:: Principal >> Informes // Documentos

:: SIPAZ INFORME: VOL.6 No.4 - Diciembre de 2001

-> Sumario Acciones Recomendadas
-> Actualidad El Conflicto De Chiapas Relegado
A Segundo Plano
-> Análisis Chiapas: Un Conflicto Cada Vez
Más Difícil De Resolver
-> Enfoque El Dilema De Los Desplazados
En Chiapas: ¿Retorno Sin Justicia?
-> Actividades del Equipo en Chiapas
Bajar Informe (ZIP) 19 Kb
. Herramientas
Enviar por Mail
Imprimir
 

:: SUMARIO

En México, como en todo el mundo, los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos generaron una gran conmoción. Como resultado, se redujo el interés por otros conflictos no resueltos, incluido el de Chiapas.

Aun antes del 11 de septiembre, el proceso de paz se había estancado una vez más. La reforma constitucional sobre derechos indígenas aprobada por el Congreso federal en abril había sido calificada por el EZLN y las principales organizaciones indígenas como una "traición". Y los congresos de los estados con mayor población indígena votaron en contra de la reforma. Aun así, la administración Fox proclamó que la misma constituía un importante avance e incluso una prueba de que el conflicto de Chiapas se había resuelto efectivamente. Ese discurso fue bien recibido durante la gira que el presidente hizo por Europa, donde crece el interés por expandir las relaciones comerciales con México.

Al mismo tiempo, el gobierno ha manifestado reiteradamente su voluntad de reanudar las negociaciones. Sin embargo, el EZLN ha guardado silencio desde abril, y otras organizaciones indígenas han rechazado con fuerza la idea, desde que el momento que, según su visión, el gobierno aún no ha cumplido los compromisos asumidos. En el terreno de Chiapas, el nivel de polarización y conflictividad continúa alto; las denuncias de las comunidades indígenas sobre hostigamiento militar y paramilitar han aumentado; al menos 10.000 desplazados internos permanecen sin seguridad para regresar a sus hogares, y las negociaciones sobre los retornos han resultado en pocos logros concretos para las comunidades indígenas. El EZLN se encuentra "en resistencia", rechazando toda asistencia económica del gobierno, y al parecer apostando a seguir desarrollando los municipios autónomos paralelos a las estructuras oficiales de gobierno local.

Las organizaciones indígenas y de derechos humanos continúan denunciando la ilegitimidad de la reforma aprobada, e incluso desafiando su misma legalidad. Más de 300 recursos fueron planteados ante la Suprema Corte de Justicia, tanto por autoridades locales como estatales. También se presentaron reclamaciones ante la Organización Internacional del Trabajo alegando que México no cumple sus compromisos internacionales en materia de derechos indígenas (Convenio 169 de la OIT). Otros esfuerzos apuntan a mejorar la ley indígena, ya sea a través de una revisión de la misma en el Congreso, o de las leyes secundarias que deberán elaborarse a nivel estatal para implementar la reforma.

El tema seguramente va a definirse en el terreno político más que en el estrictamente legal, y las fuerzas conservadoras continúan oponiéndose a cualquier ampliación de la legislación. Si bien el debate ha mostrado una novedosa independencia entre los tres poderes del Estado, la reforma en sí misma se ha convertido en un obstáculo de facto para la resolución del conflicto de Chiapas.

El 19 de octubre, el asesinato de la destacada defensora de derechos humanos Digna Ochoa provocó una fuerte condena nacional e internacional. No obstante, fue seguido de una ola de amenazas contra otros conocidos activistas de derechos humanos.

Después de este crimen, el presidente Fox dispuso la libertad de dos líderes campesinos ecologistas del estado de Guerrero, a quienes Ochoa había defendido de acusaciones y delitos fabricados. Esto apuntó las sospechas hacia Guerrero, donde la abogada había sido hostigada por el Ejército durante sus recientes visitas. A un mes del asesinato, las organizaciones de derechos humanos dieron a conocer su insatisfacción por el poco avance en la investigación del mismo.

Para opacar aun más la imagen del gobierno en materia de derechos humanos, en noviembre la Comisión Interamericana de DDHH de la OEA le dio un ultimátum exigiendo la libertad inmediata del General José F. Gallardo, preso desde hace ocho años por haber propuesto la creación de un ombudsman para el Ejército.

Las elecciones municipales y legislativas de octubre en Chiapas dieron al PRI una cómoda mayoría en el Congreso estatal. Una vez más, el EZLN boicoteó el proceso electoral, y el abstencionismo llegó casi al 50%. El gobernador Pablo Salazar, quien fuera elegido por una coalición de oposición al PRI el año pasado, tendrá que seguir gobernando con un Congreso controlado por la actual oposición.

Los enfrentamientos se han incrementado en Chiapas, incluso entre organizaciones indígenas y campesinas antes aliadas. Las disputas son por la tierra, la hegemonía política y las diferentes estrategias políticas, especialmente en relación con el gobierno estatal. Por supuesto, el telón de fondo es el conflicto no resuelto con el gobierno federal, y los costos son similares: heridos, muertos, secuestros, expulsiones, casas quemadas y amenazas crecientes.

Por otro lado, hay algunas señales de distensión, como el diálogo ecuménico en Chenalhó (región Altos) y algunos acuerdos que permitieron la reapertura de templos católicos en El Limar y Sabanilla (zona Norte).

A pesar de los reclamos no resueltos acerca de las indemnizaciones y de la amenaza paramilitar, varios grupos desplazados de la organización civil Las Abejas -en total unas 1336 personas- retornaron a sus hogares entre agosto y octubre. La decisión de volver fue impulsada por la creciente escasez de agua potable, leña y alimentos en los campamentos.

Los así llamados "retornos forzados" fueron acompañados por observadores nacionales e internacionales y por el gobierno estatal. Hasta la fecha no ha habido incidentes, pero existe todavía preocupación por la seguridad de los retornados. De todos modos, estos retornos son una excepción a la regla, pues la situación de más de 10.000 desplazados continúa sin solución.

Después de los atentados del 11 de septiembre, la presencia militar en Chiapas se incrementó, especialmente en la frontera con Guatemala. La afirmación del gobierno norteamericano de que el EZLN es una organización terrorista fue refutada tanto por el gobernador de Chiapas Pablo Salazar como por el Comisionado federal para la Paz, Luis H. Álvarez. No obstante, como en todas partes, crece la preocupación de que el aumento del temor pueda llevar a una mayor intolerancia hacia las minorías. El mayor impacto de los atentados ha sido económico, agravando significativamente los efectos de la recesión que ya existía en la economía global. En algunas zonas de Chiapas, los productores optaron por no cosechar el café, después que el precio cayó un 50% respecto al del año pasado, que ya era bajo. La tradicional emigración a los Estados Unidos ha sido siempre una válvula de escape para los mexicanos en tiempos difíciles. Sin embargo, con la economía de aquel país también en recesión, la migración ha bajado al 50% desde septiembre.

Ir hacia arriba

ACCIONES RECOMENDADAS

Es importante que la comunidad internacional continúe expresando su preocupación ante la ausencia de una paz justa y duradera en Chiapas.

  1. Escribir al presidente Fox expresándole:
    1. preocupación porque la reforma constitucional sobre derechos indígenas se ha convertido en un obstáculo para reanudar el proceso de paz;
    2. la esperanza de la comunidad internacional en que el gobierno mexicano, a través de los poderes Ejecutivo y Legislativo, trabajará en la revisión de la legislación indígena para hacerla congruente con los Acuerdos de San Andrés y el Convenio 169 de la OIT;
    3. profunda preocupación por el asesinato de Digna Ochoa y las amenazas a defensores de derechos humanos, y la necesidad de una investigación exhaustiva para llevar a los responsables ante la Justicia.
  2. Exhortar a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a que exija al gobierno mexicano que su legislación en materia de derechos indígenas sea congruente con el Convenio 169 que México ratificó en 1990.
  3. Difundir información -como la contenida en este Informe- sobre la situación en Chiapas.

Escribir a:

Lic. Vicente Fox, Presidente de la República
Residencial Oficial de los Pinos
Colonia M. Chapultepec, Delegación M. Hidalgo
11850 México, D.F., México
Fax: (+52)(5)515 1794
Sitio de internet destinado a comentarios

Juan Somavía
Director General de la OIT
4, route de Morrillons
CH-1211, Geneva 22
Switzerland
cabinet@ilo.org
Fax (41 22) 799 85 33

Ir hacia arriba

:: ACTUALIDAD

El conflicto de Chiapas relegado a segundo plano

En Chiapas como en el resto del mundo, los terribles hechos del 11 de septiembre generaron una fuerte conmoción. Se redujeron los espacios para hablar de otros conflictos por resolver, como el estancado proceso de paz en Chiapas y la problemática de los pueblos indígenas en México.

Ley indígena: la manzana de la discordia

En este nuevo marco internacional, el tema del proceso de paz en Chiapas fue relegado a un segundo plano. Cabe recordar que dicho proceso se rompió nuevamente en abril pasado, cuando el EZLN, junto con las organizaciones indígenas y populares calificaron de "traición" la reforma constitucional sobre derechos y cultura indígenas aprobada por el Congreso federal y ratificada por el Ejecutivo a mediados de agosto.

El 4 de septiembre, el Comisionado para la Paz en Chiapas, Luis H. Alvarez volvió a mencionar la apertura del gobierno para reanudar el proceso de diálogo, “pero de ninguna manera vamos a quedarnos paralizados si [el EZLN] no desea hacerlo, pues se impulsarán programas sociales y se profundizará en los cambios institucionales derivados de la reforma.” Si bien “el EZLN tiene todo el derecho a disentir con lo aprobado por el constituyente, esto no justifica su negativa a abrir conversaciones con un gobierno que a todas luces ha dado muestras certificables de su compromiso por la paz.”

Aunque el EZLN no respondió a estos comentarios (su comunicado del 29 de abril planteaba una postura de por sí muy clara al respecto), otras organizaciones indígenas cuestionaron lo dicho por el Comisionado. La Asamblea Nacional Indígena Pluriétnica por la Autonomía (ANIPA) enfatizó: “No es posible tender puentes de diálogo y conciliación nacional cuando una de las dos partes, en este caso el gobierno federal, ha incumplido su palabra de propiciar el reconocimiento constitucional de nuestros derechos como pueblos, y en cambio aplaude la simulación, la mentira y la burla aprobadas en el Congreso de la Unión.”

En total se presentaron 329 controversias constitucionales contra la ley indígena ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Los organismos indígenas y civiles siguieron expresando su rechazo a la ley aprobada. Varios llevaron la reclamación contra las reformas a la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Dicha instancia las examinará -así como el informe presentado por el gobierno mexicano- y se pronunciará en mayo del 2002.

Frente a esta situación, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) propuso que se reabriera la discusión sobre la reforma indígena antes de finales de diciembre. Este partido considera que no se debe esperar el fallo de la Suprema Corte (anunciado para febrero a más tardar) para iniciar "la reforma de la reforma". A principios de octubre, más de 100 diputados de seis partidos políticos firmaron el Manifiesto de San Lázaro que del mismo modo propone rediscutir la reforma indígena. En su gira por Europa, unos días después, el mismo presidente Fox ofreció reabrir el tema.

El Partido de Acción Nacional (PAN) sin embargo expresó su desacuerdo. Manuel Bartlett, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, dijo que “más allá de las ocurrencias del presidente Fox, que ni su propio partido apoya,” la reforma constitucional en materia indígena “está firme, y no hay posibilidad alguna de reabrir la discusión.” Agregó que antes de diciembre estarán listas para ser aprobadas las reformas a 40 leyes secundarias.

La Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA) se dividió alrededor del asunto, reflejando las diferencias existentes entre los partidos que la conforman. A principios de diciembre, el organismo de coadyuvancia llegó a plantearse la posibilidad de declararse en receso permanente.

Discursos de Fox sobre la situación en Chiapas

En Madrid, en el marco de su gira a Europa en octubre, el presidente Fox dijo que los zapatistas “han estado tranquilos y en paz después de todo lo que hicimos para buscar la pacificación en Chiapas.” Mencionó también: "Los desplazados […] han regresado a sus comunidades, a sus hogares, y todo está en paz y en tranquilidad.” Finalmente agregó que al resto de los "pequeñísimos grupos guerrilleros que aparecen de vez en cuando” en México “los queremos cercar y echarles el guante.”

Más tarde, en Italia, Fox aseguró que en México “hay una nueva ley de derechos y cultura indígena que comparada con otros países, con cualquiera, es de lo más avanzado y vanguardista que hay.” Ya finalizando su gira, concluyó: “Europa está claro: hoy hay un gobierno democrático en México, que respeta los derechos humanos, que atiende, que quiere y que respeta a sus hermanos indígenas.”

Aumenta la preocupación por la situación de los derechos humanos en México

En contraste con las declaraciones de Fox, el 19 de octubre fue asesinada en la ciudad de México la abogada y defensora de derechos humanos, Digna Ochoa. Al día siguiente, más de 80 ONGs exigieron la investigación expedita de este asesinato. Los gobiernos, los organismos internacionales y multilaterales, la sociedad civil y las iglesias del mundo también expresaron su repudio. El gobierno de Fox así como el del Distrito Federal de México (de cuya Procuraduría depende la investigación) se comprometieron a encontrar y sancionar a los culpables.

Poco después, el Presidente Fox indultó a los campesinos ecologistas de Guerrero, Teodoro Cabrera y Rodolfo Montiel, detenidos y torturados por el Ejército en 1999 y falsamente acusados. Ambos habían sido defendidos por Digna Ochoa. De hecho, las pistas de investigación sobre su asesinato apuntan hacia el estado de Guerrero; allí la abogada había sido sometida a una fuerte vigilancia militar en una visita realizada poco antes de su muerte.

A finales de noviembre, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro realizó un balance de la investigación a 33 días del crimen de Digna Ochoa, en el que critica la falta de avances y de claridad en la metodología de investigación, la "fuga de información" y otras irregularidades y limitaciones que ponen en riesgo la eficacia del proceso.

Mientras tanto, las amenazas a los defensores de derechos humanos continuaron, extendiéndose a nuevas personas el 27 de octubre: Miguel Sarre, Sergio Aguayo, Edgar Cortez, Juan Antonio Vega y Fernando Ruiz, todos integrantes de reconocidas instituciones de derechos humanos en México.

El 15 de noviembre, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos planteó un ultimatum al gobierno de Fox para que libere inmediatamente al general José Francisco Gallardo, preso desde hace ocho años después de haber propuesto la creación de la figura de "ombudsman" en el Ejército.

Alta tensión en Chiapas

En las elecciones del 7 de octubre en Chiapas, y a pesar de sus fuertes divisiones internas, el PRI conservó una confortable mayoría en el Congreso de Chiapas, al triunfar en 21 de los 24 distritos (el PRD triunfó en dos y el PAN en uno). También ganó 72 de las 118 alcaldías (el PRD obtuvo 19 y el PAN 11). El abstencionismo fue de alrededor del 50%. En términos absolutos sin embargo, la votación por el PRI bajó. La prohibición de conformar coaliciones (como la que llevó al triunfo al gobernador Pablo Salazar) establecida el año pasado limitó la posibilidad de que ganaran otros partidos. También fue muy criticada la falta de capacitación de los funcionarios de casillas y el papel del Instituto Estatal Electoral. Diversos partidos políticos impugnaron los resultados de los comicios en 14 municipios de Chiapas y se han dado incidentes y manifestaciones de rechazo en varias zonas del estado.

También se han multiplicado y acentuado los conflictos entre organizaciones sociales e indígenas, incluso entre las que hasta ahora existía afinidad ideológica. Por ejemplo, la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO) entró en conflicto con el EZLN alrededor del reparto de 800 hectáreas de tierra. A pesar de que se buscó abrir un diálogo entre ambas organizaciones sin intervención del gobierno, no se ha resuelto todavía el probelma de fondo. EN todo Chiapas, el saldo hasta ahora fue de muertes, heridos, desplazamientos, secuestros, quemas de casas y amenazas crecientes. Las causas de estos enfrentamientos son complejas, y tienen que ver con problemas no resueltos de tierra, luchas por la hegemonía en la zona y discrepancias sobre la estrategia política hacia las instituciones oficiales, particularmente en los procesos electorales.

Otro hecho de relevancia fue la detención el 6 de noviembre de quien fuera el procurador chiapaneco durante el gobierno anterior, Montoya Liévano. Se le imputa asociación delictuosa y peculado, y haber dado protección a escuadrones de la muerte.

En este marco de inestabilidad, se dio el retorno de las familias desplazadas de la Organización Civil Las Abejas (para más detalles, ver Enfoque).

No obstante, también se han dado signos positivos que apuntan hacia una mayor distensión en algunos puntos de conflicto: se han venido realizando oraciones ecuménicas en Chenalhó, y en la zona Norte se ha llegado a algunos acuerdos entre los distintos actores -con presencia del gobierno del estado- que permitieron la reapertura del templo católico de El Limar y de otro en Sabanilla.

A consecuencias de los atentados en Estados Unidos…

Unos días después de los ataques, que fueron fuertemente condenados por el gobierno de Fox, la presencia de fuerzas castrenses fue reforzada en Chiapas, especialmente en la frontera con Guatemala. La Organización de los Estados Americanos (OEA), de la que México es parte, declaró que los atentados fueron un ataque contra todo el continente y ofreció su apoyo militar en el marco del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

Lo ocurrido en Estados Unidos generó una polémica en cuanto a los grupos armados en México. El gobernador de Chiapas, Pablo Salazar rechazó que el EZLN fuera un grupo terrorista, como se indicó en un reporte de la agencia antidrogas estadunidense (DEA). Especificó que, “por el contrario, son luchadores sociales que buscan una solución a sus problemas de marginalidad, pobreza y exclusión.” El Comisionado para la Paz en Chiapas, Luis H. Alvárez, del mismo modo rechazó que el EZLN sea un grupo terrorista, pero dijo que no tenía suficientes elementos para opinar sobre otros grupos armados.

En forma más general, el Instituto Nacional Indigenista expresó su preocupación de que los grupos minoritarios, incluso los indígenas, sean “observados” y cuestionados en sus derechos, bajo el argumento de la “seguridad nacional.”

Finalmente, la desaceleración económica a nivel mundial agravada por lo ocurrido en Estados Unidos impacta fuertemente a México. En algunas zonas de Chiapas (con un precio del café 50% menos que el año pasado), los productores sencillamente decidieron suspender la cosecha. Cuando por otra parte se están reduciendo las posibilidades de migración hasta los Estados Unidos (en un 50% para la población mexicana, después del 11 de septiembre), la situación económica es particularmente crítica para los campesinos y trabajadores de los sectores populares.

Ir hacia arriba

:: ANALISIS

Chiapas: un conflicto cada vez más difícil de resolver

Las consecuencias desatadas en el ámbito internacional a raíz de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos relegaron a segundo plano otros conflictos regionales, como el estancado proceso de paz en Chiapas y con él, uno de los temas que dicho proceso había permitido sacar a la luz: la situación de pobreza y marginación de los 10 millones de indígenas de México.

En su gira por Europa en octubre, el presidente Fox minimizó el conflicto chiapaneco, presentándolo como ya resuelto. Este discurso encontró buena aceptación en los países de la Unión Europea, que ven a México como un socio comercial prometedor, en transición hacia la democracia y con un sistema institucional cada vez más creíble. Sin embargo, varios aspectos preocupantes de la realidad mexicana y chiapaneca parecerían contradecir las declaraciones optimistas del presidente Fox.

Discursos optimistas para una realidad no tan alentadora

En sus discursos en Europa, el presidente Fox habló de "tranquilidad y paz" en Chiapas. Sin embargo, el silencio del EZLN después de su comunicado del 29 de abril de rechazo a la ley indígena no significa aceptación de la situación. Como en otras ocasiones en estos casi ocho años de conflicto, el silencio prolongado es una forma de rechazo categórico a la postura gubernamental; en este caso, las comunidades zapatistas han entrado nuevamente en una etapa de "resistencia", que pasa por el rechazo de cualquier tipo de asistencia gubernamental y por el ejercicio de su autonomía por la vía de los hechos.

Por otra parte, es difícil hablar de paz cuando tantas comunidades siguen denunciando hostigamiento militar y paramilitar y cuando se están recrudeciendo los conflictos comunitarios hasta entre organizaciones anteriormente amigas. Después de un tiempo de mayor optimismo al principio del año, el prolongado estancamiento del proceso de paz agudizado por la aprobación de una ley indígena que no hace justicia a los Acuerdos de San Andrés, llevó a una radicalización de las posturas, provocando nuevas divisiones y polarización.

Como lo explicamos con más detalles en el Enfoque, y a cambio de lo expresado por el presidente Fox, los retornos tampoco pueden ser vistos como una solución de fondo a la problemática de los desplazamientos en Chiapas.

Otro timbre de alarma ha sido el asesinato de la abogada Digna Ochoa, y la ola de amenazas crecientes a defensores de derechos humanos que le siguió. Estos hechos revelan problemas institucionales serios, en particular cuando una de las líneas de investigación apunta al Ejército.

No se puede negar, sin embargo, que se han dado pasos hacia la construcción de una cultura democrática en México. El debate nacional generado alrededor de la ley indígena, y las posiciones independientes de los tres poderes del Estado ante ella, son una muestra de esos avances. Pero la persistencia de estructuras de poder del viejo régimen dentro del nuevo, tanto a nivel local y estatal como nacional, es uno de los mayores desafíos que enfrenta la transición mexicana.

Estancamiento alrededor de la ley indígena

Por otra parte, sigue abierta la polémica sobre la ley indígena. Si bien muchos de sus defensores insisten en que constituye un avance respecto a la legislación anterior, es indiscutible que no será un paso hacia la reanudación del proceso de paz en Chiapas, sino un nuevo obstáculo y una fuente de mayor conflicto, en la medida que ha sido rechazada por los propios beneficiarios.

Las posiciones hasta ahora se articulan en dos grandes bloques: los que plantean la posibilidad de hacer una "reforma de la reforma" (es decir, cambiar la ley aprobada), y quienes proponen mejorar la ley vigente a través de las leyes secundarias. Si bien esta postura parece más pragmática, sus críticos sostienen que optar por este camino es renunciar a la responsabilidad del Estado de garantizar el reconocimiento de los derechos indígenas en la Constitución federal. Además, por experiencia histórica los indígenas no confían en los poderes estatales, sujetos a intereses políticos y correlaciones de fuerza variables.

Por otro lado, los recursos formales presentados ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación en México o la Organización del Trabajo Internacional (OIT) no necesariamente permitirán reabrir el tema, ya que sus pronunciamientos son limitados por la naturaleza de esas instituciones. Si finalmente la ley no es modificada, quienes hasta ahora la han rechazado en términos absolutos tendrán que redefinir su estrategia ante la implementación de políticas y legislación secundaria derivadas de la reforma.

Este último estancamiento del proceso de paz resulta más complicado que nunca de destrabar: mientras el gobierno considera que ha hecho todo lo que estaba a su alcance, el EZLN ve la reforma indígena como una "traición", y en las comunidades se empieza a escuchar comentarios de que Fox "es lo mismo que Zedillo". Este distanciamiento creciente entre gobierno y zapatistas está cada vez más lejos de las esperanzas surgidas en los primeros meses de la administración Fox, y cada vez más cerca de la polarización existente durante el régimen anterior.

En esta etapa, la ausencia de una instancia de mediación complica más aún la posibilidad de encontrar canales de diálogo. La COCOPA no ha sido capaz de superar sus divisiones internas, y sigue manifestándose sólo como un catalizador de los desacuerdos entre posturas partidistas.

Reacomodos después de las elecciones en Chiapas

El mapa del poder ha seguido reorganizándose después del último proceso electoral local. Estos comicios se caracterizaron por la baja credibilidad del Instituto Estatal Electoral (IEE) y el alto abstencionismo de la población. Los analistas preveían una correlación de fuerzas más equilibrada entre partidos, sobre todo por las crisis internas vividas en el PRI estatal en estos últimos meses.

La victoria de dicho partido se explica en gran parte por los candados puestos a la conformación de coaliciones, junto con una oferta de opciones partidarias particularmente amplia. Mientras siguen dándose viejas prácticas (caciquismo, compra de votos, etc.), la estructura de partidos se está desdibujando cada vez más en Chiapas.

Eso por cierto no facilitará la gestión del gobernador Pablo Salazar, quien tendrá que seguir lidiando con un Congreso estatal dominado por el PRI, aun cuando dicho partido esté más dividido que nunca. Esta situación podrá complicar la resolución de los múltiples asuntos que siguen pendientes en Chiapas, a menos que ambos poderes puedan llegar a un acuerdo político mínimo.

Otras consecuencias del 11 de septiembre

El 11 de septiembre ha exacerbado algunas tendencias que no ayudan a avanzar en los problemas vinculados con el proceso de paz en Chiapas. Una de las consecuencias más inmediatas fue una mayor militarización del estado, lo cual agregó más tensiones en un lugar donde la presencia militar es de por sí muy alta.

Aunque la discusión para llegar a definir qué grupos armados en México son terroristas parece haber dejado fuera al EZLN, no se puede soslayar la preocupación de que, junto con el miedo, crezca la intolerancia y con ella el riesgo de que los grupos minoritarios o disidentes sean más vulnerados en sus derechos.

El factor económico será también un elemento de peso en los próximos meses, al aumentar las tensiones en las comunidades entre los que seguirán en resistencia y los que aceptan los programas de asistencia del Estado. Por otro lado, la crisis no afectará sólo al estado de Chiapas, en la medida que se han reducido las posibilidades de migración hacia Estados Unidos.

Ir hacia arriba

:: ENFOQUE

El dilema de los desplazados en Chiapas: ¿Retorno sin justicia?

"Francamente, el tema Chiapas está totalmente desaparecido de la agenda europea; [...] Europa está claro: hoy hay un gobierno democrático en México, que respeta los derechos humanos, que atiende, que quiere y respeta a sus hermanos indígenas."
-- Vicente Fox (La Jornada, 22/10/01)

Hoy, a casi ocho años del levantamiento zapatista de enero 1994 y a un año de la derrota electoral del viejo régimen priísta, la difícil situación de los desplazados debido al conflicto armado aún no ha sido resuelta, a pesar de las declaraciones del presidente Fox y a pesar de las promesas electorales de Pablo Salazar, el nuevo gobernador de Chiapas. Aún cuando los primeros desplazamientos ocurrieron durante la fase militar del levantamiento, a principios de enero de 1994, la mayoría de los actuales desplazados fueron forzados a abandonar sus hogares entre 1995 y 1998, como resultado de la actividad paramilitar, que fue el elemento más criticado del programa contra-insurgente del gobierno de Zedillo. En el censo de personas que fueron obligadas a abandonar sus hogares, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas documentó la existencia de más de 12.000 desplazados en cinco zonas y diez municipios de Chiapas, según datos del mes de agosto del 2001.

Desde que abandonaron sus hogares, han sobrevivido en circunstancias difíciles. La mayoría fue obligada a dejar sus pertenencias y sus hogares, y a muchos les incendiaron sus casas y les robaron sus animales cuando se fueron. Aún cuando algunos han vuelto a trabajar sus tierras acompañados de observadores de derechos humanos, muchos no tienen acceso alguno a sus tierras ni a otros recursos para ganarse la vida. En algunos casos, sus parcelas han sido ocupadas o despojadas. Han perdido sus vínculos y han sido arrancados de sus comunidades, y muchos siguen estando amenazados.

El retorno de las Abejas

En agosto de este año, la situación en los campamentos de familias desplazadas pertenecientes a la Sociedad Civil Las Abejas de Chenalhó se había deteriorado tanto que se volvió insostenible. En X'oyep especialmente, la gente no tenía acceso a agua potable ni leña. Mientras este problema se agudizaba, se les notificó que la Cruz Roja Internacional les suprimiría la ayuda alimentaria.

Cuando le preguntamos a Francisco Herrera, responsable de la oficina del Comité Internacional de la Cruz Roja en Chiapas (CICR) acerca de dichos recortes, él enfatizó que la misión del CICR es ofrecer ayuda humanitaria de emergencia a víctimas desplazadas por conflictos armados. En el caso de Chenalhó, la Cruz Roja había brindado el 100% de la ayuda alimentaria a las familias desplazadas en la región desde que llegaron al área después de la masacre de Acteal en diciembre de 1997. Sin embargo, a partir de una evaluación de la situación de los desplazados en Chenalhó llevada acabo por el CICR en marzo y abril del presente año, se dieron cuenta que algunas familias que recibían ayuda, tenían acceso a sus cultivos o percibían ingresos por cosechar su propio café. En base a dicha evaluación, se decidió suprimir parte de la ayuda alimentaria y reemplazarla por programas de ayuda para la agricultura, los cuales motivarían a las familias a volver a ser autosuficientes.

Sea cual sea la razón de los recortes, para muchas de las Abejas desplazadas esto fue el límite; sintieron que no tenían más alternativa que regresar a sus comunidades, aun cuando no existieran las condiciones apropiadas para su regreso: todavía no habían recibido reparación de daños por las pérdidas sufridas, ni los paramilitares responsables habían sido desarmados o enjuiciados. Dada la posible escasez de alimentos, tuvieron que actuar rápidamente para poder regresar a tiempo a sembrar en sus tierras. Por tal motivo, 1.336 Abejas regresaron a sus comunidades en retornos efectuados el 28 de agosto, el 30 de septiembre, el 11 y 22 de octubre del presente año.

Dada la tensión aún no resuelta en las comunidades, Las Abejas estaban muy preocupadas por su seguridad cuando planeaban los retornos. El 24 de agosto, antes del primer retorno, negociaron exitosamente un acuerdo con el gobierno estatal y autoridades municipales, el cual esperan asegure los derechos y la seguridad de los que retornan y defina sus responsabilidades en las comunidades a las que regresan. A diferencia de su predecesor, el gobernador Pablo Salazar facilitó estas negociaciones y funcionarios estatales de jerarquía estuvieron presentes en cada uno de los retornos. Las Abejas también solicitaron a organismos nacionales e internacionales de derechos humanos acompañamiento en cada retorno, y se estableció una presencia permanente en varias comunidades de retornados.

Distintas reacciones

Como era de esperar, las reacciones fueron variadas. Los que retornaron pasaron por una gama de emociones: entusiasmo por haber regresado finalmente a los hogares que dejaron años atrás; tristeza al dejar a aquellos que los apoyaron durante los años difíciles de su desplazamiento; y por supuesto, miedo de regresar a las comunidades donde los grupos armados que los obligaron a huir aún están libres y en posesión de armas. Quizás la mayor preocupación se concentra en Los Chorros, donde a fines del año pasado un operativo de la Procuraduría General de la República (PGR) para entrar a desarmar a los paramilitares fue rechazado con violencia; y hasta hoy los grupos armados permanecen intactos. De hecho, por lo menos doce familias que debían retornar a Los Chorros desde X'oyep cambiaron de parecer debido a rumores de posibles represalias paramilitares. Este 21 de noviembre, en una decisión que elevó la tensión, un juez federal liberó a seis de los 87 prisioneros procesados por la masacre de Acteal. De los cuatro hombres liberados que viven en Los Chorros, dos han sido identificados como líderes paramilitares.

Entre los grupos de desplazados, algunos se interesaron por la manera en que Las Abejas han organizado los retornos y el tipo de ayuda que han recibido, con la idea de aprovechar estas experiencias en futuros retornos a sus propias comunidades. También despertó interés saber si quienes regresan a las comunidades pueden o no reclamar sus tierras. Para los que no tienen acceso a sus tierras, como es el caso de la mayoría de las familias desplazadas en la zona Norte, este es un asunto crucial.

Además, existe inquietud respecto a la manera como el gobierno pudiera usar los retornos para su proprio beneficio. Debido a que la posición del gobierno estatal es que Las Abejas regresan a sus comunidades voluntariamente, algunos temen que el gobierno declare que los problemas de los desplazados han sido resueltos y que las demás comunidades también pueden retornar sin peligro. Por ejemplo, el EZLN insiste en que sus desplazados van a seguir en resistencia hasta que las condiciones apropiadas para su retorno sean establecidas (i.e., reparaciones por el desplazamiento, desarme y enjuiciamiento de los grupos paramilitares.

¿Qué significa esto para Polhó, el municipio autónomo zapatista contiguo a Acteal, donde muchas de Las Abejas desplazadas han estado viviendo? Si sus vecinos son capaces de retornar sin peligro a sus comunidades, los desplazados zapatistas en Polhó tal vez teman perder el apoyo de la opinión pública y las organizaciones internacionales. De igual manera, como Las Abejas han participado en negociaciones con el gobierno para garantizar su retorno, existe la inquietud entre los desplazados de que el gobierno trate de adjudicarse una victoria política por haber "resuelto" sus problemas.

Por medio del nombre "retornos forzados", los desplazados intentan subrayar el hecho de que las condiciones necesarias para un retorno justo y sin peligro aún no han sido establecidas. Sin embargo, la percepción pública respecto a la difícil situación de los desplazados, como lo indica la prensa local, parece inclinarse hacia la opinión de que dichos asuntos han sido resueltos. Aún está por verse el impacto que estos retornos tendrán sobre el apoyo que brindan organizaciones nacionales e internacionales a las víctimas del conflicto de Chiapas.

Mas allá de Chenalhó

En enero de este año, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas organizó una reunión a la cual acudieron más de 100 personas desplazadas provenientes de todo Chiapas. A partir de esta reunión se formó una comisión negociadora integrada por representantes de 16 comunidades, con el objetivo de plantear cuatro demandas al gobierno estatal:

  1. que sean enjuiciados quienes provocaron los desplazamientos;
  2. que se pague indemnizaciones por las pérdidas sufridas;
  3. que se les proporcione una nueva parcela o se regularice el estatuto legal de sus tierras, y
  4. que se cumplan los Acuerdos de San Andrés.

La comisión se reunió en abril y mayo con Pablo Salazar y las instituciones gubernamentales con competencia en los asuntos a negociar. Si bien el gobernador se muestra dispuesto a resolver los problemas de los desplazados, existe una brecha importante entre su visión respecto a dicha resolución y la de los desplazados. La posición oficial es que no hay dinero ni tierras disponibles para las reparaciones. Lo que el gobierno ha ofrecido es ayuda humanitaria y los servicios de la Comisión gubernamental para la Reconciliación, la cual prefiere tratar el problema como si se tratara de conflictos intracomunitarios aislados, en los cuales se puede "hacer borrón y cuenta nueva" y llegar a un acuerdo entre las partes. Esta propuesta es inaceptable para la gente que ha sido desplazada de sus hogares como resultado directo del conflicto armado, ya que pretende ignorar un factor clave del problema: la persistente impunidad de los grupos paramilitares en las comunidades.

A pesar de estas diferencias, las reuniones permitieron llegar a un acuerdo sobre una agenda de discusión: justicia, tierra y desarrollo. Las negociaciones están programadas para principios de diciembre, quedando pendiente el resultado de un estudio por parte del gobierno sobre la situación de los desplazados y sus comunidades de origen. Hasta ahora el gobierno no ha ofrecido propuestas concretas, y la comisión negociadora para los desplazados ha expresado dudas respecto a la seriedad de las intenciones gubernamentales en estas negociaciones. Sin embargo, aún hay esperanzas de alcanzar resultados positivos en diciembre. Si para entonces no hay avance, tendrán que decidir si continúan en el proceso de negociación o bien evaluar si otras vías de acción pudieran ser más efectivas.

Saliendo adelante

Mientras tanto, la vida sigue para aquellos que han retornado a sus comunidades. Aunque aún hay miedos e inquietudes, hasta el momento no ha habido reportes de incidentes graves. Las Abejas han creado un comité para abordar las disputas de tierras y otras quejas que pudieran presentar los que regresan a sus comunidades. En su mayoría, parecería que la gente se está dedicando a reconstruir sus vidas. Una parte importante de este proceso es que se restablezcan relaciones dentro de las comunidades, las cuales fueron rotas a raíz de los desplazamientos.

Un testimonio conmovedor de uno de los equipos de observadores describe una reunión informal entre un miembro de un grupo armado en la comunidad de Puebla y un líder de Las Abejas en esa comunidad. Después de una charla general y de haber leído y discutido un pasaje de la Biblia juntos, el hombre identificado como paramilitar solicitó el perdón de una de Las Abejas por su participación en los desplazamientos. Esto es un acontecimiento aislado, y el "perdón” a nivel individual no resuelve los problemas colectivos de justicia. Sin embargo, esto indica que, aunque las posibilidades de que se reanude la violencia durante estos retornos forzados son reales, el hecho de que la gente comience a restablecer sus relaciones significa que existe también la posibilidad de reconstrucción y renovación dentro de estas comunidades.

Si los retornos fueron para bien o para mal es ahora una discusión meramente teórica: los desplazados ya no podían resistir las condiciones en las cuales estaban viviendo, y tuvieron que tomar una decisión. Lo que está claro es que los problemas de otros grupos desplazados en el estado aún no han sido resueltos con estos retornos. La comisión negociadora lo ha dejado muy claro aún no existen las condiciones adecuadas para el retorno de los desplazados en otras zonas, como no existieron para Las Abejas. Hasta que las causas de fondo de los desplazamientos sean atacadas, los problemas de los aún miles de desplazados seguirán sin solución.

Ir hacia arriba

<< Anterior << Documentos

:: ACTIVIDADES DE SIPAZ

Agosto 2001-Noviembre 2001

Contactos e información

  • Acciones Urgentes sobre las amenazas a defensores de derechos humanos en México a partir del asesinato de Digna Ochoa.
  • Acompañamiento a los desplazados del grupo Sociedad Civil Las Abejas de Chenalhó en el retorno a sus comunidades.
  • Visita de la Embajada de Inglaterra en el marco de las elecciones (primer secretario político) y post-electoral (con presencia del vice-ministro para América Latina del gobierno inglés).
  • Reuniones en la ciudad de México con asesores, ONGs, Embajadas y la subsecretaría de Derechos Humanos y Democracia (Secretaría de Relaciones Exteriores).
  • Gira de la Coordinadora de Promoción Internacional por cinco países de Europa. Se realizaron entrevistas y reuniones con organismos oficiales (Organización Internacional del Trabajo, Grupo de Trabajo sobre Pueblos Indígenas de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Parlamento Europeo, Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia y Alemania), organizaciones solidarias, iglesias, periodistas y miembros de la coalición.
  • Gira de un miembro del equipo por Alemania y Suiza y participación en las asambleas mundiales de Pax Christi International y Brigadas Internacionales de Paz, ambas organizaciones miembros de SIPAZ.

Diálogo interreligioso

  • Reuniones con actores religiosos del municipio de Chenalhó y con el Grupo Plural Ecuménico. Visitas a varias comunidades de la zona.
  • Segunda etapa del proyecto de Intercambio para la Reconciliación en la zona Altos en colaboración con las Comisiones de Paz del CEPAD (Consejo de Iglesias Evangélicas Pro Alianza Denominacional) de Nicaragua: visita de quince días a Nicaragua de representantes de las iglesias católica y presbiteriana de Chenalhó.
  • Participación en un programa televisivo sobre intolerancia religiosa en Chiapas.

Educación para la Paz

  • Taller sobre “Reconciliación” con los alumnos de la Escuela Bíblica de Formación Integral (EBFI).
  • Taller de la ONG estadounidense -miembro de SIPAZ- CAPACITAR con promotores de salud en Chenalhó y miembros de organizaciones e iglesias en San Cristóbal de las Casas.
  • Organización del Encuentro sobre Experiencias Comunitarias de Reconciliación y Paz en Chiapas (16-18 de noviembre en San Cristóbal de las Casas).

Ir hacia arriba


HOME
Avenida Chilón #8
Barrio El Cerrillo
San Cristóbal de las Casas
29220 Chiapas, México
Tel/Fax: (+52.967) 63-160-55
SIPAZ.ORG © 1995 /
Última actualización: