12 de octubre, Armín Morales fue liberado, supuestamente luego de que el gobierno estatal cubrió los 80 mil pesos de ‘multa’ que entregó al dueño del vehículo del que Armín Morales Jiménez se hubiera apropiado ilegalmente. La intervención por parte del gobierno del estado en el asunto fue bastante controvertida, al reconocer la legitimidad de facto del juicio emitido por la Junta de Buen Gobierno.

A principios de octubre, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (CDHFBC) señaló que “en la medida en que no se reconozcan los sistemas normativos de los pueblos indígenas, se seguirán propiciando problemas de este tipo, que vulneran los derechos y justas demandas de éstos, debilitando aún más el tejido social”.

Otro caso a principios de septiembre llamó la atención. Tres indígenas, originarios de la comunidad de Flores Magón, municipio de Teopisca, fueron detenidos por transportar madera y acusados de ecocidio, “daño doloso y premeditado a la ecología” según el Código Penal. Estas personas tenían autorización del municipio autónomo Miguel Hidalgo para explotar y trasladar la madera por lo que, por primera vez, compareció ante un juez penal el presidente de uno de los concejos autónomos zapatistas. Los indígenas fueron liberados a los pocos días.

Se dieron otros varios casos que llevan a vislumbrar dos tipos de escenarios en el tema de la aplicación de la justicia en territorios plurales: aceptación y construcción de la legitimidad de las JBG o choque entre partes y eventualmente con el sistema de justicia “oficial”.

Montes Azules: tensa calma

Si bien no se han registrado hechos violentos en la biosfera de Montes Azules en los últimos meses, discursos contradictorios por parte de las distintas instancias gubernamentales contribuyen a mantener una alta tensión: mientras la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) afirmó que no se realizarán desalojos violentos en la zona, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), no descartó la posibilidad de aplicar la ley con “mano firme” y utilizar la fuerza pública contra las personas asentadas en esas tierras.

En octubre, la Asociación Rural de Interés Colectivo (ARIC-Independiente), que está negociando con el gobierno la regularización de varios poblados asentados en Montes Azules, cuestionó lo expresado por la PROFEPA: “En lugar de contribuir a la solución del problema lo empeora, porque quiere decir que en el gobierno hay grupos que pretenden el desalojo con la fuerza, y eso descalifica las negociaciones y significa que las autoridades no tienen voluntad política verdadera de resolver el asunto”.

Por otro lado, Felipe Villagrán, ex funcionario del Banco Mundial representando a los lacandones de Lacanjá Chansayab y los pobladores de Frontera Corozal y Nueva Palestina se reunió con el gobernador Pablo Salazar Mendiguchía y diversos funcionarios estatales y federales. Solicitó que “se implementen de inmediato rondines día y noche por parte del Ejército Mexicano y un destacamento en Paraíso” (donde se localiza una comunidad zapatista), así como “la autorización para portar armas de bajo calibre para cuidado de los cultivos de los comuneros”. (La Jornada, 10 de noviembre).

Militarización y movilizaciones frente a la militarización

Posteriormente a la creación de las Juntas de Buen Gobierno (JBG) en los municipios autónomos zapatistas, se ha reportado un incremento de movimientos de tropa (patrullajes y retenes militares) en varias zonas del estado, principalmente en la llamada zona del conflicto. Por otro lado, en los últimos meses, se ha observado un creciente rechazo a la presencia militar, una tendencia que no es exclusiva de las comunidades zapatistas.

Si bien en la mayoría de los casos, el rechazo se da de manera no violenta, se percibe una tensión creciente. De este modo, a principios de septiembre, más de mil indígenas del municipio de Chenalhó retuvieron a unos 35 integrantes del Ejército Mexicano, para que pagaran los daños que ocasionaron con sus camiones en la carretera de terracería. Fueron liberados con la condición de que el Ejército Mexicano proporcione material para arreglar dicha carretera, por un monto de hasta 15 mil pesos.

Por otro lado, en octubre, indígenas simpatizantes del EZLN de la comunidad Yulumchuntic, municipio de Chalchihuitán (Altos), retuvieron por varias horas a treinta elementos del Ejército Mexicano que realizaban un patrullaje para combatir la siembra y cosecha de drogas. Existen distintas versiones. Se escucha que les quitaron sus botas, los desarmaron y los obligaron a caminar en la cancha de básquetbol. Sin embargo, la JBG “Corazón Céntrico de los Zapatistas Delante del Mundo” dijo que tan sólo los dejaron afuera de la escuela de Jolitontic. Informó que los zapatistas rechazan la presencia de los militares en sus localidades y que en forma pacífica hicieron que se salieran, porque los militares habían instalado un campamento en territorio autónomo. Los soldados fueron liberados después de varias horas, tras comprometerse con los pobladores a que no pasarán por esa zona, luego del pago de una multa (20 mil pesos) y tras la intervención directa del comandante de la 31 zona militar.

En octubre, durante la Conferencia Especial sobre Seguridad Hemisférica realizada en México, los integrantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) se comprometieron a cooperar para enfrentar las amenazas a la seguridad, pero se dio libertad a cada Estado para identificar sus propias prioridades de seguridad y definir estrategias, planes y acciones para hacer frente a los retos que impone la nueva situación en el mundo. Se destacó que la paz se fortalece cuando se profundiza su dimensión humana y se promueve el respeto a la dignidad, los derechos humanos, las libertades fundamentales de las personas, la promoción del desarrollo económico y social y la lucha contra la pobreza, las enfermedades y el hambre.

En el marco del seguimiento del Encuentro Hemisférico frente a la Militarización de mayo, del 18 al 23 de noviembre, se realizaron las Jornadas sobre los Impactos de la Militarización “Por la desmilitarización, unamos nuestras resistencias”, en San Cristóbal de Las Casas, otro esfuerzo en el marco de una semana de lucha que se realizó al unísono con otras manifestaciones y protesta en todo el continente.

Luchas compartidas

La solidaridad hacia el movimiento zapatista se escuchó en octubre, en el marco del Encuentro de Naciones Indígenas de México, donde unos 200 representantes de organizaciones y comunidades indias de Oaxaca, Michoacán, Jalisco, Veracruz, estado de México, Sonora, Distrito Federal y Puebla, así como integrantes de agrupaciones sociales no indígenas reiteraron que los pueblos indios de México “reconocemos y elevamos los acuerdos de San Andrés como nuestra constitución indígena y exigimos la aprobación de la ley Cocopa” y que fue “una traición de los legisladores” no haberlo hecho. También se hizo un pronunciamiento en favor de las Juntas de Buen Gobierno anunciadas por el EZLN en Oventik.

El EZLN demostró su voluntad de ser parte de la alternativa global cuando, el 26 de octubre, el subcomandante Marcos envió un mensaje grabado a académicos, intelectuales y dirigentes que participaron en el encuentro En Defensa de la Humanidad realizado en la ciudad de México. El objetivo fue integrar un bloque defensor de los derechos de los pueblos y en contra del neoliberalismo y la globalización. Advirtió que la lucha contra la globalización del poder es una cuestión de supervivencia humana.

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:: ENFOQUE

Los puentes de palabra construídos entre la sociedad civil y el EZLN

“Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin importar las fronteras del mapa o del tiempo”
El derecho al delirio. Eduardo Galeano

Policías durante la Cumbre de Cancún - Septiembre 2003

El próximo mes de enero se cumplirán diez años desde el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Una década en la que comunicados, consultas, marchas, foros y encuentros han configurado un nuevo pensamiento ético-político que ha tenido una fuerte influencia no sólo en México sino también a nivel internacional.

Queremos aprovechar este acontecimiento para reflexionar sobre el proceso que se ha desarrollado desde el ‘94 y los frutos que ha parido el diálogo entre este movimiento político-social y la sociedad civil nacional e internacional.

El neozapatismo: nueva ética política

El discurso político del EZLN acompañado de poesía, cuentos, ironía y realidad sorprendió a una escena política nacional e internacional en una coyuntura de desesperanza y desaliento.

En dichos comunicados se fusionan las distintas raíces culturales de México con las del mundo. Se reivindica una sociedad en la que imperen la democracia, la libertad y la justicia, fundamentadas a su vez en la dignidad humana. Estas palabras consideradas por ellos “las primeras de todas las palabras y de todas las lenguas”, son redefinidas a la luz de su propia cosmovisión:

justicia no es dar castigo, es reponerles a cada cual lo que merece y cada cual merece lo que el espejo le devuelve: él mismo. El que dio muerte, miseria, explotación, altivez, soberbia, tiene como merecimiento un buen tanto de pena y tristeza para su caminar. El que dio trabajo, vida, lucha el que fue hermano, tiene como reconocimiento una lucecita que le alumbre siempre el rostro, el pecho y el andar.
libertad no es que cada uno haga lo que quiere, es poder escoger cualquier camino que te guste para encontrar el espejo, para caminar la palabra verdadera. Pero cualquier camino que no te haga perder el espejo. Que no te lleve a traicionarte a ti mismo, a los tuyos, a los otros.
democracia es que los pensamientos lleguen a un buen acuerdo. No que todos piensen igual (...). Que la palabra de mando obedezca a la palabra de la mayoría, que el bastón de mando tenga palabra colectiva y no una sola voluntad. Que el espacio refleje todo, caminantes y camino, y sea, así, motivo de pensamiento para dentro de uno mismo y para afuera del mundo.”
(La historia de las palabras. El Viejo Antonio)

El sociólogo francés Yvon Le Bot habla del “sueño zapatista”; el investigador Guillermo Michel, de “Utopía zapatista”, retomando la definición de Paulo Freire para quien la utopía es “el acto de denunciar la estructura deshumanizante y de anunciar la estructura humanizante” (MICHEL, 2001:122). Explican que los zapatistas desde el Sur del Sur se convirtieron en una voz de denuncia y un espejo de las injusticias que se estaban padeciendo en Chiapas y otras partes del planeta; al mismo tiempo, anunciaron la posibilidad de crear una alternativa a través de la organización y unión de todos aquellos que desean “otro mundo posible”: “En nuestros sueños hemos visto otro mundo. Un mundo verdadero, un mundo definitivamente más justo que en el que ahora andamos. Vimos que en este mundo no eran necesarios los ejércitos, que en él eran la paz, la justicia y la libertad tan comunes que no se hablaba de ellas como cosas lejanas, sino como quien nombra pan, pájaro, aire, agua, como quien dice libro y voz. (...) Y en este mundo era razón y voluntad el gobierno de los más, y eran los que mandaban gente de bien pensar; mandaban obedeciendo, no era ese mundo verdadero un sueño del pasado, no era algo que venia de nuestros antepasados. Era de adelante que venia, era del siguiente paso que dábamos. Así fue que nos echamos a andar para lograr que ese sueño se sentara a nuestra mesa, iluminara nuestra casa, creciera en nuestras milpas, llenara el corazón de nuestros hijos, limpiara nuestro sudor, sanara nuestra historia y para todos fuera.”

La democracia entendida como consenso y participación colectiva es reivindicada y expresada en el principio del “mandar obedeciendo”: “Es razón y voluntad de los hombres y mujeres buenos buscar y encontrar la manera mejor de gobernar y gobernarse, lo que es bueno para los más, para todos es bueno. Pero que no se acallen las voces de los menos, sino que sigan en su lugar, esperando que el pensamiento y el corazón se hagan común en lo que es voluntad de los más y parecer de los menos” (comunicado 27 de febrero de 1994).

La novedad en el ámbito de los derechos fundamentales radica en exigir el derecho de participación de tod@s respetando a su vez el derecho a la diferencia ya sea esta de carácter étnico, la preferencia sexual, la clase social, la edad o el género. Se defiende un mundo en el que quepan todos los mundos. En los primeros comunicados se reconocen las diferentes luchas que se dan en todo el estado mexicano y lanzan una propuesta “Queremos que los pasos de todos los que caminan con verdad, se unan en un solo paso” (comunicado CCRI-CG EZLN, 25 de enero de 1994).

Trazando caminos entre sueños y palabras.

Desde el levantamiento zapatista, la sociedad civil nacional e internacional se convirtió en la “señora” interlocutora del EZLN. Debemos recordar que el alto al fuego decretado por el gobierno federal en 1994 se debió en gran parte a las multitudinarias manifestaciones en México y en otras ciudades del mundo.

En México, la sociedad civil surgida en torno a las catástrofes sísmicas de 1985 y más tarde frente al fraude electoral de 1988, representaba una colectividad plural, diferenciada de los partidos políticos y del gobierno, deseosa de una verdadera democratización del estado mexicano en la que ella jugara un papel protagonista.

La relación epistolar durante el primer año del alzamiento es amplia: “El EZLN tiene la costumbre de emitir comunicados para fijar sus posiciones sobre puntos diversos. Esto lo hacemos así para que el pueblo mexicano, lo que ahora se llama sociedad civil, conozca nuestro pensamiento directamente de nuestro corazón” (comunicado 5 de mayo de 1994).

En estas cartas empieza a trazarse también la forma de solidaridad que quieren establecer con las organizaciones no gubernamentales (ONG), los sindicatos, las mujeres, los estudiantes, las organizaciones campesinas e indígenas independientes, etc. Así encontramos en la carta de respuesta a los estudiantes de la UNAM esta advertencia: “No queremos que vengan a ‘grillarnos’ a ‘jalarnos’ a una u otra corriente política. (...) Pueden venir y enseñarnos y aprender” (comunicado 12 de febrero de 1994).

El primer diálogo entre la sociedad civil nacional y el EZLN se dio en la Convención Nacional Democrática (1994) y para ello se construyó en La Realidad, el primer Aguascalientes Zapatista concebido, precisamente, como lugar de encuentro entre la sociedad civil nacional e internacional y los zapatistas. Más tarde se configurarían cuatro Aguascalientes más: La Garrucha, Oventik, Morelia y Roberto Barrios.

Amado Avendaño fue nombrado en diciembre de 1994 Gobernador de la sociedad civil “en rebeldía” y permaneció como tal hasta el año 2000. En 1995 se celebró la Consulta Nacional e Internacional por la Paz convocada por el EZLN. Más de un millón de personas respondieron, demostrando la preocupación de la opinión pública por Chiapas y pronunciándose a favor de que el EZLN se transformara en una fuerza política pacífica e independiente. Y de hecho, se fue modificando la estrategia zapatista.

En 1995, se iniciaron los Diálogos de San Andrés entre el gobierno federal y el EZLN, donde parte de la sociedad civil participó como asesora del EZLN y también formando cordones de seguridad para salvaguardar a los participantes. Las propuestas zapatistas que dieron lugar a los Acuerdos de San Andrés (ASA) sobre Derechos y Cultura Indígena recuperaban los consensos del Foro Nacional Indígena. En dicho foro se decidió conformar el Congreso Nacional Indígena que hoy en día sigue aglutinando a gran parte de los pueblos indígenas de México. El Foro sobre la Reforma del Estado (1996) perseguía conseguir acuerdos entre el EZLN y la sociedad civil nacional para presentarlos en la Mesa de diálogo 2 sobre Democracia y Justicia.

En la Cuarta Declaración de la Selva Lacandona, se convocó a la sociedad civil a la formación del Frente Zapatista de Liberación Nacional con el objetivo de continuar la lucha política a través de la constitución de una fuerza política independiente.

Interrumpido el Diálogo de San Andrés desde finales de 1996, se realizó la Marcha de los 1.111 (zapatistas) para asistir a la II Asamblea del CNI en México y poder reivindicar el cumplimiento de los ASA. Para la preparación de la Consulta por el Reconocimiento de los Derechos y Cultura Indígenas y por el Fin de la Guerra (1999) se celebró previamente el Encuentro EZLN-Sociedad Civil en San Cristóbal de Las Casas.

La llegada de un nuevo presidente tras las elecciones de 2000 propició lo que ha representado la última movilización y encuentro con la sociedad civil nacional fuera del territorio zapatista: la “Marcha del Color de la Tierra”. Esta llevó a parte de la comandancia zapatista y el subcomandante Marcos de visita por diferentes estados mexicanos para exponer las razones por las que exigían como condición para reanudar el diálogo con el gobierno la aprobación de la denominada Ley COCOPA (propuesta de reforma constitucional sobre derechos y cultura indígena que recoge los principales consensos de los ASA).

Durante el mes de agosto pasado, los municipios autónomos zapatistas convocaron a toda la sociedad civil nacional e internacional a la muerte de los “Aguascalientes” y al nacimiento de los “Caracoles” con el objetivo de mejorar las relaciones con la sociedad civil nacional e internacional.

De lo local a lo global: un viaje de ida y vuelta

El puente trazado entre la sociedad civil y el EZLN tiene un doble carril por donde circulan las propuestas y las respuestas en un viaje de ida y vuelta.

A través de Internet se empezaron a crear los vínculos entre la lucha neozapatista y los colectivos e individuos que leían sus propuestas desde cualquier parte del mundo. Las manifestaciones de solidaridad desde el exterior de México sucedieron desde el mismo levantamiento con sendas manifestaciones el día 14 de enero en Madrid y París.

Más tarde la sociedad civil internacional fue convocada a participar en el Primer Encuentro Continental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo (4-8 abril 1996), preparatorio del posterior Primer Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo del 26 de julio al 8 de agosto de 1996 (conocido también como “Intergaláctico).

Desde las discusiones se propusieron entre otras, la creación de una red de abajo hacia arriba: local, estatal, nacional e internacional y la construcción de organismos o nudos de esa red que funcionen por consenso y manden obedeciendo. A nivel económico se apostó por construir una alternativa económica a partir de la recuperación de principios básicos como la dignidad, la solidaridad, la autogestión, la diversidad y la cooperación centrados en las necesidades humanas integrales. También se decidió vincular las luchas por la democracia y los derechos de ciudadanía del llamado Primer Mundo con las luchas por la autonomía de los pueblos indios.

Numerosas propuestas fueron apropiadas y continuadas por la sociedad civil internacional. De este modo el I Encuentro Continental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo tuvo una segunda sesión en Brasil, y el II Encuentro Intercontinental se celebró en julio de 1997 en España.

Pero más allá de los encuentros o foros puntuales se empezó a constituir una red permanente de colectivos solidarios con la lucha zapatista a través de las denominadas Plataformas de Apoyo o Solidaridad Zapatista, o mediante hermanamientos con municipios autónomos zapatistas. El año pasado desde Madrid se anunció la constitución de un Aguascaliente permanente a semejanza de los existentes en territorios zapatistas, para poder crear un lugar de reunión y encuentro entre quienes desean construir otro tipo de política en aquella sociedad.

La convivencia de observadores internacionales durante semanas o meses en los campamentos de observación civil existentes en diferentes municipios autónomos ha permitido establecer verdaderos intercambios interculturales. No es de extrañar, por tanto, que en el comunicado “Chiapas la treceava estela” se reconozca constantemente que todo lo edificado hasta ahora no ha sido fruto solo de las bases de apoyo zapatistas sino también de la sociedad civil nacional e internacional.

La globalización de la esperanza

Desde hace tres años viene celebrándose el Foro Social de Porto Alegre como un espacio en el que se ha buscado construir una alternativa económica, política, social y cultural que permita la inclusión de los millones de marginad@s existentes en el mundo por diferentes causas.

Desde Seattle, Washington, Davos, Melbourne, Quito, Belem do Parà, Roma, Venecia, Praga, Estambul, Porto Alegre, Cancún, Quebec, Génova, los zapatistas expresan... “...somos los mismos ustedes. (...) Detrás de nuestros pasamontañas está el rostro de todas las mujeres excluidas. De todos los indígenas olvidados. De todos los homosexuales perseguidos. De todos los jóvenes despreciados. De todos los migrantes golpeados. De todos los presos por su palabra y pensamiento. De todos los trabajadores humillados. De todos los muertos de olvido. De todos los hombres y mujeres simples y ordinarios que no cuentan, que no son vistos, que no son nombrados, que no tienen mañana” (Comunicado de la comandante Mayor Ana Maria 27 de julio de 1996).

Hay quienes consideran que las resistencias a la globalización a escala mundial se inauguran en las protestas frente al encuentro ministerial de la Organización Mundial del Comercio en Seattle en 1999. En cambio, la periodista Naomi Klein (autora de No logo) va más atrás y señala que el inicio de la lucha antiglobalización o “altermundistalista” está en el 1 de enero de 1994, con el levantamiento zapatista (La Jornada, 18 de mayo de 2002). Coincide con Ignacio Ramonet para quien la rebelión zapatista constituye la primera insurrección contra la mundialización (RAMONET, 2001: 24). En este mismo sentido González Casanova afirmó en el II Foro Social de Porto Alegre que las protestas de Seattle serían impensables sin el levantamiento armado de 1994. La coincidencia de la rebelión armada con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con América del Norte reflejaba la inconformidad con una política alejada de la participación y de los intereses de los pueblos indígenas, que además influiría perjudicialmente en los precios del campo, empobreciendo de forma más creciente a un campesinado incapaz de competir con los precios de los campesinos norteamericanos.

El Subcomandante Marcos afirmó recientemente: “no pensamos que [el movimiento antiglobalización] sea un movimiento lineal, con antecedentes y consecuentes, ni que tenga que ver con situaciones geográficas y de calendario, de decir que primero fue Chiapas, luego Seattle y después Génova o ahora Cancún” (Muñoz Ramírez, 2003: 287).

Definió el neozapatismo como “el síntoma de algo más que está pasando en Sudamérica, en Norteamérica, Europa, Asia, Africa y Oceanía, (...) el síntoma de que las bolsas que han estado aisladas y olvidadas están luchando por abrirse, por romperse y tratar de encontrarse unas con otras para acabar con este mundo de bolsas de valores y de bolsas de las otras, de bolsas de olvido” (“Unas palabras sobre nuestro pensamiento”).

Lo cierto es que el movimiento altermundialista se ha ido consolidando y desarrollando progresivamente, pasando de ser un movimiento contestatario a ser también propositivo y constructivo. Tiene como principales rasgos la pluralidad y la heterogeneidad, defendiendo la política construida “desde abajo”, combinando la transgresión y la confrontación directa con una voluntad de acción participativa. Representa la defensa de la universalización de los derechos humanos, superando las soberanías nacionales, pero también fuera de las instituciones creadas por los propios órganos representativos estatales.

Desde la necesaria construcción de una paz positiva en territorio chiapaneco, SIPAZ se fundamenta en esta convicción de reconocer en el rostro del otro, el del uno mismo partiendo de la pertenencia a una misma humanidad. Representamos un puente de doble dirección, que permite un viaje de lo local a lo global, dando visibilidad al conflicto chiapaneco en el exterior, pero también de lo global a lo local, a través de nuestra presencia que representa las miradas de las organizaciones y las personas que desde otros lugares del planeta desean seguir presentes en este territorio mostrando su preocupación por la permanencia de un conflicto que continua sin resolverse.

BIBLIOGRAFÍA

La Jornada, Chiapas: el alzamiento, México, La Jornada, 1994
Ramonet Ignacio, Marcos, La dignidad rebelde, Valencia, Cybermonde, 2001
Le Bot, Yvon, El sueño zapatista, Barcelona, Anagrama, 1997
Subcomandante Marcos, Relatos del Viejo Antonio, México, Centro de Información y Análisis de Chiapas, 1998
Michel Guillermo, “Votán Zapata. Filísofo de la esperanza, México, Rizoma, 2001
Muñoz Ramírez, 20 y 10, El fuego y la palabra, México, La Jornada, 2003
EZLN, Documentos y Comunicados, Ediciones Era, 1997

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:: Actividades del Equipo de SIPAZ

SEPTIEMBRE A NOVIEMBRE DE 2003

Acompañamiento

  • En octubre el equipo de títeres “Diversidad” realizó una presentación en Tenejapa. En noviembre, se realizaron dos giras, una en Playas de Catazaja (Palenque) y otra en Salto de Agua (zona Norte). También se presentaron obras en cuatro barrios de la ciudad de San Cristóbal.
  • En octubre, SIPAZ mantuvo reuniones en la ciudad de México con asesores y ONGs.

Diálogo interreligioso

  • Hemos tenido reuniones y entrevistas con actores religiosos de San Cristóbal de Las Casas y del municipio de Chenalhó en el marco del proyecto de “Pasantías de intercambio y formación entre líderes religiosos de Chenalhó y las Comisiones de Paz de Nicaragua”.
  • En el marco del mismo proyecto, se realizaron dos talleres de capacitación con los actores religiosos de Chenalhó.
  • En septiembre, participamos en el primer taller “Caminos para convivir en el pluralismo religioso” en el Instituto de Estudios Sociales e Interculturales (INESIN), en San Cristóbal de Las Casas.

Educación para la paz

  • Seguimos participando en la Red por la Paz, un espacio de acción y reflexión que busca apoyar procesos de reconciliación y paz a nivel de las organizaciones y comunidades de Chiapas. Actualmente, se está preparando el cuarto Encuentro sobre Experiencias de Reconciliación y Paz, programado para finales de enero del 2004.
  • Estamos participando en las reuniones de seguimiento del Segundo Encuentro Chiapaneco frente al Neoliberalismo, celebrado en Nuevo Huixtán (Las Margaritas). Se está preparando un tercer Encuentro por realizarse en marzo del 2004.
  • En octubre y noviembre, se celebraron seis días de talleres en las instalaciones de SIPAZ sobre el tema “Nutriendo el corazón para la transformación social” enfocados en aspectos de espiritualidad y activismo, así como de comunicación no violenta activa.
  • Seguimos impartiendo talleres sobre Cultura de Paz y Derechos Humanos con los jóvenes de los CEDECOS (Centros de Desarrollo Comunitarios) en San Cristóbal de Las Casas.

Contactos e información

  • Recibimos visitas, delegaciones, estudiantes y periodistas para darles a conocer la coyuntura de Chiapas y el trabajo de SIPAZ.
  • Participamos en el taller “Una introducción a la incidencia política”, organizado por PROPAZ-Suiza y el Centro para el Desarrollo y Actividades de la Población de Guatemala, realizado en San Cristóbal de Las Casas del 4 al 6 de septiembre. El objetivo era fortalecer capacidades de las organizaciones para influir en la toma de decisiones alrededor de problemáticas específicas.
  • Presentamos una ponencia sobre nuestro trabajo en Chiapas en el marco del primer Encuentro-taller de No Violencia activa convocado por Serpaj México, Greenpeace México, Cencos, Serapaz y el Colectivo Gandhiano “Pensemos en voz alta”, el 4 y 5 de octubre.
  • Asistimos a las conferencias realizadas durante el evento “La comunidad a debate: Reflexiones sobre el papel de la comunidad en el México contemporáneo” convocado por el Programa de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Mesoamérica y el Sureste (PROIMMSE) del Instituto de Investigaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
  • Presentamos una ponencia en el marco de las XIII Jornadas Lascasianas en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM sobre “Pluralismo jurídico y pueblos indígenas” en la ciudad de México (noviembre).
  • Asistimos a varios eventos enmarcados en la campaña EZLN 10/20: El Fuego y la palabra, tanto en México DF como en Chiapas.

Internacional

  • Estuvimos presentes como observadoras de derechos humanos en las jornadas de protesta y los foros alternativos organizados frente a la V Cumbre Ministerial de la Organización Mundial del Comercio, del 7 al 14 de septiembre en la ciudad de Cancún.
  • Una voluntaria participó en una reunión de cooperantes de CMC-Holanda trabajando en la región América Central realizada en Guatemala a finales de septiembre.
  • Una voluntaria del equipo de Chiapas estuvo realizando una gira 6 semanas en EEUU (ver artículo aparte), informando sobre la situación en Chiapas y el trabajo de SIPAZ.
  • En el marco del seguimiento del Encuentro Hemisférico frente a la Militarización realizado de mayo, participamos en las Jornadas por la desmilitarización del 18 al 24 de noviembre en San Cristóbal de Las Casas.

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Una gira del otro lado de la frontera...

Parte del trabajo de SIPAZ consiste en recibir visitas y delegaciones, muchas de ellas llegando desde Estados Unidos. Por otro lado, voluntario/as de allá vienen a vivir y trabajar en Chiapas, intercambiando experiencias por un tiempo y regresan a sus tierras. También nos visitan mexicanos que viven en EEUU. Finalmente, la mayoría de las organizaciones que forman parte de la coalición de SIPAZ, varios miembros de nuestra junta directiva, actualmente o en el pasado, radican en este país.

Respondiendo a invitaciones de algunos de estos contactos y amistades planificamos conjuntamente mi viaje a EEUU en octubre y principios de noviembre. Visité 8 estados: Texas, Minnesota, Wisconsin, Illinois, Michigan, Ohio, California y Arizona. Presenté la situación en Chiapas y el trabajo de SIPAZ cerca de 50 veces, entre presentaciones públicas, escuelas, universidades, fábricas, iglesias y radios comunitarios.

Esta visita me permitió no nada más informar sobre nuestro trabajo o la situación en Chiapas sino que resultó ser un rico y diverso intercambio de experiencias, sueños e ideas de cómo seguir trabajando para un mundo mejor.

Encuentros fronterizos, problemas globales

En mis presentaciones sobre Chiapas, menciono el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés) como uno de los detonantes en el levantamiento del 94 en Chiapas. En El Paso, Texas, visité una casa para migrantes y un centro para mujeres obreras. Un mexicano me comentó: “Antes había muchas fábricas textiles. Much@s mexican@s ganaban bien en estas fábricas. Con el NAFTA, las maquiladoras se mudaron a los estados norteños de México, dejando un gran desempleo. Dieron empleo a mexicanos con un sueldo más bajo. Ahora se mudan a Centroamérica y Asia, dejando una economía dependiente y una ecología dañada”.

En la casa de migrantes encontré a muchos mexicanos de los estados norteños, indocumentados que cruzan la frontera en búsqueda de un trabajo y con sueños de éxito. Me dijeron que después del ataque al World Trade Center del 11 de septiembre han aumentado mucho los controles en las fronteras, que los “Border patrols” (patrullas fronterizas) llevan armas del ejército y que ya han matado a gente (un joven enfrente de esta misma casa). Son muchas las historias que se escuchan en la frontera que desalentarían a los miles y miles de mexican@s que actualmente sueñan o se están yendo para el Norte en búsqueda de un mejor futuro.

Muro en la Frontera EEUU/México (© BBC)En Nogales, Arizona, un muro marca la frontera entre México y EEUU y me recuerda otras imagines y otros tiempos en mi propio país: Alemania. Por este muro muchos indocumentados cruzan la frontera lejos de las ciudades, en los desiertos de Texas y Arizona. Caminando hasta 80km en el desierto, se han muerto ya muchos indocumentados, sobre todo por falta de agua.

En la universidad de Austin, Texas, coincidí con una visita del presidente de México, Vicente Fox. Gran parte del publico eran migrantes mexicano/s. Habló principalmente sobre su trabajo de cabildeo con los gobernantes de estados fronterizos en EEUU y México en cuanto a políticas migratorias. Avaló el trabajo de los migrantes: los dólares que mandan a sus familiares representan el mayor ingreso económico de México. Recibió muchos aplausos. Pero también hubo gente en el salón levantando pancartas de protestas: “Asesinatos de mujeres en Juárez”, “Acuerdos de San Andrés”, “Promesa de resolver el problema de Chiapas en 15 minutos”, “EZLN”. Terminando el discurso, la discusión siguió entre los presentes. No todos están de acuerdo. También se nota una diferencia entre los que ya llevan o hasta nacieron en EEUU y los más recién llegado de todas partes de México.

La interdependencia económica de México con el “gran hermano” del Norte me lleva a concluir que los “muros” (en el sentido propio y figurado) no pueden ser una solución a largo plazo. Esta interdependencia ya es un hecho y la presión migratoria sigue creciendo desde el Sur (incluso más allá de Chiapas, frontera sur de México) por el deterioro económico que se experimenta en esas regiones.

Luchas comunes y respuestas solidarias

En Tucson, Arizona encontré a voluntarios organizados en “Human Borders” (Fronteras Humanas) que llevan agua al desierto para salvar las vidas de migrantes. Otros van a Altar, un pueblo fronterizo con ropa y alimento. “Borderlinks” in Tucson organiza delegaciones para conocer la situación de la frontera, entrevistarse con los “border patrols”, migración y los mexicanos en ambos lados de la frontera. En El Paso, Texas y Juárez, Chihuahua, México hay “shelters”, casas para mujeres y para migrantes mantenidos por voluntarios, con donaciones y las sobras de comidas que nunca hacen falta en esta sociedad de abundancia. Hay quienes muy comprometidos ayudando al próximo, sea el homeless (gente viviendo en la calle) del propio país o al migrante que viene buscando como sobrevivir.

Tucson es la cuna del movimiento santuario, quienes tradicionalmente han ayudado a refugiados de guerra de Centroamérica, dándoles seguridad y espacio para hablar. También han buscado “educar” al pueblo de Estados Unidos, asumiendo la gran responsabilidad que su país ha tenido en estas guerras. Este planteamiento plantea un reto: más allá de las obras de ayuda y caridad reconocer que como países del primer Mundo somos partes de los problemas y de las soluciones integrales que se requieren.

También encuentro temas de luchas compartidas en México en particular contra los megaproyectos económicos (NAFTA, ALCA) y las instancias que los promueven (OMC, BM, etc.). Conozco a personas que van a participar en las protestas contra el ALCA en Miami, a favor de los derechos humanos de los migrantes o que escriben cartas y visitan sus representantes en el Congreso en un trabajo permanente de cabildeo. Me comentan que no es nada fácil cuando las grandes compañías hacen lo mismo para poder seguir con sus negocios pero con mucho más recursos.

Muchos militares de México y de otros países del Continente están entrenados en escuelas militares de EEUU. Cada año se organizan grandes protestas contra la “Escuela de las Américas” y otras escuelas militares. Muchos activistas han sido encarcelados por participar en este tipo de actividades. Este año, en noviembre, se dará una muestra de solidaridad sur-norte, ya que se van a organizar manifestaciones antimilitaristas en todo el continente en las mismas fechas que las que se darán frente a la “Escuela de las Américas”.

Y yo, qué con todo eso?

En varias ocasiones fui invitada a hablar en Highschools (escuelas preparatorias) y universidades. A los niños y jóvenes les interesaba más mi propia historia. ¿Por qué decidiste tener esta vida? ¿Por qué te gusta? ¿No tienes esposo, hijos etc.? Otros preguntan, que pueden hacer ellos como jóvenes dentro y fuera de su país. En algunos colegios y universidades voy promoviendo la posibilidad de organizar delegaciones para conocer más directamente la vida de los indígenas en Chiapas.

En EEUU, a primera vista, todo es grande. Las carreteras, los carros, la gente... Luego se nota la abundancia, el uso de recursos sin pensar que sea agua, gasolina, teléfono, o la comida. Me imagino que es difícil que uno se muera de hambre, los pobres se alimentan con lo que otros dejan. “To have fun”, divertirse parece de lo más importante. Mucha gente cuida su cuerpo, sea en grandes gimnasios o yéndose (¡en su carro!) a un lugar paracorrer o caminar. Muchos parecen trabajar nada más para tener dinero y gastarlo en diversión.

Una amiga activista dice: "La mayoría de los gringos viven en una caja, desde donde miran su trabajo, sus dólares, su diversión... Salir de esta caja, mirar el mundo implica actuar. Lo difícil es sacar a los demás de esta caja. Si lo haces muy rápido se asustan y regresan...”

Viniendo yo también de un país del primer mundo, me quedo con la gran tarea que también queda por hacer en el Norte, reconociendo que estamos en un mismo barco, llamado Planeta Tierra. ¿Qué hacemos y qué más podemos hacer? Una tarea compartida con mucha gente también en EEUU.

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