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:: INFORME SIPAZ: Año 4 No. 4 - Noviembre, 1999

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-> Actualidad Asuntos pendientes para la paz en Chiapas
  Premio Nobel de la Paz visita Chiapas
-> Análisis Palabras sin diálogo
-> Enfoque La zona Norte - Violencia a flor de piel
-> Actividades del Equipo en Chiapas
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:: SÍNTESIS

El 7 de septiembre, el Secretario de Gobernación, Diodoro Carrasco, lanzó una nueva propuesta de paz para Chiapas y declaró que, de ser reanudadas las negociaciones, estaría dispuesto a encabezar la delegación gubernamental. Dicha iniciativa también incluyó propuestas para abrir un debate más amplio sobre derechos y cultura indígena en el Senado, la liberación de algunos presos zapatistas, la revisión de denuncias vinculadas al hostigamiento que padecen las comunidades indígenas de Chiapas, y la creación de una nueva instancia de mediación.

Esta nueva propuesta contrasta con la estrategia de línea dura implementada por el gobierno a lo largo de los últimos tres años. Parece indicar una renovada voluntad de diálogo y un cambio en la posición del gobierno. Podría contribuir a una reducción de las tensiones en Chiapas, sobre todo si logra poner freno a la política cada vez más beligerante del Gobernador del Estado, Roberto Albores.

Por otro lado, la propuesta trata de manera inadecuada o no abarca algunos puntos claves en disputa: la presencia del Ejército en las comunidades indígenas, los grupos paramilitares, y el proyecto de Ley de la COCOPA de 1996 (Comisión de Concordia y Pacificación, conformada por miembros del Congreso). Esos asuntos figuran entre las condiciones fijadas por el EZLN para reanudar el diálogo. Por eso, parece poco probable que los zapatistas -que hasta la fecha no han contestado de manera substancial- acepten la propuesta del gobierno.

Sólo el tiempo dirá si esta propuesta representa un esfuerzo novedoso apuntando a romper el estancamiento del proceso de paz. También podría haber sido diseñado principalmente para ganar espacio político en la carrera a las elecciones locales y presidenciales del 2000, o podría ser una acción pensada en vísperas de la visita de la Alta Comisionada de la ONU, Mary Robinson, esperada en noviembre.

Entretanto, la presión militar sobre los zapatistas y sus simpatizantes ha aumentado en algunas zonas. Por ejemplo, en agosto, aproximadamente 500 soldados llegaron a la pequeña comunidad de Amador Hernández a pocos kilómetros de la base de la comandancia zapatista. Su propósito declarado era proteger a un equipo de topógrafos que estaba haciendo mediciones para construir una nueva carretera que conectaría dicha comunidad con el importante campamento militar de San Quintín. La comunidad se opuso fuertemente a la construcción de este camino, y se unieron a sus protestas algunos universitarios de la ciudad de México, así como otros observadores civiles. Los miembros de la comunidad temen las consecuencias de un acceso más fácil o de una mayor presencia del Ejército. El Gobierno estatal reaccionó duramente, acusando a los estudiantes de manipular a los indígenas y amenazando con arrestarlos. El Gobernador de Chiapas, Roberto Albores, declaró que ya no permitirá la presencia de observadores nacionales o internacionales. En un comunicado de prensa posterior, agregó: "a los chiapanecos se nos está terminando la paciencia... Ya basta de chantaje y manipulación... [por parte de]... los agitadores [que] aprovechan los conflictos políticos y contaminan la entidad".

A finales de agosto, debido a la presión nacional e internacional, el Secretario de Gobernación anunció la suspensión de la construcción de la carretera. Sin embargo, hasta la publicación de este informe, el Ejército permanecía en Amador Hernandez en contra de la voluntad de la población.

En julio, el Congreso estatal dominado por el gobernante Partido Revolucionario Institucional, aprobó una ley sobre derechos y cultura indígena. El Gobernador Albores manifestó: "Si en verdad se quiere la paz en Chiapas, ya no hay pretextos, porque con la ley están garantizados la libertad y el respeto a la autonomía étnica, así que la querella entre el EZLN y el gobierno federal queda sin sustento". Los partidos de oposición criticaron esta ley por no contribuir al proceso de paz ya que es unilateral e incongruente con los Acuerdos de San Andrés, firmados en 1996 pero no cumplidos por el gobierno federal.

Con respecto al proceso de Acteal (donde el 22 de diciembre de 1997 45 personas fueron masacradas), después de las comparecencias de julio y septiembre, un total de 45 personas, todas indígenas, fueron sentenciadas a entre 32 y 35 años de prisión por su involucramiento en la matanza. Entre estos sentenciados se encuentra el ex-alcalde de Chenalhó. Un total de 55 personas ya han sido condenadas a prisión. Otros casos siguen pendientes. Si bien esto representa una acción judicial enérgica poco común por parte del gobierno, algunos critican que los funcionarios gubernamentales de más alto rango que podrían tener cierta responsabilidad en la matanza o en su encubrimiento no han sido investigados.

En el terreno internacional, han sido constantes las críticas a la situación de los derechos humanos en México, hasta llegar a convertirse en una fuerte corriente de opinión. Al final de su visita a México en julio pasado, la Relatora Especial para Ejecuciones Extrajudiciales de la ONU, Asma Jahangir, expresó su preocupación por la impunidad en los casos de matanzas y otras ejecuciones políticas, y la probabilidad de que por lo tanto pueden seguir repitiéndose. "La injusticia debida a la impunidad selectiva es un problema político en México... Es el resultado de políticas y un sistema judicial que falla," dijo.

El Procurador General de la República, Jorge Madrazo, reconoció el problema en septiembre cuando observó: "En este país no existe una verdadera cultura de la legalidad", agregando que la impunidad es un reflejo de la falta de respeto a la ley.

El Comité de Derechos Humanos de la ONU y Human Rights Watch también expresaron críticas. Además, una coalición de organizaciones no-gubernamentales mexicanas presentó informes alternativos a los oficiales sobre el cumplimiento de los pactos de derechos civiles y políticos y económicos, sociales y culturales, presentados por el Gobierno mexicano ante los respectivos Comités de Naciones Unidas. En el segundo informe, las ONGs mencionan las estadísticas de pobreza, argumentando que el libre mercado y la política económica del gobierno han sido un factor determinante en el deterioro de la calidad de vida en todo México.

No obstante, durante su visita a Chiapas a fines de septiembre, el embajador de la Unión Europea en México, Manuel López, afirmó que las violaciones de derechos humanos en Chiapas o en otras partes de México no impedirán que se realice el acuerdo entre la Unión Europea y México.

Acciones recomendadas

  1. Urgir a la administración de Zedillo a:
    • ordenar el regreso inmediato de los militares a sus cuarteles, y asegurar que el Ejército respete los derechos y las libertades de los ciudadanos; como una señal verdadera y concreta de su voluntad de dialogar;
    • reconocer y respetar la labor humanitaria y la contribución al proceso de paz que realizan los defensores de derechos humanos y los observadores internacionales.
  2. al Gobernador del Estado, Roberto Albores Guillén:
    • que cese el hostigamiento a las comunidades indígenas y a las organizaciones de oposición a través de los operativos en zonas ya de por sí altamente conflictivas.
  3. Al Senado de la República:
    • que apruebe la propuesta de la ley de los derechos y cultura indígena de la COCOPA, haciendo prevalecer el interés superior de la paz sobre las posiciones partidistas.
  4. Difundir información - como este informe - sobre la situación que prevalece en Chiapas.

Favor de escribir a:

Lic. Ernesto Zedillo Ponce de León
Presidente de la República
Palacio Nacional
06067 México, DF - México
Fax: (int-52) (5) 271 1764 / 515 4783

Roberto Albores Guillén
Gobernador de Chiapas
Palacio de Gobierno
29009 Tuxtla Gutiérrez, Chiapas - México
Fax: (int-52) (961) 20917

El Senado de la República
Paseo de la Reforma # 10
06030 México, DF - México
Fax. (int-52) (5) 130 2292

(copias de sus cartas a:)

Comisión de Concordia y Pacificación
Paseo de la Reforma # 10, piso 17
06030 México, DF - México
Fax: (int-52) (5) 140 3288

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:: ACTUALIDAD

Asuntos pendientes para la paz en Chiapas

Incursión en La Selva

A tres meses del último avance militar en la Selva Lacandona (ver SIPAZ Informe anterior), en agosto la presencia del Ejército mexicano otra vez aumentó en dicha región. Los acontecimientos más importantes se dieron en Amador Hernández, municipio de Ocosingo. A esta comunidad, situada a 19 kilómetros de donde supuestamente se encuentra la comandancia zapatista, llegaron aproximadamente 500 efectivos del Ejército vía terrestre y en paracaídas. Al mismo tiempo, estudiantes y profesores de la Escuela de Antropología e Historia y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) participaban en un encuentro nacional en defensa del patrimonio cultural convocado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en la comunidad cercana de La Realidad. Al enterarse de la incursión, algunos de ellos se trasladaron allá para observar la situación.

Las autoridades estatales reaccionaron amenazando con librar ordenes de aprehensión contra los estudiantes, por los delitos de incitación a la violencia, obstrucción de caminos, secuestro y ataque al Ejército. Además, realizaron una fuerte campaña de desprestigio y difamación en contra de ellos, usando un amplio sector de los medios masivos de comunicación regionales y nacionales, acusándoles entre otras cosas de “manipular” a los indígenas. El Gobernador del Estado, Albores Guillén, advirtió que no aceptará más la presencia de observadores nacionales o internacionales, y que no permitirá más actos de “desestabilización”. En un comunicado del gobierno estatal agregó que “a los chiapanecos se nos está terminando la paciencia...Ya basta de chantaje y manipulación .. [por parte de los] .. agitadores [que] aprovechan los conflictos políticos y contaminan a la entidad”.

Las fuentes gubernamentales y militares argumentaron que la presencia militar en Amador Hernández busca proteger a los topógrafos que harán las mediciones para el tramo de la carretera de San Quintín (donde se encuentra uno de los cuarteles militares más importantes del estado) a Amador Hernández y adelante; sin embargo, esta última comunidad no quiere dicha carretera, ya que facilitaría la entrada del Ejército a la zona.

En esos mismos días llegaron unos 6000 efectivos militares para ejecutar una campaña de reforestación en La Selva, lo cual les permitió establecer nuevos campamentos, retenes y otras construcciones militares en la zona de conflicto.

Aunque los gobernantes, bajo presión nacional e internacional, se vieron obligados a matizar sus discursos y no obstante los intentos de pacificación de la Secretaría de Gobernación, hasta la publicación de este informe los elementos militares siguen en esta comunidad.

El 26 de agosto hubo un enfrentamiento entre el Ejército y bases de apoyo zapatistas en la comunidad San José La Esperanza (municipio de Las Margaritas). Tres indígenas fueron detenidos arbitrariamente. La Secretaría de la Defensa Nacional denunció que siete elementos del Ejército habían sido heridos a machetazos.

En Morelia (municipio de Altamirano) y en Roberto Barrios (municipio de Palenque), - dos Aguascalientes zapatistas -, la tensión ha aumentado hasta alcanzar niveles preocupantes. En Morelia, una comunidad dividida hoy en día, los priístas tomaron presos a 6 simpatizantes zapatistas, destruyeron casas y desalojaron el Campamento civil por la Paz.

En julio, el Congreso local, dominado por el PRI, aprobó la creación de siete nuevos municipios y la propuesta de ley estatal de Derechos y Cultura Indígena. El Gobernador manifestó que Asi en verdad se quiere la paz en Chiapas, ya no hay pretextos, porque con la ley están garantizados la libertad y el respeto a la autonomía étnica, así que la querella entre el EZLN y el gobierno federal queda sin sustento. La oposición política y numerosas organizaciones sociales locales criticaron fuertemente esas iniciativas, argumentando que tanto por su contenido como por su caracter unilateral no ayudan a agilizar el proceso de paz.

Nueva propuesta de paz

El 7 de septiembre, el gobierno federal dio a conocer una nueva propuesta de diálogo para Chiapas. El Secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco Altamirano, aseguró que estaría dispuesto a encabezar una comisión negociadora, en cualquier momento y en cualquier lugar. La propuesta fue bien recibida por muchos sectores políticos y sociales, algunos de los cuales incluso sugirieron algunas mejoras. Unos de los puntos en discusión son el reposicionamiento del Ejército, el asunto de los presuntos grupos paramilitares (investigación y castigo), y el hecho de que el gobierno siga promoviendo su propuesta de ley de Derechos y Cultura Indígena, en lugar de implementar la propuesta de la Comisión de Concordancia y Pacificación (COCOPA) de 1996, ya aceptada por el EZLN. Con respecto a la fuerte presencia militar en Chiapas, Carrasco manifestó que se tratara el tema de su reposicionamiento, cuando se reinicien las negociaciones con el EZLN. Además informó que fueron liberados 37 presuntos zapatistas, para mostrar la buena voluntad del gobierno. Sobre los prisioneros, representantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) durante su viaje a Chiapas (del 11 al 13 de agosto) y después de una visita al penal de Cerro Hueco, afirmaron que al parecer, varios presos están encarcelados injustamente. El subcomandante Marcos manifestó que no va a responder con rapidez a la Carta Abierta, mientras el gobierno Ale agrega declaraciones, rectificaciones y posdatas.

Dos semanas después, Jorge Madrazo Cuéllar, el Procurador General de la República, declaró que Aen este país no existe una verdadera cultura de la legalidad y que la impunidad obedece a que no hay respeto a la ley. Evitando asegurar que portan armas, reconoció la existencia de grupos armados (15 en total) en Chiapas, diciendo que Aes altamente probable que sea Acomo consecuencia de los conflictos regionales y para la defensa de sus bienes e intereses.

Visitas y comentarios internacionales

Al final de su visita a México (23 de julio), la Relatora Especial para Ejecuciones Extrajudiciales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Asma Jahangir, expresó su preocupación por la impunidad de los responsables de masacres y ejecuciones. Además manifestó su preocupación por la repetición de tales actos violentos, a pesar del deseo del gobierno y de las medidas tomadas para mejorar la situación: ALa injusticia debida a la impunidad selectiva es una cuestión política en México. [...]Es un resultado de políticas y un sistema jurídico que falla. Al parecer, la política está cambiando a favor de la justicia, pero el sistema jurídico cambia a un ritmo más lento que la voluntad política de aquellos en el Gobierno que quisieran ver impulsado el estado de derecho. Desde la llegada de la relatora se escucharon fuertes descalificaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Coordinador para el Diálogo (Emilio Rabasa), y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, acusando a la Relatora de involucrarse en asuntos que no le corresponden, ofendiendo la soberanía de México. Las inquietudes en relación a avances parciales pero no definitivos en el sistema jurídico, fueron compartidas por Joel Solomon, Director de Investigaciones de Human Rights Watch, durante su estancia en México.

También el Comité de Derechos Humanos de la ONU, al examinar en julio el cuarto informe sobre México, volvió a insistir en que los temas de Chiapas, la administración de justicia, la violencia contra la mujer, la creciente militarización y la impunidad siguen causando Ainquietud y Aprofunda preocupación. El Comité declaró que la delegación oficial no había convencido a los examinadores y agregó que la buena disposición en las respuestas y la abundante documentación que México ofreció no habían logrado despejar las dudas ni dar confianza. El Comité reconoció mejoras, como la autonomía dada a la Comisión Nacional de Derechosa Humanos, CNDH, el establecimiento de varios programas para mujeres y niños, el programa sobre presuntos desaparecidos, la liberación de algunos indígenas detenidos, la promulgación de la Ley de Defensoría Pública Federal y de la ley para prevenir y sancionar la tortura, así como algunas reformas electorales.

El gobierno mexicano mantiene un discurso tenaz sobre la soberanía nacional en cuanto a asuntos de derechos humanos, lo cual ha resultado en 144 expulsiones de extranjeros de Chiapas en 1998, expulsiones que se siguen dando hasta la fecha, y en minimizaciones de informes de organismos internacionales de derechos humanos. No obstante, a finales de agosto se dio a conocer que México analiza el proceso para su ingreso al Consejo de Europa como país observador extrarregional. México sería el cuarto país con este status especial (Estados Unidos, Canadá y Japón ya lo tienen).

Por su parte, durante su visita a Chiapas, el embajador de la Unión Europea en México, Manuel López Blanco, manifestó que las violaciones a los derechos humanos en Chiapas y otras partes del país, no impedirán que se realice el acuerdo comercial con México.

En dirección opuesta, una coalición de organizaciones no-gubernamentales mexicanas presentó informes alternativos a los oficiales sobre el cumplimiento de los pactos de derechos civiles y políticos y económicos, sociales y culturales, presentados por el Gobierno mexicano ante los respectivos Comités de Naciones Unidas. (Para ver el informe alternativo: www.sjsocial.org/PRODH, a partir de finales de noviembre. Para ver el informe del gobierno, vea la pagina web del Alto Comisionado para los Derechos Humanos: www.unhchr.ch) En el segundo informe, las ONGs mencionan las estadísticas de pobreza, argumentando que el libre mercado y la política económica del gobierno han sido un factor determinante en el deterioro de la calidad de vida en todo México.

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La propuesta gubernamental de diálogo

La nueva propuesta gubernamental de diálogo consiste en los siguientes 6 puntos:

  1. Propone al Senado de la República que retome el tema de los cambios constitucionales sobre derechos y cultura indígena, y que reciba propuestas del EZLN, del propio gobierno y de los demás grupos involucrados en el conflicto.
  2. Pide al EZLN que proponga fechas para que el gobierno vaya cumpliendo lo acordado en San Andrés sobre desarrollo social de las comunidades indígenas de Chiapas.
  3. Solicita a las instancias de Procuración de Justicia, la liberación de miembros o simpatizantes del EZLN que no estén implicados en asesinatos o violaciones.
  4. Se compromete a analizar las denuncias de organizaciones de derechos humanos sobre el hostigamiento que padecen las comunidades indígenas de Chiapas.
  5. Acepta la creación de una nueva instancia de intermediación civil y apartidista.
  6. Se compromete a enviar una comisión gubernamental negociadora que tenga capacidad de decisión.

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Actualización: Acteal

El 20 de julio, un juez estatal sentenció a 35 años de prisión a 20 presuntos integrantes del grupo que asesinó en diciembre de 1997 a 45 indígenas en Acteal. En la segunda semana de septiembre, también se dictó sentencia de 32 a 35 años a 25 implicados en la masacre, por los delitos de homicidio, lesiones y portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército. Entre los sentenciados (todos indígenas), está el ex presidente municipal de Chenalhó.

Con estas sentencias son 55 las personas condenadas y falta por finalizar el proceso penal de otros 47 implicados en el caso. Además, estarían pendientes 90 ordenes de aprehensión, 11 de ellas correspondientes a ex funcionarios del gobierno estatal y policías del estado. Todavía queda por ver que tan lejos irá la investigación para encontrar a los autores intelectuales de la masacre; podría incluir a altos funcionarios del gobierno. Los que ya han sido sentenciados, están condenados a título individual, no por ser miembro de un grupo armado, lo cual aumentaría su condena.

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Premio Nobel de la Paz visita Chiapas

Del 9 al 12 de septiembre de 1999, la premio Nobel de la Paz de Irlanda del Norte (1977), Mairead Maguire, visitó Chiapas. Fue invitada por SIPAZ, después de que participó en la celebración del 30º. Aniversario de la Universidad de Monterrey.

En San Cristóbal, Maguire habló con representantes de varias organizaciones y viajó a Acteal el día 12 para orar con Las Abejas y escuchar sus experiencias. Durante su conferencia de prensa, la premio Nobel de la Paz compartió las siguientes palabras:

“[...]Con mi visita a [...] Chiapas, quisiera enfatizar que no vengo a dar lecciones o soluciones, sino más bien, humildemente a escuchar, aprender y compartir. Aunque entiendo la preocupación mexicana en cuanto a la presencia internacional en general, y en cuanto a temas que tienen que ver con derechos humanos y desarrollo social en particular, para mí, en los encuentros internacionales, no se trata de imponer estrategias o quitarle a la gente la posibilidad de solucionar sus propios problemas. Se trata más bien de animarnos los unos a los otros, de demostrar solidaridad, de descubrir juntos nuevas y creativas formas de resistencia pacífica.

Mirando alrededor, hablando con la gente, he podido darme cuenta de que hay muchos mexicanos dedicados, valientes y con muchas habilidades, gente trabajando con todo su corazón para mejorar sus vidas y la de sus seres queridos (familia, comunidad étnica o la sociedad en su conjunto). Me siento muy privilegiada de haber tenido la oportunidad de conocer a esta gente y de aprender más de ella.

[...]En mi país, hemos visto y vivido muchos planes para la paz. Hace dos años, se firmaron los Acuerdos de Viernes Santo. [...]Pero los muros [...], no han desaparecido todavía. Se quitaron los alambres de púas y, en lugar de ellos, se pusieron flores y plantas cerca de dichos muros. Creo que hacer aparecer los muros naturales, como parte del ambiente, podría ser hasta peor. Así no debería de ser. Pienso sinceramente que el muro más difícil de destruir es el que tenemos en nuestra mente: el muro del miedo, el muro de la desconfianza.

Algunas partes de los Acuerdos de Viernes Santo ya se están implementando en Irlanda; otras todavía no. Creo que una parte depende de nuestros políticos y representantes involucrados; por una parte de su sinceridad y humildad, y por la otra, de su voluntad en superar la desconfianza mutua que se remonta a muchos años atrás. También necesitamos empezar a dejar de lado todas las armas para poder construir nuevamente la confianza. Finalmente depende de la gente, de su presencia, de su presión, de la transformación de sus corazones y de su determinación para que eso salga adelante, para hacerlo funcionar todos juntos. También en Chiapas el reto principal es de construir y fortalecer los procesos de reconciliación a todos los niveles de la sociedad.

[..]Desde lo más profundo de mi ser, estoy convencida de que la injusticia, el dolor, el sufrimiento y la ira no deben permanecer. Si juntamos las fuerzas y energías de toda la gente que se pueda desde distintos lugares del mundo, creo con pasión que podemos lograr un cambio. Dejo México con mucho optimismo, gratitud y esperanza para el futuro tanto de este país como de Irlanda del Norte.”

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:: ANÁLISIS

Chiapas: Palabras sin Diálogo

A casi seis años del levantamiento armado zapatista y a pocos días de terminar el milenio, la paz en Chiapas no se asoma aún en el horizonte. La nueva propuesta federal para reanudar el diálogo entre el gobierno y el EZLN fue una sorpresa para muchos, especialmente por la dura estrategia que el gobierno ha implementado en el tratamiento del conflicto chiapaneco en los últimos 3 años. Esta propuesta representa un avance significativo, aunque no suficiente, de parte del gobierno. Contribuye mínimamente a reducir la tensión en algunas comunidades y a controlar un poco al gobierno del estado en la forma en que está enfrentando el conflicto. Faltará ver si la propuesta pretende realmente romper con el impasse del diálogo o si es una maniobra para ganar tiempo en la coyuntura electoral que se avecina. Incluso podría ser presentada como una apertura del gobierno a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas, Mary Robinson, cuando visite México del 23 al 27 de noviembre de este año.

Esta iniciativa, ampliamente difundida en los medios de comunicación, es una pequeña rendija al proceso de diálogo cerrado desde hace tres años. Entre las novedades que contiene, está la invitación a la COCOPA a presentar su propuesta sobre Derechos y Cultura Indígena ante el Senado. Esto, si bien tiene su valor, no garantiza que se van a honrar los Acuerdos de San Andrés firmados por las partes: está también en puerta, la propuesta del Presidente Zedillo que en varios puntos, se aleja de lo acordado en la mesa del diálogo.

Algunos senadores de oposición han expresado sus dudas de votar por la propuesta de la COCOPA ya que, de hacerlo, la mayoría priísta impediría que pasara.

Al proponer retomar el tema de los cambios constitucionales sobre derechos y cultura indígenas, pareciera que la Secretaría de Gobierno no está tomando en cuenta la dinámica que permitió llegar a los Acuerdos de San Andrés, donde se recogieron la palabra y experiencia de académicos, investigadores y, en especial, de organizaciones indígenas de todo el país.

En ese sentido, mientras el gobierno federal no acepta la propuesta de la COCOPA, como lo hizo el EZLN en octubre del 1996, es difícil prever una resolución de este asunto en lo que resta del sexenio. Tendría que cambiar la voluntad del Presidente Zedillo, retirando su propia propuesta y aceptando la de la COCOPA; o se tendría que esperar hasta que hubiera un nuevo presidente y/o una nueva conformación en la Cámara de Senadores en donde el PRI no tuviera la mayoría. Ante la inminencia de las elecciones, pasar el problema a la siguiente administración con una propuesta de diálogo no contestada, podría ser otra apuesta del gobierno federal que tal vez le daría puntos para que el PRI se mantuviera en el poder.

También la iniciativa federal propone, ante la autodisolución de la CONAI en junio de 1998, un nuevo cuerpo de mediación civil. Ciertamente este cuerpo deberá ser aceptado por las partes y deberá también tener el respeto de ambos. Es importante mencionar esto porque en su momento la CONAI fue fuertemente criticada por el gobierno, desacreditando a sus miembros y su trabajo.

Otro aspecto positivo de la nueva propuesta es que el mismo Secretario de Gobernación ha expresado estar dispuesto a ser quien encabece la delegación gubernamental para el diálogo.

Dicha propuesta, aunque es significativa y expresa una cierta voluntad de reactivar las negociaciones de paz, no cumple totalmente con las condiciones zapatistas presentadas en septiembre del `96 al abandonar la mesa de negociación. Presumimos difícil que los zapatistas respondan afirmativamente a dicha propuesta ya que deja de lado o toca sólo parcialmente algunos de los asuntos neurálgicos de este entrampado y ya largo proceso de negociación.

Un asunto que no toca la propuesta y que es polémico para la reanudación del proceso de diálogo es el reposicionamiento del Ejército Mexicano en Chiapas. Decenas de miles de soldados se encuentran en las comunidades afectando negativamente la vida social y psicológica de los habitantes, en especial de mujeres y niños. Las sólidas construcciones de cuarteles que han sido levantados en lugares estratégicos de todo el estado indican que los militares no saldrán pronto y que, como ellos mismos lo han expresado: "llegaron para quedarse".

Las posturas son diametralmente opuestas, ya que por un lado el Secretario de Gobernación ha dicho que la presencia del Ejército es un tema delicado que se discutirá una vez que se restablezca el diálogo, mientras que para el EZLN, una de las condiciones para la reanudación del diálogo es la salida del Ejército de las comunidades indígenas.

Por otro lado, la liberación de algunos presos simpatizantes zapatistas fue leída por muchos como un acto amañado del gobierno del estado ya que ni soltaron a todos los que dijeron, ni todos los que soltaron se reconocen como bases de apoyo del EZLN (La Voz de Cerro Hueco sigue aglutinando a alrededor de 100 presos, ver Enfoque en el Informe año 4 nr. 2 de SIPAZ). Además, muchos de estos presos están acusados justamente de "delitos de sangre", los cuales no entran en la propuesta gubernamental.

Para algunos sectores la propuesta federal parece un simulacro de voluntad, ya que el gobierno del estado sigue implementando una política de fuerza y un discurso beligerante contra el EZLN. Justifica las incursiones tanto de la policía estatal como del mismo Ejército con la afirmación de que "la mayoría" de la gente en las comunidades están solicitando, "por seguridad", la presencia de las fuerzas armadas, y diciendo que "no van a escuchar la voz de unos cuantos e impedir que la gente coma y progrese", como lo mencionó el Procurador Estatal.

En el ámbito mundial sigue en tela de juicio el discurso gubernamental respecto a los avances en la situación de derechos humanos en el país. Si bien los ha habido, estos no han sido suficientes para decir que hoy México está en una situación diferente. Distintos Comités de las Naciones Unidas, así como la Relatora Asma Jahangir, expresaron "inquietud" y "profunda preocupación" en varios asuntos, entre ellos Chiapas y la administración de justicia. Aunque es posible que estas opiniones no cambien la voluntad de los gobiernos de hacer de México un socio comercial, sí puede ser significativo para que en esos acuerdos se establezcan cláusulas que inviten al gobierno Mexicano a ir más lejos en su compromiso con la paz, la justicia y los derechos humanos.

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:: ENFOQUE

Zona Norte: violencia a flor de piel...

“Mi hija está con ellos [los de ‘Desarrollo Paz y Justicia’, DPJ]. Ella sólo viene a verme a escondidas para avisarme que todavía estoy amenazado en la comunidad de donde venimos, que no puedo regresar ni pasar por esta comunidad.”
Desplazado de la zona baja de Tila. (1)

“En un principio toda la comunidad era de Paz y Justicia. Nos dijeron que nos organizáramos para trabajar unidas todas las comunidades y que nos iban a llegar créditos para proyectos productivos y obras del gobierno. Pero los dirigentes no cumplieron. Lo único que recibimos fue problemas: ha habido muchos muertos. Los dirigentes de ese grupo gozan mientras los pueblos están sufriendo.”
Ex-miembro de DPJ (La Jornada, 05-04-99)

En 1994, el levantamiento zapatista llamó la atención pública, nacional e internacional, principalmente sobre las Cañadas de la Selva Lacandona, centro neurálgico del EZLN. Pero después de las elecciones de agosto de 1994 y las de octubre de 1995, empezó a brotar la violencia en la zona Norte que así se convirtió en una de las regiones más conflictivas del estado.

Hoy en día la zona Norte sigue siendo una región poco visitada pero de alta tensión y con recurrentes estallidos de violencia. La poca presencia de observadores nacionales e internacionales se debe a los antecedentes de violencia en su contra. La falta de interés en dicha región se puede explicar por su aislamiento geográfico, histórico, político y cultural (2). SIPAZ es una de las pocas organizaciones que visita la zona con el objetivo de encontrar a los diferentes actores y entender mejor el rompecabezas que plantean.

Los grupos en pugna

Los miembros de la oposición, se autodefinen como parte del PRD (Partido de la Revolución Democrática), de Abu Xú (Arrieras Nocturnas)], católicos diocesanos, bases de apoyo del EZLN, miembros de la sociedad civil, ‘La Organización’ o ‘La Sociedad Civil Organizada’. Empezaron a organizarse a finales de los años 70, con la iglesia católica o por sí solos para responder a los desastres económicos (como el de la producción cafetalera por la caída del precio mundial), y al desencanto de los líderes comunitarios ante el abandono y las contradicciones percibidas en la praxis gubernamental (2). Después del levantamiento de 1994, algunas comunidades o partes de las mismas se hicieron (o se reconocieron públicamente como) bases de apoyo zapatista .

Se puede explicar la múltiple identidad de la oposición por su mismo aislamiento. Todos estos grupos luchan por el cambio, pero estando en un contexto de guerra, han optado por no vincularse claramente con un grupo u otro, para evitar más hostigamiento. Con respecto a los miembros de DPJ, afirman que ya existían antes de 1994, “pero antes se llamaba PRI” (indicando así su adhesión incondicional al partido oficial).

Varios testimonios de miembros de DPJ indican que empezaron con su organización, incluso a tomar las armas para defenderse de los ataques de los zapatistas. Como se explica en ‘Ni Derechos Ni Humanos’ (3): “El terror y la muerte empezaron a campear en toda la región ch’ol. Ya nadie trabajaba tranquilo. Había que dedicarle tiempo completo al activismo político-religioso. Todo era movimiento. Había que caminar bajo la sombra de la noche, encapucharse, asaltar, robar, secuestrar, y asesinar a líderes comunitarios contrarios a ellos, ser todos ‘Arrieras Nocturnas’ (Abu xú) era la consigna.”

En distintas ocasiones, se ha querido presentar el conflicto en Chiapas, especialmente el de la Zona Norte, como un conflicto religioso. Sin embargo, lo que hemos notado es un reforzamiento de las divisiones políticas usando diferencias religiosas. En algunos casos, los discursos de los mismos dirigentes religiosos llevaron a una mayor polarización y agresividad de parte de las bases.

En 1995, a medida que se desarrollaba la campaña para elecciones locales, se desató la violencia (ataques, bloqueos de carreteras, asesinatos y desplazamientos). Se vislumbraba que la oposición política tenía posibilidades de ganar, lo cual hubiera sido una primera prueba de la pérdida de hegemonía del PRI en la zona (que ya había empezado en los 70s).
El papel del gobierno y del Ejército
Varias organizaciones de derechos humanos afirman rotundamente que DPJ (registrado en marzo de 1995 como ‘Desarrollo, Paz y Justicia A.C.') es la fachada de una organización paramilitar: sus relaciones con el gobierno estatal responden a una estrategia de guerra de baja intensidad, que incluye el apoyo de grupos conformados por gente local que siembran el terror para destruir las bases de oposición política.

En mayo de 1999, el diputado Gilberto López y Rivas (PRD) presentó una demanda a la Procuraduría General de la República sobre la existencia de grupos paramilitares en Chiapas, añadiendo documentos para respaldar sus declaraciones. El Cuarto Informe del Grupo Parlamentario del PRD (4), se refiere a “la aplicación de una táctica militar de contraguerrilla conocida como de ‘yunque y martillo’, la cual consiste en que el ejército e instituciones policiacas adoptan la función de fuerzas de contención (yunque) y permiten realizar la función de golpeo de los grupos paramilitares (martillo) contra el EZLN y sus simpatizantes”. También se explica que “la finalidad principal es la de sustraer a las Fuerzas Armadas del desprestigio de llevar a cabo una guerra desigual.”

Pedro, ex-dirigente de DPJ en la comunidad de Cruz Palenque afirma que “los paramilitares vigilan los caminos, cobran impuestos, emboscan, roban los bienes de los campesinos opositores, amenazan y asesinan a quienes no les apoyan. [...] Hay paramilitares que trabajan como policías de Seguridad Pública y patrullan las comunidades de la zona. Ellos reciben entrenamiento en los campamentos militares de la región.” (Jornada, 05-04-99).

La presencia del Ejército mexicano y la Policía de Seguridad Pública, junto con DPJ en los desalojos de 1996 cuenta con miles de testigos. Incluso las personas desalojadas guardaron cartuchos de las balas, que son de uso exclusivo del Ejército. No obstante esos elementos, las autoridades siempre han negado la existencia de grupos paramilitares. Según ellas, sólo se trata de “grupos de civiles armados cuyo fin es la auto-defensa”.

Después de las elecciones de 1995 (donde se registraron fraudes y un abstencionismo de un 63%), muchos dirigentes de DPJ fueron elegidos como funcionarios públicos, lo cual parecía legitimar su control sobre la zona. Samuel Sánchez Sánchez, uno de los fundadores, resultó electo diputado y varios líderes llegaron a integrar el Ayuntamiento de Tila.

Dos días antes de las elecciones de 1997, el Gobierno del estado a través de la Secretaría de Gobierno, firmó un convenio de desarrollo productivo con DPJ por un monto de 4 600 000 pesos (US$580,000). Este convenio fue firmado por representantes del gobierno estatal y, como ‘testigo de honor’ por el comandante de la VII región militar, Mario Renán Castillo. El IV Informe del PRD informa: “Renán Castillo fue entrenado por el Ejército estadounidense en Fort Bragg, Carolina del Norte, una de las principales escuelas de contrainsurgencia. De ahí que una de sus tareas principales fuera de aplicar en Chiapas lo aprendido en cuestiones de guerra contrainsurgente” ... (4)

Situación actual

Resulta bastante difícil obtener datos exactos sobre la violencia en la zona Norte. Hasta ahora, el número de asesinatos oscila entre decenas y centenares. DPJ ha sido acusado de haber cometido la gran mayoría de las acciones violentas. Algunos miembros de organizaciones de oposición reconocieron que en algunas ocasiones respondieron con emboscadas a los ataques, bloqueos, asesinatos y desplazamientos que sufrieron por parte de DPJ. En cambio, los de DPJ se presentan como víctimas: en “Ni Derechos Ni Humanos”, mencionan que entre 1995 y 1997 hubo 89 asesinatos, con 66 víctimas de DPJ (3).

El testimonio del ex operador de radio de DPJ resulta abrumador: “Aquí no hay ni paz ni justicia, sólo nos hemos matado entre hermanos, todo por culpa del gobierno y de los dirigentes de Paz y Justicia, que se aprovechan de la gente en su propio beneficio. [...] Ellos roban y matan, nadie los detiene; ya nadie los controla ni sus propios dirigentes.” (La Jornada, 05-04-99)

Desde mediados de 1997, la violencia ha disminuido substancialmente aunque ocurrieron algunos incidentes: asesinatos, balaceras, bloqueos de carreteras, incurciones del Ejército. Una explicación de esto podría ser que DPJ logró tomar el control de la zona. El miedo infundido entre 1995 y 1996 fue suficiente para impedir que la gente de la oposición o observadores viajaran libremente. Los rumores han sido uno de los mecanismos más usados para seguir alentando el temor; traen como consecuencias más polarización de la gente e impide en muchos casos posibles acercamientos.

Interrogado sobre los últimos asesinatos en la zona, Diego Vázquez (miembro fundador de DPJ) contestó: “Asi había gente de DPJ involucrados, se les deben castigar porque ya no se debe seguir como antes. Aquí en el Limar están sembrando juntos los del PRD y de DPJ. Hay un poco de convivencia, ya no debemos pelearnos” (1). Este tipo de declaraciones sorprendentes generan cierta confusión.

La crítica situación de los desplazados

Una de las consecuencias más visibles y dramáticas de la violencia desatada en la zona son los más de 4000 desplazados, la mayoría pertenecientes a la oposición (1). DPJ habla de “autodesplazamientos”, considerando que los miembros de la oposición lo hacen a propósito para generar mayor confusión.

Muchos desplazados valoran que no existen las condiciones para retornar. Viven sobre tierras prestadas por otros campesinos, lo que apenas les alcanza para comer. Un desplazado de Ojo de Agua nos comentó: “Como las tierras son escasas, nadie quiere a los desplazados. Creo que porque ellos no sufrieron, que por eso no tienen idea.... No entienden lo que sufre un desplazado.... No sabemos a donde ir, ni que hacer... Yo sólo pienso y pienso en la noche. Y me enfermo de tanto pensar.” (1)

Los que retornaron entre 1996 y 1997 tienen mayor seguridad en cuanto a las cosechas. Sin embargo, no están a salvo de problemas: a menudo están presionados por los de DPJ para incorporarse a su organización, abandonar la religión católica, informar de sus reuniones y deben pedir permiso para salir de la comunidad. (5)

Uno de estos retornados nos comentó: “El 18 de julio de 1996 hicieron un operativo, el Ejército, la policía junto con los de DPJ. Balearon la iglesia, rompieron las imágenes, saquearon las casas y robaron nuestros animales. Nosotros fuimos al monte a escondernos. Se murió mucha gente. A mi se me murió un hijito, se enfermó y no pude llevarlo al médico por temor de las emboscadas de Paz y Justicia. El 10 de octubre de 1996 logramos nuestro retorno. Pero no hay garantías para nuestra vida.” (1)

Otro punto crítico es la demanda planteada por los delegados de 18 comunidades de la oposición de la zona baja de Tila para exigir al gobierno estatal una indemnización por la pérdida de ganados robados, casas destruídas, cosechas perdidas, etc. que se dieron durante ataques de DPJ con presencia de miembros de Seguridad Pública en años anteriores. Todavía no han recibido respuesta. El gobierno argumenta que no puede pagar porque no fue responsable; en cambio, sí les ofrece proyectos. Pero según Manuel de Jolnixtié: “No queremos sus proyectos, queremos justicia, queremos que nos devuelven lo que han robado sea en dinero o en animales. ¿Acaso la policía y el Ejército no son del gobierno?” (1)

La reconciliación y sus desafíos

A pesar de todo lo anterior, existen algunos signos alentadores de acercamiento. En la comunidad de Emiliano Zapata, municipio de Tila, no obstante las divisiones (40 familias de la organización DPJ y 25 de la oposición), lograron evitar los desplazamientos. Uno de sus representantes nos comentó que los de DPJ querían obligarlos a ingresar a sus filas. “Dialogamos con ellos y logramos que nos respeten. Hicimos un acuerdo con ellos, ya desde el inicio para que los de DPJ de otras comunidades nos respeten también. Fue muy difícil hacer el acuerdo, pero después de 3 meses de pláticas, logramos tener un acuerdo con el comisariado ejidal.” (1)

El 27 de febrero de 1999, retornaron 14 familias desplazadas a Cruz Palenque, donde fueron acogidas por 20 familias de las 26 de DPJ que se habían quedado en la comunidad. El ex dirigente de DPJ se arrepintió y buscó al Coordinador Regional Interinstitucional (del Gobierno del estado) para empezar las negociaciones. Sin embargo, seis familias de esta comunidad siguen con DPJ y las tensiones se mantienen. Se han dado conflictos sobre la radio comunitaria, que está en manos de DPJ, y sobre la muerte de un perro, matado por el hijo del líder de DPJ. Según el hijo, fue en defensa propia, según Pedro (su tío, dueño del perro y quien ya no pertenece a DPJ), trató de matarle a él. Se llamó a una reunión con el Presidente Municipal, el Coordinador Regional Interinstitucional y dirigentes de DPJ. Hasta el momento, no se ha resuelto el problema. Todavía no se ha dado la reunión debido a la falta de cumplimiento del Presidente Municipal y de representantes gubernamentales. Este ejemplo de desacuerdo puede parecer insignificante, pero es muy sintomático de la polarización, la precariedad y el carácter explosivo de la situación en ésta y otras comunidades.

Un nuevo elemento en el rompecabezas: las divisiones internas en DPJ

En los últimos meses han empezado a salir a la luz pública las supuestas divisiones internas en la organización de DPJ. Los inconformes (bajo el liderazgo de Cristóbal Gómez Torres y Diego Vázquez) acusan a los ex-dirigentes Samuel Sánchez, Marcos Albino y Raymundo Trujillo de haber robado los más de 4 millones de pesos que recibió la organización para proyectos productivos, porque en más de 4 años, no han visto ningún resultado.

Frente a estas divisiones, el Gobierno del estado ha mostrado una extrema diligencia para llegar a las reuniones de acercamiento entre las dos fracciones. Los analistas explican tanta solicitud por la necesidad de preparar el terreno electoral. Sin embargo, esa disponibilidad hacia DPJ contrasta con la ausencia gubernamental en las reuniones para resolver conflictos en Cruz Palenque como ya mencionamos.

Como aparece en la página 4, el gobierno federal está haciendo un llamado al EZLN para regresar a la mesa del diálogo. Esta iniciativa puede significar un nuevo esfuerzo de distensión en la zona Norte, la cual fue incluida por el EZLN como una de las condiciones para reanudar el proceso de paz.

Según algunos analistas, otra explicación a la actitud gubernamental en la zona es que el gobierno tiene interés en apoyar a DPJ para evitar una nueva degradación de la situación o la victoria de la oposición en las próximas elecciones.

A la espera de las elecciones

Ciertamente, alienta la relativa disminución de la violencia en la zona Norte en los últimos dos años (en comparación con 1995 y 1996). No obstante, se debe en gran parte al hecho de que el terror ya está implantado. En el fondo, la situación no ha cambiado: siguen prevaleciendo la desconfianza, la polarización y una violencia siempre a punto de estallar. Superar el miedo al ‘otro’ o romper con discursos como “con ellos ya no hablamos y no vamos a hablar porque ya no sabemos lo que hay en su corazón” requiere tiempo.

Mientras esta situación no cambie, la zona Norte puede volver a convertirse en el escenario abierto de una modalidad de guerra que si bien no es abierta, genera muerte y no termina. En este contexto, informar sobre lo que pasa en la zona puede ayudar a romper el cerco del miedo y de los prejuicios.

De ambos lados, escuchamos: “estamos cansados, ya no queremos más violencia. Queremos trabajar, nada más queremos trabajar... Pero, ¿qué quieren verdaderamente los líderes y qué tanto pueden estar sirviendo a otros intereses? ¿A quiénes convienen esas divisiones?

Tristemente, la conclusión del artículo del Informe de SIPAZ de abril de 1997, ha conservado su vigencia: “Por otra parte, el lanzamiento de la campaña electoral y la proximidad de las elecciones [...] plantean una nueva amenaza y un nuevo desafío para los actores políticos en el Norte: reiterar las experiencias de 1994 y 1995 que casi llevan a los ch’oles a una guerra civil, o asumir la lucha política legítima y respetuosa de las diferentes opciones electorales. Los gobierno estatal y federal tendrán una gran responsabilidad en el curso que los acontecimientos tomen allí.”


(1) Entrevistas de SIPAZ en la Zona Baja de Tila entre marzo y agosto de 1999. (Volver a la 1º aparición de la presente Nota al Pie...)

(2)SIPAZ Informe, Abril 1997, Año 2, no.2 (Volver a la 1º aparición de la presente Nota al Pie...)

(3)“Ni Derechos Ni Humanos en la zona Norte de Chiapas: la otra verdad de los sucesos en la zona ch’ol, como respuesta a la versión difundida por el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas - Enero 1994 a septiembre de 1997", Desarrollo, Paz y Justicia. Noviembre de 1997. (Volver a la 1º aparición de la presente Nota al Pie...)

(4) “Cuarto informe sobre las Fuerzas Armadas Mexicanas”, Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, LVII Legislatura del Congreso de la Unión, 30 de abril de 1999. Presentado por el diputado federal Gilberto López y Rivas en su calidad de presidente en turno de la COCOPA ante la Procuraduría General de la República. (Volver a la 1º aparición de la presente Nota al Pie...)

(5) “Población desplazada en Chiapas”, Onécimo Hidalgo y Gustavo Castro, del Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria (CIEPAC), julio de 1999. (Volver a la 1º aparición de la presente Nota al Pie...)

Documento consultado: “Ni Paz Ni Justicia o Informe general y amplio acerca de la guerra civil que sufren los ch’oles en la zona Norte de Chiapas - Diciembre de 1994 a octubre de 1996", Centro de Derechos Humanos ‘Fray Bartolomé de las Casas”, octubre de 1996.

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:: Actividades del equipo

Julio - Octubre 1999

Entre otras:

Visitas y Contactos:

  • Varias visitas a la zona Norte (comunidades del municipio de Tila) para hablar con campesinos, desplazados retornados, representantes de varias iglesias y organizaciones sociales, líderes de Desarrollo Paz y Justicia y autoridades locales.
  • Visitas a comunidades de Los Altos para hablar con actores religiosos.
  • Visita a México DF para reuniones con ONGs y representantes diplomáticos.

Información:

  • Elaboración y difusión de una Acción Urgente sobre la incursión militar en Amador Hernandez, las Cañadas.
  • Entrevistas con líderes religiosos (evangélicos y católicos), para la preparación de un documento sobre la situación religiosa en Chiapas.
  • Organización del programa y acompañamiento de dos delegaciones: Fellowship of Reconciliation y Witness for Peace/SAO Watch/EPICA de EEUU.
  • Organización del programa y acompañamiento de la Premio Nobel por la Paz de Irlanda, Mairead Maguire.
  • Co-organización del programa del Encuentro Interreligioso en San Cristóbal y Acteal.
  • Organización y facilitación de un intercambio sobre acompañamiento internacional y observación de DDHH con ONGs mexicanas e internacionales.

Educación:

  • Facilitación de tres talleres de “Resolución Alternativa de Conflictos” en Yajalón para miembros de organizaciones de la sociedad civil y en Simojovel (con productores de café).
  • Coordinación de un taller de ‘Jugar por la Paz’ facilitado por Richard Rutschmann con ONGs y niños en San Cristóbal.

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