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:: INFORME SIPAZ: Vol. 5 Nº 1, MARZO 2000

-> Síntesis Acciones Recomendadas
-> Actualidad CHIAPAS: Tenso inicio del nuevo siglo
-> Enfoque "Ya no nos callamos..."
-> Análisis CHIAPAS: Delicado período de transición
-> Actividades del Equipo en Chiapas
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:: SUMARIO

En los últimos meses, la situación en Chiapas ha permanecido tensa y con frecuencia violenta. Entretanto, los sucesos políticos tanto dentro como fuera de la región han reducido las esperanzas de lograr avances significativos hacia la paz antes de que termine el período del presidente Zedillo en diciembre.

Durante su visita a Europa en enero, el presidente Zedillo hizo declaraciones sorprendentemente francas menospreciando al EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional), descartando su importancia en la resolución de los problemas de Chiapas y afirmando ominosamente que la ofensiva militar que él desencadenó en febrero de 1995 “logró hacerlos sentarse a dialogar”.

El 30 de diciembre, el Vaticano anunció el traslado del Obispo coadjutor Raúl Vera de San Cristóbal de Las Casas a Saltillo, en el norte de México. El Obispo Samuel Ruiz había presentado su renuncia en noviembre, pero todavía no ha sido aceptada por el Vaticano y no se ha nombrado a su sucesor. El traslado de Vera, que estaba en la línea para suceder a Ruiz, y la incertidumbre resultante, generaron temores respecto al posible efecto sobre las perspectivas de paz y la seguridad de miles de agentes pastorales, religiosos y laicos, que se sentían de alguna manera protegidos por la vasta influencia de la diócesis encabezada por Samuel Ruiz.

La declaraciones del Nuncio Apostólico de que la decisión se basaba puramente en razones eclesiales exceden toda credulidad. Lo cierto es que por años la práctica pastoral de la diócesis ha sido causa de preocupación en algunos círculos del Vaticano, y que el Obispo Vera estaba comprometido con la continuidad de la actual línea diocesana. Al mismo tiempo, la decisión de trasladar a Vera fue sumamente inusual; parece probable que se basó en el interés del Vaticano de mejorar sus relaciones con el gobierno mexicano, para el cual Samuel Ruiz ha sido considerado un obstáculo político por mucho tiempo.

Entretanto, varias comunidades han vivido estallidos de violencia entre grupos pro gubernamentales y pro zapatistas. En el municipio de Chilón, 52 familias fueron desplazadas de sus casas por un grupo paramilitar. La constante presión militar sobre las comunidades indígenas ha ido en aumento por el arribo de cientos de integrantes de un nuevo cuerpo de seguridad, la Policía Federal Preventiva (perteneciente a la Secretaría de Gobernación o del Interior).

Los casos relacionados con la masacre de Acteal en 1997 continúan el intrincado camino del proceso judicial. Dos funcionarios del gobierno estatal fueron sentenciados a seis años de cárcel por su responsabilidad en la masacre; uno de los acusados como autores intelectuales del crimen fue sentenciado a 35 años, en tanto que la revocación de las sentencias a 35 años previamente impuestas a 24 indígenas están pendientes de revisión.

Mientras, dos mil miembros de las Abejas -el grupo que fue blanco de la masacre- realizaron en diciembre una peregrinación en el municipio de Chenalhó, ofreciendo símbolos de paz en campamentos militares y retenes.

Las elecciones nacionales serán el 2 de julio y las estatales para gobernador de Chiapas serán el 20 de agosto. Independientemente de su resultado, las elecciones representan un elemento de incertidumbre e inestabilidad, especialmente en el explosivo contexto de Chiapas.

Con la oposición dividida entre el Partido Acción Nacional (PAN) de centro derecha y la coalición de centro izquierda encabezada por el PRD (Partido de la Revolución Democrática), el gobernante PRI (Partido Revolucionario Institucional) está bien situado para ganar las elecciones presidenciales. En Chiapas, toda la oposición se ha unido en respaldo a la candidatura del senador disidente del PRI, Pablo Salazar, quien parece tener buenas posibilidades de ganar, aunque algunos analistas se preguntan si esa eventual victoria de la oposición sería respetada. Las condiciones electorales de Chiapas constituyen un desafío que requiere de un importante esfuerzo de observación externa.

En una situación crecientemente tensa y polarizada, donde el espacio de negociación prácticamente ha desaparecido, la opción por la solución militar persiste como posibilidad. El gobierno podría decidir aprovechar el ‘interregno’ entre las elecciones y la transferencia de poderes en diciembre para lanzar una bien focalizada ofensiva en Chiapas. Por su parte, el EZLN, enfrentado al prolongado estancamiento del proceso de paz, puede elegir tomar las armas otra vez. Aunque ninguna de estas opciones parece razonable ni probable, tampoco pueden ser descartadas.

La campaña del gobierno contra los observadores internacionales continúa. En las primeras cinco semanas del año, 60 extranjeros recibieron citatorios acusándolos de violar las leyes mexicanas.

En una embestida general contra las organizaciones no gubernamentales, el presidente Zedillo afirmó en Suiza: “No necesitamos a los autonombrados representantes de la sociedad civil, ahora llamados ‘organizaciones no gubernamentales’, para hablar en nombre de los países pobres en desarrollo.”

Mientras, continúa el repiqueteo de la crítica internacional sobre la situación de los derechos humanos en México. Durante su visita a México en noviembre, Mary Robinson, Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, expresó varias preocupaciones, entre ellas la excesiva militarización en Chiapas. Al concluir su visita a México en febrero, la presidenta del Grupo de Trabajo de Naciones Unidos para los Pueblos Indígenas, Erika Irene Daes, hizo un llamado al gobierno mexicano para que cumpla los Acuerdos de San Andrés firmados hace cuatro años. También en febrero, la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Asma Jahangir, presentó el informe de su visita de julio pasado. En sus conclusiones afirma que en México los gobiernos federal y locales, el ejército, los grupos paramilitares y los grupos opositores armados ejecutan a personas inocentes a lo largo del país, especialmente en Chiapas y Guerrero; en casos como las matanzas de Acteal y El Bosque (Chiapas), los autores materiales e intelectuales aún no han sido capturados; y los defensores de derechos humanos reciben poca protección y trabajan en un clima de violencia.

En el campo económico, en noviembre representantes de México y la Unión Europea firmaron un acuerdo comercial de largo alcance. Aunque el acuerdo aún debe ser ratificado por el Senado mexicano y los parlamentos de los países miembros de la Unión Europea, representa un paso importante para la política de libre comercio de la administración Zedillo. Se ha proporcionado escasa información sobre los impactos concretos que dicho acuerdo tendrá sobre los campesinos y obreros mexicanos, y el tema no se ha beneficiado de un debate público significativo. El tratado incluye una cláusula que exige el compromiso de las partes con el respeto a la democracia y los derechos humanos; sin embargo, no establece ningún mecanismo claro para evaluar su cumplimiento.

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ACCIONES RECOMENDADAS

  1. Urgir a la administración de Zedillo a:
    • ordenar el regreso inmediato de los milita-res a sus cuarteles, y asegurar que el Ejér-cito respete los derechos y las libertades de los ciudadanos; como una señal verdadera y concreta de su voluntad de dialogar;
    • reconocer y respetar la labor humanitaria y la contribución al proceso de paz que realizan los defensores de derechos humanos y los observadores internacionales.
  2. al Gobernador del Estado, Roberto Albores Guillén:
    • que cese el hostigamiento a las comunidades indígenas y a las organizaciones de oposición a través de los operativos en zonas ya de por sí altamente conflictivas.
  3. Al Senado de la República:
    • que apruebe la propuesta de la ley de los derechos y cultura indígena de la COCOPA, haciendo prevalecer el interés superior de la paz sobre las posiciones partidistas.
  4. Difundir información - como este informe - sobre la situación que prevalece en Chiapas.

Favor de escribir a:

Lic. Ernesto Zedillo Ponce de León
Presidente de la República
Palacio Nacional
06067 México, DF - México
Fax: (int-52) (5) 271 1764 / 515 4783

Roberto Albores Guillén
Gobernador de Chiapas
Palacio de Gobierno
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México
Fax: (int-52) (961) 20917

El Senado de la República
Paseo de la Reforma # 10
06030 México, DF - México
Fax. (int-52) (5) 130 2292

(copias de sus cartas a:)
Comisión de Concordia y Pacificación
Paseo de la Reforma # 10, piso 17
06030 México, DF - México
Fax: (int-52) (5) 140 3288

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::ACTUALIDAD

CHIAPAS: Tenso inicio del nuevo siglo

El 30 de diciembre, el Vaticano anunció la remoción del Obispo Coadjutor Raúl Vera de San Cristóbal de las Casas a Saltillo, en el norte de México. El Obispo Samuel Ruíz había entregado su renuncia en noviembre, aunque el Vaticano no la ha aceptado todavía. Tampoco ha nombrado un nuevo sucesor. La transferencia de Raúl Vera generó preocupaciones con respecto a su efecto sobre el proceso de paz y la seguridad de miles de fieles, tanto religiosos como laicos, que se han sentido en cierta medida protegidos por la influencia del Obispo Ruíz.

Más tensiones a nivel regional

Las dos últimas semanas de 1999 en Chiapas se caracterizaron por una notaria falta de sentimientos festivos en las comunidades chiapanecas. Representantes del gobierno estatal hicieron creer en esos días que el EZLN preparaba un ataque, justificando así la llegada de cientos de elementos de la Policía Federal Preventiva a Chiapas. El Procurador de Justicia del Estado, Eduardo Montoya Liévano, informó que además fue reforzada la seguridad y vigilancia, a través de los patrullajes de las Bases de Operaciones Mixtas, en la zona de influencia del EZLN.

Aunque tanto la Secretaría de Gobernación como el EZLN negaron que existieran razones para un estado de alerta en Chiapas, Liévano expresó que “más vale prevenir que lamentar” y agregó que “diversos sectores empresariales urgieron la prolongación indefinida de la vigilancia preventiva”, refiriéndose al ‘Programa Milenio’. Los distintos partidos políticos de la oposición consideraron este Programa como un nuevo instrumento de la militarización en Chiapas.

Violencia en comunidades indígenas

El 2 de diciembre, un enfrentamiento entre priístas y simpatizantes zapatistas en Petalcingo, municipio de Tila (zona Norte) causó 15 heridos. La disputa se originó por un desacuerdo sobre el pago de la luz eléctrica. En la segunda semana de diciembre de 1999, hubo otro enfrentamiento, con saldo de un herido grave y cinco lesionados.

El 5 de enero, militantes priístas retuvieron a 29 simpatizantes del EZLN en la comunidad de Tzanembolom, municipio de Chenalhó. Los priístas pidieron a las autoridades la aprehensión de 3 de los indígenas por delitos cometidos antes de la masacre de Acteal. El 18 de enero se dio a conocer que se dictó auto de formal prisión a dos de los detenidos, acusados de haber asesinado a 2 priístas antes de la masacre de Acteal. Los demás detenidos fueron puestos en libertad.

Alrededor de la misma fecha, como consecuencia de la expulsión de 52 familias en el municipio de Chilón y el encarcelamiento de tres personas, la Procuraduría General de Justicia del estado creó una fiscalía especial para investigar dichos actos y evitar nuevos focos de violencia en la entidad. Los hechos fueron perpetrados presuntamente por un nuevo grupo de paramilitares que opera entre la Selva y el Norte de Chiapas.

El 2 de febrero, se informó que presuntos campesinos perredistas emboscaron a un grupo de priístas cuando se dirigían a recuperar tierra en la comunidad Tierra Colorada, municipio de Suchiapa, supuestamente ocupada por los perredistas. El saldo de esta emboscada fue de dos personas priístas muertas y siete gravemente heridas.

Reacciones comunitarias

Ante la tensa situación en la entidad, hubo acciones de protesta de distinta índole. El 28 de diciembre, unos 2 mil miembros de Las Abejas (el grupo cuyos miembros fueron masacrados en Acteal en 1997) realizaron una peregrinación, ofreciendo velas a los militares en retenes y campamentos militares en Chenalhó. Para amanecer el año nuevo, aproximadamente 5 mil indígenas de los Altos de Chiapas se reunieron el Aguascalientes de Oventic para celebrar el sexto aniversario del levantamiento armado zapatista. La Comandancia del EZLN no estuvo presente por razones de seguridad.

Mientras tanto, y para no olvidar, después de cinco meses, la protesta civil pacífica continúa en la comunidad de Amador Hernández (vea el informe de SIPAZ, año IV nr. 4, noviembre de 1999): el 5 de enero la “fuerza área zapatista atacó el campamento del Ejército federal ... con aviones de papel”. Los avioncitos llevaban mensajes para los militares: “Soldados, nosotros sabemos que por pobreza vendieron su vida y sus almas. Soy pobre también, como millones somos pobres, pero están peores ustedes, porque están defendiendo al que nos explota[...]”.

Acteal

En la primera semana de diciembre, dos ex funcionarios públicos fueron sentenciados a seis años de prisión por haber protegido a los paramilitares que realizaron la matanza de Acteal en 1997. El ex agente del Ministerio Público, Roberto Arcos Jiménez, fue acusado de no haber actuado en contra de los civiles que se estaban armando en la zona. El ex primer oficial de la Policía de Seguridad Pública, Absalón Gordillo Díaz, fue acusado de portar armas de fuego de uso exclusivo del Ejército.

Unos días después, un juez federal revocó por irregularidades judiciales la sentencia de 35 años de prisión dictada en contra de 24 de los indígenas detenidos por su presunta vinculación en el caso de Acteal, entre ellos el ex-presidente municipal de Chenalhó. Los 24 detenidos siguen encarcelados y el proceso judicial sigue adelante.

El 7 de febrero, uno de los presuntos autores intelectuales de la masacre, el indígena Antonio Vázquez Secum, fue sentenciado a 35 años de prisión, por los delitos de lesiones calificadas y homicidio calificado. Vázquez Secum, según investigaciones oficiales, era el líder priísta de la comunidad de Quextic, municipio de Chenalhó, y padre de Agustín Vázquez Secum, el último de los 17 indígenas que habrían sido ‘ejecutados’ por simpatizantes zapatistas.

El gobernador

También a fines de año, el escenario regional se vio conmovido por la posible restitución del gobernador de Chiapas. Albores Guillén fue cuestionado tanto a nivel federal como por el Congreso estatal por mostrar abiertamente su apoyo -incluso material- en favor del precandidato presidencial del PRI, Francisco Labastida. Sin embargo, Albores logró movilizar en su apoyo a las principales corporaciones transportistas y grupos económicos del estado para evitar ser removido.

Declaraciones sobre ONG nacionales e internacionales

En las primeras cinco semanas del año 2000, más de 60 extranjeros que visitaron Chiapas fueron citados por el Instituto Nacional de Migración, imputándoles presuntos actos violatorios de las leyes mexicanas pero sin explicarles cuáles eran dichos actos. Los extranjeros que asistieron a los citatorios fueron sometidos por más de cinco horas a interrogatorios que incluían preguntas sobre su filiación religiosa y otras con carácter de inteligencia militar. Al término de los interrogatorios, el INM se negó a entregar una copia de las declaraciones de los imputados, impidiéndoles llevar a cabo una defensa apegada a derecho.

En enero, el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, José Luis Soberanes, durante una visita a Chiapas, expresó la necesidad de que sea revisado el artículo 33 constitucional, que entre otros asuntos faculta al Ejecutivo federal a expulsar a ciudadanos extranjeros sin previo juicio. Con respecto a las ONG mexicanas, Soberanes manifestó que “tenemos gran cantidad de ONG que para nosotros deben ser material valiosísimo” para cumplir con la defensa de los derechos fundamentales. Se mostró crítico con respecto a los organismos internacionales, y expresó que “muchas veces ellos, por carecer de información precisa, hacen cosas, hay recomendaciones o puntos de vista, que no están de acuerdo con la realidad. [Tenemos que] dar la información, los datos necesarios, para que sus recomendaciones, sugerencias o puntos de vista se apeguen a la realidad.”
En diciembre, el Papa Juan Pablo II manifestó que los derechos humanos no tienen fronteras y que por eso son necesarias las intervenciones internacionales en los países donde se cometen crímenes contra la humanidad. Mientras que el Papa elogió a las organizaciones humanitarias no gubernamentales y a los organismos religiosos que promueven la paz, el presidente Zedillo, en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza (24 de enero), expresó que “nosotros no necesitamos de los representantes autonombrados de la sociedad civil, ahora llamados ONG, para hablar en nombre de la gente pobre de los países en desarrollo”.

El Presidente y Chiapas

El presidente Ernesto Zedillo fue aún más lejos en sus comentarios sobre Chiapas. En una entrevista en Europa, a finales de enero, manifestó que los zapatistas no tienen ni “un gramo de buena fe”, y que si los zapatistas deciden o no reanudar las negociaciones “es una parte muy menor de la solución” del conflicto en Chiapas. Refirió que en febrero de 1995 amenazó al EZLN “con la represión y eso logró que se sentaran a dialogar”. Lo importante, insistió, no es un diálogo con “los señores del EZ”, sino resolver el problema de desarrollo y pobreza de la entidad. Agregó que lo que cuenta para él es haber trabajado para superar las condiciones de atraso en aquella entidad “y lo otro (refiriéndose al EZLN), en una perspectiva histórica, será un incidente”.

El diputado perredista e integrante de la COCOPA, Gilberto López y Rivas, expresó que las declaraciones del presidente Zedillo en Europa revelan claramente que la negativa al diálogo en Chiapas no parte del grupo armado, sino del propio gobierno y significan el “entierro” de cualquier tentativa de restablecer los lazos con los zapatistas.

Más ámbito internacional

Contrastando con los comentarios oficiales, representantes de la ONU que visitaron México, incluyendo Chiapas, realizaron declaraciones que ponen en entredicho tales comentarios. En noviembre, Mary Robinson, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU (vea pag. 5 de este informe), expresó su preocupación por la excesiva militarización en Chiapas. En contrapartida, y poco después de abandonar el país, el gobierno federal desplegó más tropas militares en la entidad, según denunciaron varios legisladores locales de la oposición. En los primeros días de febrero, la presidenta relatora del Grupo de Trabajo sobre Pueblos Indios de la ONU, Erika Irene Daes, al concluir su visita a México, pidió al gobierno mexicano que cumpliera con los Acuerdos de San Andrés. El 2 de febrero de 2000, Asma Jahangir, la relatora sobre ejecuciones extrajudiciales, presentó su informe de su visita en julio de 1999 en el que concluye, entre otras cosas, que; los gobierno federal y locales, el Ejército, los grupos paramilitares y grupos armados de oposición realizan ejecuciones de personas inocentes en todo el país, principalmente en Chiapas y Guerrero; en los casos de Acteal y El Bosque (Chiapas), no se ha capturado a todos los responsables intelectuales y materiales; los defensores de derechos humanos en el país tienen poca protección y trabajan en un clima de violencia.

Noticias económicas

El 24 de noviembre de 1999, los representantes del gobierno mexicano y de la Unión Europea, integrada por 15 países con más de 360 millones de consumidores, firmaron un acuerdo comercial.

En 1999, México firmó tratados comerciales con varios países. La difusión de información sobre la firma de estos acuerdos, y sobre sus posibles consecuencias para los trabajadores y campesinos mexicanos, ha sido muy poca. En México, los diferentes grupos de la sociedad civil o parlamentarios de la oposición política tampoco han sido consultados, o sólo en forma aislada y poca significativa. En los medios de comunicación mexicanos se presenta la entrada en vigor de dicho tratado como la solución más indicada para muchos problemas económicos de México. A pesar de que fue presentado como un hecho, la verdad es que tanto el Senado de México como los diferentes parlamentos europeos todavía tienen que ratificar el convenio. Aunque el acuerdo con la UE tiene una cláusula de democracia y de derechos humanos, no hay manera formal o transparente para su evaluación, como no existen mecanismos concretos de monitoreo.

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DON RAUL

Mons. Raúl Vera transferido a Saltillo

Desde su llegada a Chiapas como Obispo Coadjutor en agosto de 1995, hasta el sorpresivo anuncio de su remoción que no le va a permitir suceder a Samuel Ruiz como Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Raúl Vera ha mantenido una postura de obediencia a la Santa Sede.

El pasado 30 de diciembre el Nuncio Apostólico Justo Mullor anunció la nominación de Raúl Vera a la Diócesis de Saltillo, subrayando que la decisión fue tomada por “razones puramente eclesiales”. El hecho de que Monseñor Vera deje San Cristóbal “no disminuirá en algún modo el compromiso de la iglesia en favor de la paz civil y de la promoción espiritual y humana de todos los miembros que componen la población de Chiapas”, agregó.
En una declaración conjunta dada a conocer el mismo día, los Obispos Ruiz y Vera destacaron los aspectos positivos del pronunciamiento oficial: “miramos con claridad que hay un respaldo a la actividad pastoral; se alaba la colaboración que el Coadjutor desempeñó en la Diócesis; que no hay duda que el próximo Obispo impulsará el proceso de la Diócesis en favor de la cultura indígena y de los pobres. Encarecemos vivamente a nuestros fieles y a todos los agentes de pastoral de nuestra Diócesis, a no apartarse de esta lectura e interpretación afirmadas en el comunicado y que acatando obsequiosamente la voluntad del Santo Padre, no cesemos de continuar nuestro proceso eclesial, ya encaminado, y en nuestro trabajo infatigable desde nuestra fe, por la justicia, el derecho y el respeto a la dignidad humana”.

Para algunos sectores de la sociedad civil la remoción de Monseñor Vera interfiere de una manera contundente en el proceso de Paz. Para el mismo Obispo Vera, “la paz en Chiapas es la paz del país, porque la estructura que ha creado la pobreza y los abusos de la justicia y el orden antidemocrático con el que han sido tratados los indígenas en Chiapas, han desarrollado una estructura nacional”.

En una carta pastoral antes del anuncio de la remoción de Monseñor Vera, Monseñor Ruiz había señalado la existencia de “fuerzas con intereses no eclesiales” que han trabajado intensamente para asegurar la remoción de Monseñor Vera. También declaró “de no darse continuidad en el proceso diocesano tememos que esto entorpecería el proceso de Paz y golpearía aún más a las comunidades, a los servidores y a los agentes de pastoral, con riesgo de sus propias vidas.”

Las bases eclesiales, aunque en primer instancia reaccionaron con tristeza y frustración, también se declararon dispuestas para acompañar al nuevo obispo, sea cual fuere la persona nombrada por el Papa Juan Pablo II. Confían en la fuerza que ya ha tomado el trabajo a nivel comunitario: la Diócesis de San Cristóbal de las Casas cuenta con el mayor número de diáconos indígenas en el mundo (cerca de 400) y con alrededor de 8000 catequistas. Como una muestra de agradecimiento al trabajo del Obispo Ruiz, alrededor de 15 mil feligreses participaron en la emotiva celebración del 40 aniversario episcopal del Tatic Samuel el 25 de enero pasado.

Sin embargo, la noticia en la primera quincena de febrero sobre el traslado del Nuncio Mullor al Vaticano fue otro motivo de preocupación. El ha sido visto como una voz moderada y sensible y no muy protagónica en la remoción de Mons. Vera. Por lo tanto, su salida de México puede ser interpretada como parte de un plan para asegurarse de que en México la Iglesia Católica de corte progresista no va a ser un obstáculo en los planes ‘modernizadores’ del gobierno mexicano.

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MARY ROBINSON

Inquieta a la ONU la situación de los Derechos Humanos en México y Chiapas

Durante su visita a México, realizada en noviembre de 1999, Mary Robinson, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, la ONU, observó que “todavía queda camino que recorrer para que la impunidad, los problemas de impartición de justicia, la exclusión de los grupos indígenas, la actividad de los grupos paramilitares, y los ataques contra los derechos humanos queden atrás”. Además mencionó que la creciente militarización de las funciones de la seguridad pública en el país, así como la imposibilidad de juzgar a militares en tribunales civiles cuando han cometido violaciones a los derechos humanos de civiles, contribuyen a agravar el clima de impunidad.

En preparación de la visita, más de cien ONGs mexicanas se reunieron por primera vez en un foro de concertación para elaborar una serie de propuestas jurídicas, administrativas y políticas para entregar a la Alta Comisionada. Además de ese consenso, se logró tener reuniones con funcionarios del gobierno, entre ellos los secretarios de Gobierno, Defensa y Marina, así como con el Procurador General de la República y el de Justicia Militar.
Antes de dejar México, la Alta Comisionada y la Canciller Rosario Green firmaron una Carta de Intención sobre Cooperación Técnica para la Promoción de los Derechos Humanos. Pocos días después de la salida de Robinson, el ejército Mexicano reanudó los patrullajes aéreos y terrestres en comunidades indígenas chiapanecas.

Por otra parte, el nuevo ombudsman, José Luis Soberanes sostuvo que, aunque comparte la opinión de Robinson sobre la persistencia de la impunidad en México, la situación "no es tan grave". A pesar de las declaraciones de funcionarios del gobierno para minimizar el hecho, la multiplicación de las visitas de representantes de la ONU y el alto perfil de la última tienen un significado de profundo alcance en el ámbito internacional.

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:: ENFOQUE

“YA NO NOS CALLAMOS”

Promotores y Defensores de derechos humanos de las comunidades indígenas de Chiapas

En las comunidades indígenas de Chiapas, ser un promotor de derechos humanos más que una distinción es un servicio. La grave situación de violación a los derechos humanos en esta entidad y la aparente incapacidad del gobierno de responder a ello hacen de este servicio un desafío urgente. El concepto de derechos humanos como el consecuente trabajo de los llamados “Promotores/Defensores de Derechos Humanos” es relativamente nuevo en las comunidades. Como dice Rodrigo (promotor en la región de Ocosingo): “Cuando empecé no entendía nada sobre el derecho mexicano, las garantías individuales. El cambio que entiendo con nuestros antepasados es que ellos lucharon por el derecho a la tierra, pero no por otros derechos como el libre tránsito, el derecho de la mujer, el derecho a la vida o a la libertad. En nuestras comunidades, cuando empezamos, los viejos estaban espantados, luego emocionados y decían: ‘qué bien que ahí están los derechos humanos’.”

Sergio (promotor en la región de Ocosingo) agrega:

“nuestros padres no sabían ni leer, ni escribir. Andaban cerrados los ojos. Escuchaban a sus patrones, los finqueros, los ricos. Ellos les enseñaban a trabajar para que coma el patrón. Trabajaban como mozos. Había mucho sufrimiento. Ahorita hay un cambio grande. Ya sabemos más o menos hablar el español, ya tenemos terrenos donde comer y vivir. Pero el gobierno no nos deja la libertad de solicitar un pedazo de tierra más para nuestros hijos. Pero ahora conocemos los artículos de la Reforma agraria y podemos defendernos.”

Siendo indígenas y viviendo en zonas de conflicto, estos promotores y defensores encuentran muchas barreras para poder desarrollar su trabajo: el racismo, el hostigamiento y las amenazas son parte integral de su cotidianidad.

Llegar a “abrir los ojos”

Con una escolaridad que en promedio no llega al tercer año de primaria, se estima que existen actualmente alrededor de 500 promotores y defensores de derechos humanos en Chiapas. Mientras el promotor desarrolla un trabajo de educación e información, el defensor enfoca el suyo en aspectos legales: sistematizar la información sobre violaciones de derechos humanos en las zonas en que trabajan, plantear denuncias, buscar pruebas, verificar expedientes, estar presente durante la presentación de los casos o visitar a los presos.

Ricardo (promotor en la zona Norte) nos da un ejemplo:

“Cuando vino Mary Robinson [ver artículo en este informe], hicimos una investigación de la zona. Sólo tuvimos 20 días para hacerlo y era tiempo de cosecha de café, entonces sólo hicimos unas visitas, no pudimos visitar todas. Encontramos muchos casos de violaciones por parte de las autoridades del gobierno y del ejército. Fueron 9 casos de violaciones a los derechos humanos que le presentamos.”

Después del Congreso Indígena de 1974, se desarrolló una mayor articulación de la lucha de los pueblos indígenas en la reivindicación de sus demandas sociales, particularmente de tierra. Eso generó una reacción represiva por parte del Estado que intentó acallar su voz. La iglesia católica, atenta a sus demandas, enfocó su trabajo de promoción humana en la difusión y defensa de los derechos humanos.

Así por ejemplo, en Ocosingo, lugar de mayor presencia del EZLN y del ejército mexicano, se creó el centro Fray Pedro Lorenzo de la Nada que hoy en día cuenta con la colaboración de 32 promotores. Empezaron con un primer curso de capacitación sobre garantías individuales en la segunda mitad de 1995, un tema que se siguió trabajando hasta la fecha; ahora están pidiendo uno sobre derecho penal.

De la misma manera, algunas iglesias evangélicas comenzaron un trabajo similar ante el fenómeno de las expulsiones religiosas. Desde julio 1996, los pastores evangélicos y aproximadamente 1.600 representantes comunitarios trabajan en los temas de no-violencia, tolerancia y reconciliación. A estos intermediarios, no les llaman promotores ni defensores de derechos humanos. El Lic. Esdras Alonso González, abogado y líder evangélico de la organización Visión Aguila 2000 A.C. indica que, desde los anos 70, manejan el concepto de derechos humanos. Pero para ellos, este trabajo no es un cargo especial como en otras comunidades. Los demás aspectos sociales y la organización de proyectos económicos son de igual importancia. Para el trabajo legal, Visión Aguila 2000 cuenta con 3 abogados que llevan los casos que les llegan a través de los intermediarios.

La desconfianza y la desventaja de los indígenas frente al sistema judicial mexicano (por el idioma y la falta de conocimiento de sus propios derechos) explican la necesidad de promover la capacitación en derechos humanos. El Lic. Esdras manifiesta: “¿La ley? No funciona en la práctica, no la aplican. ¿El gobierno? No nos ayuda. Incluso, puedes traducir documentos legales y de formación en los lenguajes indígenas, pero no sirven finalmente cuando las autoridades no cumplen con las diferentes leyes”

Los promotores y defensores reciben su entrenamiento por parte de centros de derechos humanos integrados principalmente por mestizos. No todos son de índole religioso. Por ejemplo, los “defensores de derechos comunitarios indígenas” capacitados por el abogado Miguel A. De los Santos (miembro de la Comisión Mexicana para la Defensa y la Promoción de los Derechos Humanos) empezaron su trabajo a finales de 1998. Unos 17 defensores hoy en día cubren las cuatro regiones de La Selva, Los Altos, la zona Norte y la Costa.
Por el momento, se cuentan muy pocas mujeres promotores/defensores de derechos humanos. Un defensor explica: “Tienen pena y no hablan mucho español.“ Las posibilidades de participación política de las mujeres en las zonas de conflicto queda trunco por presiones familiares o comunitarias, combinadas con la poca experiencia que tienen (o que les permiten tener) y por la maternidad que les reclama otras prioridades.

Encuentro entre dos culturas

Como todos los demás cargos comunitarios, los promotores son elegidos por la comunidad. Esta última también les apoya con recursos económicos para poder salir y hacer su trabajo. Ser promotor/defensor de derechos humanos también tiene que ser una forma de vida, como lo expresó uno de ellos: “tenemos que ser ejemplos de lo que enseñamos, mostrar respeto a los derechos humanos."

Una crítica que a veces se escucha sobre el trabajo de los promotores/defensores de derechos humanos indígenas, es que se enfocan demasiado en lo malo que viene ‘desde afuera’ cuando también existen problemas en las mismas comunidades. Rodrigo nos explica: “como promotores de derechos humanos, el trabajo es con la gente de afuera. Pero también podemos trabajar con nuestra gente. Por ejemplo, cuando el auxiliar municipal se pone a resolver un problema, lo podemos ayudar a ver qué tipo de problema es y cuál sería el mejor castigo. Sólo lo hacemos si la autoridad nos invita. [...] No sólo buscamos impartir los derechos humanos, sino también rescatar una parte de nuestra tradición, de nuestras costumbres. No se trata de dejarlas y ya ‘nos vamos con las garantías individuales’.” Para los problemas internos, existen otros cargos comunitarios y en último recurso, la asamblea comunitaria tiene la última palabra.

Sobre el supuesto choque entre los valores comunitarios indígenas y las ‘nuevas’ garantías individuales, Sergio observa que “no choca porque si unimos los derechos individuales, sale una sola voz. Ahí es donde se hace la fuerza.”

Dificultades, hostigamiento y amenazas

Las experiencias con las instancias judiciales oficiales no siempre son positivas. En algunos casos, el racismo hacia los defensores indígenas es manifiesto. Se les cuestiona su legitimidad: “En la cárcel de San Cristóbal no nos dejaron entrar para visitas. Nos acusan de ser ‘wesachero’ (no profesional), es como decir un falso abogado.”

O bien se intenta minimizar sus demandas: “En el ´96 [en la zona Norte] perdimos 3400 ganados y 75 caballos. No pudimos encontrar solución ante el gobernador. Pusimos una demanda, pero él dijo que no podía hacer nada porque había pasado más de un año. Pero vimos en la ley que sí se puede hacer una demanda aún después de un año. Miguel Angel [de los Santos] dijo que había que llevar las demandas de todas las comunidades ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos para pedir compensación. Todavía estamos trabajando en esto. En lugar el gobierno nos ofrece proyectos de 20 gallinas y 20 cerdos. Es poquito. Una vaca cuesta 5000 pesos.”

Sobre el tratamiento que reciben por parte de militares en retenes, uno de los defensores manifiesta: “Los soldados no siempre quieren escuchar. Hacen bromas y muchas preguntas. Más que todo sobre la grabadora. Revisaron mi mochila. Me preguntaron ‘¿y por qué tienes esto, para qué te sirve?’, y todo el rollo. Me dijeron que no tenía derecho de tenerla. Yo respondí que sí porque es trabajo de la sociedad civil. Tengo derecho de grabarte a ti, porque ustedes no tienen derecho de quitármela. Me la devolvió.” (Eduardo, promotor en la zona Norte)

En la zona Norte también los defensores viven hostigamiento por parte del grupo paramilitar Paz y Justicia y reciben amenazas abiertas de parte de este grupo (ver Enfoque SIPAZ Informe IV nº1). Eduardo nos comenta: “Los de Paz y Justicia dicen que me sacaron una orden de aprehensión porque asalté a un muchacho y que van a mandar la Seguridad Pública. Pero no hice nada mal. Es sólo porque estoy defendiendo a la gente. [...]Un compañero desapareció hace 3 años. Los de Paz y Justicia, cuando han tomado, dicen que ya está muerto. Y uno de Paz y Justicia me amenazó si siguiera con este caso. [...] Me amenazaron que me van a matar. Tuve que hacer una demanda ante el Ministerio Público. El procurador no nos tomó en cuenta. Nunca vino a investigar.”

Enfrentar las dificultades

Frente a las autoridades oficiales, promotores y defensores no siempre son bien valorados aunque señalan que no ayuda enojarse sino más bien mostrarles un buen ejemplo. O como compartió Manuel (promotor en las Cañadas): “Una vez no nos querían dejar entrar. Yo hablé y pregunté ‘porqué me corres cuando mis derechos están pegados en la puerta y dicen que tengo derecho a estar.’ Pero finalmente salimos. Hay que trabajar lento, no enojarnos ahí.” Con respecto a los retenes y el hostigamiento de los soldados, Rodrigo nos comentó: “No entramos a la discusión porque nos van a amenazar más.”

Por la naturaleza de su trabajo, los defensores se encuentran en la primera línea de esta guerra encubierta que lacera a Chiapas: “Nuestro trabajo es riesgoso porque sabemos que el gobierno nos va a seguir los pasos. El gobierno quiere que estemos siempre ciegos y que nos quedemos en su poder. Por eso nuestro trabajo requiere un gran esfuerzo.” (Marcelino, promotor en la región de Ocosingo)

Ante un trabajo tan exigente en tiempo y dedicación, y en el contexto de una guerra de baja intensidad, en ocasiones los promotores expresan cansancio y desánimo: “A veces cuando veo la intimidación del gobierno, me siento triste. Es un golpe para nuestro trabajo ser encarcelados. A veces me voy abajo pero sé que mi trabajo es muy importante. Muchas veces es la misma comunidad que nos anima: ‘Aguanta para poder llevar adelante nuestra lucha’. También los encuentros [con los demás promotores] ayudan. Vemos la necesidad de unirnos más. ‘Nadie va a tener miedo y vamos a guardar la idea y la mente. Vamos a seguir con el trabajo como lo habíamos empezado, agarrarnos de las manos y levantarnos’.” (Rodrigo)

Pero a pesar de todo lo anterior, vuelven a manifestar que “ya no lo aceptamos más. Y ya no tenemos miedo. Ahora se los decimos en su cara. Paso por un reten aquí y saco la Constitución. Les muestro las partes que evidencian que es en contra de la Constitución que me hacen todas estas preguntas, que nos paran así en la carretera.” (Eduardo)
Los defensores manifiestan tener conocimiento de los diferentes tratados y organismos internacionales: “la constitución ya existía desde antes pero yo no lo sabía. Cuando mi papá trabajaba en un rancho, no se sabía de la Constitución, de la OEA [Organización de los Estados Americanos], de la ONU [Organización de las Naciones Unidas], o de la OIT [Organización Internacional del Trabajo]. Éramos muy inocentes. Después del movimiento del 94, empecé a abrir los ojos.” (Marcelino habla nada más usando las siglas mostrando así su conocimiento del asunto)

¿Derechos humanos y reconciliación?

Una paradoja en cuanto a derechos humanos es que en Chiapas el concepto ha sido vinculado a una parte en el conflicto (los zapatistas o PRDistas), agravando de esta manera la ya de por sí alta polarización que prevalece en las comunidades. En las zonas de conflicto, a menudo, se hace la pregunta: “¿Uds. son ‘Derechos Humanos’?” y en función de la respuesta, la recepción será totalmente distinta... Nosotros valoramos sin embargo que el trabajo de derechos humanos tiene mucho potencial hacia el acercamiento y la reconciliación en las comunidades. Ricardo nos comparte un ejemplo: “En una comunidad de Yajalón, hay dos defensores del PRD. Fue detenido un priísta y acusado de robar ganado. Lo llevaron al Ministerio Público. Los hermanos del detenido fueron a ver a uno de los dos defensores del PRD. El defensor llamó al Lic. Miguel Angel. Él dijo ‘allí lo ven ustedes, si no les ha tratado mal, le pueden echar la mano’. Ese priísta nunca ha agredido a nadie, entonces decidieron defenderlo. Fueron a Yajalón y lo liberaron. “

Conclusión

La existencia de Promotores/Defensores de Derechos Humanos indígenas es sintomática de una situación crítica y de un sistema de justicia que no funciona como lo han corroborado informes de la ONU, OEA, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, etc. Pero también es un indicador positivo de que la gente se organiza, de que está consciente e informada sobre la situación en que vive, y de que asume su responsabilidad de tomar mayor control.
Si bien los Promotores/Defensores de Derechos Humanos tienen que enfrentar dificultades y amenazas de todo tipo, se caracterizan por su determinación y perseverancia. O como uno de ellos expresó: “Ahora sí sé cuáles son mis derechos. Porque los aprendimos estos años. Y abrimos la boca. Ya no nos callamos”. (Eduardo)

La situación de derechos humanos es tan grave no sólo en Chiapas sino en todo México que se requeriría que la sociedad civil toda se convirtiera en promotores y defensores de los derechos humanos. Todo este trabajo se ha enfocado apenas en los derechos civiles y garantías individuales; pero hay igual necesidad de promover y defender los derechos políticos, sociales y económicos particularmente en el marco de los Acuerdos de Comercio Internacional que tienen un impacto significativo en los derechos de la población mayoritaria.

[* por la falta de seguridad en las zonas de conflicto donde trabajan los promotores/defensores de derechos humanos, cambiamos sus nombres]

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:: ANALISIS

CHIAPAS: Delicado período de transición

Incertidumbre es la palabra más adecuada para caracterizar la actual coyuntura de Chiapas. El período pre electoral que vive el país reviste características muy especiales en este estado, debido a la alianza opositora que allí se está consolidando para disputar el gobierno de la entidad. Simultáneamente, la inminente salida de la diócesis de San Cristóbal de las Casas de sus dos obispos genera una tensa expectativa respecto al futuro, no sólo de la diócesis sino también del proceso de paz que la misma ha impulsado desde el alzamiento zapatista.

Si bien el principal tema de atención a nivel nacional ha sido en estos meses el conflicto de la UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México, en el Distrito Federal, varios analistas consideraron que la forma violenta en que el gobierno federal puso fin a la ocupación y al proceso de negociación con los huelguistas augura un desenlace similar para el conflicto de Chiapas. Incluso algunos encontraron preocupantes correspondencias entre este proceso y el que en febrero de 1995 interrumpió el diálogo incipiente con el EZLN para desencadenar la persecución de sus dirigentes y la militarización de la zona de conflicto.
Ya que en las elecciones presidenciales (2 de julio) y las elecciones para gobernador de Chiapas (20 de agosto) se acercan, el mundo político se gira cada vez más alrededor de la dinámica electoral. Las recientes elecciones internas que el PRI realizó tanto a nivel nacional como estatal demostraron, por un lado, la eficacia del partido de Estado para controlar el aparato electoral, y por otro, la apatía de la ciudadanía ante un proceso que se ve con poca credibilidad y donde el resultado se conoce de antemano.

Según algunos analistas independientes, la alianza opositora encabezada por el senador escindido del PRI Pablo Salazar Mendiguchía (chiapaneco, evangélico y ex miembro destacado de la COCOPA) tiene probabilidades de crecer de aquí a las elecciones de agosto. En los últimos meses está recibiendo el apoyo creciente de las organizaciones sociales del estado, y cuenta ya con el de todos los partidos de oposición. Esta propuesta de oposición tiene posibilidades reales de disputar al PRI el gobierno del estado.
Sin embargo, las opiniones son también pesimistas al señalar que no existen en Chiapas ni a nivel nacional condiciones favorables para que el triunfo en las urnas de Salazar sea respetado: la tradición de fraude que ha caracterizado al sistema electoral mexicano poco cambió en Chiapas después de las reformas electorales de 1996. Por otra parte, si accediera al poder, Salazar tendría que gobernar por lo menos hasta 2001 con un Congreso estatal y la mayoría de los ayuntamientos controlados por el PRI, además del factor adicional de inestabilidad que representaría la presencia del Ejército, de los grupos paramilitares y otros grupos de poder económico.

En cualquier caso, habrá que seguir muy de cerca el desarrollo de la campaña electoral en Chiapas hacia la instancia electoral de agosto. Sería deseable que en la misma existiera una importante presencia de observadores tanto nacionales como internacionales, para garantizar respeto a la voluntad popular y el menor grado posible de irregularidades.
A esta incierta coyuntura electoral, se suma el vacío de poder en la diócesis de San Cristóbal. Es difícil aceptar el argumento vaticano de que la remoción del obispo auxiliar Raúl Vera -sucesor natural y por derecho de Samuel Ruiz- “fue por razones puramente eclesiales”. Si al Vaticano, representado en la figura del conservador Secretario de Estado Angelo Sodano, le interesa respaldar la continuidad del trabajo de Ruiz, le hubiera bastado con confirmar a Vera como sucesor, dada la profunda identifiación de éste con la línea actual de la diocesís. De hecho, desde hace años, la línea pastoral que ha llevado adelante la diócesis, con un fuerte acento en la promoción social, la organización y el protagonismo de los indígenas, ha sido causa de preocupación para el Vaticano. Pero es dificil entender esta preocupación separada de la importancia que tiene para el Vaticano desarrollar sus relaciones diplomáticas con un gobierno mexicano que ha visto a la diócesis como fuente de muchos problemas políticos.

Los analistas consideran que es probable que el nuevo obispo –cuyo nombramiento se esperaba al cierre de este Informe- apunte a bajar el perfil social y político de la diócesis, su labor de denuncia de la situación de los derechos humanos y la militarización, y su compromiso con el proceso de paz y los derechos de los pueblos indígenas. De ser así, el nuevo titular deberá enfrentarse a una Iglesia sólidamente enraizada en las comunidades indígenas, con un tejido social articulado en una red de más de 400 diáconos y 8000 catequistas indígenas, y organizada programáticamente alrededor de las definiciones del III Sínodo diocesano, que le dan a esas realidades un lugar destacado en su misión.
No obstante, teniendo en cuenta que la diócesis es un referente importante para el pueblo creyente católico y aun para sectores evangélicos, así como para las ONGs y las organizaciones populares que luchan por un cambio en Chiapas, su debilitamiento puede significar un golpe para esos actores, que ya vienen sufriendo un desgaste continuado desde el inicio del conflicto, como resultado de la estrategia contrainsurgente del gobierno federal y su operador, el Ejecutivo estatal.

El alejamiento de Samuel Ruiz de Chiapas es otro motivo de preocupación para el futuro del proceso de paz, dado que su liderazgo ha sido fundamental para detener la violencia, buscar caminos de diálogo y negociación y evitar una salida militar al conflicto. En un escenario cada vez más polarizado y tenso, donde el espacio de negociación prácticamente ha desaparecido, el riesgo es que la lógica militar se imponga finalmente sobre la política, ya sea porque el gobierno decida aprovechar el interregno de estos meses para dar un golpe certero, o porque el propio EZLN, ante el estancamiento prolongado del proceso, elija retomar el camino de las armas. Si bien ninguna de las dos opciones parece razonable ni probable, no dejan de ser un escenario posible.

Como siempre, la actitud vigilante de la comunidad internacional será fundamental en el transcurso de este delicado período. En ese sentido, habrá que dar seguimiento al cumplimiento por parte del gobierno mexicano de las importantes recomendaciones emitidas por la Alta Comisionada para los derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas, Mary Robinson, y de otras expertas de ese organismo que también visitaron México en el último año, pronunciándose de manera muy crítica sobre la situación de los derechos humanos en Chiapas y en otros estados.

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:: ACTIVIDADES DEL EQUIPO

Noviembre 1999 - Febrero 2000

Entre otras:

Visitas y Contactos

  • Varias visitas a la zona Norte (comunidades del municipio de Tila) para hablar con campesinos, desplazados retornados, representantes de varias iglesias y organizaciones sociales, líderes de Desarrollo Paz y Justicia y autoridades locales.
  • Visitas a comunidades de Los Altos para hablar con actores religiosos.
  • Asistimos a los aniversarios de las Abejas en Tzajalchen y de la masacre en Acteal
  • Visita a la selva de Palenque por invitación de Xi Nich a la entrega a esta organización del premio de DDHH por el gobierno de Francia.
  • Organización del programa y acompañamiento a una delegación internacional de lideres religiosos en México DF, San Cristóbal y Los Altos.
  • Organización del programa y acompañamiento al reverendo Paul Rutgers (líder presbiteriano de EEUU) representante de los 300 líderes religiosos del mundo que firmaron el pronunciamiento “Escojan la Vida” en reconocimiento al trabajo del Obispo Samuel Ruíz y en apoyo a la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas.
  • Visitas a México DF para reuniones con ONGs, representantes diplomáticos, CNDH, actores religiosos y candidatos de partidos políticos. Visitamos con una delegación ecuménica y también con el Comité Directivo de Sipaz.
  • Organización del programa, acompañamiento y/o entrevistas con representantes diplomáticos de los gobiernos de Inglaterra, Alemania y Estados Unidos en su visita a Chiapas.

Información

  • Elaboración y difusión de una Acción Urgente sobre las amenazas y hostigamientos al Centro de DDHH Pro Juárez en México DF.
  • Gira de cinco semanas de un miembro del equipo por Alemania, en donde además recibió el Premio de DDHH de la ciudad de Weimar por su trabajo de acompañamiento en América Latina y Chiapas.

Educación

  • Reuniones con ONGs en Chiapas para planificar ciclos de talleres sobre Transformación Alternativa de Conflictos y el seguimiento de estos.
  • Empiezo de un ciclo de talleres con educadores en la Casa de la ciencia.
  • Participación en el 1er. Encuentro de Promotores de Salud Mental en Chiapas

Varios

  • Reunión del Comité Directivo con el equipo de Chiapas en San Cristóbal y viajes a y reuniones juntos en la Zona Norte, Los Altos y México DF.

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