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:: INFORME SIPAZ: Abril de 2003 - Año 8, Nº.1

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En un Mundo en Guerra ...
En un Mundo en Guerra
EZN - "Otro Calendario: El de la Resistencia..."
EZLN: "Otro Calendario, el de la
Resistencia
Encuentro Nacional contra el PROCEDE y el PROCECOM
Encuentro Nacional contra el PROCEDE y
el PROCECOM
Segundo Encuentro Chiapaneco frente al Liberalismo
Segundo Encuentro Chiapaneco frente
al Liberalismo
Primer Encuentro Regional de Mujeres Indígenas Tzeltales 1er. Encuentro Regional de Mujeres
Indígenas Teztales.
Tercer Encuentro sobre Experiencias por la Paz y la Reconciliación 3er. Encuentro sobre Experiencias por la
Paz y la Reconciliación
"El campo no aguanta más"... "El campo no aguanta más..."
Promotora de la Unidad Nacional contra el Neoliberalismo Promotora de la Unidad Nacional contra
el Liberalismo
Posibilidades y desafíos Posibilidades y desafíos
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-> Abriendo Espacios de diálogo y tolerancia: Gira de
títeres por la Zona norte de Chiapas
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:: ACTUALIDAD Y ANÁLISIS

EN UN MUNDO DE GUERRA

Construyendo espacios de encuentro, compartiendo alternativas

“Otro mundo no es sólo posible, sino que ya llegó. Ya se puede escuchar cómo está respirando."
Arundathy Roy (escritora india)
Porto Alegre, enero 2003

El año 2003 se inició profundamente marcado por el contexto internacional de la guerra contra Irak, promovida por Estados Unidos con el apoyo de gobiernos como el inglés, el es-pañol y el australiano; y al mismo tiempo, por las multitudinarias y crecientes manifestacio-nes de repudio a la guerra en las principales capitales de todo el mundo, en lo que ha cons-tituido hasta ahora la mayor movilización global de la sociedad civil.

Por otro lado, por tercer año consecutivo tuvo lugar en Porto Alegre (Brasil) el III Foro Social Mundial, convertido ya en el espacio de encuentro, intercambio y articulación de los distintos movimientos sociales y redes mundiales que, desde distintos lugares del planeta, luchan por construir ese “otro mundo posible” que permita, desde la autonomía de los pueblos, cons-truir otros modelos sociales, políticos, económicos y culturales alternativos a la globalización neoliberal.

Este movimiento global de resistencia, que algunos analistas han denominado “la primavera de Porto Alegre”, concita la atención mundial sobre América Latina, considerada hoy en día como la región del mundo portadora de más esperanzas de cambio.

También en México y Chiapas la agenda social de 2003 comenzó cargada de encuentros y foros con un denominador común: la lucha frente al neoliberalismo, y la necesidad de com-partir experiencias y buscar alternativas a las políticas de privatizaciones y ajustes que su-pone la implantación de este modelo económico, con su corolario militar. Junto a las dife-rentes iniciativas, se intenta trazar puntos de convergencia para poder reconstruir el tejido social desarticulado y caminar hacia la construcción de ‘ese otro mundo posible’.

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EZLN - “Otro Calendario: el de la resistencia”

“Ciertamente se puede reflexionar sobre la incapacidad del Poder para escuchar, pero aquí se trata de señalar la capacidad de los pueblos indios para dialogar, para la palabra. Y por el camino de la palabra se encuentran a sí mismos, su historia, su cultura, sus dolores, sus esperanzas. Y también encuentran al otro...”
(Octava Estela: región Norte-Pacífico)

Chiapas amaneció en Año Nuevo con una enorme movilización de las bases de apoyo zapa-tistas por las calles de San Cristóbal de las Casas, conmemorando el noveno aniversario del alzamiento zapatista y poniendo fin al silencio mantenido desde la aprobación de la reforma constitucional en materia indígena, en abril de 2001. A través de comunicados leídos por sus principales comandantes y comandantas, el EZLN afirmó, entre otras cosas: “Lo que pedi-mos y exigimos los zapatistas es que reconozcan constitucionalmente los derechos, la auto-nomia y la libre determinación de todos los pueblos indígenas de México. Exigimos que nos traten con igualdad y justicia. Por eso no aceptamos que se burlen de nosotros o que por lástimas nos ofrezcan sus migajas o sus basuras. [...] Porque somos pueblos con larga his-toria. Por eso estamos dispuestos a seguir la lucha hasta ver que los pueblos indígenas en toda nuestra patria seamos respetados”. Esta concentración fue considerada la mayor manifestación pública zapatista realizada hasta el momento.

Los zapatistas publicaron una serie de comunicados denominados “estelas”, una por cada mes del año y cada una dedicada a un estado mexicano. Con estas “estelas”, el EZLN ha querido formar el “Otro Calendario: el de la resistencia”, narrando la historia del “México subterráneo que resiste y lucha”.

Las estelas del calendario repasan las luchas pasadas y presentes en diferentes lugares. En-tre otras, menciona la lucha contra la privatización de la zona arqueológica de Monte Albán, en Oaxaca; en Puebla, la oposición de los campesinos contra la expropiación de tierras para la construcción de la carretera Puebla-Tecamachalco y la construcción del parque Milenium; en Hidalgo, la defensa de los indígenas en la Huasteca, pero también de los jóvenes banda y punks en Pachuca; la reconstrucción de la autonomía por los distintos pueblos que habitan la región Norte-Pacífico; la recuperación de la comunalidad de la nación Purépecha o el mo-vimiento por la defensa de la medicina tradicional en Michoacán; y llega al Estado de México, donde el movimiento campesino de San Salvador Atenco logró paralizar a través de su organización y protestas la construcción sobre sus tierras de un nuevo aeropuerto para la Ciudad de México.

Todas son historias de resistencias frente al despojo de tierras por los intereses mercantiles y representan, en fin, la lucha por el respeto de las culturas indígenas y populares, su iden-tidad y el territorio en el que éstas se desarrollan. Las estelas parecen indicar que las reivin-dicaciones populares y la construcción de un México diferente no se dan sólo en Chiapas, sino que tienen carácter nacional:

“Es la gestación de un movimiento con múltiples caras, político pero a-partidista, que se esparce por muchas geografías y que, sumado a otros mo-vimientos, es expresión de una resistencia colectiva e individual, invisible todavía”.
(Región Norte-Pacífico, Octava Estela).

En este sentido, y durante estos primeros meses del año, en Chiapas y a nivel nacional se han creado espacios donde compartir y conocer experiencias concretas de esta resistencia frente a los programas gubernamentales y a los tratados de libre comercio, que son vistos por los pueblos como amenazas para el territorio y los recursos naturales.

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Encuentro Nacional contra el PROCEDE y el PROCECOM

“Trabajar por la reconstitución de la comunalidad. Fortalecer el trabajo colectivo y comunitario; buscar el remedio a la división de las comunidades; procurar la unidad en la lucha respetando las diferencias civiles, sociales y políticas; platicar entre nosotros, juntarnos como indígenas y campesinos sin querer sobresalir”
(Acuerdos del Encuentro).

Los días 5 y 6 de febrero de 2003 se celebró en San Felipe Ecatepec (Chiapas) el Encuentro Nacional contra los Programas de Certificación de Derechos Ejidales (PROCEDE) y de Derechos Comunales (PROCECOM) bajo el lema: “A una década de la contra-reforma agraria, Defendamos Nuestra Tierra”.

El objetivo del encuentro era analizar las distintas experiencias de los pueblos indígenas y campesinos sobre estos programas impulsados por el gobierno federal para certificar la propiedad ejidal y comunal de la tierra, conocer sus repercusiones y formular estrategias de defensa jurídica, política y social conjunta contra los mismos. Fue convocado por centros de derechos humanos y organizaciones sociales de Chiapas, Veracruz y Oaxaca, pero también se compartieron experiencias de lucha provenientes de otros estados mexicanos como Querétaro, Puebla, Jalisco, el Distrito Federal, Tabasco y Guerrero.

Se habló del PROCEDE como un instrumento de la política económica neoliberal -vinculada a la reforma del artículo 27 Constitucional (1) y a la entrada en vigor del TLCAN (2)-, que apunta a facilitar la privatización de las tierras ejidales y comunales. Los participantes discutieron las distintas estrategias utilizadas por el gobierno para conseguir aplicar el PROCEDE, así como los engaños y chantajes utilizados por los visitadores agrarios. También se afirmó que el PROCEDE está contribuyendo a provocar divisiones comunitarias entre quienes lo aceptan y quienes resisten. Así mismo, se analizaron los impactos más profundos que estos programas pueden tener sobre las culturas indígenas y la comunalidad que las sustenta, ya que la pérdida de la tierra compromete la soberanía alimentaria y el reconocimiento de la autonomía indígena.

Los participantes acordaron resistir el avance del PROCEDE mediante la información y la concientización de la población. Denunciaron que “los programas gubernamentales PROCEDE y PROCECOM han dividido a nuestras comunidades y ejidos y han propiciado el acaparamiento y la venta de las tierras”.

También se comprometieron a “Trabajar por la autonomía y luchar por el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés, especialmente por el derecho a la libre determinación y al territorio, impulsando la resistencia política y cultural al PROCEDE y PROCECOM a través de la reivindicación y respeto a nuestros usos y costumbres; el nombramiento de autoridades propias y estatutos comunales; uso de la lengua indígena en las asambleas ejidales y comunales; así como el establecimiento de reglas de convivencia social que defiendan el derecho y la protección a la tierra.”

(1) En 1992 se pone fin al reparto agrario y se reforma el artículo 27 Constitucional, eliminando la prohibición establecida de enajenar tierras ejidales; a partir de ese momento, cada ejidatario puede vender su parcela. Para la mayor parte de los analistas, la reforma de este artículo supuso abrir las puertas del mercado a las tierras ejidales y comunales. ^

(2) El Tratado de Libre Comercio de América del Norte entró en vigor el 1º de enero de 1994, y es considerado una de las causas por las que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional se alzó en armas ese mismo día. El balance para el campesinado mexicano, a nueve años de vigencia del TLCAN, es de saldo negativo, ya que no ha podido competir con los precios de los productores estadounidenses, subsidiados por su gobierno. Esto ha implicado el abandono de numerosos cultivos, el almacenamiento de granos que no pueden ser colocados en el mercado nacional e internacional, y la desaparición de numerosos pequeños y medianos productores. ^

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Segundo Encuentro Chiapaneco Frente al Neoliberalismo

“Fortalecer resistencias y buscar alternativas”
(Objetivos del Encuentro)

Las políticas que fundamentan estos programas fueron analizadas de forma más amplia en el Segundo Encuentro Chiapaneco Frente al Neoliberalismo. El primer encuentro se había celebrado en octubre de 2002 en San Cristóbal de las Casas, y allí se acordó realizar este segundo en la comunidad de Nuevo Huixtán (que se encuentra en una región amenazada por la construcción de una represa). Se llevaron a cabo 15 talleres paralelos sobre los te-mas: PROCEDE, Represas, Plan Puebla-Panamá, Café, OMC-ALCA, Mujeres, Militarización, Biodiversidad, Soberanía Alimentaria, Derechos Humanos, Maíz, Comercio justo, Transgéni-cos, Agrotóxicos, y Divisiones comunitarias y planes neoliberales (éste último facilitado por SIPAZ y Alianza Cívica).

En este taller un participante nos compartió la siguiente reflexión: “No nos damos cuenta de dónde viene el problema. Cuando en la comunidad llega un proyecto, ya empiezan los odios porque reciben menos. Y pienso que no es que nosotros seamos malos, sino que nos lo im-ponen desde arriba para que peleemos, para que no haya unidad. Este odio y envidia que están sembrando ¿cómo podríamos sacarlo? El odio entre campesinos que somos hermanos. Hasta las mujeres con [el programa] “Oportunidades” se pelean entre ellas. Son los pro-blemas impuestos por el proyecto neoliberal”.

Gran parte de los participantes acudieron al taller sobre las represas. Conviene recordar que una de las estrategias del PPP es la construcción de distintas represas hidroeléctricas a lo largo del territorio chiapaneco. Esto significa, en primer lugar, el inevitable desalojo de quie-nes habitan las tierras afectadas por estos proyectos, con el consiguiente impacto social, cultural y ambiental que sufrirían esas comunidades.

Los participantes -provenientes de más de 30 municipios chiapanecos- se pronunciaron con-tra el PPP, las represas, el ALCA y la militarización del estado; repudiaron la guerra imperia-lista de Bush contra todos los pueblos; llamaron a todas y todos a trabajar juntos para vivir en paz con justicia y dignidad, a defender las semillas y la identidad, reconociendo el trabajo colectivo como una alternativa real de los pueblos. Finalmente, acordaron realizar acciones conjuntas de resistencia y convocaron a apoyar la agenda de movilizaciones para el año:

8 DE MARZO: Día Internacional de la Mujer
14 DE MARZO: Día Mundial contra las Represas
10 DE ABRIL: Aniversario de la muerte de Zapata y Semana Continental contra los Transgénicos
5 AL 9 DE MAYO: Primer Encuentro Hemisférico frente a la Militarización (en SCLC, Chiapas)
JULIO: foros contra el PPP y las represas y por la Diversidad Biológica y Cultural (en Hondu-ras)
16 AL 18 DE MAYO: Primer Encuentro Nacional de Resistencia y Respuesta Mesoamericana a la Globalizacion Neoliberal (San Juan Guichicovi, Oaxaca).
14 A 16 DE AGOSTO: Foro sobre autonomía (organizado por la Red por la Paz, en Chiapas)
12 DE OCTUBRE: Campaña internacional de movilización y protesta.

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Primer Encuentro Regional de Mujeres Indígenas Tzeltales

“Reflexionar la problemática que viven las mujeres y los efectos de las políticas neoliberales en la vida del país, el estado y las comunidades, para buscar y construir nuevas formas de trabajo coordinado que fortalezcan nuestra organización y nuestras propuestas en los cam-pos social, económico y político.”
(Objetivo del Encuentro)

Coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, se realizó en el municipio de Ocosingo el Primer Encuentro Regional de Mujeres Indígenas Tzeltales, donde se analizó las consecuen-cias de los proyectos neoliberales desde la perspectiva de género, y la necesidad de crear alternativas frente a los mismos. Las reflexiones se llevaron a cabo a través de cinco mesas de trabajo: derechos sociales, derechos económicos, derechos culturales, derechos políticos, y reconciliación y paz.

Las participantes afirmaron la necesidad de superar los conflictos existentes entre distintas organizaciones indígenas y campesinas de la región, así como de buscar formas de platicar con los compañeros y compartirles los objetivos que persiguen a través de estas organiza-ciones. Más concretamente, acordaron escribir una carta a la comandanta Esther para com-partir con ella y con las mujeres zapatistas sus experiencias.

Se hizo patente la voluntad de unión y coordinación de las participantes con otras mujeres mexicanas e internacionales, para compartir experiencias y luchar juntas contra los proyec-tos gubernamentales y neoliberales.

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Tercer Encuentro sobre Experiencias por la Paz y la Reconciliación

“Caminemos hacia la unidad desde la diversidad, respetando nuestros pensamientos para construir los puentes que nos lleven juntos hacia la justicia y dignidad, construyendo la paz, porque otro mundo es posible.”
(Declaración final del Encuentro)

A fines de enero tuvo lugar el Tercer Encuentro sobre Experiencias por la Paz y la Reconciliación, convocado por la Red por la Paz de Chiapas(4). En él se reunieron 180 personas provenientes de seis regiones del estado: Norte, Selva, Altos, Valles Centrales, Fronteriza y Frailesca, para analizar los principales conflictos que viven las comunidades y definir acciones conjuntas para resolverlos.

Los participantes señalaron como problemas fundamentales en las comunidades: la militarización, el alcoholismo y las divisiones entre los distintos grupos políticos y religiosos, identificando como causas de los mismos los programas implementados por los gobiernos federal y estatal, así como los proyectos económicos neoliberales: el Plan Puebla-Panamá y los Tratados de Libre Comercio.

El Encuentro definió un plan de acción, designó un equipo interregional para preparar el próximo encuentro, y realizó un llamado a los pueblos: “Tomemos en cuenta a todas las personas, grupos y comunidades, así como sus usos y costumbres. Busquemos el mutuo respeto y resolvamos nuestros problemas comunitarios por medio del diálogo. Unámonos para enfrentar juntos los problemas que nos afectan: conflictos agrarios, desalojos, divisiones comunitarias.”

(4) La Red por la Paz es un espacio local de acción y reflexión interinstitucional, que busca apoyar procesos de reconciliación y paz a nivel de las organizaciones y comunidades de Chiapas. Integran la Red, entre otras instituciones: Alianza Cívica-Chiapas, CORECO, Cáritas, SIPAZ, CIEPAC, CEPAZ, DESMI, EDUPAZ, Enlace, Comunicación y Capacitación, los Centros de DDHH Fray Bartolomé de las Casas y Fray Pedro Lorenzo de la Nada, etc. ^

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“El campo no aguanta más”

“Nuestra lucha no es por restaurar un pasado que no volverá. [...] Combatimos por los de-rechos que se nos han conculcado a todos: el derecho a producir, el derecho a vivir digna-mente de nuestro trabajo, el derecho a alimentarse sanamente, el derecho a construir una economía humana, basada en nuestra idiosincrasia y abierta a los avances de la ciencia y de la tecnología, el derecho a que nuestra agricultura y nuestras comunidades campesinas no sólo sobrevivan sino que vivan con dimensión de futuro y dignidad.”
(Llamamiento del Movimiento El Campo No Aguanta Más al pueblo de México desde el Puente Internacional de Córdoba, en Ciudad Juárez, el primer minuto del 1º de enero de 2003).

En el último semestre ha crecido a nivel nacional la movilización y articulación campesinas en contra del TLCAN. El 12 de noviembre, doce organizaciones campesinas nacionales y re-gionales emitieron el manifiesto “El Campo No Aguanta Más: Seis Propuestas para la Salvación y Revalorización del Campo Mexicano”, rechazando la entrada en vigor (prevista para el 1° de enero de 2003) de un nuevo apartado del capítulo agropecuario del TLCAN, mediante el cual se desgravan todas las importaciones agroalimentarias procedentes de los Estados Unidos y de Canadá, excepto maíz, frijol, leche en polvo y azúcar de caña.

Este movimiento exige, entre otras cosas: la renegociación del capítulo agropecuario del TLCAN; un plan emergente para 2003 y uno de largo plazo -con horizonte a 2020- que apunte a una reforma estructural del sector agropecuario; un incremento del presupuesto del Estado para desarrollo rural del 0.6 al 1% del PIB; una orientación de la nueva financiera rural como banca social; calidad e inocuidad en los alimentos para los consumidores mexicanos; y el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés en materia de derechos y cultura de los pueblos indios.

El 1º de enero, coincidiendo con la movilización zapatista en Chiapas, las diferentes agrupaciones nucleadas en El campo no aguanta más, provenientes de todos los puntos del país, llenaron el Zócalo de la ciudad de México en la más grande movilización nacional campesina desde los tiempos de Lázaro Cárdenas. En estos meses, a través de sus plantones, ayunos y manifestaciones, los campesinos han forzado al gobierno federal a establecer una mesa de diálogo con el objetivo de lograr un Acuerdo Nacional para el Campo.

Actualmente se mantienen las reuniones entre las organizaciones campesinas y las secretarías de gobierno que participan en la mesa de diálogo. Si bien se ha conseguido establecer puntos de consenso, persisten fuertes desencuentros en lo relacionado con el TLCAN, la valoración sobre la situación de emergencia del campo mexicano y el acceso de los campesinos al Instituto Mexicano del Seguro Social.

Por otro lado, aproximadamente 400 organizaciones sociales, entre ellas los sindicatos miembros de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), El campo no aguanta más, el Congreso Agrario Permanente (CAP) y El Barzón constituyeron el Frente Sindical, Campesino y Social (FSCS), con el propósito de unificar y fortalecer su lucha por un proyecto de desarrollo nacional más justo, por una reforma laboral que favorezca a los trabajadores, por un nuevo acuerdo nacional para el campo y contra la privatización del sector energético nacional.

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Promotora de la Unidad Nacional contra el Neoliberalismo

''Nuestros pueblos están luchando contra un neoliberalismo que implicó desde un principio la guerra contra la humanidad, a sabiendas de todos aquellos que nos vendieron el modelo como el mejor producto para la humanidad. Hoy el mundo entero se está organizando para luchar contra la política neoliberal y no sólo por la paz, sino por proyectos alternativos de una verdadera democracia con justicia y libertad''.
(Pablo González Casanova)

La reactivación de movimientos sociales en todo el territorio mexicano en contra de las políticas neoliberales impulsadas por el gobierno mexicano en distintas áreas (privatizaciones, reforma fiscal, reforma laboral, libre comercio) ha propiciado la constitución de la Promotora de la Unidad Nacional contra el Neoliberalismo. El objetivo es crear un espacio de confluencia de las distintas luchas, a fin de articular una agenda propositiva común.

El movimiento -que nuclea a intelectuales, ONGs, sindicatos y diversas organizaciones sociales- celebró a comienzos de marzo su primer foro en la ciudad de México, teniendo como objetivo: “relanzar esta iniciativa y abrir la discusión para iniciar los trabajos de promoción en los estados y los sectores; y de esta manera, alcanzar una coordinación con dirigentes sociales y compañeros de diversos ámbitos del quehacer político y la lucha social.”

En este foro, Pablo González Casanova (ex rector de la UNAM) puntualizó que "no queremos ser vanguardia ni dirigir o encabezar a todas las organizaciones; mostrar todo el tiempo respeto a la autonomía de cada organización; ratificar hasta en los momentos más difíciles nuestro respeto a las ideologías, religiones y posiciones políticas; no hacer política electoral; luchar contra el terrorismo, venga éste del Estado o de sus enemigos, y ampliar la solidaridad en toda la nación, en América Latina y en el mundo''. (La Jornada, 7/3/03)

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Posibilidades y desafíos

“Como campesinos podemos decir: estamos pobres; esta es nuestra culpa; estamos en tierra en que no hay muchos productos. Pero viene otro más astuto, tira el anzuelo y nosotros somos los peces. Y es fácil, porque nosotros tenemos hambre y nos vendemos por una vaquita. [...] pienso que el gobierno nos tapa los ojos, los oidos, las bocas. ¿Pero qué vamos a hacer? Unamos la fuerza para mover esa piedra que nos está molestando”.
(Participante en el Taller sobre Divisiones Comunitarias, en Nuevo Huixtán)

Mover la piedra de la globalización neoliberal -y de su correlato militar, expresado en la guerra en curso y la militarización de las regiones estratégicas- parece ser el objetivo común de la estrategia zapatista, de los numerosos encuentros y espacios de articulación a nivel local y nacional. Junto con la expansión de la política neoliberal y belicista, crece en Chiapas y en la región la conciencia de que es imprescindible construir una alternativa al modelo dominante actual, como garantía necesaria para poder construir una paz duradera y sustentable, con justicia social y respeto a los derechos humanos individuales y colectivos.

A nueve años de la entrada en vigencia del TLCAN y del levantamiento zapatista, en Chiapas y en el resto de México todo apunta hacia la resistencia social, política y cultural frente a los distintos proyectos neoliberales implantados en el territorio. Esto pone al país y a la región en sintonía con la agenda continental y mundial simbolizada en la ‘primavera de Porto Alegre’.

En estos procesos de convergencia, uno de los mayores desafíos será la confluencia de los distintos movimientos en objetivos comunes, por encima de las particularidades que los diferencian, y sin que ninguno busque suplantar o imponerse a los otros. El camino puede ser el mismo, aunque haya múltiples formas de recorrerlo.

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::ACTIVIDADES DE SIPAZ

Diciembre 2002 - Febrero 2003

Acompañamiento

  • En diciembre realizamos un viaje a la zona Norte de Chiapas. También visitamos San Jerónimo Tulijá, en el municipio autónomo zapatista Ricardo Flores Magón, con el fin de dar seguimiento a los conflictos violentos de agosto pasado y hacer contactos para poder visitar a los desplazados por esos hechos. En Palenque seguimos visitando al abogado del centro PRODH, quien fuera amenazado meses atrás.
  • Desde octubre de 2002 estamos trabajando en coordinación con Alianza Cívica-Chiapas en un proyecto de títeres. Elaboramos colectivamente dos obras sobre divisiones y conflictos comunitarios, y sobre la importancia del respeto a la diversidad. Las obras están siendo presentadas en las comunidades indígenas para llamar a la reflexión y promover la transformación pacífica de los conflictos. La primera presentación se realizó en Chenalhó, en el marco de las actividades programadas para el aniversario de la formación de la organización civil “Las Abejas” y del 5º aniversario de la masacre de Acteal. En Febrero realizamos la primera gira por la zona Norte (ver artículo aparte).
  • En diciembre visitamos en el albergue de Comitán a las siete familias desalojadas el año pasado de la biósfera de Montes Azules. Están esperando que el gobierno cumpla con la promesa de dotarles de tierras fértiles y suficientes para poder mantener a sus hijos.

Diálogo interreligioso

  • Desde noviembre del año pasado, comenzamos a desarrollar en Chenalhó la etapa de capacitación de los Comisionados de Paz, mediante un taller mensual. Están participando entre 30 y 50 líderes religiosos, mayoritariamente católicos y presbiterianos.
  • Asistimos a la inauguración del Instituto de Estudios Sociales e Interculturales (INESIN), heredero de lo que fue la Escuela Bíblica de Formación Integral de San Cristóbal de las Casas.
  • Participamos en un panel sobre la problemática religiosa en Chiapas organizado por la Fundación León XIII en San Cristóbal.

Educación para la paz

  • En enero participamos en la organización y facilitación del 3er. Encuentro sobre experiencias de Paz y Reconciliación Comunitaria, organizado por la Red por la Paz de Chiapas. Asistieron cerca de 200 personas de diferentes regiones y comunidades del estado.
  • En febrero facilitamos un taller sobre divisiones comunitarias y proyectos neoliberales en el Segundo Encuentro Chiapaneco frente al Neoliberalismo, celebrado en Nuevo Huixtán (Las Margaritas). También presentamos la obra de títeres como aporte a la reflexión de los participantes.
  • Participamos en las reuniones de seguimiento al Encuentro Nacional por la Paz, así como en las reuniones preparatorias del Foro Hemisférico contra la Militarización, a realizarse el próximo mes de mayo en San Cristóbal.
  • Comenzamos un nuevo ciclo de talleres sobre Cultura de Paz con los jóvenes de los CEDECOS (Centros de Desarrollo Comunitarios) en San Cristóbal.

Contactos e información

  • Recibimos visitas de delegaciones, estudiantes y periodistas para darles a conocer la coyuntura de Chiapas y el trabajo de Sipaz.
  • Colaboramos en la organización y orientación de un programa de formación para una delegación de Educación Mundial, con el fin de darle a conocer diferentes comunidades indígenas y visiones del conflicto de Chiapas.
  • Asistimos al Primer Encuentro Regional de Mujeres Tseltales en el municipio de Ocosingo (febrero).

Internacional

  • A fines de enero participamos en el III Foro Social Mundial de Porto Alegre (Brasil).
  • En febrero la Junta Directiva y el equipo de SIPAZ se reunieron en Chiapas para evaluar el trabajo, analizar la coyuntura y elaborar la planificación estratégica para 2003.
  • Colaboramos en la organización y facilitación de una Consulta Latinoamericana de Mujeres Constructoras de Paz, convocada por el programa Mujeres Constructoras de Paz del IFOR (miembro de la coalición SIPAZ), realizado en Quito (Ecuador) a fines de febrero.

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:: Abriendo espacios de diálogo y tolerancia

Gira de títeres por la zona Norte de Chiapas
(febrero de 2003)

Contexto y antecedentes

En 1996-97 la zona Norte de Chiapas (en particular la zona baja de Tila) se convirtió en una de las regiones más conflictivas del estado: incontables muertos y desaparecidos, el mayor número de presos políticos, ataques y desplazamiento de comunidades enteras.

SIPAZ comenzó a visitar la zona en coordinación con otras ONGs chiapanecas, con el fin de monitorear los hechos de violencia y la situación de los derechos humanos; el proyecto se llamó Estación Norte para la distensión y la reconciliación. Sin embargo, los observadores pronto fueron identificados con los zapatistas y perredistas por el partido de gobierno, el ejército y el grupo armado Paz y Justicia; en dos ocasiones, integrantes de la Estación Norte fueron atacados, lo cual nos llevó a retirarnos de la zona.

En 1999, el equipo de SIPAZ reinició la presencia continua en la zona Norte de Chiapas. Desde entonces hemos visitado periódicamente más de veinte comunidades de la zona más conflictiva de Tila y algunas de Sabanilla.

Los objetivos de esta presencia internacional van desde la disuasión de la violencia hasta la creación y mantenimiento de espacios de distensión, de diálogo y de tolerancia entre los grupos opuestos. Para lograr este último objetivo, SIPAZ siempre ha buscado abiertamente desarrollar relaciones con todos los actores.

Desde hace tiempo estábamos discutiendo las posibilidades de enriquecer este trabajo de acompañamiento con otras actividades, como la presentación de obras de títeres o talleres de transformación pacífica de conflictos.

Esta posibilidad se abrió cuando recibimos una invitación de Alianza Cívica-Chiapas para participar en un proyecto de títeres en octubre pasado. Desde diciembre hemos venido realizando presentaciones en distintos espacios, en ocasiones combinadas con talleres de transformación de conflictos, foros o encuentros.

La gira por la zona Norte

Una voluntaria del equipo de SIPAZ en Chiapas desde 1999, comparte este relato:

“En febrero de 2003 realizamos nuestra primera gira de títeres por la zona Norte de Chiapas. Las cinco personas (dos de SIPAZ y tres de Alianza Cívica) nos hacíamos muchas preguntas: cómo nos iban a recibir en las comunidades, quién convocaría a la gente -teniendo en cuenta las divisiones políticas y religiosas que caracterizan a la zona-, si nos iban a entender a pesar de que no hablamos ch'ol, cómo resolveríamos las cuestiones técnicas... A la vez sentíamos alegría al poder presentar a las comunidades algo distinto y más amplio que la mera visita e intercambio de información, y esperanza de poder convocar y animar a más gente.

Nuestro grupo se llama “Diversidad”; el sentido de este nombre se entiende en el contexto en que nos movemos: en el marco de la guerra de baja intensidad, las diferencias religiosas o ideológicas han sido aprovechadas para provocar divisiones y violencia entre los indígenas. El trabajo por la paz implica valorar y aprovechar la diversidad para enriquecer la vida comunitaria y fortalecer la unidad. Nuestro grupo en sí es un ejemplo de ello, ya que está integrado por personas de Chiapas, del norte de México, de Estados Unidos, de España y de Alemania, hombres y mujeres entre 24 y 42 años de edad. Cada quien con sus historias, experiencias, deseos y necesidades. La intensidad del viaje nos ayudó a acercarnos y conocernos más.

La gira duró 8 días. Presentamos las obras de títeres en 9 comunidades y en dos cabeceras municipales, con una asistencia que osciló entre 30 y centenares de personas; indudablemente los niños fueron los que más demostraron su entusiasmo.

Por supuesto, no siempre fue fácil, pero en ocasiones nos recibieron con un cartel de bienvenida en la plaza, y hasta hicimos la función bajo la lluvia, mientras el público con paraguas resistía hasta el final.

Un domingo coincidimos con el día de mercado en el centro de El Limar, donde se juntó gente de distintas comunidades. En este lugar se firmó hace un año un acuerdo local de paz y reconciliación, mediante el cual los católicos -que fueron perseguidos por su simpatía con el EZLN- pudieron retornar a su templo, ocupado por el grupo Paz y Justicia (PyJ) desde hacía años. También desde hace un año está preso quien fue uno de los principales líderes de PyJ, y según muchos testimonios uno de los principales responsables de la violencia desatada por años en la zona. Después de la función de títeres, pudimos escuchar que algunos decían: “Así es como comenzó nuestro conflicto acá” y “Ojalá que el mensaje llegue al corazón de nuestras gentes”.

También llegamos a la comunidad de Shucjá, que hace años recibió a muchos desplazados. Varios de ellos, que desde el año pasado están negociando el retorno, nos hablan de sus miedos y esperanzas, y uno nos pregunta: “¿Nos acompañan en nuestro retorno?”. Un grupo está retornando a sus propias tierras, y gente de otras comunidades les está ayudando en la construcción de sus nuevas casas.

Así seguimos por los caminos de terracería, unos caminando y otros en el vehículo repleto con el teatrino, las cajas y bolsas con los personajes, la escenografía, y nuestros equipajes.

Hicimos una función en la escuela de una comunidad que -según algunos testimonios- participó activamente en el conflicto, y donde apenas el año pasado logramos establecer contactos. Allí sólo asistieron los niños y algunas madres.

Desde allí llegamos a Jolnixtie, una comunidad dividida, donde en 1996 hubo violencia, desplazamientos y posteriormente retornos sin proceso de reconciliación. Sin embargo, la gente está buscando unirse de nuevo. La escuela es el lugar más neutral de la comunidad. Al llegar, los niños ya gritan “¡¡¡Títeres!!!!”. Niños y maestros ayudan a levantar el teatrino y nos prestan micrófonos. En la tarde, invitamos a toda la comunidad. Nuevamente llegaron los niños, pero también muchos adultos. Los que no se acercaron por lo menos escucharon, porque el sonido estaba tan fuerte que era imposible no prestar atención. El catequista nos ayudó con la interpretación y reflexión en ch’ol. También llegaron los protestantes, y las diferentes corrientes políticas.

Las próximas funciones se realizaron en Huanal, comunidad ganadera que perdió todo su ganado en el conflicto; fueron atacados por vecinos de la zona. Pero, según las palabras que se escuchan, fueron los militares y policías quienes finalmente se aprovecharon de las reses. Su historia se parece a una de nuestras obras, en la que dos conejos se pelean por unas zanahorias mientras unos ratones, aprovechando su enfrentamiento, les roban las zanahorias. Los maestros nos ayudan a animar a los niños para la reflexión. En la tarde llega toda la comunidad; como ya anocheció, algunas personas del público alumbran el teatrino con linternas de mano. El maestro y el director de la escuela nos ayudan mucho en la reflexión; tanto maestros como espectadores dan su palabra, reflejando que pertenecen a corrientes políticas opuestas.

En la mañana, temprano, seguimos caminando hacia Obregón. En el camino nos encontramos con los campesinos que van a sus trabajos; ya saben de nuestra visita y nos esperan con alegría. También realizamos dos funciones, una con niños y otra con toda la comunidad. Varias personas dan sus palabras en ch’ol, y ya caída la noche nos reunimos en un salón de la escuela para seguir hablando sobre los principales problemas que afectan a la comunidad. Hombres y mujeres expresan sus preocupaciones sobre la política económica del gobierno y sus efectos en las comunidades, criticando principalmente el Plan Puebla-Panamá. La comunidad está dividida en distintas religiones y partidos políticos, pero sus líderes religiosos y políticos se reunieron y consiguieron firmar un pacto de no-agresión, consiguiendo así evitar una escalada de violencia en la comunidad. En el período más violento del conflicto recibieron refugiados de otras comunidades.

Allí, lejos de talleres mecánicos y gasolineras, se nos estropea la batería del auto. Por suerte hay una persona dispuesta a ayudarnos, que decide prestarnos la batería de su camioneta para que podamos viajar hasta Salto de Agua, el lugar más cercano donde poder comprar una batería.

Regresamos a la zona baja de Tila. Nos invitan a la celebración del aniversario del retorno de desplazados en Cruz Palenque. En una madrugada de agosto de 1997 llegaron hombres armados y atacaron las casas de la gente que no colaboraba con el gobierno; un hombre fue asesinado, y los demás lograron salir con sus familias y refugiarse en otra comunidad. Los habitantes miembros de PyJ fueron instigados para robar el ganado de los desplazados. Luego ellos mismos se dieron cuenta del engaño y buscaron la reconciliación y el retorno de los desplazados. Hoy están celebrando los 4 años del retorno.

Pero la guerra no ha terminado: la gente nos cuenta que el día anterior se había producido un nuevo asesinato. Al parecer la víctima, asesinada en su milpa, era un priísta que estaba participando en un proceso de reconciliación con la iglesia de Tila. Se siente la tensión en las comunidades de alrededor. Y nos cuentan que últimamente se están viendo hombres procedentes de otras comunidades priístas. Hay muchos asesinatos no esclarecidos en estas comunidades, y las víctimas son de todos los grupos.

Nos faltaba presentar los títeres en Nuevo Limar, una comunidad fuertemente dividida, mayoritariamente priísta, donde además hay una base del ejército. Algunas personas, que confiesan sentirse nuevamente amenazados, nos recomiendan por temor a represalias que no presentemos la obra en el centro de la comunidad, como teníamos pensado. Finalmente decidimos hacer la función frente a su casa. Significativamente, en esta última presentación de la gira fue donde obtuvimos una mayor respuesta del público. También logramos que asistieran personas provenientes de diferentes grupos políticos y religiosos. La gente nos agradece la visita; sentimos que les da ánimo.

Regresamos a San Cristóbal con nuestro corazón contento y con ganas de recorrer con nuestros títeres otras comunidades”.


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