Parque eólico en la zona de La Ventosa, Oaxaca. © Geolocation
ENFOQUE: Impactos y afectaciones de los proyectos de energía eólica en el Istmo de Tehuantepec
04/09/2013
ACTIVIDADES DE SIPAZ (De mediados de mayo a mediados de agosto de 2013)
04/09/2013

ARTÍCULO: Cátedra Caminante Tata Juan Chávez Alonso: Nunca Más Un México Sin Nosotr@s

Mural durante la Cátedra El Caminante Tata Juan Chávez Alonso, 17 y 18 de agosto 2013 © SIPAZ
 
 
 
 

Somos los indios que somos, somos pueblos, somos indios.
Queremos seguir siendo los indios que somos;
queremos seguir siendo los pueblos que somos;
queremos seguir hablando la lengua que nos hablamos;
queremos seguir pensando la palabra que pensamos;
queremos seguir soñando los sueños que soñamos;
queremos seguir amando los amores que nos damos;
queremos ser ya lo que somos; queremos ya nuestro lugar;
queremos ya nuestra historia, queremos ya la verdad”.

  Juan Chávez Alonso. Palabras en el Congreso de la Unión, marzo 2001

En medio de una de las crisis mundiales más acuciantes, los pueblos indígenas en resistencia batallan día a día contra el avance del narcotráfico, las empresas transnacionales y la estrategia de los gobiernos por privatizar todo patrimonio público. El ejercicio de su autonomía se convierte entonces en la defensa del territorio y de la identidad con la que se definen los pueblos originarios.

Mural durante la Cátedra El Caminante Tata Juan Chávez Alonso, 17 y 18 de agosto 2013 © SIPAZ

Mural durante la Cátedra El Caminante Tata Juan Chávez Alonso, 17 y 18 de agosto 2013 © SIPAZ

Durante los días 17 y 18 de agosto se reunieron en el Centro de Capacitación Indígena (CIDECI) – Universidad de la Tierra, en San Cristóbal de Las Casas, más de 200 delegados y delegadas procedentes de distintos pueblos de 19 estados de México y unas mil personas nacionales e internacionales, para asistir a la “Cátedra El Caminante Tata Juan Chávez Alonso”, convocada por el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Acudieron representantes de los pueblos Yaqui, Rarámuri, Wixárika, Purépecha, Triqui, Mehpa, Nu Saavi, Ikoot, Tzeltal, Tzoltil, Zoque, entre otros, y también estuvieron presentes miembros de la comandancia y numerosas bases de apoyo del EZLN.

La “Cátedra Caminante” se presentó como una oportunidad para rearticular a las diversas agrupaciones indígenas en el CNI y contribuyó a dar la palabra “con un solo corazón” a los pueblos indígenas del continente americano, sus luchas y resistencias. Se planteó la continuidad de este encuentro en otras sesiones que se llevarán a cabo en distintos puntos de América “conforme la geografía y el calendario que vayan acordando sus convocantes y quienes se adhieran en su oportunidad”, siguiendo el Primer Encuentro de Pueblos Indígenas de América, celebrado en octubre de 2007 en Vícam, Sonora.

Los objetivos de este encuentro fueron realizar un homenaje a Tata Juan Chávez Alonso, “quien nos enseña, nos guía y cuya memoria a un año de su ausencia se convierte en esperanza y fuerza” (indígena purépecha, luchador social y caminante de su pueblo); y denunciar que “[e]stos pueblos resultan invisibles. Silenciados. Se les extermina por abajo del radar” (Hermann Bellighausen). Durante los dos días de encuentro se fueron compartiendo los testimonios de lucha que significaron: “Un glosario elocuente de las experiencias de los de abajo (los últimos, los más pequeños y olvidados) dentro del desastre en que embarcaron los de arriba a México”, como lo enfatizó el periodista Bellighausen.

Mural durante la Cátedra El Caminante Tata Juan Chávez Alonso, 17 y 18 de agosto 2013 © SIPAZ

Mural durante la Cátedra El Caminante Tata Juan Chávez Alonso, 17 y 18 de agosto 2013 © SIPAZ

En el pronunciamiento final de la Cátedra, los “hijos todos y todas de la madre tierra” denunciaron principalmente cuatro amenazas contra sus comunidades y pueblos: el crimen organizado, empresas transnacionales, las concesiones mineras y grupos políticos. “Hemos aprendido en este camino de lucha que los poderosos no tienen respeto por la palabra, la traicionan y violentan una y otra vez”, expresaron en el documento, y por tanto redactaron 29 demandas. En la primera de las exigencias reclamaron “la inmediata liberación de los presos políticos en nuestro país, particularmente la de nuestro compañero indígena tzotzil Alberto Patishtán”. También afirmaron que “los malos gobiernos y las empresas transnacionales” se valen “de grupos paramilitares para imponer megaproyectos extractivos”. Al igual que exigieron el cese de la represión hacia las personas defensoras de los derechos indígenas y del territorio, la finalización del despojo y devastación que se hace de los territorios ejidales y comunales, y la demanda a que se respeten las economías comunitarias “que funcionan de manera autónoma y al margen del mercado libre que impone el capitalismo”. El CNI identificó que actualmente se da “un ataque sin precedentes a los pilares sagrados del mundo reconocidos y sostenidos por los pueblos originarios y que con certeza defienden a nombre de la vida en el Universo”.

También participaron representantes internacionales de pueblos de Guatemala, Perú y Colombia, que pudieron compartir sus experiencias de trabajo y autonomía. Una representación de la Comandancia General del EZLN, encabezada por el subcomandante Moisés y el comandante Tacho, llevaron a cabo el acto de clausura. La comandanta Miriam, en representación del EZLN, dijo que la organización zapatista asumía como suya la defensa de los territorios indígenas amenazados por el gobierno y las empresas transnacionales “sin importar las consecuencias, porque de nuestra Madre Tierra, con ella vivimos, con ella respiramos”. Añadió que “a los malos gobernantes que les quede bien claro que ya no nos dejaremos”, porque “el mal gobierno y empresas transnacionales quieren adueñarse de lo que es nuestro, y cuando defendemos, nos persigue, nos encarcela”. Por último, “para poder rechazar todos los proyectos de muerte que imponen los neoliberales, se necesita organizarse, unir nuestras fuerzas, nuestro dolor, y unir nuestra rebeldía, y luchar por una democracia, libertad y justicia”.

El Congreso Nacional Indígena surgió en 1996 en el marco del Foro Nacional Indígena para ser un espacio de encuentro, así como un frente amplio de los pueblos indígenas. Como Raúl Zibechi describió: “Los procesos revolucionarios se contagian”, y este último encuentro, esta Cátedra El Caminante, supuso el espacio inspirador que visibilizó el trabajo de los pueblos hermanos originarios que coincidieron en experiencias de lucha y “enemigos” comunes. Los “caminantes” que abandonaron el CIDECI sintieron sus corazones más fortalecidos, y tal vez este nuevo caminar del CNI incentive procesos más creativos y articulados en la lucha de los pueblos en resistencia y en búsqueda de autonomía.