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:: INFORME SIPAZ: Año 4, No. 2 - Mayo 1999

-> Sumario Acciones Recomendadas
-> Actualidad CHIAPAS: La contienda por los
derechos y cultura indígena sigue
  Dos millones y medio de mexicanos
respondieron a la consulta zapatista
-> Enfoque La Voz de Cerro Hueco: Un fuerte
grito trás las rejas
-> Análisis La Sociedad Civil: el tercer actor
en disputa
-> Actividades del Equipo en Chiapas
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:: SUMARIO

El 21 de marzo pasado, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), uniendo esfuerzos con grupos de la sociedad civil mexicana organizó una consulta nacional sobre derechos indígenas. Antes de la votación, 5000 delegados zapatistas se desplegaron en los 32 estados de México. Más de 2.5 millones de mexicanos participaron en esta votación popular, con un 96% de respuestas afirmativas a las cuatro preguntas. Lo más significativo fue el apoyo a la propuesta legislativa de la COCOPA (Comisión de Concordia y Pacificación, integrada por miembros del Congreso)) para la implementación de los Acuerdos de San Andrés firmados en 1996. Cabe recordar que dicha propuesta fue rechazada por el gobierno federal y que el EZLN insiste en que el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés es una condición para la reanudación de los diálogos de paz.

Aunque esta votación popular no tiene peso legal, podría presionar a los miembros del Congreso a que reevaluaran la propuesta legislativa de la COCOPA. Mientras se están acercando las elecciones presidenciales del próximo año, la consulta además pone nuevamente en la agenda el tema de los derechos indígenas y del conflicto chiapaneco.
Las autoridades del Estado de Chiapas han emprendido sus propias iniciativas para difundir la idea de que el conflicto está disminuyendo, que el EZLN ha empezado a desarmarse y que Chiapas está avanzando con o sin los zapatistas. En marzo, el gobernador Roberto Albores presentó una propuesta de ley sobre derechos y cultura indígena, subrayando que estaba basada en los Acuerdos de San Andrés. Fue criticada por su falta de sustancia y, frente al rechazo del EZLN, se ve poco probable que contribuya a reducir las tensiones. Pero sí genera ante la opinión pública la imagen de un gobierno de está trabajando por la paz.

Se puede decir lo mismo de la propuesta de ley de desarme del gobernador, la cual fue aprobada por el Congreso del estado en febrero. Aunque el texto no incluye ni al EZLN ni a los grupos paramilitares, sí ha permitido montar el escenario para varios eventos altamente divulgados en los cuales supuestos zapatistas entregaron sus armas públicamente a cambio de asistencia económica. El EZLN ha negado enérgicamente que eran zapatistas, denunciando más bien que dichos individuos eran parte de grupos paramilitares o delincuentes comunes y, en algunos casos, proveyó información detallada sobre ellos (incluso sus nombres). No obstante, mientras las imágenes de ‘zapatistas’ entregando sus armas al gobernador Albores dieron la vuelta al mundo en distintos periódicos, los desmentidos del EZLN casi no fueron publicitados. A pesar de lo anterior, la consulta demuestra que el apoyo a nivel local y nacional al EZLN sigue creciendo.

En Chiapas, varios acontecimientos sugieren un posible fortalecimiento de la posición de los zapatistas en la entidad. En la ‘zona de conflicto’, el retorno de miles de desplazados sigue siendo una apremiante necesidad. En la zona Norte, en una visita reciente, SIPAZ observó que algunas familias desplazadas de la oposición pudieron regresar pacíficamente a sus comunidades. También, en esta visita, se constató una sorprendente apertura hacia el EZLN en el discurso de líderes del grupo paramilitar 'Desarrollo, Paz y Justicia' que, en los últimos años ha generado serios conflictos en la zona.
El 7 de abril, aumentó la tensión en San Andrés Larraínzar cuando el alcalde electo priísta retomó los edificios municipales respaldado por centenares de elementos de la Seguridad Pública. Los zapatistas que no habían participado en las elecciones locales oficiales de octubre pasado, se retiraron sin violencia de los edificios que habían ocupado desde el 95; pero el día siguiente, entre 1000 y 3000 de ellos retornaron para volver a ocuparlos. En esa ocasión, la policía se retiró pacíficamente. El gobernador Albores pareció dar marcha atrás cuando explicó más tarde que el problema más que legal era político, y, por lo tanto, que se requería una solución política. No obstante, el gobierno sigue con su iniciativa de ley de Remunicipalización con el aparente propósito de socavar la influencia política zapatista.

En la investigación en curso de la masacre de Acteal de diciembre de 1997, algunos testimonios de policías detenidos en el marco de dicha investigación, implicaron a este cuerpo de seguridad en la compra de armas ilegales y en la protección de los grupos paramilitares que las usaron. A causa de eso, dos ex-oficiales del estado fueron acusados.

En el terreno internacional, México fue uno de los 15 países que fue sometido a un escrutinio especial durante la reciente sesión de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Coincidiendo con la petición de un centenar de ONG mexicanas, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Mary Robinson anunció que visitará México en octubre. En un informe en marzo, Amnistía Internacional siguió expresando fuertes críticas en contra de las sistemáticas violaciones de derechos humanos, particularmente en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, estados en los cuales existen grupos armados de la oposición.

A corto plazo, son pocas las perspectivas de una solución al conflicto chiapaneco. El EZLN sigue generando iniciativas políticas destinadas a acrecentar la atención pública y la movilización de la sociedad civil, cuyo papel es clave en dicha resolución. Al mismo tiempo, el EZLN parece tener poca esperanza de negociaciones fructíferas con el gobierno de Zedillo.
Muchos analistas políticos creen que para lo que queda de su sexenio, el presidente Zedillo a lo sumo ha optado por ‘administrar’ el conflicto en Chiapas más bien que por darle una solución política o militar. Las iniciativas políticas del gobierno federal (que parecen apuntar hacia la paz pero que, por marginar al EZLN en la resolución del conflicto, tienen pocas perspectivas de éxito) parecen confirmar esta hipótesis. Por otra parte, la fuerte militarización de la zona permite mantener un estrecho control; el costo ha sido el incremento de las violaciones a los derechos humanos como lo han reportado constantemente los observadores internacionales. Mientras por un lado existen signos de que las comunidades buscan alejarse de la violencia para lidiar con los conflictos locales, por el otro, la falta de soluciones a los problemas de fondo de una asfixiante pobreza y la opresión política hacen que sea muy probable que la tensión, la polarización y la violencia sigan avanzando.

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Acciones Recomendadas

  1. Exhortar a la COCOPA a aprovechar el apoyo ciudadano a su propuesta de ley indígena para buscar la forma para presentarla al Congreso de la Unión, haciendo prevalecer el interés superior de la paz sobre las posiciones partidarias.
  2. Exhortar al gobierno federal y estatal resolver los casos de los presos políticos de La Voz de Cerro Hueco en primer lugar atendiendo a la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
  3. Urgir a la administración de Zedillo a:
    • desarmar a los grupos civiles armados / paramilitares;
    • reconocer y respetar la labor humanitaria y la contribución al proceso de paz que realizan los observadores internacionales y los defensores de los derechos humanos;
    • ordenar una reducción substancial de las tropas federales en las zonas de conflicto como una señal verdadera y concreta de su voluntad de dialogar.
  4. Difundir información - como este reporte - sobre la situación que prevalece en Chiapas.

Favor de escribir a:

Lic. Ernesto Zedillo Ponce de León
Presidente de la República
Palacio Nacional
06067 México, DF - México
Fax: (int-52) (5) 271 1764 / 515 4783

Roberto Albores Guillén
Gobernador de Chiapas
Palacio de Gobierno
29009 Tuxtla Gutiérrez, Chiapas - México
Fax: (int-52) (961) 20917

Comisión de Concordia y Pacificación
Paseo de la Reforma # 10, piso 17
06018 México, DF - México
Fax: (int-52) (5) 140 3288

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:: ACTUALIDAD

CHIAPAS: La contienda por los derechos y cultura indígena sigue

A principios de marzo, el gobernador de Chiapas, Roberto Albores Guillén, presentó su propia iniciativa de ley estatal sobre derechos y cultura indígena. Dijo que dicha iniciativa está basada en los Acuerdos de San Andrés y en la propuesta de ley que el presidente Zedillo entregó al Congreso de la Unión el año pasado. Empero, la iniciativa es muy vaga y parece pasar por alto los Acuerdos de San Andrés, en particular respecto al derecho de libre determinación y autonomía de los pueblos indígenas. Relativo a los recursos naturales y la tierra, la iniciativa nada más estipula castigos por ejemplo por delitos ambientales y no concede ningún derecho a las comunidades indígenas.

La presentación se dio al mismo tiempo que las preparaciones para la consulta popular nacional ‘por el Reconocimiento de los Derechos de los Pueblos Indios y por el fin de la Guerra de Exterminio’ (para detalles sobre la consulta ver artículo especial después).

Aprobación de la ‘Ley de Amnistía’

El 25 de febrero el Congreso local aprobó la iniciativa de ‘ley de amnistía para el desarme de los grupos civiles en Chiapas’ y la mandó al Congreso de la Unión para su aprobación. El gobierno estatal organizó centenares de reuniones con comunidades y organizaciones para promoverla y obtener el apoyo de los chiapanecos. Un representante de una organización de base en Chilón comentó al respecto a SIPAZ: “Solamente se realizó la consulta gubernamental en ‘ambientes priístas’ y se juntaron firmas de representantes de los ejidos por comprar gente.”

La iniciativa aprobada excluye de la amnistía a integrantes del EZLN y a organizaciones civiles con estructura, adiestramiento o disciplinas similares a las del Ejército. A las personas que voluntariamente entregan sus armas se ofrecen proyectos productivos y asistencia técnica para ‘impulsar su desarrollo económico’. El plazo para entregar las armas será de 120 días después de la entrada en vigor de la ley.

Mientras tanto el gobierno estatal anunció que, en los cinco años desde el levantamiento, 15 mil simpatizantes zapatistas salieron de las filas del EZLN y responsabilizó al subcomandante Marcos de las deserciones. Un ejemplo de esto sería, según el gobernador, a finales de marzo la entrega de armas por 14 milicianos zapatistas en el municipio de Ocosingo. Acto que fue acompañado por una gran campaña de publicidad. El EZLN calificó el asunto de “una farsa y un teatro” y denunció que los 14 supuestos zapatistas eran en realidad integrantes del grupo paramilitar MIRA (Movimiento Indígena Revolucionario Antizapatista) que está presente en esta región. Durante los últimos meses se realizaron más entregas de armas por supuestos zapatistas.

Signos de distensión y nuevas tensiones

En la zona Norte, la zona más conflictiva entre 1995 y 1997 por la actuación del grupo paramilitar Desarrollo Paz y Justicia, se realizó el retorno de 14 familias en la comunidad Cruz Palenque, municipio de Tila. Salieron de la comunidad en 1997 bajo amenazas de priístas y miembros de Desarrollo Paz y Justicia. Para el retorno se firmó un acuerdo entre la comunidad y las familias refugiadas. En una visita de SIPAZ algunos días después del retorno, las familias retornadas informaron que todavía no habían recibido la ayuda prometida por el gobierno para reconstruir sus casas. En la comunidad queda aún un poco de desconfianza entre los dos grupos, pero un representante de una familia que pertenece a Desarrollo Paz y Justicia expresa la buena voluntad: “Lo que nosotros ahora queremos es que vivamos todos tranquillos. Que no haya amenaza, que no haya temor.”

El coordinador estatal interinstitucional para la zona, Rodolfo Anlehu, nos comentó respecto a esto y otros retornos: “Las comunidades no pueden vivir en paz sin que los desplazados regresen. Ahora los proyectos para el retorno de los desplazados se hacen directamente con las autoridades en las comunidades y no más con líderes de organizaciones [como Desarrollo Paz y Justicia].”

El líder de Paz y Justicia en el municipio de Tila, Diego Vázquez, afirmó: “Somos de la misma sangre, una sola familia. Nos peleamos por equivocación…. El EZLN no es un obstáculo, no es un enemigo. Es el defensor de los pobres, de los indios.” Otro líder, Sabelino Torres, nos confirmó que Desarrollo Paz y Justicia entró en un nuevo etapa de reconciliación en la zona: “Que se olvide todo lo que pasó. Hay rencor y odio y muertos, pero queremos empezar de nuevo. Que no haya bloques. …. Está planeada una reunión entre Desarrollo Paz y Justicia y Abu Xu [organización de simpatizantes zapatistas]. Queremos empezar otra vez y vivir según nuestras tradiciones y costumbres.” A pesar de estas palabras conciliadoras, la tensión sigue en el municipio de Sabanilla por ejemplo donde, según testimonios de representantes de la iglesia católica, Desarrollo Paz y Justicia aún mantiene el control total.

Por otra parte, la tensión aumentó también en el municipio de San Andrés, cuando el 7 de abril el presidente municipal desalojó los edificios de la presidencia municipal con la asistencia de 300 policías. Dichos edificios estaban en posesión del consejo autónomo zapatista desde 1995. No hubo detenciones. San Andrés fue la sede de los diálogos entre el gobierno federal y el EZLN en 1995 y 1996. El día después del desalojo, un grupo de entre mil y tres mil simpatizantes zapatistas (según las fuentes) retomó las instalaciones sin enfrentarse con la policía que se retiró del lugar. El gobernador decidió no usar la fuerza para resolver el problema: “No se trata de un asunto judicial, es de orden político” y anunció la búsqueda de una solución por la vía del diálogo.

Dos policías implicados en el caso de la masacre de Acteal en diciembre de 1997 hicieron declaraciones importantes, implicando a policías en la compra de las armas con las que se perpetró dicha masacre. Por otra parte se acusó al ex coordinador de la Seguridad Pública, General Jorge Gamboa Solis, de ser responsable de la impunidad con la que priístas podían portar armas de alto calibre en el municipio de Chenalhó. Por eso, en febrero, se giraron ordenes de aprehensión contra el general y el ex procurador de Justicia, Jorge Enrique Hernández Aguilar.
En marzo, se detuvo a 24 personas integrantes del Comando Patriótico de Concientización del Pueblo (CPCP), un grupo de inconformes en el Ejército federal. Los miembros del CPCP organizaron una marcha en diciembre de 1998 en la capital del país para exigir reformas en la legislación militar. Ahora son acusados por los delitos de deserción, desobediencia, insubordinación y difamación contra el Ejército. Los 24 nuevos detenidos, que incluyen al líder teniente coronel Hildegardo Bacilio Gómez, se sumaron a los diez detenidos en los meses anteriores.

Visita de la Alta Comisionada de Derechos Humanos

En octubre, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Mary Robinson, visitará México. Durante la sesión de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra comentó, a representantes de ONG mexicanas que su visita a México “no dará una salida suave al gobierno mexicano.” Además aseguró que su visita “deberá estar precedida por la visita de la relatora especial para Ejecuciones Extrajudiciales, Sumarias o Arbitrarias y por una comisión de evaluación técnica.” Un centenar de organizaciones y redes nacionales de derechos humanos pidieron la visita de Mary Robinson y de relatores especiales. En la sesión que se realizó en marzo y abril, el caso de México se encontró en la lista de los 15 países ‘prioritarios’ para la Comisión.

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) sigue haciendo fuertes críticas al gobierno mexicano. En su informe ‘A la sombra de la impunidad’, publicado en marzo, se habló de las violaciones sistemáticas en todo el país y se subrayó que son particularmente agudas en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, donde están presentes grupos armados de oposición. La secretaria de Relaciones Exteriores, Rosario Green, dijo que AI no toma en cuenta ni reconoce las avances que logró hacer el gobierno federal. El secretario general de Amnistía Internacional, Pierre Sané declaró: “Mientras los responsables de las masacres en Acteal, Aguas Blancas, El Charco y El Bosque no hayan sido llevados ante la justicia y se entablen procesos penales, sabiendo además que están involucrados oficiales del Ejército e integrantes de grupos paramilitares sostenidos por instancias oficiales, la situación no ha cambiado.”

También el Departamento del Estado de los Estados Unidos criticó en su informe anual la situación de los derechos humanos en México. En el documento mencionó casos como asesinatos extrajudiciales, desapariciones, tortura y corrupción policíaca. Además se documentó la violencia contra las mujeres y la discriminación contra los pueblos indígenas.

En su visita a México en enero, el papa aludió al conflicto chiapaneco diciendo: “No habrá solución hasta que reconozcamos que la población indígena fue la primera propietaria de la tierra, y por lo tanto los primeros con derecho sobre ella.”

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Dos millones y medio de mexicanos respondieron a la consulta zapatista

El 21 de marzo, se instalaron por iniciativa del EZLN, 15.000 urnas en todo el país para que los mexicanos emitieran su opinión en cuanto a los derechos de los pueblos indígenas. Más de 2,5 millones de mexicanos respondieron al llamado y un 96% contestaron afirmativamente a las cuatro preguntas (ver cuadro abajo). En varias urnas, se pudo observar la presencia de dos representantes zapatistas (un hombre y una mujer, a veces con su hijo en brazos), encapuchados y con sus característicos paliacates rojos. En algunos casos, fueron protegidos por un cordón de seguridad de la sociedad civil local.

En la quinta declaración de la Selva Lacandona en julio de 1998, el EZLN lanzó la idea de una consulta nacional sobre los Derechos y Cultura Indígena como fueron convenidos en los Acuerdos de San Andrés. Durante el encuentro con la sociedad civil, del 20 al 22 de noviembre de 1998, se discutieron los detalles de esta consulta, pues, era necesaria la participación y el apoyo logístico de la sociedad civil para su realización.
Desde enero de 1999, la sociedad civil empezó a organizar la fase de difusión de la consulta, invitando a la formación de brigadas de promoción. En total, según la Oficina de Contacto (que registró las brigadas) se formaron unas 2.000 brigadas en todo México donde participaron más de 18.000 personas. Los mexicanos viviendo en el extranjero pudieron también emitir sus opiniones, y se organizaron brigadas en unas 156 ciudades de 23 países del mundo. Algunos indígenas de EEUU también decidieron promover y participar en la consulta, pues ellos argumentan que no existen fronteras, y es su derecho opinar sobre los derechos y cultura de los pueblos indígenas.
Nueve días antes de la consulta, los 5.000 delegados (2.500 parejas) del EZLN se concentraron en los cinco Aguascalientes de donde salieron a los 32 estados del país para hacer la promoción de dicho evento. El Coordinador para el Diálogo en Chiapas, Emilio Rabasa, declaró que para no tener problemas, los delegados zapatistas no deberían llevar armas y también mencionó que no permitiría la participación de extranjeros en la consulta. Posteriormente, en uno de los comunicados del EZLN, el sub-comandante Marcos especificó que los delegados iban a ser bases de apoyo o sea que tendrían cargo político y no militar.

En México, la promoción de la consulta representó un gran desafío: cómo poder promover los derechos y la cultura indígena en todo el país entre gente no indígena que vive lejos de Chiapas, cómo explicar la diferencia entre la propuesta de ley de la COCOPA surgida de los Acuerdos de San Andrés y la propuesta hecha por el gobierno en marzo de 1998. Además, la promoción de la consulta se tuvo que hacer sin mucho apoyo de los medios de comunicación. En los lugares a donde no llegan, los rumores circulan con más facilidad. En algunas comunidades, entre la gente humilde, se decía que: “si participas en la consulta, los zapatistas te van a llevar a la fuerza para ir a pelear con ellos.”

La Comisión Episcopal para la Pastoral Indígena de la Conferencia del Episcopado Mexicano decidió apoyar la consulta porque, aunque el llamado proviene del EZLN, en realidad, según ellos, es una consulta para el beneficio de los pueblos indígenas que merecen una atención justa a sus demandas de dignidad y desarrollo. Sin embargo, el nuncio apostólico Justo Mullor se pronunció en contra de dicha consulta. De igual manera, el secretario de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa, declaró que el evento estaba “amañado” y que “se manejan preguntas como: ¿Prefiere ser pobre o rico?, ¿Estar triste o contento?”

Es cierto que las preguntas eran hechas de tal manera que era casi imposible votar “no”. Entonces, los que no apoyaban este proceso se abstuvieron de votar. Pero según el EZLN, los resultados no importan tanto, lo que tiene más importancia es la movilización masiva y la participación de la sociedad civil que generó dicha consulta. De hecho, la participación fue mayor que durante la primera consulta convocada por el EZLN en 1995, durante la cual 1 millón 300 mil de ciudadanos se expresaron.

De manera general, la consulta se desarrolló sin problemas. En algunos casos, se denunció el hostigamiento a los delegados zapatistas y/o a los coordinadores de brigadas de parte de fuerzas policíacas o grupos paramilitares en diferentes estados para impedir su realización. En algunos municipios de Chiapas, Tabasco, Michoacan, Oaxaca y Veracruz no se realizó la consulta porque no se podía garantizar la seguridad de los delegados zapatistas, pues algunos coordinadores de brigadas recibieron amenazas de muerte dirigidas a los delegados. También después de la consulta, los organizadores en el municipio de San Juan Lalana, Oaxaca, recibieron amenazas de que les iban a encarcelar. Se les acusó de ser parte del EPR (Ejercito Popular Revolucionario).

En las comunidades que así lo decidieron, los indígenas y campesinos pudieron expresarse mediante sus ‘usos y costumbres’. En las comunidades del municipio de Amatán por ejemplo, se realizaron hasta 4 asambleas: una de hombres, una de mujeres, una de jóvenes y una de niños (de más de 12 años). Los municipios autónomos también realizaron asambleas donde tomaron acuerdos por consenso. En varios municipios de Chiapas, las asambleas comunales se realizaron entre el 15 y el 20 de marzo. Los organizadores temían que para el día 21 pudiera llegar ayuda de proyectos gubernamentales, lo que hubiera podido desviar la atención de los campesinos y así dificultar la participación en las asambleas.

La Fundación Rosenblueth cerró el conteo con un 85% de las mesas y asambleas compiladas y contabilizó un total de 2,5 millones de votos en México. Casi un 50% de las votaciones provinieron de cuatro estados; Chiapas, D.F., Oaxaca y Veracruz. En el extranjero, se llegó a un total de 45.000 votos. También en el extranjero se recolectaron unos 8.000 votos de personas no mexicanas que apoyaron la consulta.

Las reacciones a los resultados de la consulta variaron según las fuentes. Para el secretario de Gobernación, el hecho que 5000 zapatistas encapuchados pudieran viajar libremente en toda la República demuestra que no es verdad que existe un cerco militar, una guerra de exterminio en Chiapas. En sus declaraciones, Labastida dijo que “es incongruente que un grupo armado ande pidiendo desmilitarización y desarme, cuando lo que tiene que hacer primero ese grupo es desarmarse.” Emilio Rabasa hizo eco a las ideas de Labastida diciendo que si el EZLN quiere manifestarse políticamente, debe dejar las armas. También urgió al EZLN a retornar a la mesa de negociación con el gobierno si es que dice estar a favor de la paz en Chiapas.

Según algunos sectores de la sociedad civil, la consulta fue un éxito, porque para ellos, esa iniciativa demostró la capacidad de organización, de creatividad y de unidad de miles de hombres y mujeres de todo el país. Miles de indígenas pobres lograron hacer valer sus demandas frente a diferentes sectores de la sociedad mexicana: estudiantes, empresarios, trabajadores, deportistas, mujeres, etc. El 17 y 18 de abril, en un encuentro de evaluación de la consulta, donde asistieron más de 200 personas, se enfatizó el sentimiento de satisfacción y fortalecimiento entre las organizadores de todas las regiones de Chiapas: “Logramos vencer el miedo”, “Caminamos juntas algunas organizaciones cuando normalmente no se ve una a la otra” y “Vimos muchas nuevas caras.” En las mismas fechas, el EZLN invitó a la sociedad civil a un encuentro del 7 al 10 de mayo en el Aguascalientes de La Realidad para analizar los resultados de la consulta y discutir propuestas de seguimiento.

Consulta Nacional

” por el Reconocimiento de los Derechos de los Pueblos Indios y por el fin de la Guerra de Exterminio”

  1. ¿Estás de acuerdo en que los pueblos indígenas deben ser incluidos con toda su fuerza y riqueza en el proyecto nacional y tomar parte en la construcción de un México nuevo?
  2. ¿Estás de acuerdo en que los derechos indígenas deben ser reconocidos en la Constitución mexicana conforme a los Acuerdos de San Andrés y la propuesta correspondiente de la COCOPA?
  3. ¿Estás de acuerdo en que debemos alcanzar la paz verdadera por la vía del dialogo, desmilitarizando el país con el regreso de los soldados a sus cuarteles como lo establecen la Constitución y las leyes?
  4. ¿Estás de acuerdo en que el pueblo debe organizarse y exigir al gobierno que mande obedeciendo en todos los aspectos de la vida nacional?

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:: ENFOQUE

La Voz de Cerro Hueco: Un fuerte grito trás las rejas

Llego al penal y en la puerta de afuera, lo primero que me piden es mostrar mi identificación. Bajo seis escalones y en una mesa, cuatro mujeres revisan los artículos que quiero introducir; mi bolsa la retienen. Después de ahí, paso por una revisión corporal. Cruzo la segunda reja y bajo 20 escalones. Luego de haber cruzado otras cuatro me encuentro en el penal de Cerro Hueco. Algunos detenidos se me acercan para pedirme dinero. Otros me preguntan a quien busco y se ofrecen a localizarlo. “Voy con la gente de La Voz de Cerro Hueco”, les digo, y alguien me lleva a la celda que busco. El lugar es un salón grande de 64 metros cuadrados divididos por una pared de madera. Se le han adaptado espacios de madera en un segundo piso que apenas se sostiene. En este lugar, duermen más de 55 personas, la mayoría de ellos en el suelo.

Desde hace muchos años se ha hablado de lo deficiente del sistema penitenciario mexicano. Se dice que los llamados CERESO (Centro de Readaptación Social), nombre formal de las cárceles en México, no han ofrecido alternativas viables a las personas que por diferentes razones se encuentran recluidas. En Chiapas, un alto porcentaje de los presos son indígenas. Estas personas de cultura diferente, de procedimientos de hacer justicia distintos, con un idioma materno que no es español, se enfrentan con mayores desventajas a la hora de conocer y defender sus derechos, de procurar un proceso limpio y justo de sus casos.

Si bien es cierto que el gobierno de Chiapas ha procurado tener personal que hable y entienda la cultura de los indígenas, la realidad es que eso no ha sido suficiente. Eso explica en parte la razón del surgimiento en el CERESO #1 de Tuxtla Gutiérrez, de un movimiento civil para defender los derechos de los presos políticos indígenas, llamado ‘La Voz de Cerro Hueco’, una organización mayoritariamente indígena de los grupos étnicos Tzotzil, Tzeltal, Chol y Tojolabal.

¿ Cómo nació la Voz de Cerro Hueco ?

Después del levantamiento armado de enero de 1994, se incrementó el número de presos indígenas en el penal de Cerro Hueco y en otras cárceles del estado. Entre 1995 y 1996, con las agresiones (asesinatos, quema de casas, robo de ganado, etc.) en la región Norte (zona Chol) del grupo paramilitar priísta ‘Desarrollo Paz y Justicia’ en contra de simpatizantes del PRD o bases de apoyo zapatista, se detuvo con múltiples irregularidades a muchos del segundo grupo, acusándoles de diversos delitos. En este tiempo, llegaron a ser el 70% los choles que formaban parte de los detenidos a raíz de conflictos políticos.

Ante esa situación, los presos indígenas comenzaron a organizarse para buscar abogados que dieran seguimiento a sus casos. Así lo narra Gustavo Estrada Gómez, miembro desde el inicio de la Voz de Cerro Hueco: “...empezamos a platicar porque no había ninguna organización aquí y no había quien viera nuestros expedientes y resolviera nuestros casos, solamente los defensores de oficio y del fuero común y federal que de cualquier forma están de parte del gobierno...” Desde el inicio del conflicto, llegaron a ser 250 presos políticos, hoy todavía siguen detenidos alrededor de 80 en Cerro Hueco y otras cárceles del estado.

Las huelgas de hambre

Entre julio y agosto de 1996, comenzaron las pláticas internas y un primer trabajo de organización y concientización de sus derechos. Fue así que determinaron comenzar una huelga de hambre el 1o de septiembre de aquel año. Con ese evento, nace formalmente la organización contando con alrededor de 80 integrantes. Una extraña coincidencia llevaría al EZLN en la misma fecha, a abandonar la mesa de negociación en San Andrés y a decidir no regresar hasta que el gobierno cumpliera cinco condiciones (entre las que estaba la liberación de los presos políticos). Esta y otras condiciones no han sido cumplidas y los indígenas presos siguen luchando en diferentes maneras desde los rincones de sus celdas.

A finales de 1996, el gobierno del estado, para bajar la presión generada por las huelgas de hambre, dejó en libertad a varios dirigentes. Estos fueron los que iniciaron la representación externa del movimiento manteniendo contacto con las ONG, los medios de comunicación y distintos tipos de autoridades.

La Marcha Wejlel

En mayo de 1997, para romper el cerco impuesto por Desarrollo Paz y Justicia y para buscar la liberación de los presos, centenares de choles simpatizantes del EZLN y del PRD acompañados por algunos extranjeros se encaminaron hasta la capital del estado para pedir audiencia con el Gobernador. Varios obstáculos tuvieron que sortear para poder llegar a Tuxtla. Cuando finalmente llegaron, establecieron un plantón frente al palacio de Gobierno. Por espacio de casi 100 días, estuvieron esperando pero la entrevista con el gobernador nunca llegó. Negociaron con otros funcionarios y lograron la liberación de algunos dirigentes. La mayoría de los presos de la zona Norte salieron después de esta etapa. La persecución contra las bases de apoyo zapatista continuó y el número de presos volvió a incrementar. Una de las formas que el gobierno utilizó fue el desmantelamiento de los Municipios Autónomos.

La detención de Autoridades Autónomas Zapatistas

Mediante operativos policíaco-militares en 1998, el Gobierno local, bajo el discurso de hacer respetar el estado de derecho, se dio a la tarea de desmantelar los llamados ‘Municipios Autónomos’. Estos fueron declarados así por las bases de apoyo del EZLN en distintas comunidades de la zona de conflicto (ver informe de SIPAZ Año.3-Num.3). Los desmantelamientos de estos llamados municipios autónomos se dieron en un periodo de tiempo de 3 meses y fue de la siguiente manera:

  • Taniperlas (Mpio. Ricardo Flores Magón) - abril 11, 1998
  • Amparo Aguatinta (Mpio. Tierra y Libertad) - mayo 1, 1998
  • Nicolás Ruiz (Mpio. ganado por el PRD) - junio 3, 1998
  • El Bosque (Mpio. San Juan de la Libertad - junio 10, 1998

En los operativos se detuvo a hasta 200 personas. Actualmente, todavía siguen encarceladas unas decenas.
Los desmantelamientos fueron realizados con lujo de violencia, cometiendo una serie de violaciones a los derechos humanos e incurriendo en irregularidades jurídicas durante el proceso. El testimonio de Don Juan, un campesino de más de 60 años (preso desde el 6 de octubre de 1997) da cuenta del impacto que estos operativos tienen en las personas: “pues a mi me da coraje porque yo no soy de esa clase que ellos (la policía) dicen, o sea, delincuente. Nos pasearon en el parque, ahí estaban todos los ejidatarios para que todos nos vieran... pensé que nos iban a humillar allí. Ahorita mi preocupación es mi mujer que está enferma por un accidente que tuvo, no tiene quien la cuide y si yo dilato aquí más pues no sé que va a pasar.”

La CNDH en su investigación del caso ‘Taniperlas’ constató los incidentes ocurridos y las formas inadecuadas de acciones por parte de diversos funcionarios. Esto la llevó a emitir la Recomendación No. 49/98, dirigida al Gobernador de Chiapas, invitándole a que:

“ ...analice y revalore la situación jurídica de los ahora quejosos y afectados por ...la existencia de diversas irregularidades, así como la falta de formalidades esenciales del procedimiento... “
...dicte sus ordenes, a fin de que se inicie el procedimiento administrativo en contra de los servidores públicos que participaron en la detención arbitraria de... [sigue lista de personas detenidas].”

Este tipo de irregularidades apareció en distinta medida en los otros operativos que se efectuaron.

El gobierno nunca pensó en el impacto político que tendría al interior de Cerro Hueco la llegada de varias de las autoridades municipales autónomas. La estructura misma de La Voz de Cerro Hueco cambió de ser una mesa directiva a Consejo Representativo Autónomo. Este proceso tardó dos meses en tomar forma y todavía hoy se sigue consolidando. Cada domingo se reúne el Consejo y cada lunes, hay Asamblea general para tomar acuerdos y emprender iniciativas.

En esta nueva modalidad que pronto cumplirá un año, se hace cada vez más efectivo el principio zapatista de ‘mandar obedeciendo’. Así lo comenta el actual coordinador del Consejo Amado Galvez Gómez: “...cuando alguien viene para hablar con la organización, ya no se dirige solamente a una sola persona, sino que se reúne al Consejo y ellos hacen las decisiones. Ha habido un cambio muy grande en la Voz de Cerro Hueco.”

El presidente del Consejo Municipal Autónomo de “Tierra y Libertad” detenido junto con sus compañeros el 1o de mayo del 98 ahonda: “...cada región nombró a sus representantes ante el Consejo... y que seamos o no zapatistas... aquí recordamos que debemos respetarnos unos a los otros y que nuestra lucha es por la autonomía y el derecho a exigir nuestra libertad con justicia y dignidad.”

El 14 de abril de este año dejó el penal el académico Sergio Valdéz Ruvalcaba. Tuvo que pagar una fianza de 5600 pesos. Una semana antes de salir, el Sr. Valdéz nos comentaba que si salía bajo fianza sería por decisión del Consejo de La Voz de Cerro Hueco por valorar que fuera del penal su colaboración podría tener mayor impacto. Por su parte Luis Menéndez, mestizo y miembro de una ONG, otro de los detenidos en Taniperlas comentó: “permanecer en el penal es un signo hacia adentro de solidaridad humana con mis compañeros y hacia afuera de denuncia del sistema de procuración de justicia que se vive en Chiapas.”

Situación Precaria en la Cárcel

El penal de Cerro Hueco tiene capacidad para 300-400 presos, sin embargo existen detenidos alrededor de 1200, lo que hace que la mayoría vive en condiciones de hacinamiento. Los servicios médicos son esporádicos e insuficientes, el acceso a un ingreso económico que permita el sostenimiento de su familia es casi imposible. Los pocos trabajos artesanales que hacen es difícil que encuentren el mercado adecuado para vender.
Esta situación repercute obviamente en sus familias que quedaron afuera desprotegidas ya que ellos eran el sustento de la misma. Así lo comenta Ma. Antonieta, esposa de un preso de un municipio autónomo mientras le da pecho a su hija: “Sufrimos mucho y nos enfrentamos a varios tipos de problemas como la salud y alimentación de mis hijos. Tuve que solucionarlo yo sola, aunque me estuve matando de llanto y desesperación; hasta me enfermé, pero ya ni modos, que voy a hacer si el mal gobierno de por si no oye.”

Fallas en el sistema judicial

El tema de la procuración de justicia en México ha sido objeto de estudios a raíz de varios casos presentados ante instancias tanto nacionales como internacionales. Entre los últimos, se encuentran Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA (Organización de Estados Americanos), así como algunas Comisiones de la ONU (Organización de Naciones Unidas). De sus informes se puede sacar como conclusión que México tiene un sistema legal muy bueno, pero que falla al momento de aplicar dichas leyes. Por muy diversas razones, entre las que están la corrupción y el manejo de intereses particulares, políticos y de estado, en la procuración de justicia se han cometido verdaderos atropellos a los derechos fundamentales de personas y grupos.

A nivel nacional, la instancia gubernamental CNDH ha documentado varios casos en todo el país. En ellos, una de las constantes que ha aparecido, es el número de irregularidades por parte de funcionarios públicos en varias etapas del proceso jurídico.

En el caso concreto de los presos de la Voz de Cerro Hueco, presentan como constante el haber sido injustamente detenidos, acusados con testimonios falsos y con evidentes irregularidades en sus procesos. Un aspecto importante es que en sus expedientes jurídicos está asentado que todos son miembros de la oposición política (organizaciones sociales independientes, bases de apoyo del EZLN o miembros del PRD), aunque supuestamente su afiliación política es irrelevante para sus cargos.

Otra constante, según Miguel Ángel de los Santos, abogado de muchos de estos presos, es que “...el agente del ministerio público actúa con una rapidez que todos sabemos no es característica del sistema jurídico mexicano. Llevan a cabo averiguaciones previas en tiempo ‘récord’ que no se ve en otros casos... El juez por ley está obligado a analizar detenida y objetivamente la averiguación preliminar, sin embargo no lo hace y corresponde a la rapidez... hasta que la policía de seguridad pública de inmediato orquesta el operativo como si ya estuvieran esperando la orden de aprensión; así sucedió en los casos de Taniperlas, Tierra y Libertad, Nicolás Ruiz y en otros casos individuales.”

Mención especial merecen los casos de homonimias (Manuel Fernández Pérez, Miguel Hernández Pérez, Antonio López Vázquez), cuyos nombres corresponden exactamente a los de otros detenidos. Por esta razón, se les han adjudicado otros delitos que han agrandado su condena. Sin embargo, las autoridades no se han abocado a investigar hasta el fondo (con el Instituto Federal Electoral o con el Registro Civil) para deslindar responsabilidades.
Según el abogado de los Santos, “Este sistema de procurar justicia ha llegado a tal punto que las personas presuntamente involucradas en algún delito, se les supone culpables hasta que ellas mismas demuestren su inocencia. Por el contrario, la ley dice que a una persona se le considera inocente hasta que quien lo acusa presente las pruebas que lo señalan responsable de dichos actos.”

En estas circunstancias, cuando no son acciones aisladas sino una forma de operar y procurar la justicia comenzando en el estructura misma de poder, es mucho más complicada la resolución jurídica de los casos de los presos políticos. La solución tendrá que ser también de tipo político.

La existencia de tantas irregularidades jurídicas y el sufrimiento humano que esto ha causado, hace importante la visita del relator especial de la ONU para la Independencia de Jueces y Abogados y del grupo de trabajo para las Detenciones Arbitrarias como lo pidieron en marzo un centenar de ONG mexicanas durante la sesión de la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra.

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:: ANÁLISIS

CHIAPAS: La Sociedad Civil: el tercer actor en disputa

La consulta nacional ‘por el Reconocimiento de los Derechos de los Pueblos Indios y por el fin de la Guerra de Exterminio’ promovida por el EZLN y grupos de la sociedad civil ha sido uno de los eventos más significativos desde el principio del año. Ha permitido al EZLN romper con el cerco militar, político e informativo que parecía caracterizar su posición en los últimos tiempos.

A nivel político, fue una manera de retomar la iniciativa en el estancado proceso de paz. El cerco militar fue roto por la salida de sus comunidades de 5.000 delegados zapatistas que difundieron la consulta sin que el Ejército mexicano les hubiera obstaculizado significativamente, mientras el cerco informativo fue abierto por las actividades de dichos delegados en todos los rincones del país.

Es la primera vez que los zapatistas consiguieron extender su movimiento a todos los estados de la Nación, logrando relacionarse con sectores sociales hasta la fecha bastante lejanos de la realidad chiapaneca (desde los trabajadores, pasando por los jóvenes e incluso con empresarios). Una movilización tan plural y amplia parece ilustrar que, en contra de lo que se dice en varios medios de comunicación, el tiempo no ha desgastado los apoyos ciudadanos al zapatismo ni ha aislado su movimiento. Evidencia también el compromiso de muchos actores de la sociedad civil en la búsqueda de la paz. Han invertido muchos recursos en esta iniciativa, aun cuando la crisis económica (y cuando el país cuenta con más de 40 millones de pobres) invitaría a mayor individualismo. De hecho, esta dificultad, tanto económica como de acceso a los medios masivos de comunicación resalta aún más el valor de este esfuerzo de organización y de participación.

Su significado podría ser transcendente en el sentido de una nueva forma complementaria de hacer política en donde la consulta directa al pueblo pueda contribuir a la determinación de leyes y cambios constitucionales. Los resultados de la consulta constituyen un claro mensaje a los posibles candidatos presidenciales para el año 2000: el conflicto chiapaneco tendrá que ser parte de su agenda política. Y mientras tanto, aunque los resultados de la consulta no tienen carácter de obligación legal, representa un llamado a los legisladores de todas las fracciones parlamentarias, al revalorizar la propuesta de cambios constitucionales de la COCOPA (que no ha sido presentada al Congreso de la Unión).

El reacomodo de fuerzas políticas en el marco de la preparación de las elecciones presidenciales en el 2000 y, aunque por el momento, los partidos políticos parecen más bien en otro carril podría repercutir en la resolución potencial del conflicto chiapaneco. La conformación de nuevas alianzas entre ciertos actores políticos seguramente modificaría la correlación de fuerzas en el Congreso.

Varios analistas políticos piensan que, hasta las elecciones del 2000, no se van a dar cambios en la política del gobierno Zedillo en cuanto al conflicto chiapaneco. Según ellos, se tratará a lo sumo de ‘administrarlo’. Mientras se siguen escuchando mensajes de paz tanto de parte del gobierno federal como de las autoridades estatales, muchas de sus acciones parecen encaminadas a generar mayor conflictividad.

En efecto, el Gobierno del estado parece haber optado por buscar solucionar el conflicto por medio de leyes que excluyen al EZLN del panorama político o intentan restarle importancia. Dichas iniciativas se dieron en fechas que empataban con la realización de la consulta zapatista y se vieron reforzadas por el Poder Ejecutivo Federal a través de una serie de visitas del presidente Zedillo al estado.

Un primer ejemplo de esta tendencia ha sido la ley de ‘Amnistía para el desarme de los grupos civiles en Chiapas’. Varias críticas se hicieron en cuanto a esta iniciativa: según algunos, no hay condiciones para una amnistía; para otros, no resulta claro quiénes todavía caben dentro del marco de esta ley cuando excluye al EZLN y a organizaciones civiles con estructura, adiestramiento o disciplinas similares al Ejército (esta última parte acercándose mucho a una definición de lo que es un grupo paramilitar). Por otra parte, el gobierno estatal ha organizado múltiples reuniones en toda la entidad para promoverla, generando aún más confusión.
Las críticas más fuertes denuncian que esta ley solamente es parte de una campaña de propaganda que quiere mostrar que el gobierno está trabajando en resolver el conflicto o que sólo el EZLN, al no querer desarmarse, está obstaculizando su resolución.

Otro ejemplo más reciente es la propuesta de ley estatal sobre Derechos y Cultura Indígena. Nuevamente, las críticas fueron muy fuertes al verse como una forma más de obstaculizar al EZLN en su demanda de cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés en base a la propuesta de la COCOPA. Cabe recordar que ya existen dos iniciativas de cambios constitucionales más: una del gobierno Zedillo, y otra del PAN. Se puede pensar que, de ser aprobada la iniciativa de ley indígena ya propuesta por el gobierno Zedillo el año pasado (aprovechando de su mayoría en el Congreso) o la del PAN, no se solucionaría el conflicto. La iniciativa estatal tampoco puede generar muchas expectativas. Difícilmente se resolverá el conflicto de manera unilateral, sin la participación de los zapatistas y de todos los actores.

Otra manera de restarle espacios políticos al EZLN pasa por la aprobación próxima de nuevos municipios en el marco de la remunicipalización del Estado, así extendiendo el control de las autoridades estatales sobre las comunidades indígenas. Así se podrían generar nuevos conflictos ya que conduce al establecimiento de los centros de poder en bastiones priístas, fuera de toda lógica geográfica.

Por otra parte, el desalojo del Consejo municipal autónomo de los edificios municipales en San Andrés Larraínzar, lugar altamente simbólico al ser la sede de los diálogos de paz, se ve como un elemento más dentro de una estrategia que busca contrarrestar el desarrollo de los municipios autónomos zapatistas. Sin embargo, no queda claro lo que llevó al gobierno estatal a retirarse sin mayores problemas cuando ciertamente el EZLN podría aprovechar del respaldo que obtuvo en la consulta para seguir avanzando con su proyecto de autonomía.
Todas estas iniciativas fueron ampliamente cubiertas por los medios de comunicación, junto con una campaña de propaganda bastante exitosa, cuyo objetivo era desacreditar al EZLN. Eso se dio a través de fuertes críticas de distintos miembros de los gobiernos estatal y federal a la consulta nacional, y, de manera mucho más ‘espectacular’, a través de la entrega de armas de supuestos milicianos del EZLN al gobernador de Chiapas. Resulta que dicha entrega fue previamente arreglada: los desertores ya no eran zapatistas desde por lo menos 1995 o nunca lo habían sido y se les dejó pasar varios retenes donde se aplica la ley de armas de fuego y explosivos para poder llegar al evento. En fin, parece contradictorio que el gobierno del estado haya aceptado la entrega de armas a cambio de herramientas productivas cuando su propuesta de ley de amnistía y desarme no incluye a los zapatistas (se encuentran protegidos por la Ley del Diálogo).

Al fin y al cabo, ambas partes siguen buscando trasladar a la otra parte la entera responsabilidad por el estancamiento del proceso de paz. En su nuevo plan para el diálogo entregado a la COCOPA en enero, el gobierno dice querer un diálogo directo con el EZLN y lo considera intransigente; se muestra abierto a una mediación nacional, que tenga prestigio nacional, que sea discreta y profesional. Esta opción se ve poco realista cuando el EZLN se niega a dialogar sin el cumplimiento de las cinco condiciones planteadas en 1996, pasando en primer lugar por la implementación de los acuerdos ya firmados.

En el meollo de la disputa, se encuentra la sociedad civil. Conforme se acercan tiempos electorales, son el centro de atención de los partidos políticos. Para el EZLN, resulta ser el único elemento que pueda destrabar una situación por otra parte estancada así como cada vez más compleja y conflictiva.

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:: Actividades de SIPAZ en Chiapas

Febrero - abril de 1999

Entre otras:

Información

  • Visitamos la zona Norte (municipios de Yajalón, Tila, Sabanilla y Tumbalá) y hablamos con desplazados retornados, representantes de varias iglesias y organizaciones sociales, líderes de Desarrollo Paz y Justicia y autoridades locales y estatales.
  • Visitamos los municipios de El Bosque, Simojovel y Huitiupán donde hablamos con organizaciones sociales y representantes de iglesias.
  • Visitamos varias veces los presos políticos organizados en ‘La Voz de Cerro Hueco’ en el penal de Cerro Hueco.

Contactos y visitas

  • Organizamos el programa para una delegación de Acción Permanente por la Paz (Witness for Peace). La visita incluyó reuniones con varias organizaciones en San Cristóbal y una salida a Ocosingo y a la comunidad El Chorro.
  • Nos reunimos en Tuxtla Gutiérrez con la presidente de la COPARMEX (Confederación Obrero Patronal de México, Centro Empresarial de Chiapas) en Chiapas.
  • Nos reunimos con representantes de las embajadas de Canadá, Francia y Gran Bretaña.
  • Estuvimos como observadores en el municipio de Amatán durante los días de la consulta zapatista.
  • Participamos en las oraciones semanales para la paz en la Escuela Bíblica de Formación Integral - Una Escuela Ecuménica.

Educación

  • Facilitamos talleres mensuales sobre ‘Análisis de conflictos y estrategias para la paz’ y ‘Introducción a la no violencia’.
  • Iniciamos un ciclo de taller de resolución de conflictos con jó-venes de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas.
  • Recibimos una capacitación interna sobre el tema ‘Manejo del estrés y acompañamiento a personas traumatizadas’.
  • Asistimos a un taller sobre ‘Resolución de conflictos’.

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