PROYECTO DE OBSERVACIÓN Y VIGILANCIA DE LOS DERECHOS POLÍTICOS Y CIVILES DE LOS PUEBLOS EN CHIAPAS 2006

Elecciones federales en México: Transición Democrática y Paz social en riesgo

Aún luego de 12 días de que casi el 60% de los electores mexicanos emitieron su voto, no está concluido el reñido proceso electoral federal del 2 de julio pasado, en tanto el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación –única instancia jurídica capacitada y reconocida constitucionalmente para evaluar y calificar la elección presidencial - no emita su dictamen y nombre a quien sea ganador el próximo 6 de septiembre.  

En la etapa previa a la jornada electoral, hemos observado en Chiapas cómo todavía se habían venido implementando añejas prácticas políticas y electorales que se creían superadas: compra, coacción e inducción del voto; uso electoral de programas sociales, acarreo y manipulación del electorado, sobre todo en la zona damnificada por el huracán Stan. Los resultados de un monitoreo social realizado en 22 entidades del país por 25 ONGs encabezadas por Alianza Cívica, A. C. y Global Exchange (EUA) revelaron las mismas tendencias a lo largo del país (ver informes de este proyecto de mayo y junio de 2006: www.frayba.org.mx).

Por otro lado, la activa participación del ejecutivo federal a favor del candidato panista a lo largo de la campaña dejó la sensación, entre diversos sectores de la sociedad civil, de que se volvió a presentar una inequitativa elección de Estado, misma que se vio claramente respaldada por dos poderes fácticos internos, que la propia Organización de las Naciones Unidas ha considerado como un obstáculo para el fortalecimiento de la Democracia en América Latina: la clase empresarial y los medios de comunicación electrónica(1). Lo anterior quedaría ejemplificado con la intensa campaña televisiva nacional patrocinada por el Consejo Coordinador Empresarial, mediante la cual se estigmatizaba a Andrés Manuel López Obrador (AMLO, Partido de la Revolución Democrática/Partido del Trabajo/convergencia-PRD/PT/Convergencia) y se inducía un “voto del miedo” a favor de Felipe Calderón (candidato del Partido Acción Nacional, PAN).

Amplios sectores de la sociedad civil empezaron a dudar de la imparcialidad del Instituto Federal Electoral (IFE) –en su calidad de árbitro neutral y garante de la limpieza electoral- por las tibias respuestas brindadas por el IFE frente a estos actos. Diversos analistas políticos recordaron la forma poco aseada en la que el PRI (Partido de la Revolución Institucional) y el PAN habían negociado en octubre de 2003, para imponer unilateralmente, el nombramiento como nuevos consejeros “ciudadanos”, de personas vinculadas con estos dos partidos.

Por otro lado, investigaciones periodísticas sacaron a la luz que Diego Hildebrando Zavala, cuñado del candidato presidencial panista, Felipe Calderón, a través de empresas de servicios informáticos de su propiedad, había tenido acceso directo y completo, tanto a padrones de beneficiarios de los principales programas federales de apoyo social, como al Padrón Electoral y al Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP, programa diseñado para el conteo rápido de los votos). Eso llevó a diversos sectores políticos, intelectuales y periodísticos a denunciar la posibilidad de un fraude electoral cibernético en la elección presidencial(2).

Es en este contexto que se dio la jornada electoral del 2 de julio, en la que si bien no se reportaron incidentes mayores en ningún distrito electoral, y se festinó “el masivo entusiasmo de la participación ciudadana” –pese a que el nivel de abstención alcanzó un 41% frente al 36% reportado en la elección del 2000- al final de la misma comenzaron a presentarse hechos confusos y conductas de parte del propio IFE que alimentaron suspicacias y temores en buena parte de la opinión pública nacional.

Sobresalieron entonces las inconsistencias que se presentaron en las cifras mostradas por el Programa de Resultados Preliminares (PREP), las cuales exhibieron un comportamiento estadístico poco común, manteniendo en todo momento a Felipe Calderón a la cabeza, por un estrecho margen que permaneció en promedio, en 1%, hecho que llamó la atención de especialistas en estadística que apoyaban a AMLO(3).

Con un 98% de casillas computadas, un cierre inicial del PREP dio como resultado, 36.37% para Calderón (PAN) 35.37% para AMLO (PRD/PT/Convergencia)  y 21.56% para Roberto Madrazo (PRI/PVEM). A esa hora, el presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde se presentó en cadena televisiva nacional para señalar que dado el estrecho margen, no era posible aún señalar tendencias claras. Extrañamente, al término de este anuncio en vivo, sin ningún corte de por medio, apareció un mensaje grabado del presidente Fox.

Apoyado en el PREP y en resultados de algunas encuestas de salida, Calderón se autoproclamó ganador, cosa que también hizo AMLO, quien denunció  una incongruencia de casi tres millones de votos faltantes, entre las cifras oficiales de votantes y  las cifras de la abstención reportada.

Al día siguiente, el IFE salió al paso a esta denuncia, aclarando que existían más de once mil actas electorales que no fueron consideradas en el conteo reportado porque presentaban “inconsistencias”. Al efectuar el Instituto el conteo de estas actas, el margen entre Calderón y AMLO se redujo.

Jurídicamente, el siguiente paso fue el conteo distrital, el cual se realizó bajo control del IFE, de forma acelerada, entre el miércoles 5 y jueves 6 de julio, reportándose estadísticamente un nuevo comportamiento extraño en las cifras que el Instituto fue dando a conocer, siendo ahora que AMLO mantuvo desde el arranque, un margen de ventaja sobre Calderón  de 2.71%, que se fue estrechando con el correr de las horas hasta que, a las 4:00 am del jueves, el candidato panista rebasó a AMLO y consiguió –según estas cifras- un margen final de 0.58%.

Es interesante hacer notar el comportamiento de la Bolsa Mexicana de Valores, cuyo índice a la alza o a la baja, fue reflejando la información de los resultados electorales  (a la alza cuando Calderón punteaba y a la baja cuando aparecía adelante AMLO).

La Coalición para el Bien de Todos denunció entonces que la gran mayoría de los presidentes de los consejos distritales, en particular en el norte y occidente de México, se habían negado a la apertura de los paquetes electorales, en casos señalados por los representantes del PRD/PT/Convergencia de no coincidencia en las cifras que aparecían en actas de determinadas casillas. Es ejemplar al respecto, el caso de Chiapas, donde en el conteo distrital sí se logró la apertura de aquellos paquetes donde existían dudas o inconsistencias, encontrándose en total una diferencia de 70 mil votos que no fueron reportados por el PREP,  de los cuáles, poco más de 52 mil  resultaron a favor de AMLO y 15 mil para Calderón(4).

Pese a ello, el día 7 de julio, de forma ilegal –en tanto eso es atribución exclusiva del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación- Luis Carlos Ugalde, presidente del IFE, declaró ganador de la contienda a Felipe Calderón. El presidente Vicente Fox lo felicitó públicamente por su “triunfo electoral”. A la fecha, erróneamente han reconocido a Calderón, los presidentes de España, Finlandia, Estados Unidos y el primer ministro de Canadá. De hecho, George Bush reconoció a través del vocero de la Casa Blanca, haberse precipitado en dicho reconocimiento, señalando que no tendría ningún problema en reconocer a AMLO, si finalmente el Tribunal electoral le diera el triunfo legal.

Todo ello ha provocado  que –en su pleno derecho- López Obrador y la Alianza por el Bien de Todos haya impugnando legalmente la elección, sometiendo ante el Tribunal Electoral más de 300 recursos, que –según AMLO- abarcan irregularidades en alrededor de 50 mil de las 130, 407 casillas instaladas. La exigencia central -a la que se opone el PAN y su candidato- es la de  abrir los paquetes y contar voto por voto, al menos en esas 50 mil casillas, cosa que es legalmente procedente. También ambos lados han llamado a movilizaciones sociales pacíficas.

A la par de todo esto, es pertinente señalar tres aspectos:

1.- Cualquiera de los dos candidatos presidenciales que legalmente resulte triunfador, AMLO o Calderón- habría sido electo en realidad por sólo la quinta parte del total del electorado, el voto más minoritario con el que haya llegado al gobierno un mandatario mexicano. El país quedó marcado por una polarización entre Norte (mayoritariamente panista) y Sur (mayoritariamente a favor de AMLO). Eso podría mantener un escenario de incertidumbre y conflictividad social a corto y mediano plazo.

2.- Si AMLO resultara finalmente reconocido por el Tribunal Electoral Federal como triunfador en la elección presidencial, tendría que gobernar en condiciones muy adversas, con un Congreso en contra, dado que en las elecciones para Diputados Federales y Senadores, resultó ganador como primera minoría, el PAN, quien ganó 206 de 500 diputaciones en juego y 52 de senadurías en juego. El PRI/PV ganó  121 diputaciones y 39 senadurías, mientras PRD/PT/Convergencia alcanzaron 160 diputados y 36 senadores. Los partido Nueva Alianza (que se piensa será futuro aliado del PAN) alcanzó sorprendentemente 9 diputaciones y una senaduría y Alternativa Socialdemócrata sólo 4 diputados federales.

3.- El gran derrotado en esta elección fue el PRI, quien sólo alcanzó un 21% de la votación presidencial, siendo derrotado en bastiones históricos como Oaxaca y el mismo Chiapas. Sin embargo, a nivel del Congreso,  este partido se convierte en “el fiel de la balanza”.

Finalmente, como Organizaciones No Gubernamentales de carácter nacional e internacional, avocadas a la defensa de los derechos humanos, esperamos ahora que entre los integrantes del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación prive además de un estricto y honesto apego a la ley, un espíritu y un criterio abierto y comprometido, con la defensa de la voluntad popular mayoritaria y sobre todo, con las aspiraciones de certeza y de transparencia democrática, que está manifestando masivamente  la sociedad mexicana.

En este sentido, esperamos también que ninguno de los partidos políticos y ninguno de quienes fueron candidatos presidenciales objeten ni se opongan a que,  de ser necesario, el Tribunal Electoral efectúe un profundo y meticuloso escrutinio  de todos los paquetes y boletas electorales impugnados judicialmente.

A todo el pueblo de México, pero en particular, a quienes se consideran   a sí mismos como triunfadores  de la contienda, les conviene –en cuanto les legitima- un resultado, social y jurídicamente, transparente e inobjetable. De ocurrir lo contrario, estarían en riesgo el incipiente proceso de transición democrática y a la frágil paz social existentes en el país.

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 12 de junio de 2006.

Atentamente

PROYECTO DE OBSERVACION Y VIGILANCIA DE LOS DERECHOS POLITICOS Y CIVILES DE LOS PUEBLOS DE CHIAPAS 2006.

Alianza Cívica Chiapas
Centro de Derecho Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (CDHFC)
Peace Watch Suiza
Propaz Suiza 
Servicio Internacional para la Paz (SIPAZ)

NOTAS:

1.- Informe 2004 del Programa de las Naciones Unidas sobre la democracia en América Latina (Volver)

2.- Columna de Jaime Avilés periódico de la Jornada del 2 de junio. (Volver)

3.- Por ejemplo,  la Dra. Josefina Mena-Abraham, Pdta. del Grupo de Tecnología Alternativa SC con Maestría en Modelos Matemáticos para Planificación regional de la University College London. (Volver)

4.- Ver La Jornada del 6 de julio (Volver)

<:: VOLVER Enviar por Mail Imprimir

HOME
Avenida Chilón #8
Barrio El Cerrillo
San Cristóbal de las Casas
29220 Chiapas, México
Tel/Fax: (+52.967) 63-160-55
SIPAZ.ORG © 1995 /
Última actualización: