:: SUMARIO
CHIAPAS: ¿CUÁL VÍA A LA DEMOCRACIA?
Las desastrosas inundaciones causadas por las lluvias torrenciales
de principios de septiembre causaron enormes estragos en
el sur de Chiapas. Este drama humano que costó la
vida a cientos de personas y dejó sin hogar a 100.000
otras se convirtió en el centro de la atención
pública. Centenares de comunidades estuvieron totalmente
incomunicadas durante varios días y otras desaparecieron
completamente bajo gruesas capas de lodo. A mediados de octubre,
docenas de comunidades permanecían incomunicadas y
todavía no habían recibido ningún apoyo.
El gobierno y la sociedad civil mexicana se esforzaron
en proveer una ayuda de emergencia a las víctimas de
la catástrofe. Entretanto, se entabló una discusión
en cuanto a la necesidad de aplazar las elecciones locales
y estatales que debían llevarse a cabo el 4 de octubre.
Al final, dichas elecciones se realizaron, excepto en algunas
de las zonas más gravemente golpeadas. Los resultados
otorgaron una gran victoria al PRI (Partido Revolucionario
Institucional, el partido en el poder): ganó 18 de
los 21 distritos y 82 de los 102 municipios. El PRI incluso
recuperó los municipios en la zona de conflicto que
había perdido en las elecciones de 1995. Ahora, controlará todos
los municipios constitucionales de los Altos, la Selva Lacandona
y la zona Norte.
Se realizaron distintas denuncias por irregularidades
en varios aspectos del proceso electoral, desde relativamente
menores hasta graves alegaciones. Por ejemplo, en la
zona
Norte, donde uno puede ser asesinado por su afiliación
política, responsables de casillas priístas
fueron acusados de revisar las boletas después del
voto, y de apuntar en una “lista negra” los nombres
de los que votaban por el PRD (Partido Democrático,
principal partido de oposición).
Uno de los aspectos más relevantes de esas elecciones
ha sido un nivel de abstencionismo particularmente alto.
En el conjunto, el promedio fue de un 54%. Pero, en las zonas
de mayor influencia zapatista, alcanzó un 74%. Esta
vez, el EZLN no impidió las elecciones como había
intentado hacerlo en el pasado. Sin embargo, muchas comunidades
zapatistas simplemente decidieron de no ir a votar. Por su
parte, los partidos de oposición denunciaron las irregularidades
del proceso electoral y han anunciado planes de protestas
organizadas.
Al fin y al cabo, pocos elementos pueden dejarnos
pensar que las recientes elecciones contribuyan
a instalar
un gobierno más representativo o a resolver un conflicto cada
vez más tenso y polarizado, y que sigue estallando
en esporádicas situaciones de violencia.
Después de romper el silencio que había mantenido
durante cuatro meses, desde julio, el EZLN (Ejército
Zapatista de Liberación Nacional) ha publicado una
docena de comunicados. En la V Declaración de la Selva
Lacandona, el EZLN busca “resucitar” el texto
de ley sobre Derechos y Cultura Indígena propuesto
por la COCOPA (Comisión de Concordia y Pacificación)
para cumplir los Acuerdos de San Andrés. El hecho
de que el gobierno federal se negara a hacerlo ha constituido
uno de los mayores obstáculos para reanudar los diálogos
de paz. El EZLN ahora está trabajando junto con otros
sectores de la sociedad civil en un nuevo esfuerzo para un
amplio diálogo entre los dos. Además, en octubre,
el EZLN envió un comunicado a la COCOPA, restableciendo
un contacto público casi dos años después
de su último encuentro. El EZLN sigue expresando una
profunda desconfianza en cuanto a la voluntad de paz del
gobierno federal.
No estando dispuesto a llevar a cabo la propuesta
legislativa de la COCOPA, y en consecuencia,
siendo incapaz de
convencer al EZLN de regresar a la mesa de
diálogo, el gobierno
federal ha acordado dar menos atención al conflicto
chiapaneco. Parece preferir administrar el actual estancamiento
más bien que buscar alternativas. Los violentos ataques
en contra de los municipios autónomos zapatistas no
han continuado, pero la presencia militar y paramilitar en
las zonas conflictivas sigue siendo muy alta.
Mientras tanto, la preocupación internacional por
Chiapas y la situación de los derechos humanos en
México se ha incrementado. Las declaraciones recientes
de parte de la Comisión de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas y de la CIDH (Comisión Interamericana
de Derechos Humanos) criticaron la impunidad con la cual
se cometen violaciones a derechos humanos en México
y por lo mismo expresaron su preocupación. El gobierno
mexicano descalificó esas declaraciones, argumentando
que reflejaban una falta de comprensión de la situación.
No obstante, constituyen golpes importantes para la credibilidad
internacional de México en cuanto a derechos humanos.
Una visita del Secretario General de la ONU y la invitación
del gobierno mexicano para que el Alto Comisionado de Derechos
Humanos de la ONU visite México, han permitido mantener
el interés internacional.
En los Estados Unidos, la noticia de que
se estaba preparando una resolución no imperativa criticando la situación
de los derechos humanos en México provocó un
esfuerzo concertado de parte del gobierno mexicano para disuadir
su presentación al Congreso. El gobierno mexicano
habló de un “acto intervencionista inaceptable”.
La propuesta finalmente fue introducida, pero no hubo una
votación antes del receso del Congreso.
Algunos ven en la próxima visita del Papa en enero
de 1999 una oportunidad para romper el estancamiento en Chiapas.
Quizá así podría ser. Sin embargo una
afirmación menos optimista sugeriría más
bien que las posturas rígidas de los principales actores
dejan poca esperanza para que se solucione el conflicto antes
de que se termine este sexenio en el 2000.
La apertura del EZLN a la COCOPA representa
un cambio total comparado con su postura
anterior frente a
dicha Comisión
y da lugar para una mayor esperanza. La propuesta de diálogo
entre Sociedad Civil y EZLN prevista para finales de noviembre
abre un nuevo espacio público que podría generar
alternativas frente al actual “impasse”. Queda
por ver si el mensaje que se emita y el respaldo público
que pueda generar, junto con los esfuerzos de la COCOPA,
serán suficientes para reanudar un diálogo
entre dos adversarios que desconfían profundamente
el uno del otro.

ACCIONES RECOMENDADAS
- Urgir a la administración de Zedillo a:
- desarmar
a los grupos paramilitares;
- reconocer y respetar la labor humanitaria y la
contribución
al proceso de paz que realizan los observadores
internacionales y los defensores de los derechos humanos;
- garantizar la seguridad de la delegación
del EZLN y las condiciones para que se
realice su encuentro
con
la sociedad civil del 20 al 22 de noviembre;
- ordenar una reducción substancial de las tropas
federales en las zonas de conflicto como una señal
verdadera y concreta de su voluntad de dialogar.
- Para los ciudadanos de la Unión Europea: pedir
a sus respectivos gobiernos y parlamentos tomar en serio
la ‘cláusula democrática’ del convenio
comercial entre México y la Unión Europea
- Exhortar a la COCOPA a realizar los
mayores esfuerzos para mantener su unidad
de propuesta
y de acción y
seguir su labor de coadyuvancia, haciendo prevalecer el interés
superior de la paz sobre las posiciones partidarias.
- Difundir información - como este reporte - sobre
la situación que prevalece en Chiapas.
Por
favor, escribir a:
Lic. Ernesto Zedillo
Ponce de León
Presidente de la República
Palacio Nacional
06067 México, DF - México
Fax: (int-52) (5) 271 1764 / 515 4783
E-mail: webadmon@op.presidencia.gob.mx
Francisco Labastida Ochoa
Secretario de Gobernación
Bucareli 99, 1o. piso
Col. Juárez
06699 México, DF - México
Fax: (int-52) (5) 546 5350 / 546 7380
Comisión de Concordia y Pacificación
Paseo de la Reforma # 10, piso 17
México, DF - México
Fax: (int-52) (5) 535 2726

:: ACTUALIDAD
CHIAPAS: ¿ CUÁL VÍA A LA DEMOCRACIA?
En septiembre, las zonas costera y fronteriza de Chiapas
se convirtieron en área de desastre por las fuertes
lluvi as (para detalles vea abajo), con centenares de muertos
y desaparecidos en unos 40 municipios. Como consecuencia
de los derrumbes y desbordamiento de los ríos, se
destruyeron carreteras y puentes y algunas comunidades se
cubrieron completamente de lodo. Este desastre vino a sumarse
a la ya de por sí tensa situación generada
en Los Altos, Selva y Norte de Chiapas por el conflicto todavía
irresuelto entre el gobierno y el EZLN.
Después de la catástrofe se estableció una
fuerte discusión sobre la viabilidad de llevar a cabo
las elecciones el 4 de octubre. El gobierno estatal y el
Consejo Estatal Electoral (CEE) opinaron que había
condiciones para hacer los comicios y que la Constitución
impediría aplazarlos. Empero el PRD y el senador chiapaneco
priísta Pablo Salazar Mendiguchía propusieron
posponer las elecciones hasta el mes de diciembre. Finalmente,
el CEE decidió retrasar los comicios en tres distritos
y ocho de los municipios afectados y tomar medidas interinas
para cumplir con la Constitución estatal.
La jornada electoral se caracterizó por un gran abstencionismo
(54 %) e irregularidades en todo el estado. El EZLN no impidió votar.
Empero, muchas comunidades zapatistas decidieron no votar.
En ese marco, el PRI recuperó los municipios en la
zona de conflicto que había perdido en las elecciones
locales de 1995. Para obtener mayor información sobre
los resultados, vea otro artículo en esta misma página.
EZLN
Después de romper el silencio que mantuvo durante
cuatro meses, el EZLN emitió doce comunicados desde
mediados de julio hasta la jornada electoral. En varios documentos
inculpó del fracaso del diálogo al gobierno
federal, además de criticar la política económica
de Zedillo. Unos días después del desastre
en las zonas costera y fronteriza, denunció el desvío
de la ayuda humanitaria para fines personales y de partidismo
político así como la deficiencia del plan de
emergencia.
En la V Declaración de la Selva Lacandona de finales
del mes de julio, el EZLN invitó a la sociedad civil
y a los pueblos indígenas a realizar una consulta
nacional sobre la iniciativa de Ley sobre Derechos y Cultura
Indígena elaborada por la COCOPA en 1996. Aceptó además
la respuesta de la sociedad civil de establecer un diálogo
entre representantes de ésta y la dirigencia del EZLN,
a fin de intercambiar propuestas para la realización
de dicha consulta y para hallar soluciones al conflicto chiapaneco.
Este encuentro se llevara a cabo el 20, 21 y 22 de noviembre
en San Cristóbal de Las Casas.
La política del gobierno
En su Informe anual en septiembre el presidente
Zedillo dejó a
un lado el conflicto chiapaneco, omisión que generó una
fuerte indignación entre los miembros de la COCOPA,
los partidos de oposición, sectores de la sociedad
civil e iglesias. El Secretario de Gobernación reaccionó indicando
que en los anexos del Informe el gobierno propone siete vertientes
para solucionar el conflicto en Chiapas, entre otras: impulso
al crecimiento económico, vigilancia del estado de
derecho, ayuda a los desplazados, legislar las iniciativas
de una ley indígena para Chiapas y búsqueda
del diálogo con los zapatistas. Por su parte el gobernador
sustituto de Chiapas, Roberto Albores Guillén, anunció en
agosto su plan de impulsar una iniciativa de ley indígena
para Chiapas que garantice los derechos de los pueblos indígenas
de acuerdo con sus usos y costumbres.
En julio el gobierno federal propuso un plan
de distensión
para el estado de Chiapas que otorgaba un papel importante
a la COCOPA. En dicho plan el gobierno pidió a la
COCOPA que solicitara al EZLN tomar una serie de medidas,
las que incluían el desarme, evitar la violencia en
las comunidades y promover la participación de sus
bases en el plan de remunicipalización. Un mes después
la COCOPA rechazó las peticiones del gobierno federal
alegando que no podía convertirse en un instrumento
suyo. En un comunicado del 18 de octubre el EZLN reconoció el
papel de la COCOPA y reinició con este documento el
contacto público con dicha Comisión.
Después de los graves acontecimientos en el municipio
autónomo de El Bosque, donde en junio murieron ocho
indígenas y dos policías, los municipios autónomos
no han sufrido más ataques abiertos. Empero, siguen
bajo la presión de la militarización y la amenaza
de grupos paramilitares. El Secretario de Gobernación,
Francisco Labastida Ochoa, expresó en julio el compromiso
del gobierno federal de no recurrir a la violencia, pero
advirtió que “no habrá más concesiones
gratuitas” al EZLN porque este movimiento armado entorpece
el proceso de paz.
Según una encuesta efectuada por la Fundación
Rosenbluth en agosto, el pueblo mexicano es bastante crítico
con la política del gobierno. Casi tres cuartas partes
de los encuestados opinaron que los pueblos indígenas
tuvieron razón en rebelarse contra el gobierno en
enero de 1994. El 60 % cree que no hay congruencia entre
lo que dice y hace el presidente Zedillo. El 55 % considera
al ejército federal un peligro para los pueblos indígenas.
Fuertes críticas a nivel internacional
El 20 de agosto la Subcomisión para la Prevención
de Discriminación y Protección a las Minorías
de la Comisión de Derechos Humanos de la Organización
de Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución
donde se pide al gobierno mexicano que acabe con la impunidad
de los violadores de derechos humanos y garantice la seguridad
de los defensores de los mismos. También pidió a
ambas partes en el conflicto dar prioridad al diálogo
y propuso a la Comisión de Derechos Humanos de la
ONU que mantuviera su vigilancia de la situación de
los derechos humanos en México. En el mundo diplomático
de la ONU, el lenguaje cauteloso de esta resolución
significó un rechazo considerable de la precaria situación
de derechos humanos en México. El representante de
este país ante la ONU comentó que el documento
de la Subcomisión “es absurdo” y que fue
elaborado por expertos jurídicos “que no tienen
responsabilidad política”.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de
la OEA, Organización de Estados de América
emitió a finales de septiembre su reporte sobre la
situación de los derechos humanos en México.
Aunque reconoce avances políticos y democráticos,
criticó la violación de los derechos de los
pueblos indígenas y la impunidad que “ha llevado
a la ilegal tendencia de la población a hacer justicia
por su propia mano”. Además mencionó la
fuerte militarización en algunos estados de México,
entre otros en Chiapas.
Durante la visita a México del Secretario General
de la ONU, Kofi Annan, a finales de julio, ONG mexicanas
le entregaron informes y documentos sobre la situación
de los derechos humanos en el país. El Secretario
de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa, dijo que
Annan se fue de México convencido de que su gobierno
está haciendo todo lo posible por solucionar el conflicto
chiapaneco de manera pacífica. En septiembre la canciller
de la Secretaria de Relaciones Exteriores, Rosario Green,
invitó a la Alta Comisionada de Derechos Humanos,
Mary Robinson, a visitar México.
También en septiembre, el estadounidense Tom Hansen,
ex-dirigente de “Pastores por la Paz”, recibió el
amparo de la justicia federal contrario a su expulsión
de México, hecho ocurrido en febrero de 1998. La juez
consideró la expulsión ilegal argumentando
que no es delito haber observado los diálogos entre
el EZLN y el gobierno en 1995 ni haber participado en el
Encuentro Intercontinental contra el neoliberalismo en 1996.
Una delegación de Amnistía Internacional que
visitó Chiapas en ese mismo mes estimó que
las detenciones realizadas durante el desmantelamiento de
algunos municipios autónomos en el primer semestre
del año fueron “arbitrarias” e impropias
de un estado de derecho.
Una propuesta no imperativa
sobre Chiapas fue presentada
al Congreso
de los Estados
Unidos
el 9 de octubre.
Aunque no hubo una votación antes del receso del Congreso,
el hecho mismo de su presentación muestra la creciente
preocupación del Congreso sobre los derechos humanos
en México. La resolución hace una llamada a
tomar medidas efectivas encaminadas a asegurar: que la ayuda
militar de los Estados Unidos a México no contribuya
a provocar violaciones de derechos humanos; el desarme de
los grupos paramilitares y una reducción de la presencia
militar en Chiapas; esfuerzos concertados del gobierno y
del EZLN para renovar las negociaciones y el respeto a los
defensores de derechos humanos. La iniciativa fue respaldado
por 15 Senadores y 37 Diputados.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores
emitió un comunicado diciendo que “La iniciativa
expresa varias opiniones torcidas y aún falsas respeto
a la situación en Chiapas,“ y la consideró “un
acto intervencionista inaceptable”. El Coordinador
del gobierno para el diálogo en Chiapas, Emilio Rabasa,
habría sido enviado a Washington en un intento frustrado
de detener a presentación de la iniciativa.

ELECCIONES
EN CHIAPAS
PRI ganó entren gran abstencionismo
Las elecciones locales y estatales debían llevarse
a cabo en Chiapas el 4 de octubre con el fin de elegir a
111 presidentes municipales y 40 diputados (24, uno por cada
distrito y 16 de representación proporcional) al Congreso
del Estado. Sin embargo, una semana antes de los comicios
el Consejo Estatal Electoral (CEE) decidió suspender
las elecciones en 8 municipios y 3 distritos en la zona damnificada
por las lluvias. Poco antes, voces discrepantes de distintas
organizaciones y personalidades políticas habían
propuesto aplazar las elecciones en todo Chiapas.
Victoria del PRI
El partido político ganador de las elecciones fue
sin duda el PRI: obtuvo 18 de los 21 distritos y 82 de los
102 municipios donde se votó. El PRD ganó en
15 municipios y 1 distrito y el PAN en 5 municipios y 2 distritos.
En las zonas de Los Altos, Selva y Norte de Chiapas, el PRD
no ganó en ningún municipio y además
perdió los que tenía. Ahora, dichas zonas serán
gobernadas exclusivamente por el PRI.
El hecho de que solamente se celebraran los comicios
en 21 de los 24 distritos generó una fuerte discusión
entre los partidos políticos sobre la distribución
de los 16 diputados de representación proporcional
en el Congreso del Estado. Según los partidos de oposición,
no era legalmente posible distribuir los escaños con
los resultados de 21 distritos solamente. Empero, el CEE
aprobó la asignación de los 16 diputados plurinominales,
dejando dos diputaciones sujetas a condición suspensiva
hasta que se lleven a cabo elecciones en los otros 3 distritos.
El PRI obtuvo 7 diputados más, que le da una mayoría
de 25 diputados. El PRD ganó 4 y ahora tiene en total
5 diputados. El PAN, con 3 diputados plurinominales, está también
representado por 5 diputados en el Congreso del Estado. Otros
dos partidos tienen cada uno un representante.
No hay garantías para unas elecciones limpias
Alianza Cívica (una ONG independiente) advirtió antes
de las elecciones que “en 14 de los 24 distritos electorales
no está garantizada al menos una de las condiciones
mínimas que señala el Centro de Derechos Humanos
de Naciones Unidas para el desarrollo de un proceso electoral
libre, auténtico y justo”. Esos 14 distritos
se ubican en la zona de conflicto y en el área afectada
por las lluvias de septiembre. El gran abstencionismo en
los comicios, cerca de un 54 %, viene a respaldar la conclusión
de Alianza Cívica de que “de seguir su curso
actual el proceso electoral no cumplirá con su función
básica, pudiendo convertirse en un factor más
que aplace la posibilidad de lograr los principios de acuerdo
mínimos entre las distintas fuerzas políticas
y sociales que la actual situación del estado reclama
con urgencia.”
En San Juan Chamula se impidió la votación
La jornada electoral se dió sin incidentes graves
excepto en el municipio de San Juan Chamula. En éste,
las autoridades municipales impidieron la instalación
de las 59 casillas para forzar la liberación de cinco
presos detenidos por varios delitos (entre ellos, homicidio).
Según las autoridades católicas tradicionalistas,
los detenidos son ‘presos políticos’.
Cabe recordar que la votación en el municipio de San
Juan Chamula siempre ha favorecido al PRI.
Por la mañana, en la cabecera del municipio unos mil
indígenas se reunieron en la plaza municipal en un
mitin espontáneo. Las autoridades municipales obligaron
a cerrar todos los negocios. En la plaza había grandes
mantas con mensajes en contra de las ‘sectas protestantes’.
La salida de la comunidad hacia San Andrés fue bloqueada
durante un corto espacio de tiempo y se pidió una
cuota a los automovilistas. Al mediodía, después
de un breve discurso de las autoridades, la gente reunida
en la plaza se retiró y los negocios reanudaron su
actividad.
La prohibición de instalar las casillas en San Juan
Chamula puso en peligro la validez de la votación
para designar el diputado de ese distrito por no haber sido
instalado el 80 % de las casillas. No obstante, el CEE aceptó los
resultados y concedió la representación del
distrito al candidato del PRI, por tener la mayoría
en los otros municipios del distrito.
Observadores y partidos políticos denunciaron irregularidades
Observadores y partidos políticos denunciaron retrasos
en la apertura de casillas, errores por falta de capacitación
de los responsables de las casillas y propaganda política
cerca o en el lugar del sufragio. En la región de
Tapachula se registraron interrogatorios a los responsables
de algunas casillas por parte de elementos de Seguridad Pública.
El EZLN emitió un comunicado el 2 de octubre en el
cual se comprometió a no obstaculizar las elecciones.
Por lo que no hubo quema de boletas o de casillas por parte
de simpatizantes del EZLN, como en las elecciones anteriores.
No obstante, muchas comunidades zapatistas decidieron no
votar.
En la zona Norte, las elecciones se desarrollaron
en un clima de tensión por la presencia del grupo paramilitar ‘Paz
y Justicia’. Representantes perredistas reportaron
irregularidades; por ejemplo, que los priístas revisaban
las boletas después del voto y apuntaban en una ‘lista
negra’ los nombres de la gente que había votado
por el PRD.
En Nicolas Ruiz, donde ganó el PRD, los priístas
denunciaron irregularidades cometidas por funcionarios de
casilla. En Venustiano Carranza el PRD reportó inducción
y compra de votos por los priístas.
Dos días después de las elecciones los partidos
PRD, PAN y PDCh (Partido Democrático de Chiapas) de
Ocosingo denunciaron en conferencia de prensa que en ese
municipio no habían existido condiciones para que
se realizaran elecciones limpias y por eso no reconocían
los resultados. Con un abstencionismo de un 74 % en este
municipio, el PRI obtuvo la presidencia, según las
cifras del CEE, con el 52 % de los votos. Los tres partidos
indicaron que esto significaba que la legitimidad del gobierno
local se basaría solamente en el 13 % del padrón
y que por eso no tendría credibilidad. Además
denunciaron casos de compra de votos por el PRI (por ejemplo,
vía PROCAMPO, el programa gubernamental para el desarrollo
del campo), amenazas de muerte a miembros de la oposición
y acarreo de votantes por autoridades y militantes del PRI.
La política y los medios de comunicación
Alianza Cívica
Chiapas hizo pública una investigación
sobre la cobertura de las campañas políticas
por los medios de comunicación. El estudio se
llevó a
cabo durante dos semanas en el mes de agosto. De sus
resultados se destacó la presencia no proporcional
del PRI en los tres medios investigados: en dos estaciones
de radio
ocupó el 45 % (Red Radio Chiapas) y el 68 %
(XEWM) respectivamente del tiempo dedicado a la campaña
electoral, y en el periódico Cuarto Poder el
70 % del espacio. Respecto al contenido, se observó que
en la gran mayoría
de las noticias en los tres medios no se expresó preferencia
por uno u otro partido.
 DESASTRE
EN EL SUR DE CHIAPAS
En la primera semana de septiembre el sur de Chiapas, principalmente
las zonas Costa y Fraylesca, se convirtió en área
de desastre como consecuencia de seis días de lluvias
incesantes. Estas causaron inundaciones y derrumbes que destruyeron
carreteras, puentes, casas y comunidades enteras. En un documento
confidencial del 15 de septiembre el gobierno estimó el
número de muertos en más de 400, en 850 los
desaparecidos y en más de cien mil los damnificados.
Según este documento, 44 municipios y 616 comunidades
resultaron afectadas, 350 de las cuales permanecieron incomunicadas
durante más de diez días.
Algunas ONG que brindan apoyo en la región manejan
cifras más altas que las oficiales, con miles de desaparecidos
y hasta 1,200,000 damnificados. El médico Salvador
Pérez López - de Huixtla - que trabaja en la
zona afectada, nos comentó al respecto: “El
gobierno está manipulando las cifras. Habló el
9 de octubre de 290 muertos, pero es una mentira. Deben ser
más de mil.”
El área afectada representa más de 20.000 km2
(ver mapa) con casi mil kilómetros de carretera intransitable
y decenas de puentes destruidos. La región se ubica
fuera de la llamada ‘zona de conflicto’ aunque
incluye una parte del municipio autónomo zapatista ‘Tierra
y Libertad’.
Fuertes lluvias a finales de septiembre destruyeron
otra vez partes de la infraestructura provisionalmente
rehabilitada.
Dice Pérez López: “En algunos lugares
tuvieron que reparar los puentes tres o cuatro veces”.
Según las autoridades, la reconstrucción de
los daños sufridos va a durar al menos hasta el verano
de 1999.
Más de 8 mil militares se movilizaron para rescatar
personas aisladas por las aguas, instalar albergues, entregar
víveres y medicinas a los sobrevivientes y reparar
provisionalmente los daños. La sociedad civil se movilizó generosamente
por iniciativa propia para ayudar a los damnificados. No
obstante, cinco semanas después del cese de las lluvias,
decenas de comunidades aún estaban incomunicadas sin
haber recibido ningún apoyo. Nos dijo Salvador Pérez
López el 10 de octubre: “Solamente en el municipio
de Motozintla aún hay de 20 a 30 comunidades incomunicadas.
La gente tiene que caminar de cuatro a ocho horas para obtener
víveres. A pesar de esto la ayuda gubernamental por
vía aérea ya está en su fase terminal
y el ejército está retirándose”.
El EZLN destinó, según un comunicado del
subcomandante Marcos de fecha 15 de septiembre, “parte
de su fondo de guerra para contribuir en algo a aliviar
las difíciles
condiciones” en la zona afectada. En esta
región
existe una fuerte presencia de simpatizantes de
los partidos de la oposición PAN y PRD.
Esos partidos, junto con algunas ONG, organismos
de derechos humanos y el EZLN denunciaron
una serie de incidentes en los que la ayuda proporcionada
por el gobierno se distribuiría con fines
de ‘comprar
votos’ o de beneficiar a militantes del PRI.
En uno de sus varios viajes a la zona afectada,
el presidente Zedillo
condenó ese supuesto uso político
de la ayuda humanitaria. Empero, por otro lado
expresó sus dudas
sobre el trabajo humanitario de la Cruz Roja Mexicana
y la sociedad civil: “yo no he visto un kilo
de esa ayuda que podrían estar distribuyendo
directamente” dijo,
comentario que fue fuertemente criticado por la
misma Cruz Roja Mexicana y las ONG.

:: ANÁLISIS
A pocas semanas de cumplirse el primer aniversario de la
masacre de Acteal, las cosas no han mejorado en Chiapas.
En septiembre, el sur del estado sufrió los estragos
de fuertes inundaciones, una carga más para un pueblo
que ya ha tenido que aguantar casi cinco años de
un conflicto sin soluciones visibles a corto plazo.
La catástrofe mostró nuevamente las deficiencias
del gobierno para atender rápida y eficazmente las
necesidades más urgentes de la población. No
obstante, la publicidad y la ayuda destinadas a la zona de
desastre le permitieron desplazar el conflicto principal
del centro de la atención nacional. Al mismo tiempo,
los planes gubernamentales anunciados para restablecer la
normalidad, reparar los daños e indemnizar a los afectados
podrían fácilmente convertirse en un instrumento
más de cooptación y control de la población,
en una región con fuerte presencia de los partidos
de oposición. Por otra parte, la sensibilidad humanitaria
expresada por la sociedad mexicana ante el desastre natural
es una muestra de que la solidaridad hacia el pueblo chiapaneco
no se ha apagado.
Escándalos bancarios, la caída del peso, los
incendios y las inundaciones, y hasta los problemas extramaritales
de Clinton han sido factores de distracción de la
prolongada parálisis del conflicto de Chiapas que
cada día se agrava más. Ni siquiera las elecciones
locales recientes han logrado disipar por lo menos un poco
las negras nubes que - literal y metafóricamente -
han venido cubriendo los cielos chiapanecos en los últimos
meses.
Los comicios del 4 de octubre estuvieron caracterizados
por un gran abstencionismo, sobre todo en la zona de
mayor influencia
zapatista. La poca participación de la población
chiapaneca demostró la escasa confianza que ésta
tiene en el sistema político para solucionar sus problemas.
La falta de condiciones materiales y políticas para
garantizar el sufragio electoral, la inseguridad y el miedo
y la ambigua postura del EZLN (no impedir la votación,
pero tampoco promoverla) también limitaron dicha participación
ciudadana.
En ese marco, el triunfo del PRI en Los Altos, Selva
y Norte de Chiapas deja todo el control sobre la
región con
mayor presencia zapatista en las manos del gobierno actual.
Ahora encontrará menos resistencias para usar todos
sus recursos y aparato burocrático para extender su
influencia en dicha región y minar así el apoyo
al EZLN. Preocupa también que se dé un potencial
incremento de la actividad paramilitar en los municipios
donde el PRI recuperó el control. En otras zonas,
esa actividad se ha fortalecido significativamente a través
de la connivencia con las autoridades locales oficialistas.
Por otro lado, la poca representatividad de las nuevas
autoridades municipales (electas por entre el 13
y el 30 % de los votos
habilitados) constituye un factor de gran inestabilidad.
Por parte de la oposición, se han anunciado fuertes
protestas e incluso se ha hablado de la posibilidad de ocupar
palacios municipales para impedir la instalación de
las autoridades priístas.
Las autoridades estatales consideran que las elecciones
fueron un éxito. Sin embargo, visto las irregularidades documentadas
y el alto nivel de abstencionismo, una vez más han
puesto en evidencia que en Chiapas el proceso electoral no
es un medio viable y eficaz para democratizar al país,
para instalar gobiernos locales representativos ni para encontrar
soluciones verdaderas al conflicto.
Mientras en México el tema Chiapas parece estar relegado
por algunos a los últimos lugares de la agenda política
del fin de siglo, en el extranjero ha cobrado mayor relevancia
a distintos niveles. Es el caso de las cada vez más
frecuentes visitas al estado de personal de distintas embajadas
(incluyendo las nueve veces que militares de Estados Unidos
hicieron en los meses pasados, según fuentes de la
embajada estadounidense), así como las declaraciones
de funcionarios del gobierno y congresistas norteamericanos,
parlamentarios de Canadá y Europa y de instancias
tan reconocidas como los órganos dependientes del
Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU (Organización
de Naciones Unidas) y la CIDH (Comisión Interamericana
de Derechos Humanos) de la OEA, Organización de Estados
de América.
Esos organismos han hecho recomendaciones importantes
para que las autoridades mexicanas redoblen
sus esfuerzos para
reducir los índices de violencia y discriminación
en Chiapas y en otros estados del país. El gobierno
mexicano con el argumento de defender su soberanía,
minimiza las críticas diciendo que en el exterior
se manejan datos falsos sobre la realidad. No obstante, la
magnitud de las críticas internacionales le han llevado
a invitar a Mary Robinson - la Alta Comisionada para los
Derechos Humanos de la ONU - a visitar México.
Después de romper su silencio en julio, el EZLN dio
a conocer varios comunicados en los cuales reacciona ante
los acontecimientos más importantes de la actualidad,
descalificando al gobierno estatal y federal. Por su parte éste
dejó de tomar en serio los documentos y planteamientos
del ejército rebelde, incluso calificando de “criminal” al
Subcomandante Marcos como hizo el gobernador de Chiapas,
Roberto Albores Guillén. Así como están
las cosas, con posturas muy rígidas de parte de los
principales actores, resulta muy difícil que se llegue
a una solución antes de que este sexenio termine.
Y no como expresaron los obispos en el sentido de que la
paz podría estar firmada antes de la venida del Papa
en enero próximo.
Afortunadamente la COCOPA, aunque no con
el peso que tuvo en otras épocas, sigue cada vez más interesada
en buscar una solución verdadera al conflicto chiapaneco,
y toma más en serio al EZLN. Por eso, el EZLN anunció el
18 de octubre su disponibilidad de retomar el contacto público
con la COCOPA, aunque se sigue resistiendo a un contacto
directo con el gobierno federal.
Si la instancia electoral recientamente
promovida no fue un espacio relevante
para que la sociedad
civil
chiapaneca dejara oír su voz sobre el rumbo que debe llevar la
entidad, ahora las expectativas se vuelven necesariamente
hacia el nuevo espacio de diálogo anunciado entre
al menos algunos de los sectores de la sociedad civil nacional
y el EZLN. Nuevamente parecería ser ella la que podría
forzar pacíficamente a los actores políticos
a retomar la responsabilidad de resolver el conflicto chiapaneco
y a cambiar la estrategia de militarización. Mientras
eso no se dé, la vía electoral para la democratización
del país seguirá resultando insuficiente y
poco representativa de las mayorías, como lo acabamos
de constatar recientemente en los últimos comicios
en Chiapas.

:: ENFOQUE
“SOCIEDAD CIVIL”: UN FACTOR DESCONOCIDO EN LA RESOLUCIÓN
DEL CONFLICTO CHIAPANECO
En el México de hoy se habla mucho de la “sociedad
civil”. Los medios de comunicación informan
que la “sociedad civil” hace propuestas a los
políticos, toma iniciativas, organiza referendos y
marchas, se moviliza.
Desde 1994, particularmente en los momentos más críticos
del proceso de paz, varios comunicados del subcomandante
Marcos han sido dirigidos a la sociedad civil haciéndole
preguntas y propuestas. Después de la disolución
de la CONAI (Comisión Nacional de Intermediación),
en la V Declaración de la Selva Lacandona, el EZLN
exhortó nuevamente a otros actores sociales y políticos
a involucrarse en la superación de la actual situación
de “impasse”: “Es la hora de los pueblos
indígenas, de la sociedad civil y del Congreso de
la Unión.” (julio 1998) En septiembre, el EZLN
aceptó la invitación a dialogar con la sociedad
civil; en la agenda: la consulta nacional sobre la iniciativa
de Ley de Derechos y Cultura Indígena y la búsqueda
de soluciones al conflicto chiapaneco...
Pero, ¿a qué se le llama “sociedad civil” y
qué hace? ¿Cuál ha sido, es y podría
ser el papel de ese actor poco conocido en el conflicto chiapaneco?
La emergencia de una nueva fuerza política y social
Es difícil determinar cuándo se empezó a
hablar de “sociedad civil” en México.
Podríamos decir que el concepto no surgió de
la nada sino que vino a designar a esos importantes sectores
de la sociedad con mayor conciencia de su fuerza, de su capacidad
para organizarse y participar directamente en la resolución
de sus problemas ante un gobierno que no parecía capaz
de solucionarlos.
Las movilizaciones estudiantiles en los años sesenta
fueron de particular relevancia en este proceso de gestación.
Luego, el terremoto que sacudió la capital del país
en 1985 y con él, el surgimiento de nuevas iniciativas
colectivas alrededor de necesidades e intereses comunes,
hicieron que la sociedad civil ganara en madurez.
No obstante, algunos piensan que esos eventos sólo
incluyeron a una parte de la sociedad mexicana, y que fue
en los años noventa con el levantamiento armado de
los zapatistas y la crisis económica cuando todos
los sectores de la sociedad se movilizaron.
Primeros esfuerzos de organización
El esfuerzo más o menos espontáneo de los primeros
tiempos ha venido tomando cuerpo en estos últimos
años. Las instancias de iniciativa organizada generalmente
se han conformado fuera de las estructuras gubernamentales
para responder a temas barriales, nacionales y hasta internacionales,
haciendo y desaciendo redes y coaliciones. Algunas tienen
un estatuto legal, personal contratado y se organizan en
estructuras más formales: son las llamadas ONG (Organizaciones
No-Gubernamentales) que, centradas en áreas preocupantes
(como asuntos indígenas, género, derechos humanos,
ecología, niñez, salud, desarrollo, entre muchos
otros) han venido influyendo cada vez más en su entorno
tanto a nivel local, como regional, nacional y incluso internacional.
Según Manuel Canto del CAM (Centro Antonio Montesinos)
en la actualidad es más adecuado hablar de “‘organizaciones
de la sociedad civil’ en vez de ‘sociedad civil’.
Son organizaciones de ciudadanos que se asocian voluntariamente
para lograr objetivos sociales y que tienen interés
por intervenir en asuntos públicos.”
Sociedad civil y política
El crecimiento del número de organizaciones civiles
ha fortalecido considerablemente el proceso de democratización
que conoce México en esta última década.
Muchas han surgido para aportar soluciones a los problemas
graves de la sociedad mexicana, así como para presionar
a los gobiernos locales, estatales y nacionales para que
tomen conciencia de su responsabilidad.
En 1994 se fundó la ONG “Alianza Cívica” a
iniciativa de los ciudadanos y grupos civiles interesados
en monitorear las elecciones federales y estatales de agosto
de aquel año. Fue la primera vez que la sociedad mexicana
decidió promover la observación electoral ciudadana,
dada la falta de imparcialidad y credibilidad constatadas
en las instancias electorales anteriores. En ese año,
por primera vez también pudo documentar de manera
sistematizada el fraude electoral.
Por otra parte, algunos consideran que
las autoridades políticas
no han respondido a las demandas de los ciudadanos. Por eso,
en Chiapas, varias organizaciones de base decidieron apoyar
a candidatos independientes de los partidos para las elecciones
locales. La organización indígena de jovenes “Yomlej” lo
hizo en 1995 en el municipio de Chilón: participó y
ganó la presidencia municipal.
Ahora se repite este proceso en Yajalón y Ocosingo
con candidatos externos. En Yajalón, la organización “Flores
Magón” propuso su propio candidato bajo la bandera
del PRD (Partido de la Revolución Democrática),
Gustavo Robles. El nos comentó: “Las autoridades
no nos escucharon en nuestras demandas legítimas.
Ahora buscamos el poder para satisfacer nuestras necesidades”.
La organización “Flores Magon” hizo un
gran esfuerzo de concientización de la población
para involucrarla más en el proceso político. “Por
eso”- dijo Gustavo- “ya hemos ganado, ganemos
o no la presidencia. Ahora el pueblo sabe mucho mejor cuál
puede ser su papel para resolver sus problemas.” (Nota:
el PRD perdió las elecciones en Yajalón).
Las estructuras políticas tradicionales a veces tienen
dificultad para entender o aceptar convivir con esa nueva
fuerza política y social. Un representante de Alianza
Cívica en San Cristóbal nos dijo: “Veníamos
para platicar con el presidente municipal sobre una consulta
ciudadana que llevábamos a cabo para que él
supiera de antemano el objetivo. El no nos entendió y
solamente nos preguntó: ‘¿Y qué quieren
de mí, qué necesitan?’ Su manera de pensar
todavía es: ‘¿Qué puedo dar para
calmarles?’ Pero nosotros buscamos como ciudadanos
conscientes la cooperación de las fuerzas políticas
para resolver los problemas. Además de educar a los
ciudadanos se debe educar al gobierno y a los políticos
sobre cómo tomar en serio a la sociedad civil. Pero
también para nosotros es un proceso de aprendizaje,
y en Chiapas es más difícil porque la situación
está más polarizada."
La sociedad civil en los primeros
tiempos del conflicto chiapaneco
En los primeros días de 1994, se formó en Chiapas
la CONPAZ (Coordinadora de Organismos No Gubernamentales
por la Paz) para buscar respuestas a la violencia que mostró el
gobierno federal a la hora de abordar el conflicto con el
EZLN. Después del levantamiento zapatista, nacieron
más organizaciones en el intento de atender los problemas
de salud, derechos humanos, educación popular, género,
etc. que prevalecían en la zona.
Martha, que durante el levantamiento
zapatista era vendedora de
tortas en una escuela,
relató su decisión
de participar activamente en el movimiento ciudadano en estos
términos: “Cuando vi el primero de enero a los
zapatistas y a Marcos andando por el centro de San Cristóbal,
pensé: “Ellos están haciendo algo, y
yo no hago nadá Los bombardeos de aviones militares
tres días después contra la población
de mi ciudad, me impulsaron a asumir mi propia responsabilidad.
Fue el 12 de enero cuando por primera vez participé en
una marcha y empecé a involucrarme para parar la guerra”.
La sociedad civil a nivel
local, nacional e internacional
jugó un papel importante para detener la guerra en
los primeros días de 1994, así como para reducir
la violencia (a través por ejemplo de los “Cinturones
de paz” o de los “Campamentos Civiles por la
Paz”). También influyó en el proceso
de paz para que se diera un diálogo
nacional incluyente.
No obstante, el desgaste
provocado por el prolongado
estancamiento
del proceso
de paz
y las divisiones
internas, sumados al
agravamiento de múltiples problemas económicos
y sociales a nivel nacional, la han debilitado en estos casi
cinco años. Muchos analistas han señalado,
también, que para dar un salto cualitativo, la sociedad
civil tiene aún que superar el inmediatismo y la atomización
que le han impedido una articulación estratégica.
De superar ese desafío, sobre todo después
de la auto-disolución de la CONAI, la sociedad civil
podría connvertirse en un actor clave para destrabar
la situación actual.
Coordinación y Convergencia
El fortalecimiento de
la sociedad civil
en Chiapas
prosigue en
estos días. La magnitud de los problemas y la diversidad
de intereses de las diferentes organizaciones hizo necesario
que haya más coordinación entre las organizaciones
para obtener un mejor resultado. Ya hubo varios intentos
en el pasado. Recientemente se creó el “Espacio
Comitán” , formado por unas 15 ONG que trabajan
en Comitán y la zona Fronteriza. Otra iniciativa es
el denominado “Foro: Paremos la Guerra”, conformado
por varias ONG con sede en San Cristóbal y Comitán.
Este reúne a organizaciones chiapanecas que trabajan
en diferentes zonas del estado en aspectos de salud, educación,
derechos humanos y género,
para dar una respuesta a
la guerra de baja intensidad
que se vive en Chiapas.
A nivel nacional,
encontramos también varios de estos
espacios de coordinación cada uno con sus propias áreas
de trabajo. La “Convergencia de Organismos Civiles
para la Democracia”, por ejemplo, que reúne
a 140 organizaciones en 16 estados de México y organizó la
participación de 39 organizaciones en las mesas de
diálogo entre el gobierno y el EZLN. La “Red
de Organismos cíviles de Derechos Humanos Todos los
Derechos para Todos” denuncia
las violaciones de derechos
humanos a nivel internacional.
Tribunal contra la
Violencia y la
Impunidad
Una iniciativa
reciente es la “Asamblea Nacional por
la Paz” que se conformó en agosto de 1998 después
de la disolución de la CONAI. En ella, participan
entre otros el Congreso Nacional Indígena, “Convergencia” y
algunas iglesias. Uno de sus proyectos más importantes
es el “Tribunal contra la Violencia y la Impunidad” que
propuso el foro “Paremos la guerra en Chiapas”.
La constitución del tribunal aún está en
su fase preparatoria, pero se pretende que comience a funcionar
en 1999. Según los organizadores, la iniciativa “es
una respuesta de la sociedad civil a la violencia contra
la sociedad y los pueblos indígenas por parte del
gobierno y a la impunidad de los transgresores de la ley.
El gobierno no cumple con sus deberes y esto es lo que queremos
demostrar en el tribunal, con casos prototipo. De esta manera
queremos manifestar la inconformidad de la sociedad civil
en contraposición al discurso oficial de que ‘no
hay guerra ni violaciones de derechos humanos en Chiapas’”.
Hostigamiento
y amenazas
Algunas organizaciones
civiles que
buscan un
cambio no
violento
para México fueron y son víctimas de una campaña
de hostigamiento y amenazas. Un representante del FZLN (Frente
Zapatista de Liberación Nacional) nos comentó que
varias personas salieron del movimiento por miedo. Dirigentes
y trabajadores de ONG recibieron llamadas anónimas
agresivas en sus casas, como pasó algunas veces a
Ana Valadez Ortega de Médicos del Mundo en septiembre.
Otros percibieron la vigilancia de desconocidos, como las
dirigentes de la organización K’nal Antzetik
en San Cristóbal. La organización IDEFEM (Investigación
y Desarrollo Femenino) en Comitán nos comentó que
algunas autoridades intentaron intimidarles y les siguieron
en algunas de sus salidas a las comunidades con las que trabajan.
En lugares con presencia paramilitar de Los Altos, la zona
Norte y Selva, algunas organizaciones indígenas siguen
siendo amenazadas y ciertos líderes sociales fueron
asesinados. A pesar de las denuncias de éstos
y otros incidentes, ninguno
de estos casos han sido aclarados.
Conclusión
El despertar
de la
conciencia de
amplios
sectores
de la
sociedad mexicana
ha
generado
la multiplicación de distintas
organizaciones y asociaciones, lo que ha tenido mucha repercusión.
Junto con la incapacidad o, según algunos críticos,
mala voluntad de las autoridades nacionales y estatales para
resolver los problemas más importantes de la población,
notamos cierto acercamiento y coordinación
entre esos actores sociales
para buscar juntos soluciones
verdaderas.
La sociedad
civil
ha
sido y
seguirá siendo
un
actor
fundamental
en
la
democratización
de
México.
Otros
pueblos
tienen
mucho
que
aprender
en
este
proceso:
nos
enseña
el
valor
de
la
solidaridad
cuando
reina
el
individualismo;
que
una
sociedad
es
el
fruto
de
quienes
la
constituyen;
que
somos
dueños
de
nuestro
presente
y del
futuro
que
queremos
para
nuestros hijos.

Encuentro
con Gandhi en Chiapas
En el marco del 50o aniversario de la muerte de Gandhi,
y particularmente por el alto nivel de conflictividad que
prevalece en Chiapas, SIPAZ decidió promover un espacio
donde lo profundo y eficaz de la filosofía gandhiana
se analizara y discutiera de cara al conflicto. Dicho espacio
pretendía abrir la imaginación a nuevas formas
de lucha en la linea de la no violencia activa.
El 17 de octubre, la primera conferencia sobre “Gandhi:
obediencia y desobediencia en la vida social” fue a
cargo de Pietro Ameglio, Carlos Fazio y Sonia Toledo. Asistieron
más de 200 personas. Una exposición sobre la
vida y pensamiento de Gandhi permaneció abierta hasta
el final del mes y, en torno a ella, se desarrollaron varios
eventos académicos y culturales.

:: Actividades del equipo en Chiapas
AGOSTO - OCTUBRE 1998
Entre otros:
Información
- Un miembro del equipo participó como observador
electoral en las elecciones del 4 de octubre
- Participamos en una entrevista con el Consejo Estatal
Electoral en Tuxtla Gutierrez
- Nos entrevistamos con candidatos políticos en Chilón,
Yajalón y Ocosingo
- En una visita a Ocosingo, conversamos con representantes
evangélicos y católicos para conocer la situación
política y religiosa
- A través de nuestra página web, difundimos
información sobre el clima electoral y las condiciones
para ser observador electoral
Contactos y visitas
- Recibimos a dos representantes de la Embajada de Estado
Unidos en México
- Dos miembros del equipo realizaron giras por
Europa, haciendo contacto con ONG nacional e
internacional en Holanda, Bélgica,
Suiza y Francia
- Recibimos a una representante de Amnistía Internacional
durante su gira por México
- Asistimos a una reunión del "Foro: Paremos
la guerra" de ONG en Comitán; y en otra visita
a Comitán nos reunimos con varias ONG y
gente de iglesias
- Asistimos como obervadores a los encuentros
evangélicos "Interpretaciones
evangélicas sobre el origen, desarrollo y situación
del conflicto chiapaneco" y "El protestantismo
frente al siglo XXI"
- Asistimos a una conferencia sobre "Neoliberalismo
e indígenas"
- Ofrecimos pláticas sobre la coyuntura en Chiapas
a varias delegaciones de Canadá, Alemania
y los EEUU
- Tuvimos entrevistas con los embajadas
estadounidense, canadiense y suiza
en el D.F.
Educación
- Colaboramos con la CORECO con un taller sobre la
reconciliación,
y asistimos a otras reuniones de esa Comisión
- Facilitamos dos talleres sobre negociación-mediación
y uno sobre no-violencia activa a miembros
de ONG e iglesias
- Facilitamos un taller sobre "Manejo del miedo" y
otro sobre "Relaciones humanas" en la Escuela Bíblica
de Formación Integral
- Apoyamos en un taller sobre "Resolución de
Conflictos" en la comunidad de Morelia
- Coordinamos una exposición sobre Mahatma Gandhi
en San Cristóbal de Las Casas, con fotos y artículos
de Gandhi, además de conferencias, meditaciones, teatro,
películas, música, poesía
y otras actividades culturales

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