:: SUMARIO
Las elecciones nacionales del pasado mes
de julio constituyeron un paso significativo dentro del proceso
de democratización que se vive en México. El
partido en el poder, el PRI, perdió su histórica
mayoría absoluta en la Cámara de Diputados.
Desde entonces, se han podido observar varios signos de este
nuevo escenario político. Por primera vez, el Informe
Anual del Presidente fue respondido por un diputado de la
oposición. En el nuevo Congreso, el PRI en lugar de
fijar los términos del debate, ahora debe negociarlos
e, incluso, en algunos casos, aceptar las decisiones de una
oposición unificada. Además, los partidos de
la oposición están insistiendo en discutir
temas controvertidos que podrían perjudicar la administración
de Zedillo.
En septiembre, el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación
Nacional) envió a "1,111" simpatizantes
a la ciudad de México para exigir la desmilitarización
de Chiapas y el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés.
El propósito de la marcha zapatista era de llamar
nuevamente la atención nacional sobre el conflicto
que aún no se resuelve en Chiapas. Dicha marcha fue
planeada para hacerla coincidir con la constitución
del Frente Zapatista de Liberación Nacional (FZLN).
Dentro de la perspectiva zapatista, el FZLN no es un partido
político y no buscará el poder del Estado.
Se trata más bien de un intento para organizar a la
Sociedad Civil con el fin de transformar radicalmente el
sistema político y económico de México.
Al principio, el Gobierno Mexicano demostró cierta
resistencia frente a la presencia zapatista. Posteriormente,
representantes del gobierno comentaron que no iban a impedirla
y apuntaron que la constitución del FZLN significaba
una incorporación acertada del EZLN a la vida política.
Llamaron a una pronta reanudación de los diálogos
de Paz, criticando la inflexibilidad del EZLN.
El EZLN rechazó la idea de que la constitución
del FZLN significaría la canalización exclusiva
del conflicto al ámbito político y con ello,
el fin de su lucha armada. Insistió en que el FZLN
no sería su brazo político sino una organización
independiente (aunque, hasta la fecha, el FZLN tomó claramente
su inspiración del grupo armado.) Sigue negándose
a reanudar los diálogos de Paz mientras no se cumplan
los acuerdos ya firmados. Afirmó que "La guerra
sigue en el Sureste mexicano y los Zapatistas seguimos armados
y listos para combatir."
En Chiapas, varios campamentos militares fueron desmantelados
y luego reinstalados unos dias más tarde. Estas señales
contradictorias causaron protestas, mayor tensión
y levantaron preocupaciones sobre una posible división
entre las autoridades en cuanto a su política sobre
el conflicto chiapaneco.
La CONAI (Comisión Nacional de Intermediación)
apuntó que, desde febrero de 1995, el número
de puntos de presencia militar y policíaca ha aumentado
en un 130%. También pidió que se redujera dicha
presencia en Chiapas, como un signo del compromiso del gobierno
con una solución pacífica del conflicto. El
jefe de la delegación gubernamental para Chiapas,
Pedro Joaquín Coldwell, dijo que si el EZLN retirara
su declaración de guerra, el gobierno reduciría
el nivel de tropas presentes en el estado.
Mientras tanto, el obispo Samuel Ruiz se ha convertido
en el blanco de una campaña periodística que lo
acusa de desestabilizar el proceso de Paz. Dicha campaña
aparentemente pretende neutralizar el papel de mediación
de la Comisión que él preside. La COCOPA, Comisión
integrada por representantes del Congreso para apoyar el
proceso de Paz, sigue estando paralizada. De cara a la firme
oposición de la administración de Zedillo,
dicha Comisión fue incapaz de lograr un consenso para
presentar al Congreso su propuesta legislativa para el cumplimiento
de los Acuerdos de San Andrés. El nuevo Congreso ha
nombrado a los nuevos integrantes. Varios partidos políticos
de oposición manifestaron que iban a impulsar el cumplimiento
de los Acuerdos de San Andrés.
La violencia persistente y la injusticia histórica
que prevalecen en Chiapas, particularmente en la zona Norte,
dieron lugar a una serie de denuncias de parte de importantes
organizaciones indígenas, cíviles y religiosas.
El plantón que realizaron desplazados de esta región
en la capital del estado se levantó después
de 87 días sin que obtuvieran respuestas a sus demandas.
Se observó una creciente actividad de parte de los
grupos paramilitares que constituyen un actor clave en la
promoción de la violencia en Chiapas.
También se dieron iniciativas para buscar la paz.
El Congreso del estado en Chiapas creó una Comisión
para promover el diálogo y la resolución no
violenta de los conflictos. Sin embargo se cuestionó su
imparcialidad porque está encabezada por un diputado
estatal que es identificado como lider del grupo armado "Paz
y Justicia".
A principios de septiembre, el Encuentro
Ecuménico
entre evangélicos y católicos generó una
oportunidad única para dialogar y lograr modestos
pasos para superar las divisiones que permitieron que la
religión agudizara la polarización en algunas
comunidades. Vista como parte de un proceso más amplio
de encuentros, esta reunión suscita esperanzas de
que las iglesias sean capaces de trabajar juntas y se conviertan
más bien en una fuerza en favor de la paz y la reconciliación
en las comunidades. Al nivel internacional, las elecciones
de julio mejoraron la imagen de México en materia
democrática. Los frutos iniciales de este cambio incluyen
un importante acuerdo económico con la Unión
Europea y un mejoramiento efimero de la situación
de las acciones mexicanas en los mercados finacieros internacionales.
Dentro del marco de la lucha contra el narcotráfico,
los Estados Unidos acordaron enviar 20 nuevos helicópteros
artillados a México.
Por otra parte, México sigue siendo muy criticado
por los grupos internacionales de Derechos Humanos. Por ejemplo,
el Relator Especial de la Comisión contra la Tortura
de las Naciones Unidas reportó durante su reciente
visita, que había recibido varios testimonios de primera
mano sobre casos de tortura por parte de oficiales militares.
Apuntó que sólo visita países en los
cuales ha concluido que la tortura no corresponde a casos
aislados.
Después de la suspensión de los diálogos
de San Andrés hace un año y luego del prolongado
enfoque en las campañas electorales, nuevas posibilidades
para el proceso de Paz surgieron en el nuevo escenario político.
Se escuchan más declaraciones conciliatorias entre
los actores. Queda por ver si dichas declaraciones serán
traducidas en las acciones necesarias para encaminarnos hacia
la Paz.
ACCIONES RECOMENDADAS
Urgir al Ejecutivo mexicano a:
- respetar los Acuerdos de San Andrés y pactos internacionales
que ha firmado y en los que se contemplan ampliamente los
derechos de los pueblos indígenas.
- ordenar la reducción de las tropas federales
en las zonas de conflicto como una señal verdadera
y concreta de su voluntad de dialogar.
- reconocer y respetar la labor humanitaria que realizan
los trabajadores de derechos humanos, así como
la de los observadores internacionales.
- Exhortar a la COCOPA y al Poder Legislativo a llevar
adelante el Proyecto de Ley sobre Derechos y Cultura
Indígena
para lograr la implementación efectiva de los
Acuerdos de San Andrés.
- Difundir información—como este informe—y
hacer presentaciones sobre la situación que
prevalece en Chiapas.
 Favor de escribir a:
Comisión de Concordia y Pacificación
Paseo de la Reforma # 10, piso 17
México, DF - México
Fax: (52 5) 535 27 26
Carlos Medina Plascencia
Cámara
de Diputados
Presidente de la Comisión
de Régimen Interno y Gobierno
Palacio Legislativo de San Lázaro
Edif. A, Col. El Parque
15969 México, DF—México
Fax: (52-5)-522-80-12/542-10-01/542-74-31
Lic.
Ernesto Zedillo Ponce de León
Presidente de la República
Palacio Nacional
06067 México, DF - México
Fax: (52 5) 271 1764 / 515 4783
Correo electrónico
Emilio Chuayffet Chemor
Secretario de Gobernación
Bucareli 99, 1o. piso
Col. Juárez
06699 México, DF - México
Fax: (52 5) 546 5350 / 546 7380
Lic. Julio C. Ruiz Ferro
Gobernador del Estado de Chiapas
Palacio de Gobierno
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas - México
Fax: (52 961) 20917
Además:
- Difundir información - como este reporte - para
movilizar a la opinión pública internacional.
- estar vigilantes y preparados para contrarrestar una
escalada de violencia en Chiapas.

:: ACTUALIDAD
REESCRIBIENDO LA HISTORIA
Marco nacional: primeros pasos hacia mayor democracia
Después de un sorprendente y en muchos aspectos alentador
proceso electoral del que todavía se sienten los efectos,
finalmente en agosto se ratificaron los resultados definitivos
de las elecciones del 6 de julio. En ellas, se confirma la
tendencia hacia un mayor pluralismo en México. Se
habían presentado 189 demandas de juicio de inconformidad
(eran 1200 en 1994).
Conformación
de la Cámara de Diputados
Partido |
Dip. de
mayoría
relativa
|
Dip. de representación
proporcional
|
Total |
PRI |
165 |
74 |
239 |
PRD |
70 |
55 |
125 |
PAN |
64 |
57 |
121 |
PVEM |
--- |
8 |
8 |
PT |
1 |
6 |
7 |
TOTALES |
300 |
200 |
500 |
|
|
Conformación del Senado de la República
Partido
|
Senadores
en funciones
|
Senadores
electos este año
|
Total
|
PRI
|
64
|
13
|
77
|
PAN
|
24
|
9
|
33
|
PRD
|
8
|
8
|
16
|
PVEM
|
---
|
1
|
1
|
PT |
--- |
1 |
1 |
TOTALES
|
96
|
32
|
128
|
|
|
En
este nuevo marco, el 1ero. de septiembre, después
de muchas polémicas en cuanto a su formato y de fuertes
presiones por parte del PRI que amenazaba con no asistir
a la instalación de la Cámara de Diputados,
tuvo lugar la presentación del Tercer Informe a la
Nación del Presidente Ernesto Zedillo.
El discurso presidencial hizo hincapié sobre todo
en la política económica, omitiendo temas de
particular relevancia. Entre otras cosas, no habló sobre
el tema de Chiapas, el Ejército Popular Revolucionaria
(EPR) o la militarización del país.
No
obstante, inaugurando un nuevo tiempo político,
por primera vez el Informe Presidencial fue contestado
por un diputado de la oposición. El líder del
PRD, Porfirio Muñoz Ledo, retomó la situación
de Chiapas y la necesidad de cumplir los Acuerdos de
San Andrés, así como el "mandar obedeciendo" (conocido
principio zapatista) como la mejor manera de gobernar
el país. Muchos analistas y los propios partidos de
oposición
agrupados en el llamado "bloque opositor"—según
la nueva conformación del Congreso- afirman que,
de ahora en adelante, el PRI—que perdió su
histórica
mayoría absoluta en la Cámara de Diputados-
deberá aprender a negociar.
El proceso de paz según sus protagonistas
Después de varios meses de ausencia del acontecer
político, el EZLN volvió a la escena nacional.
En un comunicado del 8 de agosto anunció que, del
13 al 16 de septiembre, 1,111 Zapatistas acudirían
a la ciudad de México. Allí exigieron pacificamente
el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés y la
desmilitarización del estado y del país, y
participaron en el congreso de fundación del Frente
Zapatista de Liberación Nacional (FZLN). Esta organización
política — en gestación desde febrero
de 1996 — anunció que ese evento definiría
su declaración de principios, programa de lucha, estructura
y estatutos, plan de acción y eventualmente, la elección
de nuevos titulares. Con esta iniciativa, los Zapatistas
no pretenden ser el brazo político del EZLN ni alcanzar
el poder, sino construir una herramienta para la transformación
radical del sistema político y económico, y
de la relación entre Estado y Sociedad Civil.
Desde el inicio del congreso, se aclaró que la delegación
de Zapatistas no venía para participar directamente
en la fundación del FZLN, sino como observadores.
Un comunicado escrito por el sub-comandante Marcos también
precisaba:
"
No nos vamos a transformar en fuerza política civil
y pacífica. La guerra sigue en el Sureste mexicano
y los Zapatistas seguimos armados y listos para combatir
[...] desafiando al supremo gobierno con las armas, con la
razón y con la historia".
El 8 de septiembre, para la despedida de la delegación
zapatista, se concentraron en San Cristóbal de las
Casas unos 15,000 indígenas, bases de apoyo y simpatizantes
del EZLN. Por otra parte, varias organizaciones indígenas
nacionales anunciaron que se unirían a la marcha zapatista
para exigir la reforma constitucional sobre Derechos y Cultura
Indígena: el Congreso Nacional Indígena, la
Asamblea Nacional Indígena Plural por la Autonomía
(ANIPA) y otras organizaciones de la Costa y los Altos de
Chiapas, así como de otros estados del país.
Al principio, hubo varios intentos para dificultar
la iniciativa. Las oficinas del FZLN en la
ciudad de México fueron
robadas. El Gobierno Federal dio señales mixtas. Por
un lado, quiso exigir que los delegados zapatistas se quitaran
los pasamontañas para poder arribar a la capital del
país. Por el otro lado, expresó su disposición
de dar plenas garantías a la marcha. Al final no hubo
mayores problemas.
Paralelamente, en estos últimos meses, el EZLN ha
apostado a la dimensión internacional para mantener
viva la atención y la solidaridad con el movimiento.
En ese sentido, en julio, se realizó en España
el Segundo Encuentro Intercontinental por la Humanidad y
contra el Neoliberalismo. Participaron por lo menos 3,000
personas y asistieron dos mayas zapatistas. En la declaración
final, se demandó la inmediata desmilitarización
de Chiapas y de México y se acordó aumentar
la presión internacional para hacer respetar los Acuerdos
de San Andrés. En septiembre, dos representantes del
EZLN asisitieron a la primera reunión europea contra
el Racismo en Venecia (Italia).
Así mismo, a principios de agosto, tuvo lugar en Chiapas
un Encuentro cultural chican@/indígena, con el propósito
de "utilizar el arte y la cultura como una forma de
resistencia hacia el cambio social."
Mientras tanto, el Gobierno Federal no
dejó de expresar
su disposición para reanudar el Diálogo de
Paz en Chiapas. El presidente Ernesto Zedillo, el 23 de julio,
ante líderes latinos de Illinois llamó al EZLN "a
reanudar el diálogo", le pidió reconsiderar
su "rebeldía retórica", manifestó buscar
una solución sobre la base de que hay principios fundamentales
que no son negociables (soberanía, integridad del
territorio y unidad nacional) y pretendió tener una "inagotable
paciencia".
A principios de septiembre, el Secretario
de Gobernación,
Emilio Chuayffet, afirmó que el Gobierno Federal quiere
reanudar cuanto antes las negociaciones con el EZLN pero
expresó que la propuesta actual de la COCOPA significaría
una "fisura" en la estructura constitucional del
Estado Mexicano y una amenaza a la soberanía nacional.
Paralelamente, el jefe de la delegación gubernamental
para la paz en Chiapas, Pedro Joaquín Coldwell, comentó que
estaban dadas las condiciones para la incorporación
de los Zapatistas a la vida institucional y a la competencia
política bajo las nuevas reglas equitativas y transparentes
de la democracia mexicana. Dijo que ello "enriquecería
mucho el espectro de la democracia mexicana". Expresó que "hay
una gran posibilidad de reiniciar el diálogo",
aunque agregó que, sin embargo, "hay que mover
muchas piedras del camino y creo que las elecciones fueron
una muy buena señal y hay que seguir trabajando gradualmente
en esto". Más recientemente, dijo que si el EZLN
retiraba su declaración de guerra, se reduciría
el número de tropas federales de las comunidades de
Chiapas.
También sostuvo que "con falsos dilemas y actitudes
irreductibles no se resolverá el problema" (hablando
de la iniciativa de ley de la COCOPA, dijo que los Zapatistas "no
quieren que se le modifique ninguna coma").
Por otra parte, los recientes movimientos
de tropas en la zona de conflicto
de Chiapas fueron
una muestra
más
de los signos contradictorios que emite el Gobierno Federal.
El 17 de agosto, desmantelaron 7 campamentos y relevaron
a unos 5,000 militares en los Altos de Chiapas, la zona Norte
y la Selva Lacandona. Dos días después, Ausencio
Chávez Hernández, Subsecretario de Gobernación,
dijo que el retiro de tropas de la zona de conflicto era "una
muestra de la buena disposición del gobierno de la
República" para reanudar las negociaciones. Sin
embargo, el Comandante de la Región Militar de Chiapas
precisó que sólo se trataba de un "reajuste" de
las tropas, no de un retiro.
El 22 de agosto, con la reinstalación del campamento
militar en San Cayetano (cercano a la sede del diálogo,
el zapatista San Andrés Larráinzar), unos 300
soldados del Ejército mexicano a bordo de al menos
30 unidades militares se encararon con miles de simpatizantes
zapatistas que exigían el retiro inmediato de las
tropas y la entrega de las tierras a sus verdaderos dueños.
La situación sigue siendo muy tensa en la zona. Durante
este evento, nueve extranjeros fueron acusados de haber manipulado
a los indígenas para enfrentar a los militares, lo
que provocó que las autoridades migratorias iniciaran
una investigación sobre 320 extranjeros que realizan
en Chiapas actividades no conformes con su calidad migratoria
de turistas.
Es importante agregar que recientemente
se publicaron varios documentos
de Inteligencia militar involucrando
en el narcotráfico
a altos jefes, oficiales y tropas del Ejército. Eso
generó una polémica alrededor del papel del
Ejército y de sus excesivas prerrogativas en el país.
Durante los últimos meses, la CONAI (Comisión
Nacional de Intermediación) ha vivido fuertes presiones
por medio de una aparente campaña por parte de la
prensa local que pretende desprestigiar a su presidente,
el Obispo Samuel Ruiz, y deslegitimar a la Diócesis
de San Cristóbal de las Casas, a los sacerdotes y
a los agentes de pastoral. Se les está acusando de
intentar desestabilizar el proceso de paz.
A fines de agosto, la CONAI
emitió dos comunicados.
En el primero, respaldó las medidas que está tomando
el EZLN para ampliar y consolidar su presencia en los espacios
políticos, así como también la marcha
zapatista al Distrito Federal. El segundo consistió en
un Informe Especial sobre la militarización en Chiapas: "Después
de la ofensiva de febrero de 1995 y hasta diciembre de 1996,
los puntos de presencia militar y policíaca aumentaron
en 96, por lo que ascendieron a un total de 170, lo que implicó un
incremento del 130%." También subrayó la
necesidad de reducir la presencia del Ejército en
Chiapas, como "signos inequívocos de la voluntad
política del Gobierno Federal para fortalecer la confianza
de que por la vía política y pacífica
es posible el avance democrático y la construcción
de una paz justa y digna en Chiapas."
Sobre el tema, Mireille
Rocatti, titular de la
Comisión
Nacional de Derechos Humanos (CNDH) dijo que la militarización
del estado de Chiapas "se debe más al incremento
de la delincuencia que al problema social", afirmación
que fue calificada de "desconcertante y grave" por
varias Organizaciones No Gubernamentales de Derechos Humanos.
En lo que respeta a la
COCOPA, después de las elecciones
del 6 de julio sus trabajos quedaron virtualmente congelados
por el tiempo que restaba a su legislatura. El 30 de julio,
dicha Comisión declaró que no presentaría
la iniciativa de ley sobre Derechos y Cultura Indígena
en lo que quedaba de tiempo. Según Juan Guerra, del
PRD, el fracaso de la COCOPA fue "atribuible a la cerrazón
del Gobierno". En el mismo sentido, Antonio Lozano,
Secretario General Adjunto del PAN, también afirmó que
el gobierno no correspondió al esfuerzo de la COCOPA,
y dijo que su partido impulsará los Acuerdos de San
Andrés. Los nuevos integrantes de la Comisión
coadyuvante se definieron en septiembre.
Por otro lado, el Partido
Verde Ecologista de
México
exigió el retiro de las tropas del Ejército
Mexicano de las zonas zapatistas y el reinicio de las negociaciones.
El 22 de agosto, dirigentes del PRD se reunieron con Emilio
Chuayffet, Secretario de Gobernación, para manifestarle
que el diálogo se debe reactivar y le informaron que
ese partido impulsará desde la Cámara de Diputados
y el Senado el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés.
Por su parte, las iglesias
reafirmaron su preocupación
por la situación de violencia que prevalece en Chiapas,
particularmente en la zona Norte. En julio, el nuevo representante
del Vaticano en México, Justo Mullor García,
así como la Compañía de Jesús,
expresaron su apoyo al trabajo de los obispos Samuel Ruiz
García y Raúl Vera. Del 3 al 5 de septiembre,
se realizó en Chiapas el II Encuentro Ecuménico
por la Paz y la Reconciliación (ver "Enfoque" en
este número), un signo alentador sobre el papel que
pueden jugar las iglesias cristianas en el proceso de paz.
En los últimos meses, las organizaciones indígenas
y no gubernamentales también se pronunciaron en varias
oportunidades exigiendo el cumplimiento de los Acuerdos de
San Andrés y la desmilitarización: el Movimiento
por la Paz con Justicia y Dignidad—formado por 180
organizaciones sociales, universitarias, políticas
y eclesiales de 17 estados-, el Congreso Nacional Indígena
y las participantes en el Primer Encuentro de Mujeres Indígenas,
en Oaxaca.
Finalmente, a principios
de septiembre,
la nueva dirigencia
de la ARIC/Unión de Uniones, importante e histórica
organización campesina de Chiapas, acordó "trabajar
por la reconciliación entre las comunidades que se
encuentran en la zona de conflicto, también en dar
prioridad al diálogo y negociación con otras
organizaciones indígenas que habitan las Cañadas
de la Selva Lacandona".
Al mismo tiempo,
el Gobierno del
Estado sigue
promoviendo acciones
unilaterales
que, según él, atienden
directamente a la raíz de los problemas y conflictos.
En ese sentido, ha promovido recientemente algunos cambios
a su gabinete. Habrá que esperar los resultados.
También la violencia política postelectoral
ha cobrado auge en las últimas semanas. Presidencias
municipales han sido tomadas (Ocosingo, Oxchuc), amenazas
y atentados contra líderes sociales, bloqueos de carreteras,
tierras tomadas, etc.
En la zona Norte,
la situación continua deteriorándose.
El 23 de julio, después de 87 días frente al
Palacio de Gobierno en Tuxtla Gutiérrez, desplazados
de esta región levantaron su plantón sin haber
obtenido respuestas a sus demandas.
Paralelamente,
la violencia
se recrudeció: el 21 de
julio, en la comunidad de Masojá Grande fue asesinado
el representante del grupo paramilitar "Paz y Justicia",
Santiago Sánchez Torres, y en el camino a la cabecera
municipal de Tila, mataron a Bersain Vázquez Cruz,
hijo de otro dirigente de la agrupación priísta.
No hubo explicaciones
claras
de estas muertes:
mientras "Paz
y Justicia" culpa de los hechos a catequistas e integrantes
de la Diócesis de San Cristóbal, otros hablan
de un ajusticiamiento interno por las anomalías en
el manejo de los recursos que obtenía la organización.
Después de esos hechos, temiendo represalias, unas
450 personas del municipio de Tila y 2,742 en Sabanilla huyeron
de sus comunidades Mientras tanto, en el ejido San Jerónimo
Bachajón, municipio de Chilón, se denunció un
repunte del grupo paramilitar "Los Chinchulines".
También últimamente, mientras las autoridades
del estado lo niegan, la prensa ha empezado a hablar de la
aparición de una nueva fuerza paramilitar: el Movimiento
Indígena Revolucionario Antizapatista (MIRA) que ya
estaría operando en las regiones Altos, Selva y Norte.
El Congreso
del
estado lanzó una iniciativa de distensión
y solución a los conflictos de la zona Norte. Esta
Comisión estaría encabezada por el diputado
Samuel Sánchez, quien es señalado como líder
y asesor del grupo paramilitar "Paz y Justicia".
Hay preocupación entre algunas comunidades choles
por el riesgo que esta iniciativa pueda ser parcial.
México frente a la comunidad internacional
Gran
parte de
la comunidad
internacional comentó favorablemente
la transición democrática que se vive en México
desde las elecciones del 6 de julio. Esto tiene que ver con
la firma del Acuerdo de Asociación Económica,
Concertación Política y Cooperación
con la Unión Europea el 23 de julio, luego de una
polémica sobre la cláusula democrática
(sobre signos claros y concretos de avances democráticos)
que requerían los europeos y que México no
quería firmar. En un mismo sentido, cabe destacar
que la Bolsa de valores de Nueva York reaccionó positivamente
después de la presentación del III Informe
del Presidente Zedillo, informe que fue considerado por Bill
Clinton como "otro paso adelante" en el proceso
de democratización de México.
A
nivel militar,
hubo señales preocupantes. El 20
de julio, el máximo jefe militar de los Estados Unidos
visitó México proponiendo una mayor cooperación
táctica en el campo de la lucha anti-narcotráfico
y acordó enviar 20 nuevos helicópteros artillados.
Por
otro lado,
el Gobierno
mexicano sigue
siendo muy
criticado por
los organismos
internacionales de
derechos humanos.
El Relator
Especial para
la Tortura
de las
Naciones Unidas,
Nigel Rodley,
informó durante su visita en agosto
que había recibido muchos testimonios de víctimas
de tortura por parte de oficiales militares. El Sr. Rodley
comentó que solo visita paises en los cuales ha concluido
que la tortura no corresponde a casos aislados. La visita
tuvo gran repercusión, y aunque Rodley aún
no emitió recomendaciones, abrió el camino
para los relatores de la ONU en materia de libertad de expresión
y de aprehensiones y desapariciones forzadas (aunque el gobierno
mexicano recientemente negó a este último el
permiso para visitar el país).
En
agosto, Amnistía Internacional denunció la
violencia que impera en la zona Norte de Chiapas. Al final
del mismo mes, el Comité para la Eliminación
de la Discriminación Racial de la ONU dio a conocer
sus conclusiones acerca de la situación en México,
que comprenden tres puntos positivos y doce negativos. Entre éstos,
cabe resaltar que las autoridades mexicanas son fuertemente
cuestionadas y que se denuncia la situación en Chiapas,
señalando como consecuencia el empeoramiento de la
precariedad de las poblaciones autóctonas de esa región.
:: ANÁLISIS
Con las pláticas de paz suspendidas por más
de un año y posiblemente con el esquema de diálogo
de San Andrés agotado; con los primeros Acuerdos de
Paz incumplidos y con un Gobierno que emite señales
contradictorias respecto al conflicto chiapaneco; el EZLN,
los Pueblos Indígenas, las Iglesias y otros actores
sociales, a diferentes niveles han decidido volver a intentar
la reanudación de los Diálogos de Paz y el
restablecimiento de las relaciones sociales en las distintas áreas
de conflicto del estado.
Esas fueron las razones por las que el EZLN decidió enviar
a sus 1,111 delegados (mismo número de comunidades
en las que los Zapatistas tienen influencia) a la aventura
de marchar hasta la ciudad de México, centro político
y económico del país, para que junto a otras
voces pudieran demandarle al Gobierno Federal el cumplimiento
de su palabra.
La marcha de los Zapatistas en la que finalmente "tomaron" el
Zócalo de la ciudad de México en forma pacífica
y legal después de recorrer la misma ruta que Emiliano
Zapata hiciera en 1914, obligó al Gobierno Federal
a romper su prolongado silencio sobre el conflicto chiapaneco;
atrajo la atención de los medios de comunicación
y recibió muestras de apoyo de muchos otros actores
políticos y sociales, incluyendo a los partidos políticos,
lo cual ayudó a revitalizar el movimiento de solidaridad
con su lucha y con la del pueblo de México que busca
el cambio. Poner en el centro de la agenda nacional la urgencia
de la paz y la cuestión indígena como un tema
directamente ligado a ella fue de vital importancia.
Toca ahora al Congreso de la Unión, a la Sociedad
Civil, al formalmente constituido FZLN (Frente Zapatista
de Liberación Nacional) y al Congreso Nacional Indígena,
entre otros, la continuación política y civil
de esta lucha que abarca desde el cumplimiento de los Acuerdos
de San Andrés, la desmilitarización de Chiapas
y otros estados, la reanudación del diálogo
y finalmente el logro de una paz justa y duradera
para todos.
Una nueva etapa en la vida
política y democrática
de la nación se inauguró el pasado 6 de julio.
En ella, el electorado optó por darle su confianza
y su voto, ya no al partido que los ha gobernado por tantas
décadas, sino distribuirlo entre otros. De esta manera,
se tendrá que negociar con las demás fuerzas
para poder llegar a acuerdos en beneficio de todos.
Una muestra de este nuevo escenario político se dio
en el marco del III Informe a la Nación del Presidente
Ernesto Zedillo. Por primera vez, el Informe fue respondido
por un diputado de la oposición. El tono, la forma
y el contenido del discurso de Porfirio Muñoz Ledo
del PRD, ha sido calificado por analistas y académicos,
como un discurso de alto nivel republicano, contradiciendo
lo que muchos temían que pasara, es decir, que aprovechara
para poner en serios apuros al Presidente de la República
cuestionándolo sobre los asuntos más delicados
que vive el país.
Con éste discurso le recordó al Presidente
y a la nación que el Poder Legislativo está al
mismo nivel que el Ejecutivo y que ese será en adelante
el nivel en que ambos poderes se relacionen. Este nuevo tipo
de relación será sin duda uno de los logros
más significativos hacia la total transición
democrática del país. También cabe destacar
que el discurso de Muñoz Ledo incluyó, en tono
respetuoso y con el fin de darles juntos (Poderes Legislativo
y Ejecutivo) una respuesta pronta y adecuada, temas de vital
importancia que el Informe del Presidente omitió tales
como: el conflicto en Chiapas y el cumplimiento de los Acuerdos
de San Andrés, el EPR ( Ejército Popular Revolucionario),
la militarización de más de 25 estados del
país, el impacto del Tratado de Libre Comercio, los
asesinatos políticos, los casos escandalosos de corrupción,
etc.
Este nuevo escenario político, abierto y plural, si
se mantiene, podría ofrecer a la nación un
nuevo rumbo social, político y hasta económico.
Sin embargo esta transición democrática no
se vive por igual en los estados más conflictivos
y marginados del país. No es casualidad que dichos
estados sean los de mayor población indígena
y los más militarizados (Chiapas, Oaxaca, Guerrero,
Veracruz e Hidalgo) y en donde se acusa, persigue, arresta
y asesina a dirigentes populares cuyo único "delito" es
pertenecer y promover cualquier forma de organización
opositora.
En Chiapas, por ejemplo, la intolerancia política,
la lucha por el poder y los intereses económicos,
sumado al ya de por si exagerado dispositivo militar para
controlar extensas zonas con marcada influencia zapatista,
atemorizar a la población y desgastar el movimiento
social organizado, siguen arrojando asesinatos, desapariciones
y desplazamientos. Habría que agregar a ello el constante
operar de los grupos paramilitares en las comunidades, particularmente
de la zona Norte.
Los mensajes oficiales contradictorios respecto
a los movimientos de tropas del Ejército Mexicano en Chiapas han sido
interpretados por algunos como la posibilidad de que haya
al interior del Gobierno Federal , o incluso entre éste
y las Fuerzas Armadas dos líneas para manejar el asunto "Chiapas".
Por ello, una tensa y violenta paz armada es la que se vive
en la entidad. Un clima enrarecido por acontecimientos que
sólo contribuyen a generar confusión y a dificultar
la búsqueda de alternativas al trancado proceso de
diálogo. Los ataques y los intentos de desacreditación
que han sufrido el Obispo Samuel Ruiz y la Diócesis
de San Cristóbal acusándolos de ser los instigadores
de la violencia, apuntan claramente a desplazar a la CONAI
como instancia mediadora en el conflicto.
Son muchas las condiciones que deberían cumplirse
para que el proceso de paz cobre fuerza de nuevo. Entre las
necesidades más importantes están: el cumplimiento
de los Acuerdos de San Andrés ya firmados, la reducción
de la militarización, el desarme de los grupos paramilitares
y guardias blancas, y la solución a los problemas
de la zona Norte y de los presos que esto ha ocasionado.
Sin embargo la apertura política al nivel nacional
ha creado nuevas posibilidades. Además, los recientes
esfuerzos de líderes religiosos en Chiapas pueden
llegar a ser realmente un factor que posibilite la reducción
de la violencia y la intolerancia en distintas zonas del
estado, principalmente en la zona Norte. Este acercamiento
ayudaría a poner de manifiesto que el origen de los
conflictos no es religioso y desenmascararía los verdaderos
intereses de quienes mantienen y alientan las acciones violentas
en las comunidades.
La comunidad internacional sigue mostrando
su preocupación.
La reciente visita de bases de apoyo zapatista a España
e Italia han ayudado a mantener viva la solidaridad con los
pueblos indígenas de Chiapas. Las visitas de reconocidos
organismos internacionales de monitoreo a los Derechos Humanos
y la descalificación que México ha recibido
de ellos son señales de algo que ya no se puede sostener.
Las denuncias en distintos foros internacionales sobre los
casos de tortura, desaparición y racismo, son ejemplos
de esto. La "ruptura del cerco" por los Zapatistas
en su viaje a la ciudad de México, despertó mucho
interés en otros países. Varios observadores
internacionales asistieron para acompañar a los miles
de mexicanos que en representación de millones de
excluidos reclaman: "Nunca más un México
sin nosotros".
Hoy nuevamente volvemos a sentir que
hay esperanza y que la paz en Chiapas
no está lejos. Por supuesto no vendrá sólo
de la voluntad y disposición de una de las partes
en conflicto, sino del esfuerzo de todos y sin exclusiones.
Para ello se requiere una actitud de un alto compromiso con
la nación y no con intereses particulares. Así lo
expresó el diputado priísta y miembro de la
COCOPA, Jaime Martínez Veloz:
"
Lo que está en juego en Chiapas no es quién
gana o quién pierde, sino la suerte de millones de
mexicanos indígenas. Chiapas
no es un problema de imagen, sino
de los principios
básicos que nos rigen
como nación. Quienes están más preocupados
por ganar que por resolver, deben saber que ceder no es perder".

:: ENFOQUE
COMPARTIENDO EL DOLOR Y LA ESPERANZA
II encuentro ecuménico por la Reconciliación
y la Paz
El alto índice de violencia que se vive en varias
zonas de Chiapas—particularmente la zona Norte—ha
sido atribuido en muchas ocasiones a la intolerancia religiosa
entre las distintas denominaciones cristianas que se encuentran
en el estado. Si bien las causas profundas de los conflictos
son diferencias político-ideológicas y no religiosas,
estas últimas han sido determinantes para que los
grupos religiosos se hayan acusado y responsabilizado mutuamente
de la violencia y sus lamentables consecuencias en estas
regiones. Llegó a propagarse tanto esta idea que muchos
empezaron a creerla. En esas condiciones convocar a un Encuentro
Ecuménico representaba un gran desafío para
empezar a revertir la dinámica de guerra y polarización
que se vive en esa región.
Es por eso que con el propósito de aclarar las cosas
y mas aún, de buscar caminos y formas para un acercamiento
entre las distintas denominaciones cristianas, fue convocado
el II Encuentro Ecuménico por la Paz y la Reconciliación
en Chiapas, los días 3, 4 y 5 de septiembre de este
año. La sede fue la Casa Diocesana Católica
de San Cristóbal de las Casas. El anterior había
sido en las instalaciones del Seminario Presbiteriano de
los Altos, también en esta ciudad durante el mes de
abril pasado.
En el principio... la incertidumbre
Con grandes expectativas y mucho por compartir, catequistas,
pastores, religiosas y sacerdotes se encontraron,
para buscar caminos pacíficos a los conflictos de las distintas
regiones de procedencia. El Encuentro logró reunir
alrededor de 75 participantes, incluyendo a observadores
e invitados de otros países. Fueron llegando uno por
uno, lentamente, con la incertidumbre y la angustia de encontrar
posiblemente a alguien con quién tuvieran algún
agravio pendiente.
Al comienzo del Encuentro, se veían y se saludaban
secamente, o ni siquiera eso. En los pasillos de la casa,
antes de que comenzaran las actividades programadas se podían
ver pequeños grupos de conocidos o de la misma denominación.
Cada uno buscaba a los suyos. Eran momentos de cierta tensión
en los que pareciera no haber disposición al diálogo
y al acercamiento. Se podía incluso interpretar sus
actitudes como si unos a otros se culparan de los distintos
hechos de violencia que en sus comunidades laceraban la vida
y la armonía de todos.
Cuando dio inicio la reunión, las presentaciones fueron
rígidas y demasiado formales, sin incluir datos personales.
De hecho, no hubo una presentación personal, sino
por iglesias y zonas. Durante la apertura oficial, nadie
estaba dispuesto a sonreír, mucho menos a aplaudir.
Después de presentados los participantes, se oró en
un devocional ecuménico dirigido por la Iglesia Bautista
como preparación a los días siguientes. Fue
este momento de reflexión y oración, y posteriormente
la cena lo que ayudó a romper un poco el hielo. Otro
elemento que favoreció la integración fue la
forma en que se organizaron las tareas de servir la comida,
lavar la loza y ayudar en los espacios de cafe-descanso,
ya que para ello se formaron grupos heterogéneos que
permitían el diálogo y acercamiento desde la
experiencia del servicio a los demás.
Palabras pendientes: naturaleza del conflicto
y las víctimas
Durante la mañana y la tarde del segundo día,
representantes por región de las distintas iglesias
comenzaron a compartir su propia percepción de la
realidad, de los conflictos políticos, sociales y
religiosos que viven en sus comunidades. Fueron palabras
pendientes que estaban ahí en el corazón de
cada uno y que no se habían dicho personalmente. Descripciones
tan detalladas según el estilo indígena que
por momentos parecían la misma historia. Esto nos
permitió tener una visión más amplia
y más profunda de la situación en general.
Pudimos percibir el dolor y el sufrimiento de miles de personas
por causa de la violencia que ha sido usada cada vez más
por muchos como el modo de resolver las diferencias .
Entre las distintas formas de violencia
con las que se ha golpeado a familias
y comunidades
enteras
destacan:
asesinatos,
encarcelamientos, desalojos, robos,
violaciones, amenazas, insultos, clausuras de templos
y quema de imágenes,
etc. No hay denominación religiosa que haya estado
exenta de por lo menos alguno de estos tipos de agresión.
En mayor o menor medida, todos han sufrido en carne propia
las consecuencias de la violencia, que según dijeron
ellos, son las consecuencias de la guerra. Si bien es cierto
que en las comunidades indígenas chiapanecas existían
conflictos desde antes del levantamiento armado zapatista
en enero de 1994, es cierto también que, a partir
de 1995, estos conflictos se han agudizado y extendido. En
la zona Norte de Chiapas, en los últimos dos años
alrededor de 4000 personas han sido desplazadas, cerca de
300 han sido asesinados y un centenar de personas han sido
arrestadas. Hasta el momento tan solo han regresado a sus
comunidades alrededor de la mitad de esas personas; se ha
liberado menos del 50% de los detenidos.
Comentando la naturaleza de los conflictos,
los voceros del Encuentro manifestaron
ante la prensa:
"
Afirmamos que las raíces de la violencia incluyendo
la zona Norte del estado de Chiapas no son religiosas sino
de injusticias sociales, de interés político
e ideológico y nos comprometemos a hacer esfuerzos
juntos sin odios ni violencia, por colaborar en la erradicación
de tales causas."
Declaración final
del Encuentro.
Un paso necesario...pedir perdón
Durante el Encuentro, también se vio necesario para
emprender el camino de trabajar juntos por la Reconciliación
y la Paz, el pedir perdón por las ofensas y agravios
cometidos por unos contra otros. Reconocer que todos habían
contribuido a la división y polarización de
sus comunidades en distintas formas y que se habían
acusado entre sí como grupos religiosos, fue quizá una
de las situaciones que más costó aceptar.
Si bien al principio el lenguaje
fue duro y acusador, particularmente
porque
fueron
muy
detalladas
las descripciones que se
daban de lugares y personas—es muy probable que algunos de
ellos hayan estado presentes en los hechos denunciados—,
para el segundo día, la reflexión de la Palabra
de Dios también en grupos heterogéneos, fue
otro elemento que contribuyó a crear entre los presentes
un ambiente espiritual conciliador y fraterno. Los textos
bíblicos fueron claves para este propósito: "todos
somos hechos a imagen y semejanza de Dios" (Gen.1,26ss)
y "sólo se logrará la justicia si los
que trabajan por la paz siembran paz" (Santiago 3,13-18).
Por supuesto este es el principio
de un largo camino, pero
era necesario reconocer
que muchas de las
actitudes, de
unos más que de otros tal vez, no ayudaban absolutamente
en nada en la resolución de los conflictos y que todos
deberían esforzarse por ser más consecuentes
con la fe que profesaban y en la que todos coincidían.
"
Nos fortalecimos en la voluntad de enmendar errores, buscar
caminos internos de reconciliación ante situaciones
que lastimen la fraternidad y la paz y reconocimos que nos
hemos lastimado y necesitamos reconciliarnos y sanar heridas
históricas."
Declaración
final del Encuentro.
Un camino posible...el
diálogo
No cabe duda que tan
sólo el hecho de haber tenido
la oportunidad de expresar el dolor y sufrimiento por la
pérdida de familiares y seres queridos, casas, bienes,
tierra, etc., fue algo en sí mismo reconfortante.
Quizá este estilo de escuchar sea una manera de comenzar
un proceso más profundo de la reconciliación,
para el que se hace necesario darle salida al dolor acumulado
por tanto tiempo. No con una intención de denuncia
o enjuiciamiento, sino sólo de poner sobre la mesa
los hechos que han dividido y enfrentado a cientos de familias
y comunidades indígenas que son parte de un mismo
pueblo. Como lo afirmaron en la Declaración final
los representantes:
"
Este ha sido un encuentro fraterno, de oración, de
diálogo y de búsqueda en la construcción
del ecumenismo en Chiapas".
Al mismo tiempo,
escuchando a
los participantes,
se descubrió que
no todo ha sido doloroso y negativo. Pudimos encontrar luces
de esperanza en algunas de las experiencias comunitarias,
que reflejan el respeto y la tolerancia con que se tratan
hermanos de distintas iglesias. Tal es el caso de una comunidad
en la zona Norte en donde católicos y adventistas
acordaron dar alojamiento y protección a desplazados
de cualquier denominación de las comunidades vecinas.
Esas experiencias, sumadas al deseo manifestado por todos
de rechazar la guerra y construir la paz, anima a continuar
con estos esfuerzos, como lo expresó el presbítero
bautista Natanael Navarro, coordinador del CICEM en Chiapas:
"
Estos encuentros nos llevarían a reducir los índices
de hostigamientos y crímenes en las zonas de conflicto,
a la desaparición del racismo, además de que
los políticos tendrían que buscar otros medios
para sus intereses partidistas" .
Ante el prolongado
estancamiento
del Proceso
de Paz
y el deterioro
cada
vez mayor
del tejido social
chiapaneco,
este tipo
de encuentros
se puede
ver como
una propuesta
de
alternativas
pacíficas a los conflictos que en el estado se viven
e incluso como una ayuda a crear un ambiente propicio para
la reanudación y continuidad de los diálogos
entre el EZLN y el Gobierno Federal.
"
Con estos encuentros se podría contrarrestar los efectos
de la guerra sucia e involucrarse más en el acompañamiento
a un pueblo que es ya sujeto de su historia para favorecer
definitivamente la transición a la democracia"
Gustavo
Andrade,
sacerdote
católico.
Fue muy
oportuno,
por ello,
abordar
el tema
de la
relación
entre las iglesias y los partidos políticos ya que
se ha caído en generalizaciones que dificultan el
acercamiento y la tolerancia en las comunidades, tales como
asociar a los católicos con el PRD o el EZLN, y a
los evangélicos con el PRI y el Gobierno. En ese sentido
el Obispo de San Cristóbal de las Casas Samuel Ruiz
expresó:
"
la Palabra de Dios es como una lámpara que ilumina
la realidad en la que vivimos. La luz no nos dice lo que
debemos hacer, pero si nos muestra lo que hay a nuestro alrededor
para que nosotros decidamos acertadamente lo que podemos
hacer al respecto. Por eso las decisiones políticas
no están basadas en el ser católico o no. Es
por eso que hay católicos en todos los partidos y
no en uno solo. Esas son decisiones que la gente toma como
mejor puedan de acuerdo a su propia conciencia".
En
ese
mismo
sentido,
el
pastor
bautista
Lázaro González
añadió:
"
los miembros de las distintas Iglesias del CICEM pertenecen
también a los tres más grandes partidos y es
algo que se respeta. Sólo decimos que no se dejen
engañar ni manipular... y pensar bien lo que se está haciendo."
Lo
que falta
por andar...compromisos
Los
distintos grupos
linguísticos, sin atender a su
denominación cristiana, tuvieron la oportunidad primero
de reunirse como hermanos y de buscar de que manera se podría
avanzar desde un esfuerzo ecuménico, en la reducción
de la violencia y la construcción de la paz. Luego
las distintas iglesias se reunieron por denominación,
para acordar las formas en que debe darse continuidad a este
esfuerzo. Todos coincidieron en que es muy importante seguir
promoviendo estos acercamientos y esto quedó plasmado
en la Declaración final:
"
Necesitamos trabajar por superar actitudes y lenguajes que
cultivan la intolerancia y dañan nuestra capacidad
de convivencia, profundizando en una evangelización
que se funde más en la riqueza del contenido de la
Palabra de Dios que en el rechazo o la crítica a los
otros creyentes."
odos
coincidieron en
promover un
próximo encuentro
para principios de 1998. También se comprometieron
a revisar los métodos de evangelización que
no ayudan al respeto entre fieles de diferentes denominaciones.
El pastor presbiteriano Gaspar Hernández lo expresó de
la siguiente manera:
"
Esperamos que en el futuro podamos caminar juntos respetándonos
como cristianos y mediante la cruz reconciliarnos con Dios
y los demás en un sólo cuerpo y acabando con
las enemistades".
Al
final del
Encuentro las
despedidas fueron
muy distintas
de los
saludos de
llegada. Se
había recorrido un tramo
del camino, aunque falta todavía mucho más
por recorrer. Esta iniciativa necesita de la participación
de otros actores que han jugado un papel fundamental en el
desarrollo de los conflictos. Nos referimos en particular
a las distintas autoridades que, por acción u omisión,
han contribuido a polarizar la vida de las comunidades en
beneficio de intereses no claros:
"
Denunciamos la gran responsabilidad de las autoridades al
crear vacíos que exacerban la violencia, propician
la impunidad, favorecen intereses, abusan de su poder y no
cumplen su misión fundamental de mantener la vigencia
del Estado de derecho. Pedimos a las autoridades cumplir
con su deber".
Una
catequista de
una comunidad
de Sabanilla
puntualizó:
"
hablamos de paz, pero mucha gente no tiene comida, ni ropa
ni tierra y eso no es vivir en paz".
En
la misma
línea, la Declaración final del
Encuentro afirma:
"
Manifestamos que existe voluntad de buscar la paz fundada
en el reconocimiento del valor de cada persona, sea quien
sea, y una opción cristiana que abrace a cualquiera
que se encuentre en necesidad, sea cual sea su fe, opción
política o ideológica".
Finalmente
vale la
pena destacar
el testimonio
de los
visitantes
guatemaltecos
de la
lglesia
Nacional
Presbiteriana
y
del CLAI
(Consejo
Latinoamericano
de Iglesias),
quienes
al
cabo de
muchos
años de guerra y sufrimiento aprendieron
como lección trascendental el estar unidos para resolver
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