Actividades de SIPAZ (Noviembre de 1998 – Enero de 1999)
26/02/1999
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31/08/1999

ACTUALIDAD II: Dos millones y medio de mexicanos respondieron a la consulta zapatista

El 21 de marzo, se instalaron por iniciativa del EZLN, 15.000 urnas en todo el país para que los mexicanos emitieran su opinión en cuanto a los derechos de los pueblos indígenas. Más de 2,5 millones de mexicanos respondieron al llamado y un 96% contestaron afirmativamente a las cuatro preguntas (ver abajo). En varias urnas, se pudo observar la presencia de dos representantes zapatistas (un hombre y una mujer, a veces con su hijo en brazos), encapuchados y con sus característicos paliacates rojos. En algunos casos, fueron protegidos por un cordón de seguridad de la sociedad civil local.

En la quinta declaración de la Selva Lacandona en julio de 1998, el EZLN lanzó la idea de una consulta nacional sobre los Derechos y Cultura Indígena como fueron convenidos en los Acuerdos de San Andrés. Durante el encuentro con la sociedad civil, del 20 al 22 de noviembre de 1998, se discutieron los detalles de esta consulta, pues, era necesaria la participación y el apoyo logístico de la sociedad civil para su realización.

Desde enero de 1999, la sociedad civil empezó a organizar la fase de difusión de la consulta, invitando a la formación de brigadas de promoción. En total, según la Oficina de Contacto (que registró las brigadas) se formaron unas 2.000 brigadas en todo México donde participaron más de 18.000 personas. Los mexicanos viviendo en el extranjero pudieron también emitir sus opiniones, y se organizaron brigadas en unas 156 ciudades de 23 países del mundo. Algunos indígenas de EEUU también decidieron promover y participar en la consulta, pues ellos argumentan que no existen fronteras, y es su derecho opinar sobre los derechos y cultura de los pueblos indígenas.

Nueve días antes de la consulta, los 5.000 delegados (2.500 parejas) del EZLN se concentraron en los cinco Aguascalientes de donde salieron a los 32 estados del país para hacer la promoción de dicho evento. El Coordinador para el Diálogo en Chiapas, Emilio Rabasa, declaró que para no tener problemas, los delegados zapatistas no deberían llevar armas y también mencionó que no permitiría la participación de extranjeros en la consulta. Posteriormente, en uno de los comunicados del EZLN, el sub-comandante Marcos especificó que los delegados iban a ser bases de apoyo o sea que tendrían cargo político y no militar.

En México, la promoción de la consulta representó un gran desafío: cómo poder promover los derechos y la cultura indígena en todo el país entre gente no indígena que vive lejos de Chiapas, cómo explicar la diferencia entre la propuesta de ley de la COCOPA surgida de los Acuerdos de San Andrés y la propuesta hecha por el gobierno en marzo de 1998. Además, la promoción de la consulta se tuvo que hacer sin mucho apoyo de los medios de comunicación. En los lugares a donde no llegan, los rumores circulan con más facilidad. En algunas comunidades, entre la gente humilde, se decía que: “si participas en la consulta, los zapatistas te van a llevar a la fuerza para ir a pelear con ellos.”

La Comisión Episcopal para la Pastoral Indígena de la Conferencia del Episcopado Mexicano decidió apoyar la consulta porque, aunque el llamado proviene del EZLN, en realidad, según ellos, es una consulta para el beneficio de los pueblos indígenas que merecen una atención justa a sus demandas de dignidad y desarrollo. Sin embargo, el nuncio apostólico Justo Mullor se pronunció en contra de dicha consulta. De igual manera, el secretario de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa, declaró que el evento estaba “amañado” y que “se manejan preguntas como: ¿Prefiere ser pobre o rico?, ¿Estar triste o contento?”

Es cierto que las preguntas eran hechas de tal manera que era casi imposible votar “no“. Entonces, los que no apoyaban este proceso se abstuvieron de votar. Pero según el EZLN, los resultados no importan tanto, lo que tiene más importancia es la movilización masiva y la participación de la sociedad civil que generó dicha consulta. De hecho, la participación fue mayor que durante la primera consulta convocada por el EZLN en 1995, durante la cual 1 millón 300 mil de ciudadanos se expresaron.

De manera general, la consulta se desarrolló sin problemas. En algunos casos, se denunció el hostigamiento a los delegados zapatistas y/o a los coordinadores de brigadas de parte de fuerzas policíacas o grupos paramilitares en diferentes estados para impedir su realización. En algunos municipios de Chiapas, Tabasco, Michoacan, Oaxaca y Veracruz no se realizó la consulta porque no se podía garantizar la seguridad de los delegados zapatistas, pues algunos coordinadores de brigadas recibieron amenazas de muerte dirigidas a los delegados. También después de la consulta, los organizadores en el municipio de San Juan Lalana, Oaxaca, recibieron amenazas de que les iban a encarcelar. Se les acusó de ser parte del EPR (Ejercito Popular Revolucionario).

En las comunidades que así lo decidieron, los indígenas y campesinos pudieron expresarse mediante sus ‘usos y costumbres’. En las comunidades del municipio de Amatán por ejemplo, se realizaron hasta 4 asambleas: una de hombres, una de mujeres, una de jóvenes y una de niños (de más de 12 años). Los municipios autónomos también realizaron asambleas donde tomaron acuerdos por consenso. En varios municipios de Chiapas, las asambleas comunales se realizaron entre el 15 y el 20 de marzo. Los organizadores temían que para el día 21 pudiera llegar ayuda de proyectos gubernamentales, lo que hubiera podido desviar la atención de los campesinos y así dificultar la participación en las asambleas.

La Fundación Rosenblueth cerró el conteo con un 85% de las mesas y asambleas compiladas y contabilizó un total de 2,5 millones de votos en México. Casi un 50% de las votaciones provinieron de cuatro estados; Chiapas, D.F., Oaxaca y Veracruz. En el extranjero, se llegó a un total de 45.000 votos. También en el extranjero se recolectaron unos 8.000 votos de personas no mexicanas que apoyaron la consulta.

Las reacciones a los resultados de la consulta variaron según las fuentes. Para el secretario de Gobernación, el hecho que 5000 zapatistas encapuchados pudieran viajar libremente en toda la República demuestra que no es verdad que existe un cerco militar, una guerra de exterminio en Chiapas. En sus declaraciones, Labastida dijo que “es incongruente que un grupo armado ande pidiendo desmilitarización y desarme, cuando lo que tiene que hacer primero ese grupo es desarmarse.” Emilio Rabasa hizo eco a las ideas de Labastida diciendo que si el EZLN quiere manifestarse políticamente, debe dejar las armas. También urgió al EZLN a retornar a la mesa de negociación con el gobierno si es que dice estar a favor de la paz en Chiapas.

Según algunos sectores de la sociedad civil, la consulta fue un éxito, porque para ellos, esa iniciativa demostró la capacidad de organización, de creatividad y de unidad de miles de hombres y mujeres de todo el país. Miles de indígenas pobres lograron hacer valer sus demandas frente a diferentes sectores de la sociedad mexicana: estudiantes, empresarios, trabajadores, deportistas, mujeres, etc. El 17 y 18 de abril, en un encuentro de evaluación de la consulta, donde asistieron más de 200 personas, se enfatizó el sentimiento de satisfacción y fortalecimiento entre las organizadores de todas las regiones de Chiapas: “Logramos vencer el miedo”, “Caminamos juntas algunas organizaciones cuando normalmente no se ve una a la otra” y “Vimos muchas nuevas caras.” En las mismas fechas, el EZLN invitó a la sociedad civil a un encuentro del 7 al 10 de mayo en el Aguascalientes de La Realidad para analizar los resultados de la consulta y discutir propuestas de seguimiento.

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Consulta Nacional

” por el Reconocimiento de los Derechos de los Pueblos Indios y por el fin de la Guerra de Exterminio”

  1. ¿Estás de acuerdo en que los pueblos indígenas deben ser incluidos con toda su fuerza y riqueza en el proyecto nacional y tomar parte en la construcción de un México nuevo?
  2. ¿Estás de acuerdo en que los derechos indígenas deben ser reconocidos en la Constitución mexicana conforme a los Acuerdos de San Andrés y la propuesta correspondiente de la COCOPA?
  3. ¿Estás de acuerdo en que debemos alcanzar la paz verdadera por la vía del dialogo, desmilitarizando el país con el regreso de los soldados a sus cuarteles como lo establecen la Constitución y las leyes?
  4. ¿Estás de acuerdo en que el pueblo debe organizarse y exigir al gobierno que mande obedeciendo en todos los aspectos de la vida nacional?