:: SINTESIS
La situación de Chiapas en estos últimos
meses puede describirse como la de una olla de presión
hirviendo y estrechamente cerrada. El control de esta situación
por parte del Ejército Mexicano se ha intensificado
por medio de la instalación de más campamentos
militares y de nuevos puestos de control que obstruyen el
libre tránsito. Varias comunidades indígenas
asentadas en la Selva desde hace varios años fueron
recientemente acusadas de haber cometido "infracciones
ecológicas", ordenándoles sin más
retirarse del lugar. Ellos reclaman que el motivo de esta
orden es que se pueda avanzar en la construcción de
un corredor que conecta a dos importantes bases militares
de la zona. El acoso de las fuerzas de seguridad (incluyendo
vuelos rasantes) a supuestos simpatizantes Zapatistas constituye
un constante hostigamiento a las comunidades indígenas,
quienes ya comienzan a mostrar los impactos físicos
y psicológicos que esta guerra les ha generado.
La presión militar es el principal reclamo de la
continua protesta popular, la que recientemente incluyó cierres
de caminos, marchas y una Consulta Nacional sobre los Derechos
de la Mujer.
Otro reclamo de los Zapatistas y
de las comunidades indígenas
tiene que ver con la implementación de los Acuerdos
de San Andrés. Firmados en 1996, siguen incumplidos
por el desacuerdo en cuanto a su implementación legislativa.
Las recientes declaraciones de funcionarios
de gobierno dan lugar a un pronóstico poco alentador respecto
a la resolución del conflicto. El Ejército
Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) fue una y
otra vez criticado por su poca disposición al diálogo.
Además, el Presidente Zedillo declaró que "el
diálogo con el EZLN no va a resolver el problema de
Chiapas". Francisco Labastida, candidato presidencial
del Partido Revolucionario Institucional (PRI, el partido
oficial), profundizó: "no se puede sustituir
los poderes legislativos del país por un pequeño
grupo de personas. Las leyes no se hacen en la Selva." Los
Acuerdos de San Andrés, negociados y firmados por
el gobierno federal, requieren una reforma legislativa respecto
de los derechos indígenas. Al parecer, rechazar no
solamente el resultado sino la legitimidad misma del proceso
de negociación previo, Labastida ha dado pocas esperanzas
a las posibilidades de pacificación en caso de resultar
electo.
La influencia de la Comisión de Concordia y Pacificación
(COCOPA, una comisión parlamentaria) es obstruida
por desacuerdos internos de los partidos. Otro actor clave
del conflicto, la Diócesis de San Cristóbal
de las Casas, entró en una transición a partir
del nombramiento de Felipe Arizmendi, Obispo de Tapachula
(Chiapas), quien reemplazará al saliente Obispo Samuel
Ruiz. Mons. Arizmendi, considerado moderado, dio una nota
conciliatoria al comentar en su homilía de toma de
posesión: "yo no voy a San Cristóbal a
competir o destruir, sino más bien a complementar".
Aquellos que temían la posibilidad de un cambio abrupto
en la práctica pastoral de la diócesis, sintieron
alivio. Otros señalaron que la influencia de la diócesis
como protector de los indígenas y del esfuerzo de
paz seguramente disminuirán con la salida del Obispo
Ruiz, por su importante peso político.
Mientras tanto, existe un incremento
en las visitas a Chiapas por parte de diplomáticos así como de las críticas
provenientes del ámbito internacional sobre los pocos
avances de México en materia de derechos humanos.
Luego de su visita a México en febrero pasado, Erika
Daes, Presidente del Grupo de Trabajo para los Pueblos Indígenas
de la ONU, hizo un llamado al gobierno a respetar los Acuerdos
de San Andrés. Sostuvo que el Ejército Mexicano
debe suspender los patrullajes en Guerrero y Chiapas, retornar
a sus cuarteles y focalizar la atención en conflictos
de índole externa. Asimismo llamó a los grupos
guerrilleros a deponer las armas y buscar el diálogo.
También en febrero, la Relatora Especial de la ONU
sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Asma Jahangir publicó un
informe de su investigación en México el pasado
julio. Concluyó que los responsables de conocidas
masacres no han sido juzgados y que "la incapacidad
del sistema judicial tiene como consecuencia un incremento
en las violaciones de derechos humanos". Llamó al
gobierno a desmilitarizar la sociedad y a abstenerse del
uso de las fuerzas armadas para actividades de seguridad
interna. Otras voces que criticaron la violación de
derechos humanos en México durante este período,
fueron el Departamento de Estado de los Estado Unidos en
su informe anual y representantes del Parlamento Europeo
quienes lamentaron el rol de los grupos paramilitares en
Chiapas.
Funcionarios de gobierno generalmente
rechazan o minimizan estas críticas. Sin embargo, en un inusual reconocimiento,
la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores,
Rosario Green admitió durante un viaje a Europa que
México no ha podido terminar con las violaciones de
derechos humanos ni afianzar una cultura de respeto a los
mismos, así como tampoco un avance contra la impunidad.
A pesar del cada vez mayor costo
para las comunidades indígenas,
el conflicto en Chiapas no ha sido un punto relevante en
la agenda electoral de las próximas elecciones presidenciales.
Fijada la elección para el 2 de julio, el candidato
del PRI, Francisco Labastida y Vicente Fox del PAN (el centro
derechista Partido de Acción Nacional) se presentan
como los candidatos más fuertes. Cuauhtémoc
Cardenas del PRD (centro izquierdista Partido de la Revolución
Democrática), actualmente entre los tres principales
candidatos, ha quedado detrás de los dos primeros.
La elección para Gobernador en Chiapas el 20 de agosto
próximo, está siendo fuertemente disputada
por los candidatos del PRI, Sami David y Pablo Salazar, Senador
de PRI que renunció a su partido y que desde entonces
ha ido ganando el apoyo de una amplia base opositora. Salazar,
quien se ha comprometido seriamente con el proceso de paz,
aparece como el favorito, aunque la situación aún
permanece impredecible. Esta incertidumbre se debe tanto
al historial de fraude en Chiapas como a los obstáculos
que el nuevo gobernador deberá enfrentar en el momento
de implementar cambios.
En otros asuntos, la reciente deportación del veterano
observador electoral Ted Lewis (a pesar de poseer credencial
de observador emitida por el Instituto Federal Electoral)
ha dado lugar a suponer que el Gobierno Mexicano podría
expandir su campaña en contra de los observadores
internacionales de derechos humanos a los observadores electorales
también.
Mientras tanto, México sigue buscando activamente
acuerdos internacionales en materia comercial. A mediados
de febrero, México y la Unión Europa acordaron
un tratado de libre comercio. Fue ratificado por la Unión
Europea y el Senado mexicano. Sin embargo su implementación
fue impedida debido al fracaso para obtener aprobación
en el Parlamento italiano.
Prosiguieron las negociaciones de
tratados de libre comercio con Japón e Israel. Como
en el caso del acuerdo europeo, fuerzas opositoras y organizaciones
sociales declararon haber
sido dejadas fuera de las conversaciones y sin atender a
sus reclamos.

ACCIONES RECOMENDADAS:
- Instar a la administración Zedillo a:
- Implementar las recientes recomendaciones de la
Relatora Especial de la ONU para las Ejecuciones Extrajudiciales,
Asma Jahangir, incluyendo: "Asegurar la desmilitarización
de la sociedad y evitar utilizar a las Fuerzas Armadas
para mantener el estado de derecho o para erradicar
la criminalidad... Terminar con la impunidad de ciertas
clases
o jerarquías de personas privilegiadas..."
- Respetar la función internacionalmente reconocida
de observación electoral y la autonomía
del IFE (Instituto Federal Electoral) al conceder
una visa al
experimentado observador electoral Ted Lewis.
- Difundir información -como este Informe- sobre
la situación que prevalece en Chiapas.

:: ACTUALIDAD "Chiapas: beligerencia militar, resistencia diplomatica"
Nuevo obispo
El 31 de marzo se dio a conocer el nombramiento del Obispo
de Tapachula, Mons. Felipe Arizmendi, como sucesor de Don
Samuel Ruiz en la diócesis de San Cristóbal
de las Casas. En una de sus primeras reacciones, el Obispo
Arizmendi dijo: "no voy a San Cristóbal a competir
ni a destruir, sino a complementar".
Representantes de esta diócesis expresaron beneplácito
ante la noticia y el mismo obispo Samuel Ruiz solicitó a
todos los agentes de pastoral y a los católicos de
la diócesis local, la "continuación de
su acompañamiento y apoyo al camino diocesano",
ahora que, a partir del primero de mayo, el pastor será Mons.
Arizmendi.
Movimientos castrenses
Durante este trimestre han sido frecuentes las denuncias
de las comunidades sobre la presencia militar, los sobrevuelos,
el número de campamentos y retenes y el hostigamiento
por parte de los militares alrededor de varias comunidades
indígenas en resistencia. Manifestaron además
que el Ejército ha establecido una red de indígenas
priístas para espiar e internarse a los poblados
para fotografiar y hostigar a los simpatizantes zapatistas.
El 17 de marzo, cientos de indígenas de la Selva Lacandona
que en 1994 asentaron sus poblados en la reserva de Montes
Azules, fueron emplazados por las autoridades a abandonar
el lugar antes de ser desalojados, acusándoles de "delitos
ecológicos". El 3 de abril, decenas de agentes
de la Policía Federal Preventiva arribaron al ejido
Candelario (Ocosingo), acusando a los pobladores de "daño
ecológico" y amenazándolos con desalojarlos
si no abandonan de manera voluntaria los asentamientos que
tienen en la reserva de la Selva Lacandona desde la década
de los 70. La explicación de los habitantes mismos
es que ellos constituyen un obstáculo en la construcción
del corredor militar San Quintín-Guadalupe Tepeyac
(dos de los cuarteles más importantes en la Selva).
Mientras tanto, se vieron varios ejemplos de resistencia
civil de parte de los simpatizantes zapatistas, a través
de bloqueos de carretera, marchas (como la del Día
Internacional de la Mujer, contando con 15.000 participantes
mujeres y hombres) y otras actividades (como la Consulta
Nacional por los Derechos de la Mujer en el marco del Día
Internacional para la Mujer y realizada en 50 municipios
de Chiapas, contando con la participación de más
de 85 mil personas). Las principales demandas siguen siendo
el desmantelamiento de los campamentos castrenses, la cancelación
de los retenes, el retiro del Ejército mexicano de
la región y el cumplimiento de los Acuerdos de San
Andrés.
Acuerdos de San Andrés
Al cumplirse cuatro años de la firma de los Acuerdos
de San Andrés, el secretario general de la Comisión
del Episcopado Mexicano (CEM), Abelardo Alvarado, observó que
la situación en Chiapas es preocupante, dado que todavía
no hay una nueva instancia de mediación. Agregó que
la Iglesia no puede ser mediadora porque sufriría
el mismo hostigamiento que don Samuel Ruiz cuando estuvo
en la Comisión Nacional de Intermediación (CONAI).
Durante su gira por Chiapas, el presidente Zedillo aseguró que él "sí" ha
cumplido con los Acuerdos de San Andrés, mientras
que Francisco Labastida, candidato presidencial del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), durante su visita al
inicio de marzo, ya había cancelado cualquier posibilidad
de negociar con el Ejército Zapatista de Liberación
Nacional, el EZLN, cambios a la iniciativa presidencial sobre
los Acuerdos de San Andrés. Manifestó que "no
se puede sustituir, por un pequeño grupo de gente,
a los poderes legislativos del país. Las leyes no
se hacen desde la Selva".
Carlos Payán y Gilberto López y Rivas, integrantes
perredistas de la Comisión de Concordancia y Pacificación,
la COCOPA, manifestaron que el incumplimiento del gobierno
federal de los Acuerdos de San Andrés ha provocado
que a cuatro años de que fueron firmados, son "virtual
letra muerta", que la situación de los indígenas
ha empeorado y las posibilidades de reanudar la negociación
con el EZLN se complican cada vez más.
Por oposición de los senadores del Partido de Acción
Nacional (PAN) y del Partido de la Revolución Democrática
(PRD), la Ley Indígena elaborada por Zedillo tampoco
será aprobada en este sexenio, porque, según
los mismos senadores, esta ley no respondería a los
acuerdos de San Andrés.
Parálisis de
la COCOPA
El viejo aletargamiento de la COCOPA se ha agudizado
en los últimos
meses por el veto de sus miembros priístas a nuevas
iniciativas, entre ellas una visita a Chiapas para investigar
las denuncias sobre el aumento de la militarización.
Además votaron en bloque para cancelar el Seminario
Internacional sobre Negociadores de Paz en Conflictos Armados,
impulsado por el senador del PRD, Carlos Payán. Tras
insistir en las críticas a la representación
del PRI en la Comisión, Payán observó que
si esta instancia legislativa sirviera "aunque sea solamente
para preservar el alto al fuego en Chiapas: eso sería
un papel muy importante para que se mantuviera en la próxima
legislatura".
Declaraciones oficiales
En la tercera semana de febrero, el Coordinador
Gubernamental para el Diálogo, Emilio Rabasa, manifestó que
el conflicto chiapaneco no se podrá resolver en
este sexenio porque el EZLN se empeña en prolongarlo
y que la intransigencia de los zapatistas está acabando
con la paciencia de la sociedad civil.
A finales de marzo, Rabasa sostuvo además que el levantamiento
del EZLN sólo sirvió para hacer "evidente
a nivel nacional e internacional la dramática situación
de miseria y marginación en que viven muchas comunidades
indígenas en Chiapas", pero no ayudó a
resolver el problema; por el contrario, la prolongación
del conflicto armado ha agudizado las carencias, especialmente
en las zonas en que están instalados los zapatistas.
El presidente Zedillo, durante su gira número 31 en
la entidad, calificó la situación en Chiapas
como "una cultura de violencia que desgraciadamente
todavía se sufre en algunas comunidades".
Comentarios internacionales
Durante su visita a México, en la primera semana de
febrero la Presidenta del Grupo de Trabajo sobre Pueblos
Indios de la Organización de Naciones Unidas (ONU),
Erika Daes, pidió al Gobierno Mexicano que respetara
los Acuerdos de San Andrés. Opinó que en Guerrero
y Chiapas, el Ejército mexicano debe suspender sus
patrullajes y regresar a sus cuarteles, que se debe castigar
a los responsables de las matanzas en dichos estados y se
manifestó para que los grupos guerrilleros dejen las
armas y "hagan un esfuerzo pacífico para dialogar
con el gobierno". Agregó que la ONU podría
participar como mediadora en el conflicto si el gobierno
y el EZLN se lo pidieran.
Una semana después, su colega, la Relatora sobre Ejecuciones
Extrajudiciales, Asma Jahangir, presentó en la ONU
el informe sobre su viaje a México en julio de 1999.
Ahí manifestó que los gobiernos federal y local,
el Ejército, los grupos paramilitares y grupos armados
de oposición "realizan ejecuciones de personas
inocentes en todo el país, principalmente en Chiapas
y Guerrero". Agregó que con respecto a las masacres
en dichos estados, "no se ha capturado a todos los responsables
intelectuales y materiales" y que además "la
incapacidad del sistema judicial en México provoca
el incremento a las violaciones de los derechos humanos".
Recomendó al Gobierno Méxicano de "continuar
el proceso de reformas que ya inició", pero al
mismo tiempo "que desmilitarice la sociedad" y "que
evite utilizar a las Fuerzas Armadas para mantener el estado
de derecho o para erradicar la criminalidad". El Procurador
General de la República Jorge Madrazo opinó que
el informe fue hecho "sin pruebas y sin objetividad".
La Secretaria de Relaciones Exteriores dijo que la relatora
rebasó sus funciones al analizar en su informe el
papel del Ejército federal y calificó el informe
como carente de equilibrio y objetividad.
El 23 de marzo la canciller Rosario Green, durante su
gira europea, ya había reconocido en Portugal que México "lamentablemente" no
ha sido capaz de acabar con las violaciones a los derechos
humanos, ni cimentar "de manera muy sólida" una
cultura de respeto a esas garantías y de combate a
la impunidad.
En su informe anual, presentado a finales de febrero,
el Departamento de Estado Norteamericano observó que
el Gobierno Mexicano "generalmente ha respetado muchos
de los derechos humanos de sus ciudadanos", sin embargo
persisten "serios problemas", como la corrupción
de la policía, el arresto arbitrario, la ineficacia
y corrupción judicial, la discriminación contra
comunidades indígenas, amenazas contra los
promotores de derechos humanos, entre otros.
El 2 de abril, el presidente del Parlamento
Europeo para las Relaciones con América Central y México,
Antonio Seguro, durante una visita a la entidad, se mostró dispuesto
a mediar en el conflicto chiapaneco. Aunque el gobernador
Albores le aseguró que no tiene conocimiento de que
existan grupos paramilitares en Chiapas, Seguro planteó: "Nos
parece que para que el estado de derecho se cumpla en Chiapas,
se debe luchar contra los paramilitares, que son un obstáculo
para que los desplazados regresen a sus hogares".
Jurisdicción internacional
A finales de febrero, desde Washington, el coordinador
de la misión diplomática de México ante
la Organización de los Estados Americanos, hizo
saber que México no asistirá a la reunión
de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH), en marzo. El coordinador indicó que temía
ser "sentado en el banquillo de los acusados".
El gobierno fue invitado por un grupo de organizaciones
no gubernamentales (ONG) mexicanas. En la audiencia del
2 de marzo, estas ONG nacionales presentaron un informe
sobre la situación de los derechos humanos en México.
Unos días después, ocho organismos internacionales
(entre ellos Amnistía Internacional y Human Rights
Watch) informaron que mantienen su denuncia ante la CIDH
de que el Gobierno Mexicano se niega a cumplir las recomendaciones
que la CIDH le ha dirigido.
México y el comercio internacional
A mediados de febrero, los Ministros de Relaciones Exteriores
de la Unión Europea aprobaron por unanimidad el
Tratado de Libre Comercio (TLC) con México. Un mes
después, el Parlamento Europeo dio su visto bueno
al acuerdo comercial. En la tercera semana de marzo, el
Senado mexicano aprobó el TLC. El último
obstáculo ahora es el Parlamento de Italia que no
llegó a un consenso interno para ratificar el convenio.
Hasta que el Parlamento no lo ratifique, el tratado no
podrá entrar en vigor.
Mientras que el secretario de Comercio y Fomento Industrial,
Herminio Blanco, realizó un viaje a Japón para
promover la firma de acuerdo comercial con este país
asiático, el proceso de la firma de un acuerdo semejante
avanzó más con Israel. Aunque los líderes
de los dos países ya firmaron el acuerdo, el Senado
mexicano no lo ha ratificado todavía.
Como en el caso de la ratificación del acuerdo comercial
con la Unión Europea, la oposición y varias
organizaciones sociales manifestaron que ellas habían
sido dejadas de lado en las negociaciones previas.
Nueva expulsión
La deportación reciente del observador electoral norteamericano
Ted Lewis por parte de las autoridades migratorias ha levantado
la preocupación en algunos de que el Gobierno Mexicano
esté ampliando su campaña contra observadores
internacionales de derechos humanos hacia observadores del
proceso electoral también. Lewis, el Director del
programa de Global Exchange (EE.UU.) para México,
fue deportado a pesar de haber obtenido la aprobacián
del Instituto Federal Electoral (IFE) para desarrollar algunas
actividades de observación vinculadas a la actual
campaña electoral. El consejero del IFE, Jaime Cárdenas,
expresó su inquietud de que la Secretaria de Gobernación,
a través de las autoridades migratorias, esté poniendo
obstáculos a los observadores extranjeros.

Creando
puentes: Visitas internacionales de alto perfil a Chiapas…
En los últimos meses, un mayor número de representantes
internacionales ha llegado a Chiapas: expertos de la ONU,
los Embajadores de Alemania, Inglaterra y Japón, parlamentarios
europeos, congresistas norteamericanos, etc. Muchos han querido
abrir su agenda a otro tipo de contactos que los previstos
por el gobierno federal y estatal. Varios de ellos han pedido
a SIPAZ compartirles nuestro análisis y ayudarles
en la organización de su agenda sobre todo con actores
civiles y para visitar las comunidades.
Como manifestaron el Embajador alemán Wolf Ruthart
Born y el Primer Secretario de la Embajada norteamericana,
Brian Nichols, se trata de conocer todos los puntos de vista
(oficiales, empresariales, eclesiales así como de
la sociedad civil indígena y mestiza) para llegar
a entender mejor la situación y el conflicto chiapaneco
y así informar mejor a su gobierno sobre la situación
real.
Las ONG locales han interpretado el aumento
de las visitas de alto perfil en gran parte como una consecuencia
de la
pérdida de credibilidad del gobierno mexicano ante
instancias internacionales. También señalan
que más allá de una preocupación de
fondo por la situación de los derechos humanos, se
puede tratar de un interés más pragmático
en cuanto a las condiciones para la inversión en la
zona, ya que Chiapas es un estado atractivo a ese nivel.
No obstante, siguen considerando esta afluencia como una
oportunidad valiosa para dar otra versión de los hechos.
Otro factor que, según las ONGs mexicanas ha influido
en estas visitas, es la presión de sus contrapartes,
grupos de solidaridad e iglesias en el extranjero sobre sus
gobiernos con un posicionamiento cada vez más claro
y estratégico.
En el marco de la ratificación del Tratado de Libre
Comercio con la Unión Europea y por la existencia
de una cláusula democrática y de derechos humanos
como parte integral de dicho tratado, las ONG más
que todo ven una posibilidad de cabildear con las Embajadas
de los países que conforman la Unión Europea.
Las comunidades indígenas que tuvieron la oportunidad
de interactuar con los representantes oficiales también
valoran la disposición de éstos a hablar con
ellas. ‘Las Abejas’ que recibieron al Embajador
alemán en febrero y al inglés en marzo comentaron
a SIPAZ: “Nos ha limitado el gobierno, obstaculizando
nuestro paso. Pero por los que nos invitan o vienen a visitar,
se abre el camino para dar paso. Nos está fortaleciendo
mucho nuestro corazón, sabiendo que nuestra palabra
se extiende por todo el mundo.
En el mismo sentido, en febrero pasado
concurrió a
Chiapas Gautier Mignot, Primer Secretario de la Embajada
de Francia, para entregar a la Coordinadora de Organizaciones
Sociales Indígenas Xi’ Nich la Mención
Especial con que cada año esa república reconoce
el trabajo de diversas organizaciones y personas en todo
el mundo por su defensa y promoción de los derechos
humanos. En la ceremonia de entrega, los dirigentes de Xi’ Nich
agradecieron la presencia de Mignot y el reconocimiento de
Francia a su trabajo, en contraste con la persecución
y el hostigamiento del gobierno del que ha sido objeto la
organización en sus ocho años de existencia.
En cuanto a cómo perciben su papel los diplomáticos,
señaló el Embajador alemán: “Estoy
en México para fomentar las relaciones entre nuestros
dos países. Chiapas no es un obstáculo en esa
amistad con México. Es una cuestión de derechos
indígenas y humanos, y tenemos que hablarlo con mucho
respeto”. El espera que, gracias a este respeto, se
pueda atenuar la susceptibilidad del gobierno mexicano respecto
de la observación internacional. “Es un proceso
de aprendizaje de ambas partes”, agrega.
Por su afán de hablar con todas las partes, estos
actores pueden crear puentes entre la realidad de Chiapas
y la de sus países, así como contribuir al
diálogo en México.

:: ENFOQUE
Chiapas: ¿marco de un conflicto religioso?
El encono religioso exacerbado después del levantamiento
de 1994 ha sido presentado a veces como el trasfondo de la
conflictividad que lacera Chiapas: más de 30 000 evangélicos
expulsados, más de 30 templos católicos cerrados,
varios sacerdotes extranjeros deportados, situaciones de
violencia abierta o latente en comunidades divididas, etc.
Pero hay quienes subrayan que una lectura de este tipo es "artificial" o
utilizada para encubrir intereses económicos y políticos
de algunos sectores. Ciertamente, una explicación maniquea de "buenos
vs. malos" no da cuenta de la complejidad de la realidad
chiapaneca. Tampoco se puede hacer generalizaciones en el ámbito
religioso: no todos los católicos están de
acuerdo con la línea de la diócesis de San
Cristóbal (menos aún con los zapatistas); ni
todos los evangélicos son priístas (menos aún
paramilitares), para retomar los estereotipos más
comunes que se escucha. Por ello, trataremos de asomarnos
a los mitos que existen en torno a la situación religiosa
e intentaremos rescatar las perspectivas de reconciliación
a un nivel más amplio.
Un poco de historia
Desde la colonización española, la iglesia
católica predomina en México y en toda América
Latina. En la Constitución mexicana de 1824, "se
considera a la religión católica apostólica
y romana como la única y suficiente en todo México,
sin tolerancia de ninguna otra". La situación
cambió después de la Independencia con los
liberales en el poder (Ley de Reforma de 1857 que exige que
la Iglesia venda todas sus pertenencias) y con la Revolución
Mexicana (1910-1920: implementación de leyes anti-clericales).
A pesar de esto, el catolicismo ha sido y sigue siendo un
componente importante de la identidad mexicana: hoy, alrededor
del 75-80% de la población nacional se considera católica.
El protestantismo llegó a México a principios
de 1872, pero no fue hasta la Conferencia Misionera de Cincinnati
en 1914 donde América Latina fue dividida para su
evangelización entre diferentes denominaciones evangélicas.
El sureste Mexicano quedó bajo la jurisdicción
de la Iglesia Presbiteriana del Norte (de EEUU) quien lo
concedió a la Iglesia Reformada de América.
También hubo contactos con misioneros presbiterianos
de Guatemala. La segunda mitad del siglo XX se caracterizó por
la llegada de grupos pentecostales con una liturgia más
participativa. También, han llegado otras denominaciones:
adventistas, testigos de Jehová, etc.
En Chiapas, la población evangélica ha ido
creciendo a un ritmo que no tiene comparación con
otros estados mexicanos. Según la diócesis
de San Cristóbal, en 1960 había 4.2% de evangélicos
en el estado. Hoy en día, serían 23%. Del resto,
57% serían católicos romanos y 20% católicos
tradicionalistas (1) o ateos. Los evangélicos representan
el 40%, según varios grupos evangélicos.
El porqué del crecimiento evangélico
en Chiapas
Algunos explican el crecimiento
evangélico por las
limitaciones prácticas del trabajo pastoral católico.
El número de sacerdotes difícilmente permitió cubrir
las necesidades de las miles de comunidades que conformaban
la diócesis de Chiapas (que incluía a San Cristóbal
de las Casas, Tuxtla Gutiérrez y Tapachula). Oscar
Salinas, Vicario de Pastoral de la primera subraya: "La
iglesia católica abandonó a las comunidades
indígenas por 100 años. En 1857, con las leyes
de reforma, […] casi todas las misiones quedaron abandonadas".
La llegada de misioneros extranjeros
de la Iglesia Reformada de EEUU al principio del siglo
pasado es señalado
como otro factor por la formación de pastores indígenas
que siguieron sus pasos. Algunos han mencionado el estilo
particular de las iglesias evangélicas, distinto de
la iglesia católica, para crear nuevas iglesias. Según
Esdras Alonso, pastor y Presidente de Visión Aguila
2000 A.C., las curaciones durante los cultos contribuyen
a la conversión. También ayuda el hecho de
prohibir el consumo de alcohol (disminuyendo así los
problemas sociales y familiares derivados del consumo excesivo
de alcohol).
En las voces más críticas, se escucha el argumento
de que, entre los años 1970 y 1980, las iglesias evangélicas
fueron empujadas desde los Estados Unidos en el marco de
una estrategia contrainsurgente contra la Teología
de la Liberación en América Latina (que era
vista como "comunista"). Cf. Documentos de Santa
Fé de la era Reagan. En Chiapas, esta estrategia coincidió con
el viraje en la línea pastoral de la diócesis.
La opción preferencial por los pobres de la diócesis
de San Cristóbal
En 1960, el obispo Samuel Ruiz llegaba
a Chiapas con la intención de 'educar' a los indígenas, convencido
que sólo faltaba darles zapatos y enseñarles
el español para que pudieran ser felices. Sin embargo,
el encuentro con los indígenas de Chiapas, el Concilio
Vaticano II y posteriormente la II Conferencia del Episcopado
Latinoamericano en Medellín (1968) iban a trasformarle
profundamente.
En 1962, la diócesis empezó un programa para
capacitar a indígenas, descentralizando así la
acción pastoral y arraigándola más en
las comunidades indígenas. Desde entonces, se sembró las
bases de un entendimiento distinto de la Biblia: la teología
india (2). Hoy, la diócesis cuenta con el mayor número
de diáconos indígenas en el mundo (cerca de
400) y con alrededor de 8000 catequistas (eran 700 en los
años 60).
La opción para los pobres ha generado disensos dentro
de la misma diócesis al dar prioridad a las comunidades
indígenas sobre las cabeceras municipales (donde están
las clases medias, el poder económico y político).
Por ejemplo, en San Cristóbal, existe un grupo de
ciudadanos de la clase media-alta (denominados "auténticos
coletos" (3) quienes han criticado a Samuel Ruiz en
varias ocasiones e incluso agredido físicamente a
la catedral).
Primeras tensiones entre evangélicos y católicos
Entre los años 1934 y 1940, empezaron a llegar los
misioneros del Instituto Lingüístico de Verano,
una iniciativa evangélica que tiene un programa de
traducción de la Biblia en varios idiomas. Según
algunos sociólogos y antropólogos, a partir
de los años 1960, esta presencia contribuyó a
generar más tensiones con los católicos tradicionalistas
Samuel Ruiz explica: "La agresión al culto de
las imágenes [de los santos] desarticula la organización
de la comunidad indígena que se aglutina, junto con
sus autoridades religiosas y cívicas, en torno a las
fiestas religiosas; y la predicación milenarista que
anuncia la inminencia del fin del mundo incrementa los miedos
opresivos del indígena".
Reconoció que "al sentirse invadidas y agredidas,
las comunidades católicas reaccionaron de manera violenta,
demoliendo los lugares de culto evangélico, impidiendo
la construcción de otros y expulsando a los conversos".
Expulsiones: ¿por motivos
religiosos?
La mayoría de los casos de expulsiones se da entre
evangélicos y católicos tradicionalistas. A
finales de 1970 ocurrieron las primeras expulsiones -entre
ellas, la del sacerdote católico- en San Juan Chamula.
Luego expulsaron a más de 30 000 indígenas
convertidos a distintas iglesias evangélicas. El actual
presidente municipal de Chamula argumenta que "la religión
evangélica contradice la tradición del pueblo
Chamula". La afirmación alude a que no permite
que sus miembros participen en las fiestas tradicionales,
por lo que ya no compran velas, posh (4), refrescos, etc.
Esto amenaza el poder de los caciques (5) que muchas veces
son también dueños de las tiendas.
En el mismo municipio, en las últimas elecciones
municipales, el PAN (Partido de Acción Nacional) obtuvo
cuatro regidurías (puestos en el Consejo Municipal),
pero no ha podido tomar posesión de ellas. En Chamula,
no se permite a nadie estar en contra de las "tradiciones",
entendiendo por éstas ser priísta y católico
tradicionalista a la vez ("en San Juan Chamula, se nace
priísta", recalca el actual alcalde).
Si bien Chamula es un caso extremo,
intereses económicos
y políticos aparecen en muchas situaciones de "intolerancia
religiosa". También cabe resaltar el manejo político
que se hace de las expulsiones. Recientemente, varias familias
evangélicas desplazadas de Plan de Ayala (Las Margaritas)
retornaron a su comunidad en presencia de representantes
del gobierno estatal, el que pagó indemnizaciones
y les ofreció ayuda económica para reconstruir
sus casas. Sin embargo, los mismos dirigentes evangélicos,
como el pastor Esdras Alonso critican al gobierno por no
aplicar las leyes que permiten la libre practica del culto
religioso y que prevendrían las expulsiones. A cambio,
en el caso de la zona Norte, donde el gobierno firmó acuerdos
para el retorno de varios desplazados (en su mayoría
católicos, de una organización de oposición),
después de cinco años todavía no les
han pagado las indemnizaciones prometidas y algunos ni han
podido regresar a sus hogares.
Encono religioso y levantamiento zapatista
Debido a su opción por los pobres, la diócesis
de San Cristóbal y principalmente su obispo Samuel
Ruiz fueron acusados por varios sectores mexicanos (gubernamentales,
empresariales, "auténticos coletos", algunos
grupos evangélicos, etc.) de promover la violencia
a través de la "teología de la liberación".
Ciertamente, algunos catequistas,
líderes de sus
comunidades se han unido a las filas zapatistas. La diócesis
fue muy clara en su posicionamiento: "Comprendemos la
situación subjetiva de muchos hermanos nuestros que
han optado por un camino que consideramos equivocado. Merece
toda nuestra comprensión este grito de angustia de
quienes entregan su vida en busca de mejores condiciones
[…]. Como Diócesis declaramos que la violencia
obstruye el camino de las soluciones verdaderas, y desde
este rechazo de la violencia, queremos acompañar al
pueblo" (enero de 1994). Hay también catequistas
quienes apoyan las demandas zapatistas aunque se autodenominan "bases
zapatistas" (civiles).
Distintos líderes evangélicos nos comentaron
que al principio de 1994 se acercaron a los mandos zapatistas
con la esperanza que pudieran ayudar a resolver sus problemas
de expulsiones. Incluso algunos evangélicos se unieron
a la lucha. Pero muchos se sintieron excluidos del proceso
de mediación encabezado por Samuel Ruiz (presidente
de la Comisión Nacional de Intermediación entre
1995 y 1998) ya que no había ninguna representación
evangélica en la misma.
El discurso zapatista de "mal gobierno" puede
haber molestado a los grupos evangélicos quienes de
manera general respetan a las autoridades, basándose
en la Biblia (Romanos 13-1,2) "Sometáse cada
persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad
sino de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidos.
De modo que se opone a la autoridad, a lo establecido por
Dios resiste; y los que resisten, accarean condenación
para sí mismos."
Algunos grupos evangélicos también expresan
dudas en cuanto a los Acuerdos de San Andrés sobre
Derechos y Cultura Indígena, pues temen que el 'respeto
de los usos y costumbres' pueda ser pretexto para la intolerancia
religiosa. Ciertamente ha habido abusos en el manejo del
término (en San Juan Chamula, por ejemplo).
Divisiones, rumores y politización
Ciertamente el panorama religioso
es más complejo
que una sencilla dicotomía entre católicos
y evangélicos. En la zona Norte existen comunidades
católicas independientes que no aceptan a los sacerdotes
diocesanos y que pidieron al obispo de Tabasco de enviarles "sacerdotes
que no son de Chiapas y que no se meten en política".
Por otro lado, el párroco de Tila Heriberto Cruz cuenta
que en los últimos cinco años, 24 templos católicos
fueron cerrados por la organización Desarrollo, Paz
y Justicia. En la comunidad de El Limar, los
católicos de dicha organización tienen sus
celebraciones en el templo que se han apropiado, mientras
que los de la diócesis se reúnen en la casa
de una catequista. En las comunidades divididas por razones
políticas, es muy común tener dos servicios
religiosos católicos.
En este sentido, los rumores pueden
ser también un
arma muy poderosa. El ejemplo más representativo es
el de la masacre de Acteal donde murieron 45 indígenas.
También fue sujeta a interpretaciones religiosas,
ya que en un principio, se ha manejado que las víctimas
eran evangélicas. Por otra parte, en la prensa nacional
e internacional, se ha querido generalizar el hecho que los
perpetradores de la masacre eran evangélicos. Aunque
es cierto que las víctimas eran católicas,
no hay certidumbre en cuanto al credo de los victimarios.
Un análisis de fondo nos permite descubrir que las
razones tienen mucho más que ver con aspectos políticos
y económicos.
Esperanzas para el futuro
Existen signos alentadores de diálogo, reconciliación
y trabajo ecuménico desde antes del levantamiento
zapatista. No es algo fácil, si partimos de las distintas
interpretaciones de las palabras 'ecumenismo' y 'cristiano'.Juan
Sinclair, un pastor presbiteriano de los EEUU define el ecumenismo
como "un compromiso común de buscar la unidad
cristiana". Sin embargo, muchos evangélicos en
Chiapas consideran que la palabra 'ecumenismo' viene de la
iglesia católica y no se quiere acercar a ello. Por
su parte, los evangélicos usan la palabra "cristianos" para
autodenominarse, no siempre incluyendo a los católicos.
Es más fácil encontrar aspectos comunes entre
las iglesias fijándose más en las necesidades
de la gente que en los discursos teológico-pastorales.
Por ejemplo, desde 1992, la diócesis de San Cristóbal
comenzó un programa de apoyo a los expulsados de Chamula.
Una hermana preguntó a Samuel Ruiz "¿Cómo
voy a empezar este trabajo si yo soy católica y ellos
evangélicos?". "Sólo tienes que amarles" le
respondió. Pronto se juntaron dos programas : Syjac
(en tzotzil, 'sirviendo a nuestro pueblo') y Habitat por
la Humanidad. Juntos construyeron más de 250 casas
para los expulsados y 2000 para los evangélicos que
retornaron a Chamula. En más de una ocasión,
los evangélicos han defendido a Samuel Ruiz (por ejemplo
de los ataques de los 'auténticos coletos').
La organización ORIACH (Organización de Representantes
Indígenas de los Altos de Chiapas) es otro ejemplo
de trabajo ecuménico, donde los indígenas adventistas,
presbiterianos, pentecostales y católicos se unieron
para luchar por las mismas necesidades : regreso a su tierra
y democratización interna de los pueblos indígenas.
El proyecto de traducción de la Biblia al tzotzil
unió a presbiterianos y a católicos de Chenalhó alrededor
de una necesidad común. El proyecto tardó más
de diez años (se terminó en 1998) y trabajaron
juntos a tiempo completo dos pastores presbiterianos y dos
catequistas católicos.
Desde diciembre de 1997, otro proyecto
que busca responder a un nivel más de base es la Escuela Bíblica
de Formación Integral, una escuela ecuménica
que ofrece cursos a alumnos de diferentes confesiones cristianas,
a partir de necesidades comunes: salud, derechos humanos,
resolución de conflictos, etc. (Ver Informe de SIPAZ,
Agosto 1998, Año 3, No.3)
La religión, recurso para la paz
Más que una fuente de conflictos, la religión
puede propiciar el acercamiento. El trabajo ecuménico
y la reconciliación son posibles, como lo dice el
misionero de la Iglesia Reformada, Rene Sterk, cuando la
gente está dispuesta a recibir y reconocer al 'otro'
como su hermano en Cristo y a romper con el estereotipo del
supuesto enemigo, sobre todo entre indígenas de un
mismo pueblo. Para llegar a la reconciliación, habrá que
asumir cada quien su responsabilidad y pasar antes por la
verdad, la justicia y la paz.
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(1) Los católicos
tradicionalistas (o costumbristas) son los que usan de manera
sincrética elementos del
catolicismo en su cosmovisión maya y que, en mayoría
de los casos, no reconocen la autoridad de la iglesia católica
romana. (Volver)
(2) La misma diócesis
no habla de "teología
de la liberación" sino de "teología
india". La teología de la liberación es
una lectura bíblica desde el lugar de los oprimidos
y que usa de las ciencias sociales herramientas para analizar
la realidad. Fue desarrollada en América Latina en
la década de los años 1960-1970. Según
el documento del III Sínodo de la diócesis
de San Cristóbal de las Casas, la teología
india se define como "una teología que busca
reconocer la presencia y acción de Dios [...] que
se manifiestan en la vida, en la palabra y en la sabiduría
de los antepasados en las diferentes culturas". (Volver)
(3) Habitantes de San Cristóbal
de las Casas que se consideran a
si mismos descendientes directos de la reyesa española. (Volver)
(4) Bebida alcohólica
regional. (Volver)
(5) Líderes
tradicionales en las comunidades indígenas (Volver)

:: ANALISIS
Chiapas relegado a segundo plano
Hojear periódicos tanto locales como nacionales podría
dejarnos la impresión de que se ha cerrado el capítulo
inconcluso del levantamiento zapatista de 1994. Las próximas
elecciones presidenciales (2 de julio) y para gobernador
de Chiapas (20 de agosto), varios escándalos políticos
que habría que vincular con las mismas para entenderlos
cabalmente y el aumento de la violencia vinculada al narcotráfico
se llevan los principales encabezados.
Si bien el tema de Chiapas aparece en
la propuesta de todos los candidatos, se ve diluido entre
otros, como la lucha
contra la pobreza, la política comercial y la seguridad
nacional. Más aún: a pesar de las necesidades
y problemas que enfrenta el país por el rezago histórico
de justicia social, en muchas ocasiones la batalla electoral
no parece centrada en aspectos de fondo sino en ataques personales.
Por su lado, integrantes del gobierno
actual han seguido minimizando la situación en Chiapas sin reconocer
su posible responsabilidad en la misma. Hacen oídos
sordos frente al apoyo público de muchos indígenas
y otros grupos de la sociedad civil al EZLN (Ejército
Zapatista de Liberación Nacional), expresándose
en forma despectiva sobre la posibilidad o conveniencia de
un diálogo con ese grupo. Para ilustrar esto, se pueden
mencionar los recientes comentarios del Presidente Zedillo
(“el diálogo con el EZLN no resolverá el
problema de Chiapas”), o del Coordinador gubernamental
para el Diálogo en Chiapas Emilio Rabasa (“si
no hay diálogo todo quedaría en un incidente”),
o del candidato presidencial del PRI (Partido Revolucionario
Institucional) Francisco Labastida (“las leyes no se
hacen desde la selva”). Dichos comentarios no ayudan
a promover un posible acercamiento o contradicen el tan autodifundido
afán gubernamental de reanudar el proceso de paz.
Más que todo, lo comentarios del candidato Labastida
indican que no piensa elevar a rango constitucional los Acuerdos
de San Andrés como los mismos Acuerdos lo requieren.
Mientras tanto, el gobierno actual pretende ya haberlos cumplido.
También el discurso oficialista más común últimamente
ha sido hablar del conflicto en Chiapas como de un problema
de desarrollo económico. En este sentido, los gobiernos
de las últimas décadas que han sido PRIístas
no reconocen su responsabilidad en la mencionada e histórica
falta de desarrollo.
En el contexto actual, el EZLN todavía no se ha posicionado
respecto a los próximos comicios electorales. El riesgo
al autoexcluirse completamente de este proceso sería
el de limitar su margen político de negociación.
En función de los resultados, podría llegar
a ser visto y tratado igual que los otros grupos armados.
Si eso ocurriera, el EZLN podría ver reducidos el
perfil y la plataforma políticos que llegó a
tener en los Acuerdos de San Andrés, y se acercaría
más a la violencia como último recurso para
hacerse oír.
Otro momento de inestabilidad para el
proceso de paz se dará en agosto cuando, con el cambio de Congreso,
se reconstituirá la Comisión de Concordia y
Pacificación (COCOPA). Mientras tanto, dicha Comisión
- conformada por diputados y senadores de todos los partidos
presentes en el Congreso- sigue entrampada por la regla del
consenso. Felipe Vicencio (diputado del PAN – Partido
de Acción Nacional- e integrante de dicha Comisión)
habla incluso de “situación de ‘muerte
cerebral’”. Además, en los últimos
meses, con frecuencia las decisiones se tomaron por intereses
partidarios.
Mientras tanto, el prolongado estancamiento
del proceso de paz sigue teniendo consecuencias dramáticas a nivel
local y comunitario. Cabe destacar que si bien en Chiapas
no se da una guerra en el sentido tradicional del término,
sí persiste la presencia de dos ejércitos armados
(aunque de dimensiones y accionar diferentes) y las tropas
federales siguen cercando la zona de conflicto.
En el ámbito eclesiástico, se ha despejado
una incógnita con el nombramiento de Mons. Felipe
Arizmendi, considerado como moderado, como nuevo obispo de
la diócesis de San Cristóbal de las Casas.
Los más pesimistas temen que este nombramiento deje
vacíos que podrían implicar riesgos y posibles
consecuencias político-militares. Advierten que sin
hacer aspavientos ni rupturas, el cambio de obispo podría
llevar a bajar el perfil de la diócesis en espacios
políticos como el del proceso de paz entre el gobierno
federal y el EZLN. En la medida en que Samuel Ruiz es un
gran defensor de los pueblos indígenas, su salida
abre la posibilidad de que ante un perfil más bajo
de la diócesis, el gobierno intente implementar una
estrategia más violenta contra las comunidades indígenas
y el mismo EZLN.
En cambio, desde su fe y obediencia a
la jerarquía
eclesial, las bases católicas expresaron su disposición
para acompañar al nuevo obispo en el camino que recorrerá a
su lado. Muchos de ellos confían en la fuerza y profundidad
del trabajo pastoral impulsado por Samuel Ruiz, tanto en
la estructura diocesana como en las comunidades indígenas.
Sin embargo, nada se sabe aún sobre lo que pasará con
los actuales Vicarios y otros cargos claves de la estructura
diocesana.
A nivel internacional, el último año se ha
caracterizado por la multiplicación de acuerdos comerciales
de México con varios países. El tratado con
la Unión Europea sigue siendo el más controvertido,
más que todo ahora con la negativa del Parlamento
italiano a ratificarlo. Eso podría impedir la entrada
en vigor del tratado prevista para el primero de julio de
este año.
Antonio Seguro, el presidente del Parlamento
Europeo para las Relaciones con América Central y México
se ofreció para intermediar en el conflicto chiapaneco
cuando el gobierno mexicano se lo solicite. Ya son varios
los actores internacionales que se han ofrecido para una
mediación, pero es poco probable que el actual gobierno
mexicano acepte, sobre todo si mantiene su discurso de ‘soberanía
nacional’ y de negación repetida en espacios
internacionales sobre la existencia de un conflicto en Chiapas.
Tanto representantes de la ONU (Organización de las
Naciones Unidas), de organismos internacionales (Amnistía
Internacional, Human Rights Watch, etc.) así como
instancias de gobiernos extranjeros (Departamento de Estado
de los Estados Unidos) observan que en México existen
serias violaciones de derechos humanos y varios problemas
en el sistema judicial (corrupción, falta de independencia
frente a otros poderes, impunidad, etc.). Mientras tanto,
el gobierno mexicano sigue defendiéndose desde la
idea de soberanía nacional incluso negando las críticas
provenientes desde los niveles más altos. Aceptar
las críticas podría significar debilitar al
PRI frente a un proceso electoral en el que nunca como hoy
las posibilidades de perder la presidencia habían
sido tan reales.
En efecto, por el momento las encuestas
señalan una
cerrada disputa entre Fox (el candidato del PAN) y Labastida
(PRI) mientras que la campaña de Cárdenas (PRD,
Partido Revolucionario Democrático) no ha levantado
totalmente. También indican que cualquiera de estos
tres candidatos tendría posibilidades de acceder a
la presidencia sin oportunidades para los demás procedentes
de partidos con menor número de miembros.
Respecto al conflicto chiapaneco, los
tres candidatos que encabezan las encuestas abordan tangencialmente
el tema.
Tal vez, el candidato del PAN haya ofrecido propuestas más
tajantes: retiro del Ejército, diálogo directo
del Presidente con el EZLN y cumplimiento de los Acuerdos
de San Andrés. No obstante, analizando el énfasis
puesto en lo económico de la campaña de Fox,
no quedan claros ni la intencionalidad ni el realismo de
sus propuestas para resolver el conflicto de Chiapas.
A nivel estatal, el actual gobernador
Albores no parece querer cederle el espacio al candidato
del PRI Sami David
en su campaña para las elecciones de agosto. Mientras
tanto, Pablo Salazar, ex miembro del PRI y candidato a la
gubernatura por la alianza opositora se presenta como favorito.
Cada vez más organizaciones sociales de diferentes
colores políticos se están sumando a su campaña.
Sin embargo, a nivel federal y local, la situación
sigue siendo de incertidumbre, ya sea por los antecedentes
de fraude como por la dificultad que tendrían los
candidatos a la hora de implementar los programas presentados
en sus campañas.

:: Actividades de SIPAZ en Chiapas
Marzo - Abril 2000
Entre otras:
Visitas y Contactos:
- Visita a la zona Norte (comunidades
de los municipios de Tila y Sabanilla) para hablar con
campesinos, desplazados,
retornados, representantes de varias iglesias y organizaciones
sociales, líderes de Desarrollo Paz y Justicia
y autoridades locales.
- Visita a la Zona Norte, Jolnixtie
y Libertad, en el marco de una investigación sobre
la situación de
los niños en el contexto de Guerra de Baja
Intensidad.
- Visita a la zona de las Margaritas
para hablar con desplazados evangélicos.
- Visitas a comunidades de los Altos para hablar con
actores religiosos.
- Organización y acompañamiento a una delegación
ecuménica de EEUU y México.
- Varias visitas al penal de Cerro Hueco para entrevistarse
con presos evangélicos.
- Viaje a Nicaragua de dos miembros para conocer
el trabajo de las Comisiones de Paz en
ese país.
- Acompañamiento al embajador británico en
una visita a comunidades indígenas
a los Altos.
Información
- Convocatoria, organización y facilitación
de una reunión con organizaciones que trabajan con
niños en Chiapas, en el marco de un estudio sobre
el tema.
- Varias entrevistas con personas y organizaciones que
trabajan con niños.
- Colaboración en un estudio parte del proyecto internacional “Reflexionando
sobre Prácticas de Paz” de la organización ‘Collaborative
Development Action’ y ‘Peace and Life Institute’.
Educación
- Organización y convocatoria de talleres sobre
manejo del trauma para el equipo de SIPAZ y para ONGs con
Mary
Litel (de CAPACITAR de Estados Unidos)
- Facilitación de talleres de Transformación
de conflictos con educadores en la Casa de la Ciencia.
- Capacitación en Nicaragua de un miembro del equipo
sobre transformación de conflictos, a través
de la Red Menonita de Justicia y Paz (América Central).

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