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:: INFORME SIPAZ: Diciembre de 2002 - Año 7, No. 4

-> Sumario Acciones Recomendadas
-> Coyuntura CHIAPAS: El silencio de la Resistencia
-> Enfoque AUTONOMÍA: ¿Fuente de conflictos o
camino hacia la Paz ?
-> Actividades del Equipo en Chiapas
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:: SUMARIO

Después del fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la reforma constitucional en materia indígena, el conflicto de Chiapas ha entrado en una nueva fase. Organizaciones indígenas y la sociedad civil se manifestaron en contra de dicha resolución, mientras que el EZLN mantiene su política de silencio.

Este silencio no significa que la lucha por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indios se haya abandonado. Por el contrario, representa centrar su estrategia en la construcción de la autonomía por la vía de los hechos. La autonomía es el tema de Enfoque de este informe.

Al hablar de autonomía es claro que no existe un modelo único, sino distintas formas de entenderla y ejecerla. En cada caso la construcción de la autonomía presenta dificultades y desafíos para las comunidades y la sociedad toda; entre ellos, la superación de los conflictos derivados de las diferencias entre las experiencias autónomicas.

A cuatro meses de que fueran asesinados dirigentes civiles en los municipios autónomos zapatistas, las investigaciones no han arrojado luz sobre los hechos y los acusados siguen prófugos. Las interpretaciones sobre los incidentes violentos de julio y agosto difieren sustancialmente. Más allá de si todos los hechos obedecieron o no a una estrategia política planificada, lo indiscutible es el contexto de alta tensión en que se inscriben, como producto de un conflicto que no se procesa ni se resuelve, y que lleva a interpretar las acciones de todos los actores desde una lógica de guerra.

En septiembre fueron detenidos por la Procuraduría de Justicia estatal 27 integrantes del grupo armado Desarrollo, Paz y Justicia; este hecho, sumado a las divisiones que ha sufrido en dos años, han debilitado a la organización, al mismo tiempo que representa una fuente de tensión en la zona Norte.

Distintas organizaciones de derechos humanos criticaron la decisión de la Procuraduría General de la República de disolver la Unidad Especial para la Atención de Delitos Cometidos por Probables Grupos Armados, sin que se haya resuelto el problema de los paramilitares en Chiapas.

La resistencia contra el modelo neoliberal fue el centro de las movilizaciones del 12 de octubre. En Chiapas, las organizaciones populares se unieron para bloquear carreteras, cerrar fronteras y protestar contra la reforma indígena, la política económica del gobierno, el Plan Puebla-Panamá y el Área del Libre Comercio de las Américas. El mismo día comenzó en México la Consulta Nacional contra el ALCA, que se inscribe en el movimiento regional y continental de lucha contra el modelo de globalización dominante, y en el que los pueblos indígenas han ido adquiriendo un protagonismo creciente.

El Ejecutivo enfrenta a una oposición parlamentaria hostil por su política exterior complaciente con Estados Unidos. Más recientemente, otro factor de tensión ha sido el debate iniciado por el Presupuesto federal de 2003, en el que la oposición ha criticado duramente los recortes previstos al gasto social.

El revisionismo del período de la guerra sucia de los ‘70s y ‘80s, que investiga la Fiscalía Especial nombrada por el Ejecutivo, puede significar el fin de la impunidad de dos instituciones tradicionalmente intocables en el régimen anterior, y hoy cuestionadas: las Fuerzas Armadas y el PRI.

En un intento por limpiar la imagen de la institución, la Justicia Militar condenó a los generales retirados Quirós Hermosillo y Acosta Chaparro por delitos vinculados al narcotráfico, y próximamente los juzgará por el asesinato de 143 personas durante la guerra sucia. Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos han criticado duramente que la Justicia Militar haya asumido competencia para juzgar estos crímenes, que fueran originalmente denunciados ante la Fiscalía Especial.

En octubre se cumplió un año del asesinato de la defensora de derechos humanos Digna Ochoa, sin que se haya logrado su esclarecimiento.

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Acciones Recomendadas

  1. Escribir al presidente Fox expresándole la esperanza de la comunidad internacional en que el Estado mexicano revisará la reforma constitucional en materia indígena para hacerla congruente con los compromisos asumidos en San Andrés y ante la OIT al ratificar el Convenio 169.
  2. Exhortar a la OIT para que exija al Estado mexicano que la legislación interna sobre pueblos indígenas sea congruente con el Convenio 169.
  3. Urgir al gobierno estatal a que investigue de manera imparcial y eficaz los hechos de violencia ocurridos en Chiapas en agosto y someta a los culpables a la justicia.
  4. Difundir información -como la contenida en este informe- sobre la situación en Chiapas y en México.

POR FAVOR, ESCRIBIR A:

Lic. Vicente Fox
Presidente de la República
Residencia Oficial de los Pinos
11850 México D.F., México
Fax: (+52. 55) 55 22 41 17
http://www.presidencia.gob.mx/?P=17

Dr. Juan Somavia
Director General
Organización Internacional del Trabajo
4, route des Morillons
CH-1211, Geneva 22, Suiza
Fax: (+41.22) 917 90 10
cabinet@ilo.org

Lic. Pablo Salazar Mendiguchía
Gobernador del Estado de Chiapas
Palacio de Gobierno, 1º piso
29009, Tuxtla Gutiérrez
Chiapas, México
Fax: (+52.961) 612 0917

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:: COYUNTURA

CHIAPAS: EL SILENCIO DE LA RESISTENCIA

El conflicto de Chiapas entró en una nueva etapa después del fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que de hecho validó la reforma constitucional en materia indígena. Después de las reacciones críticas de múltiples actores al fallo judicial (ver Informe de SIPAZ, agosto 2002), lo dominante en este período es el silencio del EZLN.

Este silencio, que algunos interpretan como omiso, para otros se entiende en el marco de la decisión política que lo acompaña: la voluntad de construir su propio proyecto de autonomía por la vía de los hechos y a espaldas de la institucionalidad del Estado, que no atendió sus demandas. Según los analistas, los pueblos indios probaron hasta dónde podían esperar de los tres poderes democráticos, y ahora se han volcado a un proceso de largo plazo que apunta a la reconstrucción de sí mismos como pueblos (ver Enfoque). El mayor desafío que supone este proyecto es el de la unidad del movimiento indígena.

Si bien el silencio se entiende como parte de una estrategia de resistencia, algunos analistas consideran que probablemente el EZLN va a esperar la oportunidad para relanzar una nueva iniciativa política hacia el conjunto de la sociedad mexicana.

Mientras tanto, la resistencia zapatista se da en medio de tensiones inevitables con las autoridades locales oficiales, y con las organizaciones antes aliadas y hoy en disputa por el control territorial y político. También la resistencia desgasta y produce en algunos casos deserciones, e incluso la expulsión de quienes no aceptan sus exigencias.

El 17 de noviembre, al cumplirse 19 años de la fundación del EZLN y presentarse la revista Rebeldía, el subcomandante Marcos rompió su silencio haciendo pública una carta en la que descalifica a los tres partidos mayoritarios y, respondiendo a quienes dicen que 'los zapatistas están acabados', Marcos afirma: “lo único que se les está acabando a los zapatistas es la paciencia”.

Las víctimas de agosto: ¿objetivo militar?

A cuatro meses de que fueran asesinados varios dirigentes civiles en los municipios autónomos zapatistas (ver Informe de SIPAZ, agosto 2002), las investigaciones no han arrojado ninguna luz sobre los hechos y los acusados siguen prófugos.

Hay distintas interpretaciones sobre los incidentes violentos de julio y agosto. Según la procuraduría de justicia estatal (PGJE), no existe una conexión clara entre las muertes, que obedecerían a móviles diferentes derivados de conflictos comunitarios. Para algunos analistas cercanos al gobierno estatal, se trataría de acciones del priísmo local buscando desestabilizar al gobierno de Pablo Salazar para recuperar espacio político, de cara a las elecciones legislativas de 2003.

Las organizaciones sociales y de oposición en un principio se inclinaron por explicar los hechos en el marco de la estrategia federal de desalojar a las comunidades asentadas en la codiciada y rica zona de la biósfera de Montes Azules. Posteriormente, muchos coincidieron en interpretar las agresiones hacia los zapatistas, así como el incremento de la presencia militar pocos días antes, como una forma de probar la intención de respuesta militar del EZLN, poco antes del fallo de la SCJN (que ya se adivinaba).

Más allá de si todos los hechos obedecieron o no a una estrategia política planificada, lo indiscutible es el contexto de alta tensión en que se inscriben, como producto de un conflicto que no se procesa ni se resuelve, y que lleva a interpretar las acciones de los actores desde una lógica de guerra.

Un mes antes de conmemorarse el 5º aniversario de la masacre de Acteal (22/12/97), 19 tzotziles fueron sentenciados a 36 años de cárcel, y se espera que otros 12 acusados recibirán igual condena. El Centro de DDHH Fray Bartolomé de las Casas (CDHFBC) insistió en la necesidad de profundizar en la investigación para llegar a los responsables intelectuales de la masacre, incluidos altos funcionarios del gobierno estatal de la época y cuerpos militares o policiales presuntamente cómplices de la misma.

En el municipio de San Juan Chamula se registraron nuevos y violentos enfrentamientos entre evangélicos y católicos tradicionalistas. En la comunidad de Tzeteltón, el 14 de noviembre se produjo una emboscada que dejó siete tradicionalistas heridos de bala. La PGJE, que investiga estos hechos, afirma que los mismos se deben más a disputas por el control político entre caciques que a intolerancia religiosa.

Pese a este clima de tensión y conflictividad en el estado, el presidente Fox reiteró en su reciente gira por Europa que hay paz en Chiapas y con los zapatistas, lo cual provocó la crítica generalizada de la oposición.

Paz y Justicia: detenciones y divisiones

Los hechos de agosto reabrieron el debate sobre la existencia de grupos paramilitares en Chiapas. Entre los zapatistas y otros grupos de oposición, el término ‘paramilitar’ suele emplearse en sentido amplio para referirse a grupos armados adversarios del EZLN. El gobernador Salazar insiste en que los grupos armados que operan en Chiapas no son paramilitares en sentido estricto, ya que no reciben apoyo de instituciones estatales (como ocurría en el gobierno anterior). Los defensores de derechos humanos, en cambio, sostienen que sí hay connivencia entre esos grupos, algunos caciques locales priístas (que controlan los ayuntamientos), el Ejército y las fuerzas de seguridad. Tal sería el caso del grupo conocido por la sigla OPDIC, vinculado al diputado Pedro Chulín, o de Los Aguilares, una banda de delincuentes y mercenarios.

También afirman los críticos que la procuraduría de justicia federal (PGR) no ha tenido voluntad de ir a fondo en la investigación y persecución de dichos grupos. De hecho, los operativos que resultaron en la detención de algunos de sus integrantes han sido de responsabilidad estatal y no federal. Confirmando estas críticas, a mediados de noviembre se anunció la disolución de la Unidad Especializada para la Atención de Delitos Cometidos por Probables Grupos Civiles Armados (creada a raíz de la masacre de Acteal en 1997, y dependiente de la PGR), a pesar de que, como afirmó el CDHFBC: “el grave problema de los paramilitares no está resuelto y la verdad aún no se conoce”.

Por otro lado, a mediados de septiembre fueron detenidos en Tila, por orden de la procuraduría estatal, 27 integrantes del grupo armado Desarrollo, Paz y Justicia (DPJ), incluido su dirigente Sabelino Torres, acusado de ser el principal responsable de diversos crímenes: robo, privación ilegal de libertad, portación de armas de uso restringido al Ejército, lesiones y homicidios. Entre los detenidos se encuentra Carlos Torres, ex presidente municipal de Tila, acusado de desviar recursos municipales hacia la organización armada.

Estas detenciones, que se suman a las del líder Diego Vázquez en febrero, podrían indicar el fin de DPJ, al menos en su antigua integración. La organización también fue descomponiéndose por sus propias divisiones internas. El primer grupo escindido creó en 2000 la Unión de Comunidades Indígenas Agrícolas y Forestales (UCIAF), que tiene más presencia en el municipio de Sabanilla; y recientemente se escindió el grupo conocido como Unión Regional de Comunidades Campesinas e Indígenas (URCCI), integrado por el sector legal de la organización, que gestiona programas económicos del gobierno.

Globalización de la resistencia

Tal como se había acordado, el 12 de octubre se realizaron movilizaciones en varios estados mexicanos. En Chiapas, coordinadoras de la sociedad civil zapatista, organizaciones sociales, indígenas y campesinas bloquearon carreteras, cerraron fronteras, realizaron marchas y expresaron de diferentes formas su rechazo a la reforma indígena, a la política económica del gobierno, al Plan Puebla-Panamá (PPP) y al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). La protesta abarcó también algunos países de América Central.

Del 9 al 12 de octubre se realizó el I Encuentro Chiapaneco frente al Neoliberalismo. Fue convocado por las principales ONGs y organizaciones sociales de Chiapas, con el objetivo de elaborar un plan de acción común en torno a once ejes temáticos: soberanía alimentaria, comercio justo, tierra, agrotóxicos y transgénicos, represas, privatización de energía y agua, biodiversidad y biopiratería, maquiladoras, migración, PPP, ALCA, derechos indígenas y autonomía, militarización, etc.

El mismo 12 de octubre comenzó en México la Consulta Nacional contra el ALCA, que culminará en marzo de 2003. Esta consulta forma parte de la campaña continental para impedir la concreción del acuerdo de libre comercio impulsado por Estados Unidos. En Chiapas ha sido acogida con entusiasmo por las principales organizaciones y redes civiles.

Mientras tanto, se multiplican en diversos puntos del estado las acciones contra la anunciada construcción de casi una decena de represas hidroeléctricas previstas en el PPP. Se considera que estas presas tendrían impactos altamente negativos desde el punto de vista ambiental y social. Paralelamente, continúan las movilizaciones de la población chiapaneca contra las altas tarifas de la Comisión Federal de Electricidad.


Esta dinámica de resistencia inscribe a Chiapas en el movimiento regional y continental de lucha contra un modelo de ‘desarrollo’ que ya ha demostrado no traer beneficios a los pueblos. En esa lucha, los pueblos indígenas han ido adquiriendo un protagonismo creciente, ya que el modelo de globalización dominante es visto por ellos como una amenaza no sólo a su identidad y sus formas de organización social, sino a su misma existencia como pueblos.

En cuanto al PPP, parece haber entrado en un impasse después de la decisión gubernamental de bajar su perfil pasándolo a la esfera de Relaciones Exteriores. No obstante, los críticos afirman que, con el nombre de PPP o sin él, las obras previstas en el mismo ya están en marcha y tendrán los impactos negativos que se han anunciado.

En todo caso, la falta de información y de transparencia con que se desarrollan las negociaciones tanto del PPP como del ALCA, genera mayor desconfianza y rechazo por parte de la ciudadanía. Y permite vislumbrar cuáles serán los ejes de conflictividad predominantes en Chiapas -y en la región- en el futuro cercano.

¿ Transición o ingobernabilidad?

Al inaugurar un nuevo período legislativo, a principios de septiembre el presidente Fox presentó su segundo informe de gobierno ante un Congreso hostil y una opinión pública cada vez más crítica e insatisfecha con los magros resultados de la transición.

Uno de los principales motivos de irritación de la oposición ha sido las relaciones con Estados Unidos. PRI y PRD acusan al Ejecutivo de ser el gobierno mexicano más complaciente con el poderoso vecino del Norte. El centro de las críticas es la figura del canciller Castañeda, acusado de haber llevado las relaciones de México con Cuba -históricamente estrechas- al borde de la ruptura diplomática.

Algunos analistas llegaron a hablar de “ingobernabilidad” para referirse a la multiplicidad de frentes simultáneos que la administración Fox no está mostrando capacidad de atender y resolver eficazmente.

Al mismo tiempo que crecía la resistencia del Sindicato Mexicano de Electricistas a su propuesta de reforma constitucional para legalizar la inversión privada en el sector eléctrico, Fox debió enfrentar a otro poderoso sindicato: el de los petroleros. El gremio amenazó con paralizar al país si no eran atendidas sus demandas salariales. Sin embargo, el conflicto de fondo era la investigación judicial en curso por el desvío de 640 millones de pesos de la empresa estatal PEMEX hacia el sindicato del sector, que fueron destinados a la campaña electoral del candidato priísta Francisco Labastida, en 2000.

Pero el llamado Pemexgate se convirtió en un boomerang que puso al Presidente ante su propio escándalo electoral, debido a la investigación iniciada por el Instituto Federal Electoral -que aún no ha concluido- sobre el origen presuntamente ilegal de los millonarios recursos empleados en la campaña electoral por el grupo Amigos de Fox.

Otro factor de tensión ha sido el debate iniciado por el Presupuesto federal de 2003; la oposición y la Conferencia Nacional de Gobernadores han criticado duramente al Ejecutivo por los recortes previstos en el gasto social y en los recursos destinados a los estados.

Por su parte, la sociedad civil se organiza contra la política económica: a mediados de noviembre más de 40 organizaciones de trabajadores constituyeron el Frente Sindical Mexicano para resistir las reformas laborales y las privatizaciones, y un amplio espectro de organizaciones sociales anunciaron la formación de un frente unitario de lucha contra la política neoliberal.

Tormenta en el horizonte

Dos hechos inminentes pueden complicar más este difícil escenario. Por un lado, a principios de 2003 caerán los gravámenes de los productos alimenticios entre los socios del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Las gremiales de productores y campesinos ya han anunciado que la medida significará el golpe de gracia para la ya arruinada situación del campo mexicano, incapaz de competir con la producción subsidiada del Norte. Aunque el gobierno ha anunciado un “blindaje agroalimentario” para contrarrestar los efectos negativos, los pronósticos son por demás pesimistas.

Por otro lado, el revisionismo del período de la guerra sucia de los ‘70s y ‘80s, que investiga la Fiscalía Especial nombrada por el Ejecutivo, puede significar el fin de la impunidad de dos instituciones tradicionalmente intocables en el régimen anterior, y hoy cuestionadas: las Fuerzas Armadas y el PRI.

La estrategia del Ejército parece apuntar a limpiar su imagen. Para ello eligió condenar a los generales Acosta Chaparro y Quirós Hermosillo (detenidos hace dos años por vinculaciones con el narcotráfico) en el momento en que un batallón entero ha sido desmantelado en el norte del país por el mismo motivo.

Sin embargo, los mismos generales deberán enfrentar próximamente juicios por el asesinato de 143 personas en Guerrero, durante la guerra sucia. Aunque estas acusaciones provienen de las denuncias documentadas por la Comisión Nacional de DDHH y radicadas ante la Fiscalía Especial, la Procuraduría General de Justicia Militar atrajo la investigación, asumiendo competencia. Esto ha generado críticas de organismos de derechos humanos nacionales e internacionales, ya que la Justicia Militar no ofrece garantías de independencia e imparcialidad y ha sido fuente de impunidad para los crímenes cometidos por militares.

En octubre se cumplió un año del asesinato de la defensora de derechos humanos Digna Ochoa, sin que haya habido avances en su esclarecimiento.

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:: ENFOQUE

AUTONOMÍA: ¿FUENTE DE CONFLICTOS O CAMINO HACIA LA PAZ?

" La autonomía no es una palabra nueva sino que llevó mucho tiempo para que nos demos cuenta que ahí está nuestra dignidad"
(Representante del Municipio Autónomo de San Andrés, octubre 2002)

Antecedentes históricos

La demanda de autonomía se convirtió a partir de los años ‘80 en la reivindicación central del movimiento indígena continental, representando la vía para ejercer el derecho a la libre determinación de los pueblos. Desde la creación del Estado mexicano, numerosas experiencias de autonomía se han dado en el territorio, como una forma de resistir frente a una estructura estatal que desconoce la diversidad cultural y social existente.

La lucha del pueblo yaqui en Sonora, el movimiento de la Coalición Obrero-Campesina-Estudiantil del Istmo (COCEI) en Tehuantepec, la Policía Comunitaria o el Consejo de Pueblos Nahuas del Alto Balsas (ambos en Guerrero), la autonomía tojolab'al en Chiapas, son experiencias de autonomía existentes antes de diciembre de 1994, momento en que el EZLN rompe el cerco militar, constituyendo 34 municipios autónomos que, desde entonces, conviven superpuestos y de forma paralela a los municipios constitucionales.

Desde abril de 2001, el EZLN ha permanecido en silencio, en protesta por la aprobación de la reforma constitucional sobre derechos indígenas, considerada como "una traición". El fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en septiembre de 2002, al rechazar los recursos presentados por los pueblos indígenas contra dicha reforma, no permite esperar una pronta reanudación del proceso de paz.

Este estancamiento del diálogo no significa sin embargo que los zapatistas y el resto de las organizaciones indígenas se hayan quedado paralizados. En realidad, desde 1994 han apostado a la construcción de la autonomía por la vía de los hechos, un proceso poco visible pero que va afirmándose con el tiempo.

Las principales organizaciones indígenas del país parecen compartir la misma postura. Después del fallo de la SCJN, el Encuentro Nacional de Pueblos Indios (Guerrero) y el III Foro Nacional en Defensa de la Medicina Tradicional (Estado de México) llamaron a los pueblos indios del país a fortalecer todas las expresiones de autonomía. En el VI Taller de Reflexión y Planeación estratégica del Congreso Nacional Indígena (CNI), se decidió continuar con la "política de silencio" (acordada con el EZLN) y volver a sus comunidades "no como derrotados, sino para reforzar la defensa de nuestros territorios e identidad". Construir la autonomía implica también avanzar en la creación de normatividad propia, frente a la reforma de leyes secundarias que vendrán en cascada tras la reforma constitucional.

Para el Instituto Nacional Indigenista, hay una nueva y diferente demanda indígena que consiste en la reconstrucción de los pueblos indígenas de manera interna, en su autoafirmación como sujetos colectivos con filiación étnica y culturas propias.

¿Qué entendemos por autonomía?

" Desconozco un poco la palabra autonomía. A lo mejor ser autónomo es ser libre, no sé. Les platico mejor cómo estamos trabajando y ustedes van a decir si eso es autonomía o no"
(Representante de la zona de Trinitaria, octubre 2002)

El concepto de autonomía se ha debatido en forma incansable. En ocasiones se generan discusiones teóricas sobre qué es y qué no es autonomía. Quizás la confusión venga de la mano de la diversidad: podemos hablar de una autonomía, pero hay múltiples formas de ejercerla.

En opinión de un representante del municipio de Tila (Chiapas), para que exista la autonomía, "tiene que existir el pueblo, o sea un grupo establecido por personas que conforman un asentamiento. Este pueblo tiene características propias en su forma de ser: la casa, la vivienda, la lengua, la forma de vestir, de organizarse, la relación directa con la tierra, la educación de los hijos, la salud, la religión, o sea la forma de vida. La autodeterminación es la capacidad de establecer condiciones políticas, sociales, económicas y culturales para llegar a ser autónomos" (octubre 2002).

Los argumentos contrarios al reconocimiento de la autonomía consideran que ésta puede "balcanizar" el país, y convertir a las comunidades en entes estáticos, atrasados en el tiempo, cerrados, así como perpetuar costumbres que violan derechos fundamentales individuales. Frente a ellos, la Comandante Ester del EZLN aclaraba en el Congreso de la Unión (28/3/01) qué México quieren los zapatistas: "(…) uno donde los indígenas seamos indígenas y mexicanos; uno donde el respeto a las diferencias se balancee con el respeto a lo que nos hace iguales; uno donde las diferencias no sean motivo de muerte, cárcel, persecución, burla, humillación, racismo; (…) uno en donde en los momentos definitorios de nuestra Historia, todas y todos pongamos por encima de nuestras diferencias lo que tenemos en común, es decir, el ser mexicanos".

También se rechaza la autonomía indígena por considerarla contraria al principio de igualdad ante la ley. Ante esta postura, Adelfo Regino, del CNI, afirmaba: "Los indígenas no queremos fueros, no queremos privilegios. Los indígenas no queremos ni deseamos separarnos de este país o estar por encima de las leyes. Lo único que pedimos es que se reconozca lo que ya de por sí es un hecho en nuestras comunidades. (…) Lo que queremos es (…) que se reconozca, pues, una realidad y que finalmente haya eso que algunos llaman 'pluralismo jurídico' (Congreso de la Unión, 28/3/01).

El respeto a los denominados usos y costumbres indígenas es una de las cuestiones más controvertidas en torno al reconocimiento de la autonomía. Se critica la conservación de aquéllos que discriminan a la mujer y que podrían perpetuar las desigualdades existentes. Cabe recordar sin embargo que en los Acuerdos de San Andrés (ASA) se estableció el respeto a los derechos humanos como una condición para el reconocimiento de los usos y costumbres indígenas.

El EZLN representó un verdadero cambio en este aspecto, desde el momento que las mujeres zapatistas dictaron su Ley Revolucionaria de las Mujeres en 1993, exigiendo el respeto a su capacidad de decisión y participación e iniciando una lucha por el reconocimiento de sus derechos, que ha influido en otras organizaciones indígenas. De esta forma, la reivindicación de la autonomía se convierte para muchas mujeres indígenas en la posibilidad de transformar la situación de opresión en la que viven: "Decimos que la autonomía es una manera de hacer democracia, y en una democracia todas las voces son importantes, se les tiene que respetar su derecho, por eso los hombres indígenas no deben privarnos de nuestros espacios, de lo que nos corresponde, si no, estarían haciendo lo mismo que los mestizos hacen con nuestros pueblos, pisoteando los derechos. (…) La autonomía es por definición una propuesta de liberación, por eso los hombres, mujeres y sociedades autonómicas tienen que cambiar, democratizarse, reconocer internamente la liberación de las mujeres" (Margarita Gutiérrez y Nellys Palomo en México: experiencias de autonomía indígena, de Aracely Burguete).

La autonomía en camino: modelo multifacético

" Aprendimos de nuestra historia y de nuestra propia lucha que la libertad se conquista ante todo y a pesar de todo, ejerciéndola".
(Leopoldo de Gyves en op. cit.)

En Chiapas no se ha esperado la implementación de los ASA para iniciar este proceso de construcción de la autonomía. Los municipios autónomos zapatistas, las regiones autónomas pluriétnicas, y otros municipios y comunidades indígenas están decidiendo cómo organizarse económica, política y culturalmente. La autonomía en cada caso aparece con un rostro distinto.

Los zapatistas ejercen la autonomía sin mantener relación alguna con el gobierno -mientras no se cumplan los ASA- y sin participar en las elecciones. Los municipios eligen sus propias autoridades e implementan sus propios proyectos educativos, sanitarios y económicos con el apoyo de la sociedad civil mexicana e internacional. En este caso, la autonomía es resistencia frente a un gobierno que desconocen. La participación externa permite tejer redes de solidaridad e involucrar a quienes por la distancia podrían sentir lejano el conflicto. Por otra parte, una excesiva dependencia del apoyo externo puede perjudicar la supervivencia y desarrollo de los proyectos.

Otra experiencia de autonomía son las Regiones Autónomas Pluriétnicas (RAP), constituidas a partir de diciembre de 1994. Se diferencian de los municipios zapatistas en que ellos sí aceptan programas gubernamentales y también participan en elecciones. Estas diferencias han provocado un distanciamiento entre ambos proyectos. Del mismo modo, la aceptación o no de ayudas gubernamentales es una fuente de divisiones en las comunidades, que muchas veces terminan en la expulsión o en el abandono de la resistencia.

En el Foro sobre Autonomía organizado a nivel de la Red por la Paz (ver Actividades de SIPAZ) en San Cristóbal de las Casas (octubre 2002), los representantes de varios municipios chiapanecos compartieron con las ONGs sus diferentes experiencias de autonomía.

En el municipio libre de Nicolás Ruiz, el pilar fundamental de su autonomía está constituido por un gobierno regido a través de sus usos y costumbres, y un reglamento interno establecido por consenso en una asamblea general. En La Trinitaria, la construcción de la autonomía pasa en buena medida por la independencia económica; por ejemplo, a través del desarrollo de su propio proyecto de producción y comercialización de café orgánico. Y para otros, es fundamental empezar por construir la autonomía desde el interior de la propia familia.

Obstáculos y desafíos

La construcción de la autonomía comunal, municipal o regional presenta muchos retos, entre ellos: “mantener una mayor relación entre los distintos municipios; construir una autonomía integral involucrando todos sus aspectos (político, social, educativo, económico, productivo); generar procesos de lo personal a lo colectivo y viceversa; reconocer los derechos de la mujer y su papel en la construcción de la autonomía; lograr un respeto entre grupos, comunidades y pueblos (unidad en la diversidad), así como mantener la resistencia sin caer en provocaciones contrainsurgentes”. (Conclusiones del Foro sobre Autonomía, octubre 2002).

Estos desafíos se dan en un contexto económico, social y político-militar a nivel nacional e internacional que, unido a las divisiones comunitarias, puede obstaculizar y limitar el alcance de los proyectos autonómicos: "La guerra sucia presuntamente implementada desde los niveles más altos de las estructuras del gobierno ha dividido a las comunidades, donde la referencia comunitaria va siendo desplazada por el de la organización y se convierte en lo más importante. El reto de estas autonomías es el cómo las organizaciones tienen que ponerse de acuerdo para implementar proyectos de resistencia frente al enemigo común. Las distintas organizaciones, independientemente de la filiación política, conviven en un territorio, donde comparten carreteras, tomas de agua, instalaciones deportivas, infraestructura, conflictos por la tierra, mandos, autoridades y gobierno, etc., que se disputan el control. Esto conlleva riesgos de constantes enfrentamientos. Sin embargo, en regiones donde las posiciones son más unificadas y hay acuerdos incluso hasta con algunos priístas, las autonomías funcionan. Por otro lado, algunas organizaciones sociales que no pertenecen al EZLN y que comparten el territorio, también pretenden ejercer el dominio bajo su lógica, lo que trae como consecuencia el choque de proyectos y lógicas distintas. En este sentido también entran en juego el poder de mando de autoridades civiles, militares y tradicionales." (Boletín Chiapas al Día, CIEPAC, 6/5/98).

La autonomía puede convertirse en un camino hacia el logro de condiciones para la paz, a través de la construcción de una mayor justicia social en las comunidades, siempre que se superen los enfrentamientos en el interior de las mismas: "Hay algo común en todas las experiencias de construcción de la autonomía: el miedo al divisionismo. Tenemos que aceptarnos como somos, reconocer la diversidad de cada uno y que en el camino de la vida vamos aprendiendo cada vez más. (representante de Chalchiuitán, Foro sobre Autonomía, oct.2002).

Será necesario superar las confrontaciones y la distancia entre las distintas experiencias de autonomía existentes en Chiapas, para que esta diversidad no sea más fuente de conflictos, sino que por el contrario, la capacidad de construcción de alternativas se comparta y permita así reforzar las resistencias y las luchas no violentas, edificando las condiciones también para una paz por la vía de los hechos.

Por otro lado, la transformación de México en un país multicultural y pluriétnico a través del reconocimiento de la autonomía, exige que ésta incluya a la población no indígena: "La autonomía también se inscribe en la nueva relación entre los pueblos, el Estado y la sociedad nacional. Se trata de una piedra angular en la construcción de un nuevo proyecto de país democrático que demandan los mexicanos. La autonomía es un valor universal y no privativo de los pueblos indígenas. Es necesario explorar nuevas expresiones de la autonomía para las múltiples comunidades y colectividades que integran nuestra nación" (CNI, ¡Nunca más un México sin nosotros!, 11/1/98).

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:: ACTIVIDADES DE SIPAZ

Septiembre-Noviembre de 2002

Acompañamiento

  • Zona Norte: El equipo de SIPAZ hizo varias visitas a comunidades de Tila, en la zona Norte de Chiapas. A pesar de los acuerdos de paz que se firmaron en El Limar y Miguel Alemán, la situación era particularmente tensa después de la detención de varios miembros de Desarrollo, Paz y Justicia. También nos entrevistamos con regidores en Tila y con funcionarios del gobierno en Yajalón, quienes atienden este municipio. Seguimos visitando al abogado del Centro de DDHH Miguel Agustín Pro en Palenque, a pedido de dicho centro.
  • Caravanas: participamos en dos caravanas que visitaron los municipios autónomos de Olga Isabel (Chilón) y Ricardo Flores Magón (Ocosingo), lugares donde ocurrieron asesinatos de zapatistas en agosto.

Contactos e información

  • Coordinamos la visita del ministro de la Embajada de Alemania a Chiapas y nos reunimos con la nueva Embajadora de Gran Bretaña en San Cristóbal de las Casas.
  • El equipo atendió a varias delegaciones, periodistas y otras visitas internacionales para darles a conocer la coyuntura de Chiapas y el trabajo de SIPAZ.
  • Participamos en el Encuentro de la Madre Tierra realizado en Ocosingo a principios de septiembre, con la participación de un amplio espectro de organizaciones de la zona.
  • SIPAZ mantuvo reuniones en la ciudad de México con asesores, ONGs y Embajadas.
  • Participamos como observadores en el Primer Encuentro Chiapaneco Frente al Neoliberalismo, realizado en San Cristóbal de las Casas, del 9 al 12 de octubre.

Diálogo interreligioso

  • Mantuvimos reuniones con actores religiosos de San Cristóbal de las Casas, del municipio de Chenalhó y con el Grupo Plural Ecuménico.
  • Continúa desarrollándose el proyecto Pasantías de intercambio y formación entre líderes religiosos de Chenalhó y las Comisiones de Paz de Nicaragua. En noviembre, después de varios meses de presentación del proyecto en las comunidades, se inicia una nueva etapa de capacitación.
  • Participamos en un taller sobre Cultura, Espiritualidad y Teología de la Paz, realizado en San Cristóbal de las Casas, el 4 y 5 de octubre.
  • El equipo continúa participando en la preparación y facilitación de oraciones ecuménicas por la paz en San Cristóbal de las Casas.

Educación para la Paz

  • SIPAZ co-facilitó una serie de talleres sobre Transformación de conflictos para los alumnos de los CEDECOS (Centros de Desarrollo Comunitario) en San Cristóbal de las Casas y Las Margaritas.
  • Asistimos a un taller de Resolución Positiva de Conflictos y Construcción de la Paz, convocado por el gobierno del estado en colaboración con la Fundación Friedrich Ebert (octubre).
  • SIPAZ continúa participando en la Red por la Paz, un espacio de acción y reflexión que busca apoyar procesos de reconciliación y paz a nivel de las organizaciones y comunidades en Chiapas. Una de las actividades más recientes de dicho espacio fue la realización de un micro foro sobre el tema Autonomía.
  • Participamos en las reuniones de seguimiento del primer Encuentro Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad, realizado del 5 al 7 de julio en San Cristóbal, con vistas a la organización del segundo encuentro a principios de 2003.

Internacional

  • La Coordinadora de promoción internacional de SIPAZ se reunió con varias ONGs y grupos de solidaridad en Washington DC y Nueva York (octubre), y la Coordinadora del equipo de SIPAZ en Chiapas se entrevistó con diversas organizaciones en Francia (noviembre).

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